Anotaciones al margen…

Anotaciones al margen...

El Barsa enfrenta una decisión complicada de vida, en otro equipo el cambio de entrenador, sin importar el motivo, requiere menos sacrificio. No aquí, donde no alcanza con un hombre para ordenar un vestuario de jugadores entre los cuales, por cierto, habitan el número uno del mundo, Messi; y el futuro número dos: Neymar. Cualquiera que sea la elección del nuevo entrenador afectará personalmente el sello de esto que todos conocemos como Barsa. Hasta ahora la herencia se mantuvo razonablemente sólida, poco o casi nada cambió entre aquel equipo de Guardiola y este de Vilanova. Quizá los únicos signos visibles son la presión más adelantada de aquel, y la recuperación con menor intensidad y metros más lejos a portería de este; un cuadro muy dinámico contra otro más largo. Con Vilanova se modificaron los espacios, seguía siendo una formación compacta pero las zonas del campo donde influía con y sin balón eran otras. Ambos cuadros renunciaron a la alineación fija de un “9”, pero el de Guardiola lo utilizaba como variante mientras que el de Vilanova, prescindió del delantero centro siempre. Al margen de los últimos acontecimientos, elBarsa apenas había cambiado. Con todo respeto para Vilanova, este equipo jugaba de memoria hacía tres años. A pesar de ganar un campeonato de liga con 100 puntos estaba claro que lo inventado por Guardiola seguía funcionando, la continuidad fue exacta y las estructuras resistieron el cambio de entrenador a asistente. Ahora es cuando las cosas empezarán a cambiar, porque no hay en todo el Mediterráneo un hombre capaz de reescribir el libro del estilo del Barsa como Guardiola, ni de subrayarlo como hizo Vilanova. El que venga, deberá hacer sus anotaciones al margen.

José Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo/http://www.milenio.com

Deja un comentario