LA BUHARDILLA

Recuerdo la máquina blanda
y a Heidegger entregado,
una buhardilla a ras del cielo,
un amor nunca acabado.
Subir y bajar y subir escaleras,
una galleta de queso y semillas
y la vecina de abajo quejándose
veinticuatro horas por día,
Kerouac en el camino
con enanos holandeses,
Syd el punky en nuestra cama
matando a todos los reyes…
Aunque de eso  no hace tanto,
hoy  cumplo casi a diario,
mis vecinos no se quejan…
¿qué coño es lo que ha pasado…?
http://susi-underground.blogspot.mx/p/nunca-se-fueron.html

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