Ese video de cuando el ‘narco’ sometió al Estado mexicano…

El lunes pasado muchos mexicanos observamos uno de los videos más espeluznantes que se hayan visto durante esta guerra entre narcos y contra el crimen organizado: no mostraba escenas brutales de violencia, pero sí la frialdad con que un par de sicarios amenazan, amedrentan y humillan a un alcalde: Ignacio Valladares, de Teloloapan, Guerrero.

El 14 de septiembre, el ex diputado local del PRD fue interceptado cerca de su domicilio por un comando de presuntos integrantes del cártel de La Familia michoacana que se lo llevó “para el monte”, como relató él. Los tipos se sentaron al lado del hombre, dentro de su camioneta, y grabaron con un teléfono móvil. Ahí, en algún paraje, en la noche, con un tonito suave pero aterrador, los sujetos le advirtieron que él no debe intervenir en el tráfico de droga que ese cártel realiza en la zona calentana; que sus policías tampoco; que si éstos no obedecen él deberá proceder contra ellos o el cártel hará lo propio; y que si él no respeta el “acuerdo” que le imponían en ese momento, pues que así le irá…

La mirada de Valladares era elocuente: miedo, mucho miedo tenía. Por momentos intentaba hilar frases que le permitieran conservar una pisca de dignidad, pero, ¿qué podía hacer este hombre ahí, en medio de la nada, ante esa gente armada? ¿Qué le hubieran hecho si se ponía bravo? ¿Ejecutarlo? Seguramente traían sus órdenes…

Valladares representaba esa noche y en ese lugar al Estado mexicano. En él estaba depositada la autoridad, la esencia del Estado. Y ese Estado, absolutamente indefenso, fue sometido, doblegado por los hampones. Así de fuerte, de alarmante es el simbolismo de ese video. Y Valladares tuvo suerte: de acuerdo con la Asociación Nacional de Alcaldes ya van 31 de los suyos ejecutados en el sexenio a manos del poder paralelo de los criminales.

Por eso, cada vez que miro ese video me viene a la mente una imagen dramática: la bandera mexicana quemada, desgarrada. ¿Cuántos municipios de cuántos estados hemos visitado los reporteros donde hemos constatado que el miedo impuesto por los narcos y sus vertientes criminales es lo que gobierna? Yo lo he visto en poblaciones de Baja California, Chihuahua, Durango, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Morelos, Jalisco, Guerrero, Michoacán, Veracruz y Tamaulipas…

Asumo que Enrique Peña Nieto, y quienes le aconsejan, como Miguel Osorio Chong, Roberto Campa, Luis Videgaray, y el general colombiano Óscar Naranjo, habrán visto ese video. Y supongo que, después de la ejecución del hijo de Humberto Moreira, les habrá quedado claro que la guerra contra el crimen organizado debe continuar. Con los cambios que se requieran, y haciendo pagar severamente a las fuerzas del Estado que han abusado o delinquido, pero debe ser una política de Estado transexenal.

¿O van a acordar una pax narca? Pregunto…

Juan Pablo Becerra-Acosta/mileniodiario

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