Futuro esplendor: Tres poemas de Gala Amarilla

Todos tenemos algún recuerdo muy nuestro, el que lo asociamos a una imagen —que creemos— es muy personal. Entonces, ¿qué pasa si te encuentras con ella en alguna forma de creación artística (como lo podría ser un poema)? ¿Nunca fue tan personal acaso o es talento de su autora al lograr universalizar su vivencia en particular?

 Luego de leer esta muestra de Gala Amarilla, nos sentimos un poco más identificados con la raza humana: sí, quizás no somos tan diferentes después de todo. Si su poesía logra eso, a pesar de nuestra misantropía declarada. ¿Habría que ponerle atención entonces, no? ¿Qué más razones necesitamos? No le desearemos un futuro esplendor a esto que ya brilla por sí mismo; sino que simplemente nos limitaremos a quedarnos a la espera por más.

 


Estaba en una misa
no sé por qué
estaba en una misa
y tenía ocho años
y quise probar la hostia.

Probarla para ver cómo era
curiosidad gastronómica
sensorial
quise
tocar morder relamer

Y me dijeron
NO
no estás bautizada
NO

el no más hondo que yo había escuchado
en mi vida.

No hizo falta llorar
o no pude hacerlo
o no se me ocurrió
pero mi mamá me agarró la mano
y salimos casi corriendo:
como si llegáramos tarde
a algún lado
como si tuviéramos
dónde ir.

Y me compró un turrón
con quince centavos
y lo desarmó
con el rigor de la furia.

Ella lo desarmó
y me dio la cáscara;

poniéndola en mi boca
dijo:
está hecho de lo mismo.

Y entonces
en la esquina del kiosco
a los ocho años
yo
supe algunas cosas.

 

Buscar un objeto X en la oscuridad
en un adentro bien delimitado
(ojo que no digo
minuto 60 en el cine,
expocielo Carl Zeiss en el Planetario;
esos interiores son tan impropios como la noche a secas)
digo, precisamente,
la habitación de tal o cual
[ay, la habitación de tal
que conozco nomás
a través de los ecos
la pieza de tal, la pieza que falta]
y en vez de caminar
cinco pasos hasta el interruptor
palpar a ciegas
a mano pelada
tocar la basura
lo cortante
lo pegajoso
y hasta lo
vivo.
Es una decisión:
1. teórica
2. práctica
3. poética
¿O se es idiota?
Hay que pensarlo muy fino.

 

Es una cosa así:
estoy en la calle,
siempre en Capital,
siempre las dos, las tres o las cuatro
de la tarde,
alguien me dice que ponga
mis asuntos en orden,
que ya es hora, pregunto
qué hora, qué asuntos, qué orden,
…………..qué
pero desaparece
me deja sola
con mi voz
picándome la nuca
a plena luz del día
y en secreto.

 

 

Gala Amarilla.pngGALA AMARILLA (Buenos Aires, 1991) es profesora de italiano y cursa la carrera de Letras en la UBA. Trabaja en la cooperativa de comunicación El Maizal, donde también gestiona el espacio Choclo Cultural. Colabora con el periódico CPB de Quilmes y con la Revista Liberoamérica. Actualmente forma parte de la comisión organizadora del Festival Internacional de Poesía Joven – La Juntada.

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