La danza del petróleo y la teorías conspiratorias

La danza del petróleo y la teorías conspiratorias

¿Es la perfidia de Estados Unidos la causa de la espectacular bajada del precio del petróleo? Una buena teoría conspiratoria siempre encuentra entusiastas partidarios y en esta ocasión Putin y abundantes medios de información rusos, a menudo teledirigidos desde el poder, sostienen fervientemente que Washington está detrás de la brutal reducción de los precios de la energía con una clara finalidad: sofocar a Rusia, debilitarla económicamente. El gobierno de Putin tiene una dependencia inusitada del petróleo para desenvolverse, 52% de su presupuesto vienen de la venta de ese producto.

La bajada del petróleo, con la artera mano yanqui empujando, sería según esta versión una nueva potente sanción económica contra Rusia orquestada por Estados Unidos.

La creencia rusa no tiene excesivos partidarios en otras latitudes. Es convicción compartida que el descenso del precio de gas y petróleo obedece a menor consumo por la crisis, un invierno más suave en países muy consumidores y, sobre todo, a la creciente extracción de energía a través del fracking en Estados Unidos. Este país producía 5 millones de barriles diarios en el 2008 y ahora saca 9 millones.

Luego está la postura de la Opec que no controla el mercado mundial de la energía como hace un par de décadas pero que ejerce aún una considerable influencia en los precios. La organización capitaneada por el saudita Ali al-Naimi se ha negado a recortar la producción, aunque ello acarree una lógica caída del precio, y el saudita apunta como responsable de su negativa a la conducta de otro gran productor de fuera de la Opec, es decir a….Rusia. Cree y afirma que de nada valdría reducir su oferta  si Rusia, asfixiada, continuaba colocando barriles en el mercado. “¿ De que sirve reducir mi producción si otros no hacen lo mismo? Yo reduciré mi cuota de mercado, ¿y que ocurrirá? Los precios subirán y los rusos, los brasileños y los productores de Estados Unidos se llevarán mi parte”.

El ministro saudita ha tenido un curioso recorrido verbal: En junio declaraba que 100 dólares era un buen precio del petróleo. En Septiembre, con el crudo ya cayendo, afirmaba que el tema no le preocupaba, en noviembre que iba a trabajar para estabilizar la situación y hace cuatro días, con el precio ya en 60 dólares, manifiesta impertérrito que “si el precio cae a 50, 40 o 20 resulta irrelevante”. Un mazazo para ciertos países.

Los que pierden con  el actual 50% de desplome del precio son varios “sospechosos habituales” de Estados Unidos, a saber : Rusia, Venezuela e Irán. El país de los ayatollas está perdiendo 1,000 millones de dólares al mes, no le cuadran las cuentas y hasta está pensando en pedir a los jóvenes para que se escapen del servicio militar de dos años que compren su exención. El petróleo representa el 96% de las exportaciones venezolanas, Maduro, que ve su inflación en un 60%, puede permitirse menos alegrías con su magnanimidad exterior. Su lógico recorte con Cuba puede ayudar a explicar el deshielo entre la isla y Estados Unidos. La economía cubana sin la ayuda de Maduro está para pocas alegrías. Ya hemos hablado de Rusia, si las sanciones que se le aplicaron por su maniobras en Ucrania han sido dañinas, la bajada del petróleo lo es mucho más.  Un estudio del Financial Times de hace un par de meses concluía que Rusia necesitaba el petróleo a 110 dólares para equilibrar su presupuesto, Irán, 130 y Venezuela 160. Si continúa a 60 las consecuencias nefastas para ellos son obvias.

Entre los beneficiados, por el momento, están China, importa 60% de su energía, India, puede hasta subir las tasas en el petróleo, algo que habría sido en otro momento enormemente impopular, muchos países en desarrollo y  la mayor parte de los europeos .

Inocencio Arias

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/cronicasdeundiplomaticojubilado

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