El Hubble capta las enormes auroras boreales de Saturno

El telescopio espacial ha observado durante siete meses el fenómeno en el polo norte de Saturno, durante el solsticio de verano

Imagen compuesta con los colores reales de Saturno y las auroras boreales (en azul)
Imagen compuesta con los colores reales de Saturno y las auroras boreales (en azul) – ESA/Hubble, NASA, A. Simon (GSFC) and the OPAL Team, J. DePasquale (STScI), L. Lamy (Observatoire de Paris)

Más de siete meses de observaciones, coordinadas con muestreos tomados por la ya desaparecida sonda Cassini, le han permitido al telescopio espacial Hubble captar las imágenes más detalladas hasta el momento de las espectaculares auroras boreales de Saturno.

La principal imagen presentada está compuesta por capturas tomadas en el rango óptico, a comienzos de 2018, y en el ultravioleta, captadas en 2017. Ambas muestran tanto el tamaño de las auroras como los colores reales que tiene Saturno.

Las instantáneas fueron capturadas en el rango de la luz ultravioleta por un espectrógrafo a bordo del telescopio espacial, el «Space Telescope Imaging Spectrograph». Todas ellas fueron tomadas antes y después del solsticio de verano en el hemisferio norte, una temporada en la que las auroras son más visibles.

Al igual que ocurre en la Tierra, la inclinación del eje de Saturno implica que durante la mitad de su año, que dura 29,457 años terrestres, el hemisferio norte está más iluminado que el sur, y al revés durante la otra mitad. Esto influye en la actividad de las auroras y hace que en ocasiones aparezcan tormentas y perturbaciones que se ven en su superficie y que superan los miles de kilómetros de ancho.

Pero la Tierra no es el único lugar del Sistema Solar donde ocurren auroras. Los astrónomos las han observado en todos los gigantescos planetas gaseosos (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno), aunque allí los mecanismos que explican su comportamiento son totalmente distintos.

Por ejemplo, si las auroras de Saturno solo son visibles con luz ultravioleta es porque, al contrario que la Tierra, la atmósfera del planeta está dominada por la presencia de hidrógeno.

Un fenómeno recién descubierto

Todas estas observaciones han permitido aprender más sobre el potente campo magnético de Saturno, el tercer mayor de todo el Sistema Solar por detrás del Sol y de Júpiter. Durante el tiempo que duraron las mediciones, los astrónomos observaron los patrones de variación del fenómeno.

Las auroras están influidas tanto por el viento solar como por la rápida rotación de Saturno, que da una vuelta completa en 10 horas y 33 minutos.

En base a esto, han averiguado que las auroras experimentan a diario dos picos de brillo, uno al amanecer y otro antes de medianoche. El último ha sido observado ahora por primera vez, y parece ser un rasgo único del solsticio de verano.

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