África no es un país

“Salvo por el nombre geográfico, África no existe”, decía Ryszard Kapucinski. Y sí, desde Europa, acostumbramos a simplificar su realidad hasta hacerla una y pobre, catastrófica y dependiente. Pero África es un continente: 55 países, mil millones de personas, multiplicidad de mundos, etnias, voces, culturas… África heterogénea y rica contada desde allí y desde aquí. Un blog coral de la mano de Lola Huete Machado.

Lola Huete Machado

Compromiso y música : Baaba Maal

Por: Chema Caballero

La semana pasada, hablando de Eric Wainaina, mencionamos a Baaba Maal, quizás uno de los músicos senegaleses más populares (después de Youssu Ndour, por supuesto), y hoy queremos profundizar un poco más en su música y su compromiso.

Baaba Maal es un cantante y guitarrista que también toca instrumentos de percusión. Nacido en Podor, en el norte de Senegal, en 1953, se esperaba de él que siguiese el oficio de su padre, pescador, o que estudiara derecho, si “servía para la escuela“. Pero no fue así, aprendió música de su madre y de su maestra de la escuela primaria. Más tarde estudió música en la Universidad de Dakar. Durante estos años tocó en alguna orquesta y formó, con su amigo  Monsour Seck,  guitarrista ciego y griot de su familia, el grupo Lasli Fouta. Una beca de estudios le llevó a París. Allí siguió actuando con su compañero.

Vamos a escuchar el tema Yela. Esta es una música típica de mujeres que les marca el ritmo cuando muelen el grano en los grandes morteros de madera. Baaba la utiliza para darnos una lección sobre la historia de Senegal y su música que, llevada por los esclavos, ha marcado muchos ritmos de todo el mundo.

Tras su regreso de Paris, Baaba decidió estudiar la música tradicional de su pueblo, otra vez guiado por Monsour Seck. Junto a él y otros dos amigos Baaba formó un nuevo grupo, Dande Lenol (la voz de la gente). Cantaban principalmente en Pulaar, y se movían entre la comunidad senegalesa de París. En 1984 sacaron el álbum Djaam Leeli que les dio a conocer fuera del círculo que frecuentaban. Empezaron una serie de giras que les llevó hasta los Estados Unidos.

Aquí tenemos uno de los pocos videos que recoge una actuación de Baaba Maala y Monsour Seck. Esta tuvo lugar en 1982, en Creil, Francia.

Baaba dice que creció rodeado de música y que sus primeras influencias vienen del R&B americano y del soul, más tarde descubriría el jazz y el blues. Pero es al regreso de Paris cuando Baaba encuentra su propio estilo fusionando la música tradicional de su pueblo con elementos de pop y reggae, en un primer momento. Más tarde, se atreverá con otros ritmos.

En 1988, Baaba Maal publicó su primer álbum en solitario, Wango, donde demuestra lo que quiere hacer. El disco fue un gran éxito en Europa y le reportó un gran número de conciertos que le lanzaron, definitivamente, a la fama. Aquí escuchamos el tema con el que abre, Wango Arti.

A partir de este momento, la popularidad de Baaba Maal no deja de crecer. En los años siguientes irá sacando sucesivos álbumes que siempre tienen una gran aceptación por parte del público, hasta el último, Television, de 2009.  El tema que da título al disco es una colaboración con Didi Gutman y Sabina Sciubba del grupo neoyorkino Brazilian girls. Es una canción que me gusta mucho y en la que Baaba da un paso más en su intento de fusionar la música tradicional de su pueblo, ahora lo hace con la samba.

Baaba Maal tiene una faceta solidaria muy importante. Desde 2003 es embajador para los jóvenes del PNUD. Sobre todo, le preocupan los problemas que afectan al continente africano, como pone de relieve en este tema, A song for women (una canción para las mujeres), perteneciente a su último álbum y con la que quiere rendir un homenaje a todas las mujeres del continente por el sufrimiento, esfuerzo y valentía que representan.

A principios de año viajó con Intermon Oxfam a Mauritania para denunciar la situación que vive el Sahel, una realidad que hace que su corazón se encoja, como podemos ver en este video.

Vamos a terminar con el tema Dakar moon (luna de Dakar) que tiene un ligero sabor caribeño y concluye con un toque de guitarra flamenca.

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