Los “spots” de Vázquez Mota

Los "spots" de Vázquez Mota

Terribles, los spots de Josefina Vázquez Mota son terribles. Parece que se los hicieron los señores del PRI para que perdiera.

La señora está hundida en términos de comunicación política y esto es verdaderamente triste.

¿Por qué? Primero, porque estamos hablando de la candidata del partido en el poder y, después, porque se trata de la única mujer que está luchando por llegar a la Presidencia de la República.

¿Qué tiene que ver, en esta historia, que doña Josefina pertenezca al mismo partido que Felipe Calderón? Mucho.

Era para que tuviera a los mejores asesores, a los mejores escritores, a los mejores productores. ¡Y es todo lo contrario!

Haga de cuenta que su gente la abandonó y que su campaña se
la hicieron puros novatos, que se la
escribieron a la carrera y que se
la produjeron con dos pesos.

Por eso le digo que esto parece obra del PRI. Y es que hay un detalle que quienes vemos la televisión no podemos dejar de reconocer: existe una macabra relación entre los spots de Peña Nieto y los de Vázquez Mota.

La sensación es de que Josefina lo está siguiendo, pero en pobre. Hablan de lo mismo, pecan de la misma egolatría y, a ratos, hasta utilizan las mismas palabras.

La bronca es que mientras don Enrique conserva un estatus a nivel imagen, la representante del PAN se ve cada vez más insegura.

Siendo la única candidata mujer, Josefina tendría que ser la sensación de la opinión pública, el fenómeno de fenómenos, el derroche más grande a nivel imagen, belleza y espectacularidad, y pues no.

Yo la veo y en lugar de sentir admiración, siento pena. No le creo que sea una mujer que quiera ser presidenta de la nación. Es como si estuviera arrepentida y no se pudiera zafar.

¿En qué me baso para decirle esto? No, no es en una cuestión personal, es en lo que dicen sus anuncios y en cómo lo dicen.

Josefina se ve triste, preocupada, incómoda. Cuando habla, como que le tiembla la voz, como que no es ella, como que está actuando y, lo peor de todo, como que está actuando mal.

Sus ojos jamás nos miran a la cara y en cada uno de sus spots se nota que está leyendo y que está leyendo unas frases que no tienen nada que ver con ella.

A esto súmele que en la mayoría de sus participaciones la señora se dirige a nosotros desde la penumbra, desde la oscuridad, como si estuviera ocultando algo.

¿Diferente? ¿A quién se le ocurrió la idea de etiquetar a Josefina con la palabra diferente? Ni que fuera un fenómeno de circo.

Lo diferente es pariente de lo feo. ¡Cuidado! Esto es algo que nunca se debe hacer, un error básico, imperdonable.

Y luego está el peor de sus problemas: la indefinición de su personaje.

Josefina Vázquez Mota, en sus spots, oscila entre Lupita D’Alessio a media canción de ardor y entre la tía Evangelina de Cadenas de amargura (señorita quedada villana de lo peor).

De repente sale con el pelo suelto, pero mal pintado, luego con el cabello recogido con un broche como de tianguis, al rato con un corte como de Silvia Pinal en programa de Televisa de 1981, y al final ya no supimos ni con quién estábamos hablando.

Y si no la visten de luto le cuelgan un suéter como de La Chilindrina, o un collar de bolitas o le ponen unos pantalones rarísimos que no dejan nada a la imaginación.

¿Quién es esta señora que no se sabe peinar, que no se sabe vestir y que no se sabe maquillar?

Josefina es joven, delgada, bonita. ¡Se podría sacar tanto provecho como tantas mujeres de la política nacional e internacional! ¿Por qué no lo hace?

¿Por miedo a verse coqueta? Pues profunda, tampoco se ve. Cuando uno mira sus spots, no mira a una intelectual haciendo gala de su sabiduría.

Mira a una mujer muy necesitada, tanto, que si usted se fija con cuidado, todos sus textos son o quiero, quiero y quiero, o yo hice, yo hice, yo hice (¡reconózcanme, por el amor de Dios!).

Y si no, son los de una mujer que se traiciona hasta a sí misma como en ese infame comercial en donde le da la razón a los machos y afirma que va a gobernar con “pantalones”.

¡Cómo estarán de mal las cosas en esta campaña que en uno de los más recientes comerciales de Josefina, sus responsables, de plano, la sacaron y pusieron a diferentes personas a hablar como si fueran ella!

Terribles, los spots de Josefina Vázquez Mota son terribles. ¿O usted qué opina?

Alvaro Cueva/mileniodiario

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