Resultado de imagen para La unidad de cuerpo y mente

La introspección es un rasgo de personalidad que todos tenemos, pero no todos en el mismo grado. Hay personas que pueden dedicar poco tiempo de su vida a reflexionar, pero hay otras que lo hacen casi como si fuera tan necesario como comer o dormir. Quienes lo hacen con mayor ahínco se ganan la fama de vivir más entre sus pensamientos que en la realidad, lo cual, entre otras derivaciones, parece apuntar hacia un descuido de la salud del cuerpo, en especial aquello que se deriva de mantenerlo activo.

Sin embargo, esta percepción no es acertada. En la historia del pensamiento y las artes existen ejemplos en los que el gusto por el pensamiento no está en oposición con el ejercicio físico, sino justo lo contrario: cuando ambos forman parte de la vida generan un equilibrio singular que impacta la existencia misma: a veces la introspección puede conducir a laberintos y callejones que, inesperadamente, el movimiento del cuerpo resuelve.

Compartimos algunas historias de grandes pensadores que, sin convertirse en grandes atletas, entendieron que la salud de la mente es indisociable de la salud del cuerpo.

 

Haruki Murakami

Escribir es una ocupación esencialmente sedentaria. Los escritores de oficio pasan varias horas de su día sentados, algunos con disciplina casi espartana, pero no menos cierto es que para compensar esta inactividad parcial del cuerpo, varios de ellos han hecho del ejercicio físico algo habitual de su rutina. Entre los contemporáneos un caso emblemático es Haruki Murakami, quien además de dedicar un libro a su experiencia como corredor y participante de maratones, también ha poblado sus libros de personajes que nadan, caminan o realizan alguna otra actividad de este tipo, muchos de ellos con el denominador común de la introspección, como el propio Murakami en su libro autobiográfico, como si el movimiento del cuerpo fuera indisociable de las mareas que a veces agitan nuestra mente.

 

Michael Phelps

Uno de los grandes campeones olímpicos de nuestra época fue también un adolescente tímido, inseguro y más bien callado. Un introvertido, se diría ahora, que canalizó esos rasgos de personalidad a la natación, uno de los deportes que parecen tener una relación estrecha pero no del todo obvia con el temperamento introspectivo.

 

Immanuel Kant + Friedrich Nietzsche + Henry David Thoreau + Nikola Tesla

¿Qué tienen en común estos cuatro personajes? Dos cualidades: los cuatro fueron grandes pensadores y los cuatro fueron también grandes caminantes. De Kant la leyenda cuenta (especialmente si seguimos el relato de Thomas De Quincey) que realizaba caminatas frecuentes, casi siempre por los alrededores de su natal Königsberg, ciudad que nunca abandonó y cuyos pobladores, se dice, podían conocer la hora del día sólo por el momento en que el filósofo pasaba por ciertos lugares en específico. Nietzsche era un tanto más lúdico en sus caminatas, y de Thoreau y Tesla tenemos evidencia de lo importante y significativo que caminar era tanto para su vida en sí como para su vida creativa.

http://www.faena.com/aleph/es/articles/sobre-la-hermosa-relacion-entre-introspeccion-y-ejercicio-fisico/