telepatía: el internet biológico wireless

Un sincero relato de las experiencias personales de uno de nuestros lectores silenciando la mente y conectándose al Internet biológico de los pensamientos entrelazados

telepatía: el internet biológico wireless

¿Realidad o ficción? Soy un fiel creyente en la telepatía. Hace tiempo, con Oscar (mi hermanastro) organizabamos juegos que involucraban a la telepatía. La raíz de éstos parte de muchas cosas que al compartir juntos muchas veces ya no eran necesarias las palabras, nos volteábamos a ver con los ojos sorprendidos y decíamos “¡Ahuevvvoooo!” jajajaja. Poco después con otros amigos vecinos empezamos a organizar los juegos y por estadísticas era imposible negar que había una conexión inexplicable. En los resultados el azar estaba descartado.

Es muy cierto que cada pensamiento transmite frecuencias y nuestras redes neuronales funcionan como transmisor-receptor, recibiendo todo efecto de las vibraciones y la resonancia de éstas. Como dos pianos en una tienda de música, cuando tocas una cuerda en uno e instantáneamente suena la misma nota en el otro piano. Digamos que nuestras neuronas son como las cuerdas y un pensamiento es la melodía de los impulsos eléctricos de éstas. Entonces, así como cuando el segundo piano permanece en silencio y sus cuerdas reproducen por resonancia la misma melodía que el primero, nuestros cerebros son capaces de hacer lo mismo. El problema a resolver está en que nunca tenemos el segundo piano (cerebro receptor) en silencio. Constantemente estamos pensando en tonterías, tenemos una charla interna que ni siquiera “ejecuta” melodías sino “ruido”.

En la música los silencios son importantes, de hecho tienen su notación. Cuando un grupo de amigos empieza a tocar en una banda y están aprendiendo se dan cuenta, al querer tocar cada uno lo que quiere, que no hay armonía más que ruido. En caso contrario cuando todos están en acordes específicos si uno de los músicos hace un cambio los demás instantáneamente lo perciben y modifican su ejecución armónicamente. De la misma manera las ondas electromagnéticas que generan los impuslos eléctricos del cerebro pueden ser percibidas siempre y cuando el cerbro receptor no emita esos impulsos entre neuronas. Entonces por resonancia ha de reproducir las mismas vibraciones que emitió el primero. Lo importante para que exista una conexión armónica entre dos cerebros es aprender a “callarlos”, o sea aprender a hacer silencios para poder escuchar la melodía que reproducen los demás. De hecho si uno aprende a estar en “silencio cerebral” puede distinguir facilmente los pensamientos e incluso emociones de otras personas.

Esto por un lado es peligroso pues implica un acceso a la “privacidad” de otros y obvio un ladrón o un mentiroso no querrá tal cosa (¿políticos? O.o). De hecho la sociedad en la que vivimos fomenta la no detección de ladrones o mentirosos a partir de la televisión. ¿Cuántas veces no han visto una película o jugado videojuegos y en la noche durante el sueño reproducen las imágenes, sensaciones y los sonidos internamente? Y no sólo eso sino emociones y actitudes. Incluso se ven reflejadas en expresiones faciales. Inconscientemente se hace una emisión de frecuencias y secresión de neurotransmisores.

La emisión de frecuencias se tiene que hacer conscientemente y el silencio igual. No es difícil, es voluntad, querer hacerlo simplemente. Digamos que es como una botella de agua con tierra agitada. La voluntad en eso se puede interpretar como en el “dejar de agitar la botella porque quiero que la tierra se asiente”. Incluso así por decantación se puede limpiar el agua de la tierra. Digamos que la tierra o basura se coresponde con las impresiones (que incluyen imágenes, sonidos y emociones, etc.) transmitidas por radio y televisión que involuntariamente reproducimos en nuestra psique, nos agitan el agua.

Otro ejemplo análogo a nuestros cerebros sería como si dos walkietalkies quisieran comunicarse entre sí al mismo tiempo, es imposible. El receptor debe aprender a no apretar el botón mientras el emisor lo hace y viceversa. Aquí lo interesante es que el cerebro tiene mucha más capacidad que un walkitalkie, o sea, si se aprende a callar la mente uno puede ser receptor de varias frecuencias simultáneas. En la electrónica un radio hace exactamente lo mismo y emite por las bocinas una frecuencia “filtrada” de las demás pero el aparato en sí mismo recibe todas las frecuencias. Ese filtro se aplica de la misma manera cuando quieres leer el pensamiento de alguien más, simplemente te enfocas igual que cuando lo haces en resolver un problema mentalmente. Enfocarse es el filtro.

Dicho lo anterior en otras palabras la manera más fácil de entender como uno puede enfocarse en algo, poner un filtro para acallar todas las frecuencias incluso las que emitimos involuntariamente, es la contemplación. No es poner “la mente en blanco” pues ese hecho sería una vez más proyectar u holografiar el color blanco sobre la mente. Es hacerla reflexiva, es fractalizar el entorno en ella. Reflejar constantemente el exterior en el interior. Es imaginar lo que estas viendo al mismo tiempo que lo ves, ser redundante en ese aspecto. Es como observar el gran cañón o un paisaje sumamente hermoso que no da cabida en tu psique a otro pensamiento más que lo que observas. Tu mente en esos instantes refleja o proyecta internamente lo que percibes con tus sentidos. Observar algo impresionante impide que otro pensamiento ensucie esa reflexión. En tu cabeza se está reflejando lo que estas observando sin ninguna interferencia. Esa sería la contemplación o reflexión. Desgraciadamente en un entorno como el de una ciudad existe pura basura que se refleja en nuestro cerebro.

Las emociones están íntimamente relacionadas a los pensamientos gracias a los impulsos eléctricos que generan las reacciones químicas de los neurotransmisores. Por consecuencia, si uno aprende a callar la mente, se impide conscientemente que el cerebro secrete las sustancias a las que incluso uno se hace adicto. Por eso hay enfermos de depresión o adictos a la adrenalina etc. En fin, ahí se desprende otro tema.

En conclusión, para mi la telepatía es la internet natural que no hemos descubierto o desarrollado debido a la cancelación de ondas. Calma tus emociones y tus pensamientos para poder comunicarte y compartir sin interferencias con quien tu quieras. Estoy hablando concretamente de comunicarte con otra persona, escuchar a un árbol, saber lo que te dice un delfín, un gato, tu perro… el mismo planeta. Escuchar al Agnostos Theos.

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No me crean por creer. No me crean por fe. No crean todo lo que leen. Investiguen en sí mismos y comprueben científicamente dentro de su laboratorio biológico (cuerpo). Cuando comprueben las cosas no anden de presumidos.

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