Encuentran el cadáver de un hombre asesinado al crecer un árbol de una semilla de su estómago

Encuentran el cadáver de un hombre asesinado al crecer un árbol de una semilla de su estómago

Aquí hay material para una novela de Miss Marple: en 1974, en pleno estallido de la guerra entre turcos y griegos en Chipre, un hombre fue asesinado y enterrado en una cueva. Cuarenta años después, el crecimiento de una higueraen una zona yerma ha llevado al hallazgo de su cadáver y de otros dos hombres. La semilla de la higuera estaba en el estómago del primer hombre, cuya última comida fue un higo, según han concluido los forenses.

La reconstrucción de los hechos que recoge Mirror es como sigue: Ahmet Hergune, miembro de la Resistencia Turca, fue asesinado por otros dos hombres en una zona rural de Chipre. Sus asesinos llevaron el cadáver a una cueva con intención de ocultarlo, pero una explosión de dinamita acabó también con la vida de los criminales y, lo más importante para la resolución del caso, abrió un hueco en el techo de la cueva por el que penetró la luz y, eventualmente, permitió el crecimiento del árbol.

Encuentran el cadáver de un hombre asesinado al crecer un árbol de una semilla de su estómago

Higuera en Formentera. Imagen: Yo Soy Formentera.

Flash forward a 2011. Un investigador que recorría la zona quedó sorprendido de que aquel majestuoso árbol hubiera crecido dentro de una cueva y en una región montañosa donde este árbol no es habitual. Al escarbar bajo el árbol, el hombre descubrió horrorizado un cadáver y avisó a a las autoridades. Posteriormente, la policía encontró los otros dos cadáveres más. El cuerpo del que brotaban las raíces de la higuera resultó ser el de Ahmet, pues sus restos coincidían con las muestras de sangre que aportó la familia del difunto, que llevaba todo este tiempo buscando en vano su cuerpo.

Los forenses concluyeron que Hergune había comido un higo poco antes de morir y que de sus semillas había brotado la nueva vida, ahora vegetal: “El higo que estaba en el estómago de mi hermano creció tan pronto como el sol irrumpió en la cueva a través del agujero que dejó la explosión. Encontraron a mi hermano gracias a la higuera”, explica Munur Herguner, de 84 años, hermana de Ahmet.

Encuentran el cadáver de un hombre asesinado al crecer un árbol de una semilla de su estómago

Antropólogos del Comité de Personas Desaparecidas en Chipre. Foto: CEN/Mirror.

En 1981, apenas siete años después del fin de la guerra turcochipriota que dejó la isla dividida en dos, se formó el Comité de Personas Desaparecidas en Chipre (CMP), con el objetivo de encontrar las 2.000 personas desaparecidas en la isla mediterránea entre 1963 y 1974.

Es lo que tiene ser un país del primer mundo como Chipre. Entre tanto, en países menos desarrollados miles de cadáveres siguen enterrados en las cunetas en un evasivo ejercicio de amnesia histórica. Pero eso es otra historia, digna de Hercules Poirot.

Noticia original en Mirror.

https://blogs.publico.es/strambotic

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