Diario de un coleccionista (sin presupuesto) en ARCO. La feria en dos horas

Por: Miguel Ángel García Vega

AJ-Milan, 1946_2013_Galerie Thomas Schulte Berlin

Tiempo de viajar y de recorrer ARCI. ¿Qué ver? ¿Cuánto tiempo necesito? En la bitácora hemos pensado que dos horas. 120 minutos para caminar por la feria recorriendo los estands imprescindibles y deteniéndonos (salvo un par de excepciones) solo en una obra. La más destacada.

Comencemos el recorrido por el pabellón 9, el más grande. Le dedicaremos una hora. El proyectista Andrés Jaqué ha trazado una acertada distribución de avenidas y pasillos amplios. Y los estands se abren claros y nítidos.

Empecemos a viajar, pues, por la feria. Primera parada, Elvira González.

Elvira González es una de las galerías más reconocidas del país y dispara con artillería pesada. Olafur Eliasson, John Chamberlain, Lee Ufan, Alexander Calder… Nos quedamos con Dan Flavin y su pieza de fluorescentes: To Ksenija. Una obra de 1985 en edición de cinco ejemplares de la que solo se llegaron a fabricar cuatro.

Flavin E-016 v2
Dan Flavin. Galería Elvira González.Al lado de Elvira González, la madrileña Parra & Romero. En este caso destaca una película de 16 mm de la artista siciliana Rosa Barba, que representa bien ese mundo complejo y a veces oscuro de su trabajo. Dediquen un poco de tiempo a los detalles de la obra. Merece la pena. Si les interesa, ahí va el precio: 44.000 euros.

Rosa Barba
Rosa Barba. Galería Parra & Romero.

Justo detrás de Parra & Romero, una de las galerías de Europa con uno de los programas mejor construidos: Micheline Swajcer. Sobresale una estupenda pieza (Untiteld, Subjective. 2012) de gran formato (609 x 243 cm) sobre lino de Matt Mullican.

Untitled (Subjective). Matt Mullican

Matt Mullican. En Arco está representado, entre otras, por la galería Micheline Swajcer.

Al otro lado del pasillo, la berlinesa Crone. Con las piezas de museo de Hanne Darboven y Rosemarie Trockel. De lo mejor de la feria. Y pared con pared, la también alemana Mai 36 lleva una escultura muy recomendable del portugués Pedro Cabrita Reis. An Empty House, 2013. Prosigamos la tarea. En Baginski tiempo para otro portugués, Vasco Araújo. Pero nos vamos del pasillo. Un par de pasos hacia atrás y, en línea recta, llegamos al estand dePeter Kilchmann. Quedémonos aquí con el trabajo frío, franco y directo de la mexicana Teresa Margolles (con exposición estos días en el Centro de Arte Dos de Mayo de Móstoles), quien denuncia la violencia que llega de su tierra. Fíjense en su libro PM 2010, 2012 (edición 8/20).

Darboven 1976
Hanne Darboven. Galería Crone.

Pedro Cabrita Reis Grande
Pedro Cabrita Reis. Galería Mai 36.

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Teresa Margolles. Galería Peter Kilchmann.

A la vera de Peter Kilchmann, el pamplonés, ahora afincado en la capital, Moisés Pérez de Albéniz. Lleva un acertado estand con todo su universo de artistas vascos. En esta ocasión sobresale la pieza de Carlos Irijalba, Paused sequence, 2013. “Es un sondeo de fluorita y soporte de aluminio”, cuenta la galería. ¿Precio? 12.000 euros. Por cierto, pronto le veremos en la programación del Museo de la Universidad de Navarra. Sigamos.

Carls Irijalba Paused Sequence, 2013. Sondeos y soporte de aluminio.200x90cm
Carlos Irijalba. Galería Moisés Pérez de Albéniz.

Dejando atrás a Moisés Pérez de Albéniz llegamos a Espaivisor, y una recomendación, yaclásica, en esta bitácora, Nil Yalter, y Algerien Marriage in France, 1977. No incidiremos más. Hacia la izquierda, Joan Prats, dedíquenle tiempo a Juan Uslé y, un poco más allá, otra galerista tradicional en ARCO, Juana de Aizpuru. Aquí hay que detenerse ante el buen momento del pintor y escultor Heimo Zorbernig.

Despliegue _Narciso_
Juan Uslé. Galería Joan Prats.

Enderezando la trazada, volviendo hacia Espaivisor y siguiendo el paseo en línea recta desembocamos en Project SD. La galería barcelonesa —con un sólido programa todo el año— llega con una interesante pieza de Pieter Vermeersch. Por si se lo preguntan, 24.000 euros. El IVA (sea cual sea) aparte. Junto a Oliva Arauna (y su constelación de Alfredo Jaar, Per Barclay, Gabriele Basilico y Miguel Río Branco), la propuesta, más arriesgada, de la galería madrileña Formato Cómodo. En este caso hay que permanecer atento a la pieza de látex de la joven Teresa S. Abboud.

Moviéndonos hacia el pasillo central, se cruza una “calle”, y aparecemos en Thomas Schulte. En esta galería, una excepción, en vez de una obra destacamos dos. Del chileno Alfredo Jaar, su caja de luz de gran formato (245 x 245 x 18 cm) titulada Milán, 1946: Lucio Fontana visits his studio on his return from Argentina, 2013 (imagen de apertura de la bitácora), y de Íñigo Manglano-Ovalle, la escultura Bird in Space. Unos 80.000 euros.

Íñigo Manglano-Ovalle
Íñigo Manglano-Ovalle. Galería Thomas Shulte. (La obra se muestra en otra exposición).

Retrocedemos. Pasamos Quadrado AzulChantal Crousel (con su monográfico sobre José María Sicilia) y, rumbo al norte, hacia la cafetería —que en una feria de arte hace las mismas funciones que la Estrella Polar en la mar— aparecemos en La Caja Negra(Jonathan Hernández, Richard Serra y, barriendo para casa, El Roto). Giramos a la izquierda, hacia el pabellón 7. Y bajamos la calle.

En la portuguesa Graça Brandao deberíamos detener la mirada en la serie de fotografíasOnça Geométrica, 2013, de Joâo Maria Gustamâo y Pedro Paiva. La galería ofrece otras imágenes (8.000 euros) de estos creadores portugueses. Tienen un buen trabajo. Un poco más adelante, Marta Cervera. En ella nos quedamos con el cine de Laida Lertxundi y su película Cry When it Happens, 2010. ¿Precio? 6.500 euros.

Gusmao Paiva
Joâo Maria Gustamâo y Pedro Paiva. Galería Graça Brandao.

En un par de pasos, tras dejar Marta Cervera, estamos en Nicolai Wallner y su dan graham, que ya se ha convertido en uno de los lugares comunes de ARCO. Proseguimos.Angels BarcelonaVera Munro y entramos en Maisterravalbuena. El ritmo del estand lo marca El pintor y la modelo, de Néstor Sanmiguel Diest. Un acrílico de gran formato (200 x 260 centímetros) que en las primeras horas de la feria se ha vendido a una institución (Pedro Maisterra, director de la galería, no suelta prenda de a quién) por 22.000 euros.

Néstor

Nétor Sanmiguel Diest. Galería Maisterravalbuena.

Ahora seguimos ruta hasta situarnos frente a Barbel Grasslin. Ahí, deténganse un tiempo para ver una excelente pintura (en intensos negros y rojos) de 2008 del creador alemán, recientemente fallecido, Günther Förg. Llegamos otra vez a la entrada. Giro (espero que no se pierdan) hacia el pabellón 7. Bien, transitamos por Cristina Guerra (que otras ediciones ha traído una propuesta más rotunda) y, después, parada en la italiana Cardi. De entre sus históricas piezas, Lucio Fontana. Concetto Spaziale, Attese. 1968. Ahora encaramos el último pasillo de este pabellón.

Lucio Fontana
Lucio Fontana. Galería Cardi.

En Niels Borch Jensen, galería especializada en obra en edición, dos artistas jóvenes. El más que recomendable Danh Vó (quizá uno de los creadores con un trabajo más sólido ahora mismo, quien tendrá exposición en 2015 en el Palacio de Cristal) e Iñaki Bonillas. Del primero, Martin Wrong (2012). Una edición de 24 ejemplares (3.000 euros) y, del segundo,Theme and Variations (2013). Se trata de una tirada de ocho por la que se pide 6.200 euros (más IVA).

Iñaki Bonillas

Íñaki Bonillas. Galería Niels Borch Jensen.

El viaje, al menos esta propuesta, se cierra aquí. Falta recorrer —se deja para una entrada concreta— la sección opening. ¿Y Finlandia? ¿Qué ha sido de ella? Lo más destacable Ville Andersson (Helsinki Contemporary) y Maija Luutonen (SIC). Por lo visto en la feria no se atisba en esas frías tierras un relevo de la estupenda videoartista Eija-Liisa Ahtila. Pero como esto del arte, afortunadamente, no es una ciencia exacta, aquí al lado, en el blog Untitled, Ángeles García, en una recomendable entrada, analiza la presencia de Filandia en ARCO con otra (interesante) mirada.

Descansen, tomen aire, repónganse. Mañana recorreremos el pabellón 7.

Nota: Los picassosmirósrichterstàpieschillidaspalazuelos y otros maestros (Fontana al margen) consagrados los dejamos solos. No necesitan de brújula para ser hallados.

http://blogs.elpais.com/con-arte-y-sonante

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