México y Estados Unidos alcanzan acuerdo preliminar para el TLCAN, sin Canadá

México y Estados Unidos alcanzan acuerdo preliminar para el TLCAN, sin Canadá

Una fábrica de ensamblado de automóviles Toyota en Tijuana, México. La producción automotriz ha sido un punto focal de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. CreditJorge Duenes/Reuters

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WASHINGTON — Estados Unidos y México alcanzaron un acuerdo para revisar partes clave del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y están por anunciar el pacto preliminar, un paso clave para reavivar el acuerdo comercial de veinticuatro años de antigüedad y que estuvo cerca del colapso durante el último año de negociaciones.

Alcanzar este acuerdo para revisar partes del TLCAN, que el presidente estadounidense Donald Trump ha calificado como el peor acuerdo comercial de la historia de su país, le daría a este un respiro en medio de la guerra comercial que empezó con países de todo el mundo, incluidos los socios del TLCAN —México y Canadá—, al igual que la Unión Europea y China.

Sin embargo, el pacto preliminar se queda corto en comparación con una renegociación total del tratado norteamericano, pues aún no incluye a Canadá. Aunque ese país es parte, ha estado ausente de los diálogos recientes en Washington. El pacto preliminar está centrado en temas de la industria automotriz y resuelve así una importante fuente de fricción, pero no toma en cuenta otros temas polémicos que afectan a los tres países signatarios.

Un TLCAN renegociado deberá conseguir el visto bueno legislativo en Estados Unidos antes de entrar en vigor. El lunes por la mañana Trump tuiteó: “¡Luce bien un gran acuerdo con México!”.

Para que no haya tarifas arancelarias con el TLCAN, las empresas automotrices deberán manufacturar en América del Norte el 75 por ciento del valor del automóvil, una proporción mayor a la actual del 62,5 por ciento. También se requerirá que utilicen más aluminio, acero y autopartes locales, y que una proporción del vehículo sea fabricada por trabajadores que ganen al menos 16 dólares la hora; eso sería un impulso para las maquilas canadiense y estadounidense.

En los últimos días hubo diferencias sobre cómo conciliar estas reglas con las tarifas arancelarias que Trump ha amenazado con imponer a las automotrices y sobre medidas para afianzar en el tratado la liberalización del sector petrolero y de gas mexicano, reformas que el gobierno electo que asume en diciembre ha criticado. Ildefonso Guajardo, el actual secretario de Economía de México, dijo el domingo que Jesús Seade, el negociador principal designado por el gobierno electo de Andrés Manuel López Obrador, ya estuvo involucrado en las discusiones sobre los acuerdos energéticos.

Tanto los mexicanos como los estadounidenses han buscado apurar la renegociación completa del TLCAN para que termine antes de agosto; eso aseguraría que el gobierno de Trump tiene tiempo suficiente para dar la notificación requerida de noventa días al Congreso para que el tratado renegociado pueda ser firmado por el actual presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, antes de que deje el poder. Sin embargo, debido a la ausencia de Canadá en la mesa de negociación, eso parece cada vez menos probable.

Aunque el anuncio del pacto preliminar sí es un alivio de cara a las recientes tarifas impuestas por el gobierno de Trump a productos como el acero y el aluminio.

Trump, además, ha generado hasta ahora mucha incertidumbre respecto a las negociaciones del TLCAN, aparentemente con la idea de que esa estrategia le da ventaja a los negociadores estadounidenses. Canadá y México están entre los países afectados por los aranceles al acero y aluminio y la Casa Blanca ha amagado con agregar tarifas a la producción automotriz. En varias ocasiones ha amenazado con clausurar las negociaciones con Canadá y solamente tener acuerdos bilaterales en vez del trilateral actual.

Esa posibilidad es poco probable debido a la oposición de México, de legisladores estadounidenses y de las industrias norteamericanas que dependen del libre comercio trilateral. No obstante, los negociadores de Estados Unidos y de México han dicho que esperan que el pacto preliminar entre esos dos países incentiven a Canadá a sumarse con vigor a la renegociación.

Ponerle fin a esta dependerá justamente del regreso de Canadá a la mesa, en momentos en que las relaciones comerciales de Ottawa y Washington se han deteriorado por las acusaciones de Trump contra los canadienses y las afirmaciones del gobierno de Justin Trudeau de que no firmará un acuerdo que no le favorezca.

El viernes, la canciller canadiense Chrystia Freeland dijo que Canadá estará “contenta” de reincorporarse a las negociaciones en cuanto haya más avances en los temas espinosos entre México y Estados Unidos, como lo sería este pacto preliminar. “Ya que se resuelvan los temas bilaterales, Canadá se unirá al diálogo para trabajar temas tanto bilaterales como trilaterales”, dijo Freeland.

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