El hambre, que mata callando, mata a los callados.
Los expertos, los pobrólogos, hablan por ellos.
Nos cuentan en qué no trabajan, qué no comen,
cuánto no pesan, cuánto no miden, qué no tienen,
qué no piensan, qué no votan, en qué no creen.

Solo nos falta saber, por qué los pobres son pobres.
¿Será porque su hambre nos alimenta, y su desnudez nos viste?

EDUARDO GALEANO

Lo vi en: https://www.facebook.com/pages/Sangre-en-las-venas/

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