Debemos viajar con poco equipaje,

Eduardo Úrculo - 16 El viajero. 1992. Aguafuerte.jpg

casi desnudos

sin brújula

ni mapas

ni senderos.

Perdernos desde el primer paso.

Nunca buscar el rumbo.

Perderse siempre es el camino correcto,

deambular,

andar en círculos,

llenar cada grano de arena de este desierto

con nuestros pasos.

Ese es el único camino posible

para llegar al silencio,

al amor,

a la soledad,

a los cuerpos que se abrazan,

a la sabiduría,

al olvido,

al alivio,

a uno mismo.

Perderse

y sentir las tristezas más bellas del mundo.

Solo se siente tristeza por las cosas hermosas.

La tristeza es la muerte de todas las cosas bellas,

su canto fúnebre,

es andar por el mundo

sabiendo que todos los sitios donde se pudiera llegar

son una futura ruina,

la semilla de un holocausto,

un pueblo fantasma,

una ventana rota

pero que aun así

brillan.

Andar perdidos desde el principio.

El hombre nace llorando

y su llanto es una premonición.

Todos los recién nacidos son profetas del llanto del mundo.

Aquí,

en el llanto,

está el futuro:

míralo.

Dejo aquí,

en el lugar donde nos dimos la mano por vez primera

mi equipaje,

mis ropas

y

este poema

que es todo lo que tengo.

Este poema

como un pozo de agua,

un árbol frutal,

un nido de cuervos,

una tela de araña,

un lodazal.

Dejo este poema

como una señal

de que todo lo bello

se pudre

y que con gran orgullo

puedo decir

que los besos que te di

son el charco de lodo más bello de todos.

ADRIÁN ESPARZA

http://www.revistaelhumo.com

Pintura de Eduardo Úrculo

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