La grieta legal que nadie está aprovechando (de momento) para vender marihuana medicinal

Iñaki Berazaluce

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Cada día nos llegan noticias de un nuevo Estado o territorio que ha aprobado el uso de la marihuana medicinal, sacando paulatinamente esta planta de la prohibición en la que fue sumida hace 60 años. Hasta entonces y desde siglos atrás, el cáñamo y sus derivados, psicoactivos o no, eran un ingrediente habitual en la farmacopea española. En las boticas del siglo XIX no era infrecuente encontrar jarabes para la tos a partir de hachís o incluso porros liados de cannabis índica, marca Grimault, para el asma.

Estos usos tradicionales del cannabis y sus derivados abren la puerta a vender libremente remedios medicinales en herbolarios y farmacias, según explica José Carlos Bouso, miembro de la asociación ICEERS, con sede en Barcelona y muy activa en la defensa del uso de la ayahuasca y el cannabis medicinal. Según recuerda Bouso, el Real Decreto aprobado en 2015 aprueba “la venta libre de plantas tradicionalmente consideradas como medicinales”. Esto incluiría al cannabis, “cuyo uso medicinal está plenamente documentado en España al menos desde principios del siglo XIX”.

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Paquete de cigarrillos de marihuana Grimault, c. 1930.

Lo cierto es que la marihuana medicinal ya se vende abiertamente en según qué espacios. En la reciente feria ExpoGrow de Irún, era posible comprar aceite de marihuana y hachís con alto contenido en CDB y bajo en THC. De los más de 60 canabinoides que forman parte del cannabis, el THC es el que proporciona el colocón que buscan los fumetas mientras el CDB es el que ofrece cualidades medicinales, desde mitigar el insomnio hasta hacer llevaderos el dolor provocado por el cáncer. A grandes rasgos, los cultivadores están trabajando en dos grandes líneas: la marihuana con mayor contenido en THC y, por tanto, mayor pegada (hay variedades con hasta un 26% de THC) y las variedades con un mínimo de THC y un alto porcentaje de CBD, idóneas para el uso terapéutico.

La grieta legal que nadie está aprovechando (de momento) para vender marihuana medicinal

El banco de origen catalán The Plant está apostando fuerte por el mercado medicinal del cannabis. Tras quince años creando semillas para terceros, The Plant creó hace un año la marca de cultivo biológico Organic Seeds. Según nos comenta su director de marketing, “esto no es una medicina, si llamamos medicina a algo que cura, pero la mayoría de los medicamentos que toma la gente son paliativos para morir más tarde o vivir con mayor calidad de vida. Hay niños epilépticos que gracias al aceite de CBD han pasado de tener 200 microataques diarios a tener 5 o 6. Curarse no se han curado, pero su calidad de vida y la de sus familias ha aumentado exponencialmente”.

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Canadian flag with marijuana leaf in center

La marihuana medicinal ha sido el rompehielos para la legalización de la planta en lugares como Canadá, un país en boca de todos durante la pasada feria cannábica. “En 2001 nadie hubiera pensado en Canadá que la legalización iba a llegar tan rápido. Y todo empezó con una joven enferma, que tomaba marihuana para paliar sus dolores y fue llevando su caso de tribunal en tribunal hasta llegar al Supremo y ganó. Aquello allanó el camino a la legalización en Canadá”, nos cuenta Thomas Weller, director en España de Eurcanna, un “puente entre negocios cannábicos de Canadá que buscan oportunidades en Europa y viceversa”.

El 1 de julio de 2018 será completamente legal la venta y el uso del cannabis medicinal y recreativo en Canadá, y las empresas de aquel país ya están moviendo ficha: Canopy, una gran productora de cannabis cotizada en bolsa, alcanzó unimportante acuerdo con la empresa española Alcaliber, propiedad de Juan Abelló, para cultivar marihuana medicinal a partir de semillas de la empresa canadiense. Simultáneamente, su rival Tilray anunciaba la instalación en Portugal de la mayor plantación legal de marihuana en Europa: 10.000 metros cuadrados para producir 62 toneladas de cannabis medicinal en 2018.

Con información de La MotaSemillas de MarihuanaCáñamoLa Marihuana y El Confidencial.

http://blogs.publico.es/strambotic

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