El oro y el moro

El oro y el moro

Los peregrinos a La Meca suelen olvidar sus divergencias, hoy estremecedoras. Tanto que Teherán canceló sus vuelos al sagrado lugar: un hecho histórico. El insólito maltrato a dos adolescentes iraníes por la policía saudí fue el gesto último que colmó el vaso que Riad llenó con su Operación Tormenta Decisiva, que concretó su gesto contra los Huthi de Yemen: se trata de detener la presunta implicación iraní, deseosa de frenar el reino saudí… La implicación de La Meca es nueva y avisa de un peligro, eliminado hasta hoy. El caso en Yemen es resultado del ansia de poder iraní y su empeño de controlar la región toda. Eso ha afirmado el New York Times: los suníes de Próximo Oriente así lo han pregonado. El hecho de mezclar con la santa sede de La Meca las ambiciones particulares es extraño. Nadie había utilizado la voz de Alá en nombre propio. Los choques de pueblos no habían llegado a La Meca, tan alta sobre todos. Que los medios iraníes califiquen a los Huthi de movimiento popular lo ratifica. Y el deseo saudí de mantener Yemen como patio trasero -aunque la oficialidad lo niegue- es la prueba. Hay demasiadas geografías arábigas que niegan la intervención de portavoces oficiales. En La Meca no se habían producido semejantes tensiones. Jamás. Puede que para Occidente sean beneficiosas.

Antonio Gala

http://www.elmundo.es/opinion

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