Extracciones: Todo lo que sabemos del cielo [Patricio Foglia]

Portada Todo lo que sabemos del cielo

 

Quítense los zapatos y pongan esa música que nadie sabe que escuchan. Lean a Patricio Foglia, cuya escritura no hace piruetas en el aire, no resuelve crucigramas ni responde con guiños al remate del último meme. Lo suyo es la música de lo que somos sin pedestal ni estrado, la belleza del trabajo y de los días en el remojo de una forma sin prejuicios.

La siguiente es una selección del último libro de Foglia, Todo lo que sabemos del cielo, publicado este año en Argentina por la editorial Caleta Olivia.

 

 

la vida está llena de mascotas
en la calle en los departamentos en las bibliotecas
hay libros sobre mascotas
sobre cómo alimentar bien a tu mascota
sobre la felicidad de vivir con tu mascota
sobre cómo soportar la pérdida de tu mascota
y la gente ya no se muere
ni se enamora
sin hacerlo por intermedio de una mascota
y la verdad es que yo también
me doy cuenta de que necesito una mascota
un perro un gato una iguana un pez
cualquier mascota
que me haga compañía y que me hable
que me diga pensá en mí
que me diga no existe el mundo exterior
que me diga
con toda claridad
no te enamoraste ni te separaste
no pasaron dos años ya de la muerte de tu vieja
que me diga pensá en mí
que me diga dame comida
dame cariño pensá en mí
acá estoy
te doy mi lomo
te doy mi pelaje
soy el principio y el fin de todos tus problemas

 

a lo mejor escribir un poema
no sea tan distinto a vivir
en una pecera
esperando que acerquen su mano
para esparcir alimento
debo confesarles que no la paso mal
dejándoles mi boca abierta
para que puedan dejarme lo que quieran
mi papá me dijo nunca aceptes
nada de un extraño
y yo siempre escuché
atentamente su palabra
pero esta vez no
acá estoy
feliz y flotando hacia lo alto
esperando que les agrade
el recorrido de mi voz
como una estela en el agua
como una chica radiante
que baila
y se suspende en lo alto de un caño
prefiero eso toda la vida
no quiero dudar de mí
ni vivir desconfiando del mundo
prefiero ser como soy
¿qué quieren qué haga?
no me niego a nada que pueda probarles mi amor

 

¿se dieron cuenta
de que hay algo en McDonald’s
que ya no funciona?
Ronald ya no es
el payaso feliz que los niños prefieren
y en sus colores radiantes
en la redondez de sus sillas
de sus mesas
en el interior o en el exterior
de su increíble packaging dorado
hay algo que ya no funciona
algo que estaba ahí
y se voló con el viento
como una servilleta o un misterio
algo que estaba presente
cada vez que papá y mamá me traían
y yo pedía mi Big Mac
mi Coca Cola burbujeante con hielo
pero ahora los chicos
parecen preferir otras cosas
celulares de alta gama
Kentucky
Starbucks
y un señor mayor toma
justo frente a mí
su café de filtro
en vaso de plástico
y lo deja
junto a su boina
acá
en McDonald’s
¿se dan cuenta? en McDonald’s!
el antiguo imperio de la comida rápida
la más exitosa franquicia norteamericana
pero hay algo
en el templo de mi infancia
que ya no funciona

 

hoy es feriado y pienso aprovecharlo
voy a barrer mi cuarto
a lavar mi ropa
voy a sentir
con los ojos cerrados
el olor reparador del suavizante
voy a poner la radio y a esperar
una canción que envuelva el aire
con su terciopelo pop plateado
con mis auriculares rojos puestos
voy a dar la vuelta al perro
pero sin perro
y la ciudad
va a encajar perfecto
la ciudad va a ser sólo para mí
al menos los tres minutos
treinta y tres segundos
que dura We can’t stop
mi tema preferido de Miley Cirus

 

¿a quién no le gustaría tener el recuerdo
de su infancia con un sauce
a la orilla del río
con sus largas hojas grises tocando la corriente
y el viento leve como una textura
y el tiempo que pasa suave
móvil inmóvil
ligero? pero yo no nací en Entre Ríos
y lo más parecido al Paraná
fue para mí la Autopista Dellepiane
con el andar continuo de los autos
los neumáticos y su roce con el asfalto
la marcha de los motores como un rumor
me encantaba quedarme mirando
la Autopista de la mano de mamá
tanto como dormir la siesta
o mirar cómo se deshacía
una cáscara de naranja en la hornalla
en el fuego
pero en la ciudad todo es velocidad
y las cosas no duran para siempre
el Comité Radical en dónde mamá militaba
hoy es un centro de jubilados
pero qué hermosos los sauces del Paraná
qué hermosa mi mamá cuando me peinaba
qué hermosa cuando me dijo no te preocupes
si te cargan por tus rulos
tu pelo es la copa
de un árbol frondoso y tu palabra
mamá es para mí
un árbol frondoso
mi sauce increíble a orillas del río

 

me separé
después de tres años
pero no se lamenten por favor
ninguna pareja feliz se separa
aunque en el fondo no sé
qué fue lo que pasó
pero estoy seguro de que este
no es el lugar de las respuestas
este poema no sabe por qué nos separamos
este poema no sabe quién mató a Kennedy
este poema no sabe si existen los ovnis
este poema es torpe y llega tarde
y si tiene algún problema
pide hablar con su abogado
y no hace más declaraciones a la prensa
y eso tampoco es cierto
este poema no tiene abogados
no tiene respuestas
ni dinero para comprarlas
este poema se parece más
al escalón de la puerta de mi casa
donde me siento y me prendo un cigarrillo
para mirar el barrio a través de un vidrio
desde la lejanía y la protección
de mi burbuja de vidrio
este es mi poema-escalón
mi poema-cigarrillo
mi poema de vidrio
no esperen una respuesta

 


Foto Patricio Foglia
Foto: Natalia Leiderman

PATRICIO FOGLIA (Buenos Aires, 1985). Publicó Temperley (En el aura del sauce, 2011; Subpoesía, 2013), Lugano 1 y 2 (Viajero Insomne, 2014), La escafandra (Mágicas Naranjas, 2015), Tokio (Caleta Olivia, 2016) y Todo lo que sabemos del cielo (Caleta Olivia, 2018). Compiló y prologó la antología de poesía y ciencia ficción Los fuegos de Orc (Mágicas Naranjas, 2016). Coordina el sitio www.malonmalon.com.ar. Colabora en el ciclo de lecturas El Rayo Verde, que organiza Osvaldo Bossi. Tradujo, junto con Natalia Leiderman, El pájaro rojo (Caleta Olivia, 2017), de Mary Oliver.

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