Lunes frescos: agua de piña y menta

Por: Mikel López Iturriaga

Agua de piña y menta
Con mantelito mexicano y todo. / EL COMIDISTA

 

Bien, amigos, parece que la calorina, los sudores y los sofocos ya están aquí, y para quedarse hasta septiembre. Tanto quejarnos de que no llegaba el verano y especular con que “unos franceses” habían dicho que este año no iba a haber de eso, y mira, ya estamos aquí achicharrándonos como en el 2012, el 2011, el 2010 y el 563 antes de Cristo.

Pensando que en estas circunstancias apetece menos comer, y preocupados por vuestras posibles deshidrataciones veraniegas a causa del calor o de la ingesta desmedida de alcohol y sustancias estupefacientes, en El Comidista hemos decidido iniciar una serie titulada Lunes frescos. En ella ofreceremos soluciones líquidas o heladas para las altas temperaturas, siempre basadas en la fruta y con con muy poco cocinado. Todas están inspiradas en las aguas frescas mexicanas, un auténtico descubrimiento que cambiará la vida a los que no las conozcan: son más ligeras y menos empapuzantes que un zumo y más apropiadas para beber en grandes cantidades o para acompañar comidas. Y, por supuesto, mil veces más saludables y baratas que un refresco. El único inconveniente que tienen es que el artilugio ideal para hacerlas es una batidora americana y no todo el mundo tiene una en casa, pero con una de brazo y paciencia también se puede.

La receta de hoy, como las posteriores, lleva muy poco azúcar: no sólo se trata de evitar el exceso de calorías, sino que la bebida en cuestión resulte refrescante de verdad. Hemos usado azúcar integral de caña, pero también se puede poner estevia, miel, sirope de agave o incluso nada, si es que la fruta está suficientemente dulce.

Dificultad

Para bebés de cero a tres meses.

Ingredientes

  • 500 gramos de piña natural madura, sin corteza ni tronco

  • 24 hojas de menta

  • Una puntita de jengibre fresco pelado (opcional)

  • 125 ml de zumo de limón (medio vaso)

  • Rodajas de limón para decorar

  • 3 cucharadas soperas rasas de azúcar integral de caña (o estevia o miel)

  • 1 litro de agua fría

  • 12 cubitos de hielo (aproximadamente)

Preparación 

1. Poner en la batidora la piña, la menta (reservando 6 hojas para decorar), el jengibre (opcional), el endulzante escogido, el zumo de limón y el agua. Triturar hasta que esté todo integrado.

2. Pasar la mezcla resultante por un colador chino o normal –de malla metálica fina– para eliminar las fibras, con la ayuda de una cuchara. Servir con el hielo.

Producción: Mònica Escudero.

http://blogs.elpais.com/el-comidista

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