Arguiñano como comentarista político

Por: Mikel López Iturriaga

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Cuando Arguiñano empezó en Antena 3 después de años en Telecinco, escribí que todo en su programa seguía igual que siempre. Dos años después, debo afirmar que las cosas han cambiado. El cocinero se está soltando la melena con comentarios políticos cada vez más subidos de tono, que imagino obligarán a aflojarse la corbata para respirar mejor a más de un ejecutivo de una cadena por lo general conservadora.

El primer toque vino con la negativa del Real Madrid a permitir que la final de la Copa se celebrara en el Bernabeu. Arguiñano llamó franquista al presidente del club y se quedó tan ancho: “Será porque es la copa del Rey, porque si llega a ser la del Generalísimo, ¿eh Florentino?”.

Pero la bomba definitiva llegó el pasado jueves. Don Karlos se despachó contra los banqueros, a los que llamó “gánsters” y “gorileros”. Criticó los recortes en Educación y en Sanidad. Luego le tocó el turno al Partido Popular, al que acusó de no haber informado a los ciudadanos de las medidas que iba a tomar su Gobierno antes de las elecciones. Finalmente dijo que muchos jóvenes iban a tener que irse fuera por culpa de la crisis, y pidió respeto para los inmigrantes que viven en España.

La andanada ha tenido este fin de semana un gran eco en las redes sociales, donde muchos han aplaudido las palabras del cocinero. Otros las han criticado con los sólidos argumentos habituales: tras cobrar dinero público por participar en campañas como la del plátano de Canarias, Arguiñano se queja porque le han cerrado el grifo (teoría de la conspiración). O Arguiñano, vasco y por lo tanto sospechoso de afinidad con el terrorismo, vapulea al Gobierno pero nunca dijo nada contra ETA (teoría de la memez elevada al cubo).

También hay quien sostiene que un cocinero no debería meterse en cuestiones políticas, postura que me subleva especialmente. ¿Por qué? ¿Quién lo dice? ¿No puede uno expresar libremente sus opiniones sobre cualquier asunto tenga la profesión que tenga? Que fastidie que en un programa de cocina se hable de la actualidad refleja esa mentalidad cejijunta heredada del franquismo que no nos terminamos de quitar de encima en este país. Señores, es su programa, sus seguidores lo ven por él, y entiendo que les pueda interesar lo que el chef piensa de la crítica situación por la que estamos pasando.

Arguiñano es el mejor comunicador que ha tenido la telecocina en España. En ocasiones he sido crítico con algunos aspectos de su programa, pero he de decir que esta nueva faceta suya de comentarista-de actualidad-mientras-rehogo-zanahorias me encanta. Y no sólo porque coincido en líneas generales con su análisis, en especial con el calificativo de mafiosos aplicado a los individuos que han gobernado nuestras amadas instituciones financieras. Me gusta la gente que se atreve a sacar los pies del tiesto y que no se limita a hacer lo que se espera de ella. Así que ánimo, Karlos: esperamos con ansiedad tus opiniones sobre Urdangarín y las cacerías del Rey, el IBI que no paga la Iglesia o los findes caribeños a todo trapo de Dívar en Marbella.

http://blogs.elpais.com/el-comidista

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