Solsticio de verano: ¿por qué la noche de San Juan es la más corta del año?

Solsticio de verano: ¿por qué la noche de San Juan es la más corta del año?

El solsticio de verano, que llegó a las 12.07 de ayer (hora peninsular española), es un evento astronómico marcado por la posición de la Tierra con respecto al Sol y que hace comenzar el verano en el hemisferio norte y el invierno en el sur.

El solsticio de verano se caracteriza por la llegada del día más largo del año. En Madrid las horas de luz duraron 15 horas y 3 minutos, por lo que, evidentemente, fueron seguidas por la noche más corta del año: esta duró solo 8 horas y 57 minutos.Estas cifras contrastan mucho con el tiempo que este año durará el día más corto: ocurrirá el 21 de diciembre, en el solsticio de invierno: en Madrid, las horas de luz durarán 9 horas y 17 minutos.

Hay que tener en cuenta que este contraste entre noches y días depende de la latitud del lugar. La diferencia es nula en el ecuador y extrema (24 horas) por encima del círculo polar ártico. Es precisamente por encima del círculo polar boreal donde algunos días al año (alrededor del 21 de junio) se da el fenómeno del sol de medianoche, en que el Sol es visible por encima del horizonte durante las 24 horas del día. (En la Antártida, lo mismo ocurre alrededor del 21 de diciembre).

La causa de que ocurra el solsticio son los 23,5 grados de inclinación del eje de la Tierra en relación con el plano de su órbita alrededor del Sol: la eclíptica. El planeta gira alrededor del Sol y su eje siempre está inclinado en la misma dirección (por eso el norte apunta a la estrella polar siempre, en todas las épocas del año).

Por este motivo, la orientación del eje de la Tierra en relación con el Sol no es la misma en todo el año y hay épocas en la que los días son más largos en un hemisferio que en otro, y otros momentos en los que su duración es más comparable.

El origen de las estaciones

De hecho, salvo en los equinoccios, los dos hemisferios nunca reciben la misma cantidad de radiación solar y uno acaba calentándose más que el otro. En función de cómo sea esta situación, un hemisferio atravesará una estación y el otro la contraria, (por ejemplo, verano en el norte e invierno en el sur).

Es habital pensar que el día más largo del año será también el día en que el Sol salga más pronto y se ponga más tarde, pero no es así. Esto es debido a que la órbita de la Tierra alrededor del Sol no es circular sino ligeramente elíptica.

Esto hace que un reloj solar y nuestros relojes, basados en un Sol medio ficticio, estén desajustados. El día en que el Sol sale más pronto es el 14 de junio, mientras que el día en que el Sol se pone más tarde es el 27 de junio.

En pleno verano (en el hemisferio norte) se da también el máximo alejamiento anual (afelio) entre la Tierra y el Sol. En el 2018, el máximo alejamiento se dará el día 6 de julio, siendo la distancia de algo más de 152 millones de km, unos 5 millones de km más que a principios de enero, cuando la distancia al Sol alcanzó su mínimo anual.

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