Las películas de superhéroes son todo un hito del cine actual: estrenos al por mayor, líneas de tiempo que revisan las historias de los personajes y legiones de fans verificando qué tan apegadas son las versiones cinematográficas a los originales de los cómics.

Entre esta gama de películas, las protagonizadas por Batman parecen ser todo un género en sí mismas: desde la trilogía la aclamada por la crítica The Dark Knight, de Christopher Nolan, hasta la olvidable Batman & Robin de Joel Schumacher de 1997, el caballero de la noche ha tenido tantos remakes como películas del espía James Bond.

Pero tal vez ninguna de las rendiciones cinematográficas de Batman sea tan excéntrica e inesperada como la que hizo Andy Warhol durante la década de los 60 del siglo pasado.

Todos conocemos a Warhol por su poderosa influencia en el arte de nuestra era, sobre sus lecciones de sexualidad extravagantesobre sus cuadros de latas de sopa y sus retratos de personajes de la farándula como Marilyn Monroe y Muhammad Ali. La faceta de cineasta de Warhol, sin embargo, también resulta interesante y arriesgada: filmes de ocho horas de duración protagonizados por el edificio Empire State o la contemplación de un poeta dormido durante 10 horas, sin mencionar los varios documentos audiovisuales de fiestas y presentaciones de artistas diversos en su centro de operaciones, The Factory.

En este maremágnum creativo, Warhol decidió abordar la historia de Batman desde una óptica que aún resulta excitante en nuestros días. La premisa de Batman/Dracula nos lleva por los rascacielos de Nueva York y Long Island al momento en que Bruce Wayne se enfrenta a su mayor miedo: el monstruo romántico que es la quintaescencia de los vampiros, Drácula.

Cabe destacar que Batman/Dracula antecede al Batman de Adam West, y los críticos sugieren que la estética propuesta por Warhol para el personaje permeó significativamente la versión para televisión que gozó de impacto mundial. El amigo de Warhol, el actor Jack Smith, realiza tanto el papel del millonario Bruce Wayne como el del conde Drácula, lo que dota a la dupla de un paralelismo perturbador: lo que más temes es otra forma de ti mismo.

También hay que decir que los cronistas no se ponen de acuerdo sobre si Warhol contaba con la autorización de DC Comics (propietarios de los derechos del personaje) para hacer su película, pero lo cierto es que la compañía no se tomó a bien las proyecciones privadas del corte de Batman/Dracula y prohibió que se hicieran más copias.

Luego de la muerte de Warhol, durante la filmación de un documental sobre Jack Smith, se hallaron algunos fragmentos de la película, los cuales se abrieron paso hasta la red, y nos permiten echar un vistazo, si bien imperfecto, a la concepción warholiana de un ícono pop tan relevante como Batman. El corte disponible en YouTube, además, está musicalizado por Velvet Underground & Nico, lo que le le imprime aún más el toque Warhol.

http://www.faena.com/aleph/es/articles