SER HOMBRE

SER HOMBRE

Por hombre, lo soy todo:

vaquero de Marlboro,

galán callejero, siempre y cuando use mi desodorante Axe,

piloto de carreras, según toda la publicidad de autos nuevos,

semental purasangre de película porno capaz de perforar muros con su pene;

como los buenos vinos, mejoraré con el tiempo y lo mejor de todo es que no tendré canas gracias a Just for men.

¿Por hombre, lo soy todo?

¿Qué me hace hombre además de la que traigo de campana?

¿El reloj de oro?,

¿el traje fino?,

¿los zapatos de piel?,

¿la camisa limpia y bien abotonada?,

¿las mancuernillas?,

¿el cabello corto?

Mi corbata, símbolo de mi virilidad, yugo amarrado al cuello para recordarme cada día que yo debo ser un hombre.

Porque ser hombre es ser humano.

¿Y qué si no quiero ser así?;

¿si quiero ser un cavernícola salvaje barbudo que mastica con la boca abierta?

También se me acepta porque soy hombre y a nosotros se nos perdona todo,

menos llorar,

porque llorar es de putos y los putos no son hombres y yo soy hombre y no pedazos.

Aunque quiera llorar después de una película romántica y no sólo con las rancheras cuando estoy borracho,

aunque quiera llorar después de un buen madrazo,

aunque quiera chillar de repente, sin razón alguna y sin “estar en mis días”.

Porque yo también

siento miedo,

todo me enoja,

me siento triste

y no me siento seguro de mi cuerpo

porque no tengo el lavadero marcado,

no tengo la voz engolada,

no soy alto y estoy jorobado,

no soy fuerte y hasta las bolsas del mandado me pesan y me dejan temblando mis bracitos,

porque hay veces que me pregunto de qué me sirve tener la verga tan larga si luego me vengo a los cinco segundos

o de plano no se me para,

porque ya busqué el punto G hasta en Google Maps sin encontrarlo,

porque la medida de todo hombre es cuántas viejas tiene y si no tiene ninguna es porque algo oculta.

Pero no me malentiendas, no soy un machista

le doy

libertad a la mujer,

excepto a mi madre y a mi esposa,

porque mi madre está para atenderme;

mi esposa también, pero su labor principal es darme hijos con los que yo pueda perpetuar el apellido 

del padre

del padre

del padre

del padre

del padre

del padre

del padre

del padre

del padre

del padre

del padre

del padre

de mi padre

y así convertirme en

la cabeza de la familia,

el hombre de la casa,

el PAPÁ, el protector, quien debe poder todo.

Siempre.

Incluso cuando siento que no tengo los huevos suficientes para enfrentar mis broncas,

que no soy tan valiente como los HÉROES que nos dieron PATRIA,

que no soy tan sabio como ese dios HOMBRE que hizo a los HOMBRES a su imagen y semejanza.

¿Entonces neta soy hombre si…

no sé cambiar la llanta del carro?

(¡Qué diva!),

¿no sé hacer una instalación eléctrica?

(¡Qué nena!),

¿no me gusta la salsa de chile habanero porque me pica?

(¡Qué joto!),

¿nunca he empuñado una pistola para matar a otra persona o a un animal?

(¡Qué poco hombre!)

y la más vergonzosa de todas:

¿siempre me he rajado a los putazos?

(¡EHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

PUTO!)

Entonces te lo resumo, el hombre del día a día debe:

cumplir con las cuatro Fs: ser Feo, Fuerte, Formal y que le guste el Futbol,

voltear a ver el culo de toda nalga buena que se le atraviese por la calle,

saberse un sinfín de piropos,

ser un chingón en los albures,

sentarse con las piernas abiertas, mientras más abiertas más macho alfa se es,

ser quien más ruido hace en los urinales,

escupir en las calles,

chiflar como los grandes,

practicar deportes de hombres,

escuchar música de hombres,

vestir como hombre,

caminar y correr como hombre,

hablar como hombre,

tomar bebidas de hombre,

cuando es morro, jugar con juguetes de niño (las Barbies sólo son para desvestirlas).

Ante todo, un hombre siempre debe parecer un hombre

y si no cumples con estas características tan sencillas, definitivamente

TE HACE FALTA VER MÁS BOX.

Hugo Galván, Ciudad de México, 1988. Podrá ser poeta, locutor, periodista, escritor… pero nunca una estrella de porno.

Twitter: @hugokoatl

Blog: https://misobrascompletas.wordpress.com/ 

Autor de la novela Ritornello: otra canción pegada a la memoria y del libro Rock impop: el rock mexicano en la radio Top 40.

Parte del grupo de Poesía en Voz Alta Itinerante de Casa del Lago (UNAM).

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM, ha colaborado para Grita Radio, El Universal, Radio Centro y Televisa, entre otros medios.

http://www.revistaelhumo.com

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