Pollo asado con uvas

Por: Mikel López Iturriaga

Pollo uvas
¡Trínchame ya! / AINHOA GOMÀ

En la entrada sobre los alimentos de temporada en otoño ya dije que las uvas están mejor que nunca en estas fechas. Pero como estaréis muy dispersos o tendréis el cerebro dañado por los excesos, vuelvo a repetirlo para que se os meta hasta el hipotálamo. Las uvas no sólo sirven para atragantarse y morir de asfixia en Nochevieja, sino que también se pueden usar en platos salados como el que os presento hoy.

Con vosotros, el pollo con uvas. Así de simple. El bicho entero, unos racimos de uva, unas chalotas, un poco de romero y al horno. Punto final. ¿Y cuál es la gracia entonces? Pues que la fruta se pone en la fuente con los tallos, que evitan una pérdida demasiado rápida del jugo y además le dan a la salsilla un sabor particular. Las chalotas se pueden sustituir por cebollas pequeñas en caso de no encontrarlas, pero siempre ponen un punto especial en cualquier asado.

Imagino que unas uvas sin semilla hacen más cómodo el consumo de este plato, pero yo utilicé unas de la parra de casa de mi hermana y las pepitillas no me molestaron en absoluto. Me parece más crucial que el pollo sea de buena calidad: si te lo puedes permitir, compra un animalito de esos que picotean sueltos y felices sin saber que alguien como tú se los comerá algún día.

Dificultad

Para embriones de siete semanas.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 1 pollo limpio, a poder ser de corral

  • 600 g de uvas

  • 400 g de chalotas o escalonias (en su defecto, cebollas pequeñas)

  • 1 rama de romero

  • Aceite de oliva virgen extra

  • Sal y pimienta negra recién molida.

Preparación

1. Precalentar el horno a 200º.

2. Untar una fuente con un poco de aceite y pon el pollo en ella. Salpimentarlo a conciencia y meterle la rama partida en las entrañas, reservando unas pocas hojas para echárselas por encima.

3. Cortar los tallos de las uvas en racimos pequeños y repartirlos alrededor del pollo. Hacer lo mismo con las escalonias peladas.

4. Hornear entre 1 hora y hora y cuarto a 180º, hasta que el pollo esté tierno y la carne se separe bien del hueso, dándole la vuelta a mitad de la cocción.

http://blogs.elpais.com/el-comidista

Deja un comentario