“INSTANTES”, UN HERMOSO POEMA ATRIBUIDO POR ERROR A JORGE LUIS BORGES

Instantes (en algunas versiones, Momentos) es el título de un texto erróneamente atribuido al escritor argentino Jorge Luis Borges y otras veces a Gabriel García Márquez. Está escrito en un estilo similar al de la literatura de autoayuda y aparentemente se origina en la traducción del inglés de un artículo en prosa.

  Existen numerosas versiones castellanas con muchas variantes. Ha circulado masivamente a través de notas periodísticas, compilaciones, láminas y cadenas de correo electrónico, muchas veces con atribución errónea de su autoría a Borges.

  El error sobre la autoría del poema se extendió tanto que el 4 de diciembre de 2005, el cantante irlandés Bono, integrante de U2, leyó en el programa de televisión mexicano Teletón México 2005 unas líneas del texto, que atribuyó a Borges (de quien dijo, también erróneamente, que era un escritor chileno).

El texto Instantes también se publicó y atribuyó equivocadamente a Borges en la revista mexicana Plural, en mayo de 1989. Sin embargo  la verdadera autora del apócrifo es una desconocida poetisa norteamericana llamada Nadine Stair, que lo publicó en 1978, ocho años antes de que Borges muriera en Ginebra, a los 86 años.

Si pudiera vivir nuevamente mi vida…

En la próxima trataría de cometer más errores.

No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.

Sería más tonto de lo que he sido,

de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.

Sería menos higiénico, correría más riesgos,

haría más viajes, contemplaría más atardeceres,

subiría más montañas, nadaría más ríos.

Iría a más lugares donde nunca he ido,

comería más helados, y menos habas,

tendría más problemas reales

y menos imaginarios.

Yo fui de esas personas que vivió sensata

y prolíficamente cada minuto de su vida,

claro que tuve momentos de alegría…

Pero si pudiera volver atrás trataría de

tener solamente buenos momentos.

Pero sí lo saben.

De eso está hecha la vida

solo de momentos,

no te pierdas el ahora.

Yo era de esos que no iba a ninguna parte

sin un termómetro, una bolsa de agua caliente,

un paragüas y un paracaídas,

si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir

comenzaría a andar descalzo a principios de

primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.

Daría más vueltas en calesita, contemplaría

más amaneceres y jugaría con más niños,

si tuviera otra vez la vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

Y la versión original en inglés:

If I Had My Life to Live Over

I’d dare to make more mistakes next time. I’d relax, I would limber up. I would be sillier than I have been this trip. I would take fewer things seriously. I would take more chances. I would climb more mountains and swim more rivers. I would eat more ice cream and less beans. I would perhaps have more actual troubles, but I’d have fewer imaginary ones.

You see, I’m one of those people who live sensibly and sanely, hour after hour, day after day. Oh, I’ve had my moments, and if I had to do it over again, I’d have more of them. In fact, I’d try to have nothing else. Just moments, one after another, instead of living so many years ahead of each day. I’ve been one of those persons who never goes anywhere without a thermometer, a hot water bottle, a raincoat and a parachute. If I had to do it again, I would travel lighter than I have.

If I had my life to live over, I would start barefoot earlier in the spring and stay that way later in the fall. I would go to more dances. I would ride more merry-go-rounds. I would pick more daisies.

Nadine Stair

85 years old

Louisville, Kentucky

http://www.elclubdeloslibrosperdidos.org

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