Traficantes de almas

Casi el 90% de los inmigrantes y refugiados que llegaron a Europa en 2014 recurrió a las redes de tráfico de personas para facilitarles el trayecto, según un informe de Europol e Interpol.

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El estudio publicado de manera conjunta por estas agencias policiales, refleja que estas redes generan más de cinco mil millones de euros, lo que convierte a esta actividad como una de las más lucrativas del crimen organizado. “Este estudio pone en evidencia el enorme papel que tienen las redes de delincuencia organizada en la crisis de inmigración”, ha destacado el director de Europol, Rob Wainwright.

Muchas personas abandonan su hogar, huyen de la guerra y la miseria para buscar un futuro mejor. Son hombres, mujeres y niños que tienen que recorrer grandes distancias para llegar a los países que consideran que pueden ofrecerles una vida digna. Para ello buscan ayuda en redes de traficantes de personas a las que pagan una gran cantidad de dinero, entre tres mil y seis mil euros de media, para que les faciliten unos recursos con los que llegar a Europa. Además, estas dos organizaciones avisan del riesgo de explotación laboral y sexual a los que están sometidos los migrantes para afrontar las deudas con las mafias; las mujeres y niños son los más vulnerables a estas explotaciones.

Este negocio es multinacional, en el que están implicados más de un centenar de países. Los líderes de las redes, que además suelen estar relacionados con otras actividades criminales, burlan el control de las fronteras y coordinan el tráfico a través de grandes rutas clandestinas.

La mayoría de los viajes son en coche, autobús o tren, con rutas cortas a pie para cruzar los pasos fronterizos. Los vehículos que emplean los traficantes están registrados con matrículas falsas para borrar cualquier rastro en caso de ser interceptados por la policía. Aunque el transporte por carretera es el recurso más utilizado, en 2015 la lancha de plástico fue el medio más demandado para recorrer distancias reducidas. Los traficantes no les acompañan en su ruta, sólo les indican cómo maniobrar las lanchas, que miden entre ocho y 12 metros y puede transportar hasta 40 personas.

El tráfico de seres humanos es uno de los negocios más rentables para las redes criminales. Sus costos son bajos y la demanda de estos servicios es elevada. Europol segura que este porcentaje aumentará en los próximos meses, en respuesta a las medidas de control que han adoptado los países en las rutas migratorias. Las mafias están adaptando sus servicios a estas restricciones y diversificando los caminos para entrar en Europa.

El secretario general de Interpol, Jürgen Stock, ha remarcado que la crisis migratoria no puede abordarse por la policía o por los responsables políticos por separado. Según Stock “este análisis debe servir para una serie de acciones conjuntas en Europa y en todo el mundo”.

JOSÉ MARÍA GÓMEZ VALLEJO

http://www.excelsior.com.mx/opinion/

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