¡Y nadie dice nada!

Le embestida contra la democracia en Venezuela es simplemente brutal: el coronel Chávez fue elegido en las urnas, es cierto. Pero desde el primer minuto se dedicó a desmantelar el aparato del Estado para que los poderes estuvieran totalmente bajo su control. Hoy, en la República “bolivariana” siguen existiendo un Congreso y una Corte Suprema pero marcan el paso que les dicta un jefe máximo, designado a dedo por el antiguo cacique, cuyas bufonadas y farsas son todavía mucho más extravagantes que las de su antecesor, por no hablar de la opresión pura y simple que padece el pueblo venezolano.

La realidad que vive la nación suramericana es escalofriante: los chavistas han creado una suerte de ejército paralelo compuesto por ciudadanos entrenados militarmente a los que se ha proporcionado armamento moderno y de alto poder. Hay, además, grupos de choque sostenidos por el propio sistema que se dedican a amedrentar a todos aquellos venezolanos que no comulgan con la sectaria ideología de un estatismo bolivariano tan esperpéntico como incapaz de asegurar verdadero bienestar a un país donde la gente hace ya colas interminables para obtener los artículos de consumo más básicos. Y, naturalmente, el régimen tiene sus clientelas y su lealtad ha sido debidamente asegurada mediante prebendas, caridades, concesiones y subsidios. Por ahí, por el desagüe de una munificencia oficial dirigida a comprar voluntades, por ahí se ha evaporado la fabulosa riqueza petrolera de una nación que ya no puede siquiera producir lo que consume diariamente y cuyos recursos se dilapidan en comprar todo, desde papel higiénico hasta las sopas enlatadas, en el exterior. Y, miren ustedes, ni teniendo en sus manos el tesoro petrolero logran los chavistas cuadrar las cuentas en una economía sin divisas y con una inflación terrorífica.

Pero lo que más llama la atención es la tibieza (no hablemos de declarada cobardía) del resto de los líderes regionales ante el sojuzgamiento de los venezolanos. Nadie dice nada. Qué vergüenza…

ROMÁN REVUELTAS RETES/http://www.milenio.com/firmas

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