‘Fruit Machine’, la infame máquina para detectar homosexuales por la que pasaron miles de canadienses durante la ‘guerra fría’

Iñaki Berazaluce

‘Fruit Machine’, la infame máquina para detectar homosexuales por la que pasaron miles de canadienses durante la ‘guerra fría’

¿Le pone palote esta imagen? ¿le gustan las películas de gladiadores? ¿acaso vota Vd. a Podemos?

Durante la década de los 60 miles de canadienses fueron obligados a someterse a una serie de disparatadas pruebas para demostrar su pureza ideológica y sexual, es decir, su repulsa al comunismo y su firme alineamiento con la sexualidad “correcta”, es decir la heterosexualidad.

La paranoica vinculación entre las ideas filocomunistas y la pulsión sexual por el sexo propio se desencadenó por casualidad. Según cuenta Alfred López en su reciente libro ‘Ya está el listo que todo lo sabe de sexo’:

“En plena guerra fría, Estados Unidos y el Reino Unido descubrieron que varios funcionarios de sus gobiernos eran espías para los soviéticos y, como se daba la circunstancia de que eran homosexuales, Canadá dedujo inopinadamente que otros espías gays podrían estar infiltrados en su gobierno, espiando para la URSS”.

‘Fruit Machine’, la infame máquina para detectar homosexuales por la que pasaron miles de canadienses durante la ‘guerra fría’

Canadá se había contagiado de la paranoia anticomunista de su vecino del sur, Estados Unidos, donde el senador McCarthy lleva años empeñado en una delirante ‘caza de brujas’ contra sindicatos, izquierdistas y todo lo que oliera a comunismo. Pero si un comunista puede disimular sus ideas igualitarias bajo la apariencia de una “persona normal”, mucho más difícil lo tiene un homosexual, dominado como está por sus bajas y pecaminosas pasiones.

El gobierno canadiense encargó a Frank Robert Wake, profesor de psicología de la Universidad de Carleton, el desarrollo de un detector de homosexuales. Tras un año de trabajo, el equipo de Wake desveló el ‘Proyecto Especial’, una rudimentaria máquina que mostraba imágenes que supuestamente excitarían a los gays encubiertos en el gobierno canadiense: hombres musculados y semidesnudos con la burda estética de los años 50. Aquella máquina fue apodada ‘fruit machine’, en referencia a las máquinas tragaperras, por un sargento involucrado en el proyecto, según el relato de la cadena canadiense CBC.

‘Fruit Machine’, la infame máquina para detectar homosexuales por la que pasaron miles de canadienses durante la ‘guerra fría’

¿Poster gay? ¡No! La viril policía montada del Canadá.

La ‘fruit machine’ consistía en una pantalla en la que aparecían las “sensuales” imágenes, un asiento que recordaba al sillón de un dentista y un detector de las funciones corporales del sujeto investigado, incluyendo el pulso, el sudor de las palmas de las manos y, sobre todo, la dilatación de las pupilas, indicio inequívoco de que las imágenes estaban turbando al sospechoso, signo de que era invertido y, en consecuencia, proclive al comunismo y a traicionar a su país.

“A lo largo de las décadas de los años 50 y 60, varias decenas de miles de empleados públicos fueron sometidos a exhaustivas investigaciones por parte de miembros de la Policía Montada y, si encontraban alguna evidencia, por mínima que fuese, les hacían pasar el estrafalario test de la ‘fruit machine’ para determinar si eran homosexuales. Los sospechosos fueron incluidos en una lista negra, llegando ésta a alcanzar la cifra de 9.000 nombres y la consiguiente pérdida de empleo”, según explica Yahoo!

‘Fruit Machine’, la infame máquina para detectar homosexuales por la que pasaron miles de canadienses durante la ‘guerra fría’

Las consecuencias de aquella persecución “fueron devastadoras”, según el sociólogo canadiense Gary Kinsman, coautor del libro ‘The Canadian War on Queers’: “Cientos de personas perdieron sus trabajos en los primeros años de la década de los 60. La gente era convocada en la oficina de seguridad de su departamento y le decían “Tenemos pruebas de que usted podría ser homosexual. ¿Qué tiene que decir al respecto?”

Tras limpiar el Gobierno, el ejército y la Policía Montada de Canadá de gays, sarasas y equidistantes, el Gobierno dio carpetazo al asunto en 1967, mientras al otro de la frontera se estaba gestando el ‘verano del amor’. Aunque no queda ningún rastro de la máquina original utilizada por el profesor Wake, en el Museo de la Guerra de Canadá de Otawa se expone una réplica de la ‘fruit machine’.

En 2017, el primer ministro canadiense Justin Trudeu pidió perdón a las víctimasde aquella infame campaña que destrozó la vida de miles de gays, lesbianas o simplemente sospechosos de tibieza, ideológica o sexual.

Con información de StramboticNational PostYahoo! y CBC.

http://blogs.publico.es/strambotic

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