¿Dónde está ‘El Lazca’?

¿Dónde está 'El Lazca'?

Mientras espero con fervor que el Premio Nobel de Literatura le sea concedido al maestro Alfredo Bryce Echenique, nomás para que se jodan un poco más los inquisidores exquisitos de Nexos y Letras Libres, pienso en el cuerpo perdido del líder de Los Zetas.

En la vida se me han extraviado muchas cosas, como corresponde a alguien caótico de mi calaña, pero nunca un cadáver. A lo mejor son resabios de mi educación clasemediera, de cuando el Halloween no tenía más rating que el Día de Muertos, pero si jamás di por perdida mi calaverita cuando salía a pedir un mendrugo de moneda de puerta en puerta, menos iba a dejar olvidado un cadáver como algunos efectivos de la Secretaría de Marina. Era suyo y lo dejaron ir, como si no supiéramos, gracias a Juan Rulfo, que en México los muertos no conocen el sosiego.

Bueno, ya había sido bastante suerte que se toparan así de manera casual con El Lazca (nada de operativo ni inteligencia en su máxima expresión, sino por el veleidoso azar) como para que todavía hubieran conservado el cuerpo inerme de tan connotado bandolero. La fortuna nunca es completa.

#Hayfuertesindicios de que si se dispusiera de ese cuerpo del delito, la Semar podría contradecir a la DEA —la rápida y furiosa— que ha puesto en entredicho la identidad del Lazca, pues según su base de datos el personaje caído que ha venido presumiendo el gobierno federal no checa. Están peor que los Salieri de Bryce.

Ahí sí habría que sugerirle a Mitt Romney que en vez de correr a los de Plaza Sésamo, que ya están a punto de recibir el apoyo del Noroñas, mejor que desaparezca la DEA, que nomás le lleva la contraria a las fuerzas calderónicas. Y no se vale.

Como quiera que sea, es muy probable que gracias a la naturaleza folclórica y surrealista de la patria mexica se podría pensar que la desaparición del Lazca no se deba a un error institucional, sino a que quizá devino en zombi o forme parte de esas almas en pena que van arrastrando cadenas. Si Evita Perón tuvo después de muerta una agenda de largos viajes y complejas peripecias (sobre todo porque muerta era más peligrosa que vivita y coleando), cabe la posibilidad que el líder muerto de Los Zetas (en eso han insistido las procuradurías en contra de lossospechosistas que están peor que la DEA y que su suponen que la imagen que se ha visto del temible matarife se parece más a alguno de los tres Aburto) haya agarrado por su cuenta las parrandas.

Para esos casos, si no se tiene una ouija confiable, siempre se puede recurrir a La Paca.

Jairo Calixto Albarrán/mileniodiario

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