El peso se devalúa, y Grecia… va “pa’ tras”

El peso se devalúa, y Grecia… va "pa’ tras"

Terminó la buena racha. No fue duradera. El dólar que vimos a mediados de marzo —apenas hace ocho semanas— a un precio de 12.50 pesos, ha terminado. De ese momento hacia acá se ha encarecido constantemente. Ayer se vendía en más de 13.80; es decir, una devaluación de más de 10 por ciento en 60 días. Brutal.

¿A qué se debe esto? ¿Por qué el peso mexicano sufre si sigue llegando inversión extranjera directa y seguimos vendiendo petróleo a buen precio?

Que nadie quiera verle una explicación electoral al tema. Esto no tiene nada que ver con la posición de Peña Nieto en las encuestas o el ascenso de Andrés Manuel al segundo lugar en las preferencias. Nada que ver con el fuego universitario hacia los candidatos. No. Lo más probable es que estemos atravesando un periodo de nerviosismo global influido por la renovada situación de crisis de Grecia, que no tiene gobierno desde hace más de una semana.

Europa sigue en vilo, hay que decirlo; y Estados Unidos y su dólar siguen siendo el refugio más seguro para los inversionistas de todo el planeta. De hecho, el Departamento del Tesoro en EU dijo ayer que la adquisición de bonos y papeles americanos durante marzo más que se triplicó, al pasar en febrero de 10 mil millones de dólares a más de 36 mil. Es un brinco descomunal, que refleja la terrible situación de Europa.

A mediados de junio próximo habrá elecciones de nueva cuenta en Grecia. La sociedad está dividida, aunque al parecer las encuestas arrojan que el partido de extrema izquierda va al frente de la preferencia electoral. Un comunista llamado Alexis Tsipras, de 37 años, ha ganado popularidad por estar prometiendo que Grecia permanecerá dentro de la zona euro pero no tendrá que cumplir con la austeridad pactada para su rescate (un sinsentido, porque si incumple las medidas le recortarán la ayuda, su país caerá en default, y ello podrá derivar en una expulsión de la eurozona).

Ayer, en su primer día como presidente, le cayó un rayo al avión de Francois Hollande, mientras se dirigía a Alemania a hablar con Angela Merkel. Apenas lograron los dos decir que Grecia debe permanecer en la eurozona y que encontrarán “soluciones”. O sea: hay un problema. Grave.

Carlos Mota/mileniodiario

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