El fracaso deportivo de la Roja en Brasil arrastra a una hecatombe comercial

Imagen del partido que disputaron España y Chile en Maracaná (EFE)

Imagen del partido que disputaron España y Chile en Maracaná (EFE)

La debacle de la Selección Española no solo tiene reflejo en lo deportivo, ya que la máquina económica en la que se ha convertido la campeona del mundo se verá afectada, y mucho, tanto a nivel Federación, por la disminución de los ingresos publicitarios y de derechos de imagen, así como por la rebaja del caché de los partidos amistosos. Los dos millones que hasta ahora valían España, han pasado a mejor vida. Incluso, las empresas que han asociado su imagen a la de la Selección, también se verán dañadas por el fallo deportivo que han tenido los hombres de Del Bosque.

Hay otro factor añadido en este paso atrás deportivo. Y es que los internacionales españoles tan solo ingresarán las dietas que establecieron con la Federación, en las que está incluida la porción del pastel publicitario del que también participan los jugadores. Los 720.000 euros que tenían como recompensa por el título son historia por completo. Las dos derrotas y la ausencia en la fase decisiva del torneo, deja a los jugadores sin premio alguno. El éxito deportivo llevaba consigo un importante reconocimiento económico, que ha volado como la ilusión de los seguidores del equipo español.

La Federación llevaba seis años acostumbrada a recibir importantes ingresos que siempre llevan consigo los triunfos en las grandes citas. FIFA reparte 500 millones de euros, incluidos los 80 millones que reparte para seguro de lesiones a los equipos que ceden sus jugadores, a las selecciones que participan en el Mundial. Los 30 millones de euros que se llevará el ganador (27 en Sudáfrica) se quedan muy lejos de los 5 millones que se llevará España por su participación y su eliminación en primera ronda, a lo que hay que sumar el millón que destina a cada equipo para cubrir lo que es la preparación y estancia en Brasil. La lógica ausencia de premios, alivia un tanto el bajón de ingresos, pero respecto a las últimas grandes citas, el déficit de la Federación, o mejor dicho lo que deja de ingresar, rondará los cinco millones de euros.

Las empresas que han asociado su imagen a la de los campeones del mundo, o las que han hecho campañas publicitarias centradas en el Mundial, también se verán perjudicadas de manera ostensible. El Mundial deja de existir en España a nivel comercial y cuanto más se haya apostado por la Selección o por un posible éxito a través de promociones, peores resultados obtendrán.

Las primeras perjudicadas serán las compañías que están más próximas a los internacionales españoles. Adidas es, lógicamente, la que más apuesta por España. Lo lleva haciendo dos décadas y el contrato actual coloca a la Roja como la selección estrella de la marca alemana por detrás del equipo germano. Y es que España vende más fuera de nuestras fronteras y eso hará que el fracaso no afecte tanto. En el mercado nacional sí que se resentirá en las ventas, en especial a la hora de hacer las reposiciones de equipaciones que siempre lleva consigo un éxito deportivo.

El fracaso deportivo de la Roja en Brasil arrastra a una hecatombe comercialCruzcampo, Iberdrola, Pelayo, Movistar, Gillete, Cepsa o Nissan han efectuado campañas publicitarias con los jugadores o incluso envases, como es el caso de la empresa cervecera con la cara de los internacionales, algo que ahora mismo no facilita la venta de producto alguno. Igual que en los últimos seis años el estar cerca de la Selección significaba un éxito comercial, ahora mismo puede llegar a convertirse en un problema.

Las casas comerciales aseguran las campañas publicitarias y condicionan los acuerdos para la exposición de las promociones dependiendo del avance en el torneo. Lógicamente, algunas de ellas ya han rebajado la presencia en los medios de comunicación, pero otras no tienen forma de desaparecer, tal y como son las campañas en los periódicos de venta de un determinado producto y que obligaba a la compra de un ejemplar cada día durante el mes del Mundial. Cuchillos, relojes o camisetas quedan en suspenso.

El tercer grupo damnificado en este manotazo recibido por la Selección son las televisiones con derechos. Mediaset reducirá su programación dedicada al Mundial, así como la presencia de los enviados especiales en Brasil. Algo parecido ocurre con Gol T aunque en su caso todo estaba supeditado a la transmisión de los partidos, con independencia de lo que hiciera España.

http://www.elconfidencial.com/deportes/futbol/mundial/2014

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