El Códice Gigas, la “Biblia del demonio” que escribió un monje en el siglo XIII

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El Códice Gigas, o “Biblia del demonio”, es famoso por dos rasgos. Primero, se reputa que es el manuscrito europeo más grande que ha sobrevivido (Códice Gigas significa “libro gigante”). Segundo, contiene un retrato enorme del Diablo.

Dentro del códice se encuentra la suma de la Vulgata del momento, junto con varias historias contemporáneas, un alfabeto comparativo, textos médicos, un calendario y algunos hechizos. El Viejo Testamento y el Nuevo Testamento están separados y en un orden inusual, con un número de obras dispuestas entre y después de los textos religiosos, incluyendo la historia de Flavius Josephus del siglo I sobre los judíos y una historia del área de Bohemia.

ku-mediumEl códice es el volumen religioso más grande que sobrevive de los monjes del siglo XIII. Mide aproximadamente un metro de altura por un metro de ancho cuando lo abres. Se cree que es trabajo de un monje benedictino de lo que hoy es la República Checa, pero fue bastante arruinado por la armada suiza después de la Guerra de los Treinta Años.

Debido a su inusitado tamaño y a la imagen, en una de sus páginas, del Diablo entronado en un estado solitario, el manuscrito ha sido materia de rumores y supersticiones a lo largo del tiempo. Algunos sugieren que fue el esfuerzo de un monje en una sola noche. Que después de romper las reglas del monasterio fue sentenciado a muerte —encerrado en un cuarto de ladrillos— y un día antes de ser ejecutado decidió escribir su última obra: “un libro maligno sobre pieles de animales”. Se dio cuenta de que terminar el libro antes de la ejecución sería imposible, así que hizo un trato faustiano con Lucifer para terminarlo, y Lucifer mismo firmó el documento en la última página.

Recientemente National Geographic calculó que recrear los contenidos del Códice Gigas a mano por una sola persona tomaría cinco años de trabajo sin descanso, omitiendo las ilustraciones. Así que la realidad contradice al folclor, por decir lo mínimo. Pero lo increíble, en resumen, es que el manuscrito es como una caja china de textos, que ofrece un paseo fascinante por el mundo en el que un monje se sentó en una mesa por toda una vida para copiar siglos de conocimiento e insertar, aquí y allá, algunos símbolos mágicos. Y cabe decir que estéticamente es un agasajo.

Cada hoja del códice está disponible en formato de alta resolución en el sitio de la Librería Nacional de Suiza.

Fuente: http://pijamasurf.com

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