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The only art I’ll ever study is stuff I can steal from.

—David Bowie

Un ojo verde y uno azul. Y entonces, el poderoso personaje llega a iluminar nuestra imaginación. “Siempre tuve la repulsiva necesidad de ser algo más que humano”, afirmó alguna vez David Bowie, con la ironía que siempre lo caracterizó. La verdad es que, de muchas maneras, él logró su cometido: su música, su hermosa inteligencia y su excéntrico estilo lo sobreviven hoy, a dos años de su muerte, y continuarán haciéndolo. 

Cuando en enero de 2016, el delgado duque blanco dejó nuestro planeta, el mundo se conmocionó ante una pérdida infinita. De los muchos homenajes que existieron tras su muerte, su disco póstumo Black Star (el que él se hizo a sí mismo) es el más espectacular de todos; pero, lleno de una rareza que hace honor a la esencia de Bowie, existe una extraña y científica elegía hecha por el artista inglés Paul Robertson: una tabla periódica de las influencias que tocaron el genio de Starman, una pieza que fue parte de la exhibición que se hizo tras su muerte en el Victoria and Albert Museum de Londres, David Bowie is.

El ejercicio es profundamente interesante: éste divide los personajes que influenciaron a Bowie a partir de falsas taxonomías y los agrupa en categorías de la misma manera en que la tabla periódica está estructurada, un trabajo fascinante que nos permite entender un poco más la complejidad del artista. Mick Jagger, Tristán Tzara, John Lennon, Bob Dylan, Iggy Pop y Stanley Kubrick son algunos de los elementos principales dentro de este mapa de la mente de Bowie —cerca de ellos también se encuentra su esposa Iman, que tiene su propio espacio en el área de los gases nobles (al lado de Carl Jung). Además, la tabla incluye influencias posteriores, es decir, a aquellos artistas a quienes la influencia de Bowie tocó definitivamente; Boy George, Madonna, Jarvis Cocker, Morrisey, Alexander McQueen y el artista Jeff Koons se encuentran entre ellos. Finalmente, no es una sorpresa que el rey de los dandis, Oscar Wilde, ocupa la casilla del hidrógeno, uno de los elementos más importantes, en este esquema.

Si la tabla periódica es un registro de todos los elementos que existen en el universo, la de Robertson es una tabla del vasto universo que fue David Bowie. Personajes tan extravagantes como Elvis, Marlene Dietrich, Luis BuñuelMarcel Duchamp y Neil Armstrong también figuran en este detallado mapa que es un profundo homenaje a una las mentes más hermosas que han habitado esta tierra.

 

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Imagen: Creative Commons