El Santo Grial del bebedor: un remedio definitivo para la resaca

Por: Mikel López Iturriaga

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Felino con bajona. / BUZZFEED

 

Se nota, se siente, la madre de todas las resacas está presente. Bueno, en realidad más que presente está a la vuelta de la esquina, pero eso no rimaba. Dentro de unas pocas horas será 1 de enero, y ya sabes lo que pasa ese día, ¿verdad? A no ser que vivas en un monasterio budista, estés embarazada o dando pecho a tu bebé o seas uno de esos bichos raros a los que no les gusta pegarle al frasco carrasco, lo más probable es que te levantes con el cerebro a punto de estallar por haber pasado la noche del 31 bebiendo y fumando y sin parar de reír.

Sí, ya sabemos que lo mejor es no beber o hacerlo con moderación, ¿pero quién es capaz de semejante hazaña en Fin de Año? Siempre pensando en el bienestar de sus lectores, El Comidista ha preparado una guía exclusiva para paliar los sufrimientos resaquiles sin renunciar a tu derecho constitucional a ponerte como Las Grecas. Todos los consejos han sido rigurosamente probados y científicamente testados por “un amigo mío”: como sabéis, yo nunca bebo y desde los 18 años consagro mi tiempo libre a leer los Evangelios, ver películas de sobre la vida de Cristo y rezar con mi peluche Jesusito de Mi Vida.

Básico: grasaza antes de dormir

Si, como dice el casposo refrán, mujer precavida vale por dos, podemos afirmar que resacoso precavido vale por mil. No existe mejor remedio para los males post alcohólicos que comer algo justo antes de irse a dormir. La creencia popular dice que el alimento sólido “empapa la bebida” o “absorbe el alcohol”; la ciencia no parece tan entusiasta, e insiste en que comer sólo es efectivo contra la resaca si se hace antes de beber. Mi experiencia (perdón, la de mi amigo) apunta a que echar algo al estómago no te libra del mal cuerpo pos-bebercio, pero sí frena de alguna manera la devastación en tu cabeza.

Las comidas que mejor funcionan son las saladas y ricas en hidratos de carbono y grasazas: a este respecto, en casa de mis padres la mezcla de ensaladilla rusa con albóndigas salvó muchas vidas a las tantas de la mañana. Un profundo conocedor de los efectos del alcohol, Alberto García Moyano de En Ocasiones Veo Bares, secunda estas prácticas. “Para combatir la resaca”, afirma, “no hay nada mejor que un buen shawarma o marranada análoga antes de ir a dormir. Mano de santo”. Así que recuerda: ten preparado algún plato de este tipo para cuando llegues a casa o localizado algún sitio donde lo vendan a altas horas de la madrugada.

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La ensaladillei saved my life. / AINHOA GOMÀ

 

No a las guarrimezclas

Las bebidas alcohólicas de baja calidad dan más resaca. Y en el mismo nivel de calidad, las secas y pobres en “congéneres” (componentes naturales surgidos en la fermentación o añadidos después de ella, que dan sabor y color) pueden resultar menos agresivas. Algunos estudios apuntan a que destilados como el vodka producen resacones más llevaderos que el bourbon; otros señalan que el vino blanco puede ser menos dañino que el tinto.

En cualquier caso, confirmo que lo que no sienta nada bien es mezclar 15 bebidas diferentes en una misma noche (vermut + vino + cava + licorcito con el postre + carajillo + cóctel con tres alcoholes distintos + cubatas = muerte en vida), y mucho menos hacerlo con bebidas “energéticas” tipo Red Bull: su cafeína acelera la deshidratación y logra que al día siguiente te sientas como un shitake seco.

Ayudémonos de la química: Resalim versus Cool Dawn

Mi escepticismo frente a los productos mágicos antirresaca es total: siempre me han parecido un engañabobos cuyo efecto, de haberlo, es similar al de un placebo. Sin embargo, dos de ellos, uno viejunillo y otro más novedoso, merecen una mención porque (parece que) algo hacen. El primero es el Resalim, “un complemento alimenticio que ayuda a metabolizar bebidas y alimentos”. Sus fanses hablan maravillas de la mezcla de extractos de piña, alcachofa, grosella negra y arándano cargada de vitaminas del grupo B; el rollo es que te lo tienes que tomar en dosis graduales con antelación, y normalmente uno no planea sus borracheras como si fueran el desembarco de Normandía. “Lo probé una vez en la boda de mi hermano”, confiesa García Moyano. “Me bebí 15 cubatazos y al día siguiente estuve bastante decente. Ahora bien, dudo de su efecto porque en aquel entonces 1) tenía 18 años, y 2) entrenaba muchas horas al día”.

¿Y el Cool Dawn? “Mi amigo” me cuenta que tomó esta “bebida funcional de extractos vegetales que ayuda a prevenir y curar la resaca” en Nochebuena antes de meterse en la cama y se levantó sin dolor de cabeza el día de Navidad, un milagro teniendo en cuenta la mezcla de alcoholes que llevaba encima. Eso sí, los otros síntomas estaban ahí: estomago revuelto, ligeros vahídos y malestar general. Otra “amiga” de Mònica Escudero, colaboradora de este blog que tampoco bebe jamás, probó este bebedizo hecho en Corea del Sur tras una de sus cenas navideñas, en la que se pimpló “unos cuatro litros de cerveza y varios chupitos de Jaggermeister”. “Me fue estupendamente. No me dolía nada la cabeza. Pero me quedó esa sensación de irrealidad pos taja”.

Cool dawn

¿Milagro o placebo? / EL COMIDISTA

 

Sprite

Sí, has leído bien, el Sprite funciona como antiresacoide. Antes de que los de siempre corran a preguntar en los comentarios cuánto me ha pagado la multinacional que lo fabrica por escribir esto, aclaro que no es una opinión propia, sino de unos científicos de la Sun Yat-Sen de Guangzhou (China). Tras estudiar los efectos en el resacón de 57 bebidas, desde infusiones hasta tés pasando por refrescos, llegaron a la conclusión que el Xue Bi (así se llama allí el Sprite) era el que mejor aceleraba la asimilación del alcohol en el organismo humano. Eso sí, reconocieron que los resultados de su informe no son concluyentes, y prometieron otro estudio independiente para contrastarlos.

Agua y zumos

¿Qué nos pasa al cocernos? Pues que no paramos de desorinarnos y perdemos líquidos y azúcares por un tubo, lo que podría ser una de las causas fundamentales de la resaca. Por eso se aconseja beber agua y zumos naturales ricos en fructosa tanto al acostarse como a la mañana siguiente. La sabiduría popular avisa de que dos vasos de agua justo antes de dormir hacen milagros; el problema para las personas delicadas de la próstata por su avanzada edad, como yo, es que con esta solución nos pasamos toda la noche yendo al baño, y no sé si es peor el remedio que la enfermedad.

La virgen María

Habiendo dicho más de una vez lo de “Señor, en tus manos encomiendo mi espíritu”, no seré yo quien niegue los posibles efectos positivos de un rosario y trece Ave Marías. Pero no he venido a hablar aquí de religión, sino de un cóctel nacido para paliar los resaconcios: elVirgin Mary. No es otra cosa que un Bloody Mary pero sin alcohol y, gracias al efecto rehidratador del zumo de tomate combinado con la estimulación del picante del tabasco y el ácido del limón, revive a un zombi de The Walking Dead. ¿Que por qué sin vodka? Pues porque no me creo eso de que un clavo mata otro clavo, el fuego se combate con más fuego y todos esos dichos propios de un Nicholas Cage cualquiera en Leaving Las Vegas. Lo de beber más para curar la resaca es pan para hoy y hambre para mañana: en cuanto el gustirrinín del nuevo alcohol se te pasa, te hundes en un abismo mayor del que venías.

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También te puedes hacer un ‘virgin brew’ con cerveza sin alcohol. / AINHOA GOMÀ

 

Dale a tu cuerpo alegría Macarena

Un truco extra cortesía de la amiga de Mònica Escudero: contra la resaca, concede a tu organismo todo lo que le apetezca. “Sigue el instinto de lo que te pida el cuerpo. Si sientes que quieres-necesitas-mueres por unas patatas fritas, una hamburguesa o cualquier otra cosa, es porque necesitas empapuzarte para acabar con los restos del alcohol”. Este consejo, que no sé si avalarían los nutricionistas más ortodoxos, sí parece tener cierta base científica si lo que te apetecen son huevos con bacon o pasta: los primeros contienen aminoácidos que ayudan a tu castigado hígado a hacer su trabajo, mientras que los hidratos de la segunda subirán unos niveles de azúcar en sangre desequilibrados por el colocón.

El autobús que te lleva al cielo

Si todos los remedios anteriores no funcionan, siempre te queda un último recurso: llamar aHangover Heaven. Esta maravillosa empresa te viene a buscar en su autobús y te somete allí mismo a un tratamiento de choque que, según sus promotores, te deja como nuevo. ¿El secreto? Líquidos rehidratantes, medicamentos y chutes de vitaminas y antioxidantes. También atienden en su clínica o en privado si se trata de un grupo grande de resacosos. La mala noticia es que sólo existen en Las Vegas, así que para probar su “pack de salvación”por 115 euros tendrás que ir a pasar fin de año a la ciudad del vicio.

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Tus plegarias han sido escuchadas. / HANGOVER HEAVEN

http://blogs.elpais.com/el-comidista/

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