La sentencia

serpiente    … extensa culebra de mil cabezas,víbora ondulante de colores diversosvestida de suéteres y chamarras…
                                                       La cola, GUILLERMO SAMPERIO

Las palabras del abogado de oficio flotan en el ambiente cargado de la sala de comunicaciones mientras el interno del módulo de preventivos, resignado y ausente, escucha la sentencia como una letanía de sonidos incomprensibles que se anudan y se estiran envolviéndolo. Ante sus ojos, la serpiente comienza su baile. Escondida entre el humo del tabaco, se contonea, se ondula; y ese reptil, engendrado en una lectura sin pausas, sin miradas, prosigue su danza; sube hasta la bombilla desnuda que cuelga del techo; desciende por la pared resbaladiza detrás de él y juega a enredarse en su cuello. El interno de preventivos gime al sentir la presión de los anillos que el animal aprieta cuando el abogado pronuncia «doce años y un día».

Olga Méndez García Abad

http://www.uncuentoaldia.es/

Deja un comentario