Curry de berenjenas y albóndigas

Por: Mikel López Iturriaga

Curry albóndigas y berenjenas
Pasaje a la India (o casi). / AINHOA GOMÀ

 

Mi relación con la comida india es un tanto conflictiva. Me apasiona por motivos varios: la apuesta por las verduras y por las carnes que no sean de vaca sagrada, la exhuberancia de las especias, el cruce de picante y lácteos, las salsorras que genera, la impresionante variedad de platos… en definitiva, por todo. Sin embargo, alguno de sus ingredientes que no he logrado identificar me sienta como un auténtico tiro, y cuando la como entiendo lo que debe de sentir una anaconda después de zamparse un tapir. Un tapir al curry, más concretamente.

Cuento esto no porque piense que os interesan mis penalidades, sino por si hay algún entendido en la materia que sepa como desactivar la bomba india estomacal. O simplemente por encontrar algún alma gemela en los comentarios que padezca el mismo mal. La cuestión es que sólo puedo tomar comida de esta nacionalidad al mediodía, porque si la ceno sueño cosas horribles como que Aznar es mi padre (esto es verídico, no me lo invento).

Este curry que os presento es tan indio como el Peter Sellers de El guateque. Es decir, se trata de un invento mío maquillado que no sé si tiene mucho de auténtico. Si has estado de luna de miel por el Rajastán, haciendo la jipitrusca en Goa o encontrándote a ti mismo en la ribera del Ganges, no esperes saborear la pureza de la gastronomía india en esta receta. Lo único que puedo vender es que está buenísima, y que con arroz blanco forma un plato único de lo más completo.

Dificultad

Media, pero tampoco es que tengas que ser un lince.

Ingredientes

  • 400 g de carne picada del animal que te dé la gana

  • 2 berenjenas medianas

  • 300 g de tomate natural triturado

  • 2 cebollas

  • 2 cucharada de pasta de curry indio (el que más te guste)

  • 1 rebanada de pan de molde

  • 2 cucharadas de menta picada

  • 2 cucharadas de cilantro picado

  • Leche

  • Nuez moscada

  • Harina

  • Aceite de girasol

  • Sal y pimienta negra

Preparación

1. Picar las berenjenas en cubos de unos 2-3 cm de lado aproximadamente. Salar y dejar sobre un colador.

2. Quitar la corteza al pan y mojarlo en leche. Mezclar la carne con el pan, la menta y sazonar con un poco de nuez moscada, sal y pimenta. Reservar en la nevera

3. Cortar la cebolla en juliana y ponerla a rehogar en una sartén grande a fuego medio con un chorro de aceite, hasta que esté blanda (unos 15 minutos). Moverla de vez en cuando para que no se queme.

4. Incorporar la pasta de curry, mezclar y dejar que saque el aroma un minuto. Añadir el tomate, bajar el fuego, tapar y dejar unos 15 minutos más.

5. Mientras, secar un poco la berenjena picada con papel de cocina y freírla en otra sartén con abundante aceite caliente en tandas. Ir dejándola sobre un plato con más papel de cocina.

6. Preparar un plato hondo con harina. Formar albóndigas pequeñas, pasarlas por la harina y freírlas en el mismo aceite en el que hemos hecho las berenjenas. Ir sacándolas a un plato con papel de cocina para que pierdan el exceso de grasa.

7. Incorporar las berenjenas y las albóndigas a la salsa de curry. Hacer a fuego lento 15 minutos más, añadiendo agua si se ve que espesa mucho. Dejar reposar 10 minutos tapado y servir con el cilantro picado por encima. Está muy bueno acompañado con arroz basmati blanco y yogur.

http://blogs.elpais.com/el-comidista

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