El desengaño sobre el Omega 3 revela hasta qué punto el usuario es vulnerable

El desengaño sobre el Omega 3 revela hasta qué punto el usuario es vulnerable

El ensayo clínico sobre los potenciales efectos beneficiosos del Omega 3 del que nos hacemos eco hoy revela hasta qué punto en la era de la Sociedad de la Información el consumidor se encuentra indefenso a la hora de analizar qué productos puede tomar para mejorar su bienestar y cuidar de su salud. Ahora sabemos que en contra de la creencia popular que la publicidad ha ayudado a extender, estos ácidos grasos que se encuentran de forma natural en huevos o algunos pescados, no tienen ningún efecto beneficioso en la vista, el cerebro o el corazón. Así lo han concluido los investigadores de los National Institutes of Health que han trabajado en el ensayo clínico de mayor envergadura realizado hasta la fecha con 4.000 individuos que consumen suplementos dietéticos ricos en esta sustancia y que han sido analizados durante cinco años.

La buena fama del Omega 3 no sólo ha permitido que se comercialice con éxito como suplemento alimenticio sino que también ha sido utilizado como gancho por distintas marcas de leche, margarinas, zumos o galletas. Sus supuestos efectos beneficiosos para el desarrollo cerebral de los niños, la prevención de la demencia senil, la mejora de memoria o el cuidado del corazón han sido empleados por muchas marcas para distribuir mejor esos productos. Para que una marca comercial pueda anunciar los beneficios de consumir un producto en la UE, la empresa de alimentación tiene que pasar una serie de controles, que incluyen estudios científicos sobre sus potenciales efectos en la salud.A la vista de los resultados del estudio estadounidense las investigaciones entregadas por la industria a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria -y que han sido financiadas por las propias marcas-podrían no ser lo suficientemente precisas como para garantizar que el consumidor no sea víctima de la publicidad engañosa a la hora de comprar un producto.

Las conclusiones de este gran ensayo clínico deben servir para que las autoridades de Sanidad y Consumo abran las investigaciones pertinentes para evaluar si es conveniente que el Omega 3 siga siendo utilizado como gancho para vender suplementosalimenticios o comida sin que el usuario esté comprando un placebo.Llegado el caso, la legislación europea permite incluso sancionar a las marcas si han burlado los controles.

http://www.elmundo.es/opinion

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