Esto es lo que sabemos sobre las dietas y bajar de peso

Esto es lo que sabemos sobre las dietas y bajar de peso

CreditGaia Stella

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Podrías pensar que a estas alturas los científicos de un congreso internacional de obesidad ya sabrían cuál es la mejor dieta y por qué; resulta que incluso los expertos siguen teniendo opiniones bastante divergentes.

En un encuentro reciente de la Sociedad de la Obesidad, los organizadores hicieron un simposio durante el cual dos científicos de renombre presentaron descubrimientos un tanto contradictorios de dos estudios de alto perfil relacionados con las dietas. Un moderador intentó salvar el momento.

En un estudio, realizado por Christopher Gardner, un profesor de Medicina en la Universidad de Stanford, se les proporcionó a los pacientes una dieta reducida en grasa o una reducida en carbohidratos con la misma cantidad de calorías. Al cabo de un año, la pérdida de peso fue la misma en los dos grupos, reportó Gardner.

Otro estudio, realizado por David Ludwig del Boston Children’s Hospital, reportó que una dieta reducida en carbohidratos era mejor que una dieta con alto contenido de carbohidratos para ayudar a los participantes a mantener su peso después de haber bajado al hacer una dieta. Descubrió que la dieta reducida en carbohidratos hacía que los participantes quemaran 200 calorías extras cada día, aproximadamente.

Entonces, ¿una dieta reducida en carbohidratos ayuda a las personas a quemar más calorías? ¿Es irrelevante la composición de la dieta si la cantidad de calorías se mantiene igual? ¿Es importante que el propósito sea cómo bajar de peso o cómo no subir? Al final de la sesión no hubo consenso, pero en un mar de hechos desconocidos acerca de las dietas, hay algunas certezas.

Esto es lo que sabemos

La gente responde de formas (muy) distintas

Algunas personas tienen éxito con dietas reducidas en grasas, a otras les va mejor con dietas reducidas en carbohidratos. No obstante, otras lo logran con dietas reducidas en gluten, dietas paleolíticas, ayunos periódicos, dietas cetogénicas u otras opciones en el menú aparentemente infinito de los métodos para bajar de peso.

La mayoría de los estudios que comparan dietas han dado resultados parecidos al de Gardner: no hay diferencia en la pérdida de peso entre grupos de estudio, siempre y cuando la ingesta de calorías permanezca idéntica. Pero dentro de cada grupo, siempre ha habido algunos participantes que bajaron mucho de peso, algunos que no bajaron en absoluto y otros que incluso subieron de peso.

George Bray, un investigador que estudia la obesidad y es profesor emérito en el Centro de Investigación Biomédica de Pennington en Baton Rouge, Luisiana, lo resume de la siguiente manera: “Haz la dieta que te gusta y apégate a ella”.

No hay nada nuevo en el universo de las dietas

Muchas de las dietas en las que la gente tiene plena confianza han existido durante décadas y en muchas versiones. Hace más de un siglo, el libro que fue un éxito en ventas, How to Live, les dijo a los estadounidenses que la única manera de bajar de peso era contar las calorías.

Las dietas reducidas en carbohidratos fueron presentadas por el londinense William Banting, en 1863, quien era director de una funeraria, y estas se volvieron muy populares.

Los estudios de las dietas son extremadamente complicados

La mayoría son a corto plazo y con frecuencia es difícil saber si los participantes se apegan en realidad a los métodos que se les proporcionan. Pocos estudios hacen un seguimiento durante un año o más para verificar que los participantes no vuelvan a subir de peso. Un porcentaje muy reducido de estas investigaciones es definitivo y la mayoría deja mucho lugar al escepticismo, la discusión y el debate.

Hacer dieta para tener una mejor salud no es lo mismo que hacer dieta para bajar de peso

Cualquier dieta que restringe las calorías tendrá como resultado la pérdida de peso, pero algunas dietas sencillamente no son saludables, aunque te ayuden a bajar algunos kilos.

Es difícil encontrar evidencia definitiva de que ciertas dietas evitan que contraigas determinadas enfermedades, pero muchos expertos en salud pública concuerdan en que los alimentos no procesados o poco procesados, además de la ingesta abundante de frutas y verduras, puede mejorar la salud.

También concuerdan en que las personas con diabetes o niveles elevados de azúcar en sangre con frecuencia se benefician llevando una dieta reducida en carbohidratos.

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Esto es lo que no sabemos

¿Por qué las personas reaccionan diferente a las dietas?

¿Acaso es la genética? Gardner observó a los participantes de su estudio para ver si descubría genes que pudieran predecir su respuesta a las dietas asignadas. No lo logró. Otros científicos tampoco han tenido éxito en encontrar predictores genéticos particulares.

Eso no significa que no haya genes involucrados en las dietas y la pérdida de peso, sin embargo, es difícil separar esos efectos de otras posibilidades. Por ejemplo, la motivación: una persona podría estar lista mentalmente para hacer dieta, mientras que otra podría hacer un esfuerzo a medias, rindiéndose a la tentación al poco tiempo de haber iniciado.

Algunos investigadores creen que la insulina que el cuerpo produce en respuesta a los carbohidratos de la dieta podría explicar por qué algunas personas que se ponen a dieta bajan de peso y otras no. Ludwig descubrió una relación similar en su estudio, pero Gardner no descubrió ese efecto, y el moderador del simposio, Kevin Hall (de los Institutos Nacionales de la Salud), argumentó que esa relación no resiste un escrutinio en profundidad.

¿Existe alguna dieta que evite que vuelvas a subir de peso?

Nadie quiere subir los kilos que tanto trabajo le costó bajar. El problema es que el cuerpo lucha por recuperar la grasa con la reducción del metabolismo y al provocar un apetito feroz.

Ludwig trató de mejorar este efecto con una dieta reducida en carbohidratos. Su funcionamiento sigue siendo objeto de discusión y por ahora la pregunta sigue sin respuesta.

Ludwig, defensor de las dietas reducidas en carbohidratos, y David Allison, de la Universidad de Indiana y un férreo escéptico de las dietas, realizan un estudio más extenso. Los participantes estarán internados en un centro residencial de tratamiento durante trece semanas mientras se controla su ingesta calórica y se mide su respuesta metabólica a distintas dietas.

¿Los alimentos azucarados son responsables de engordar a las personas?

Sencillamente no sabemos hasta qué grado el azúcar añadida contribuye a la epidemia de obesidad. Muchos científicos creen que es un factor que influye, pero no es necesariamente más potente que otros, como los granos refinados.

En un análisis reciente, Ludwig y sus colegas señalaron que los habitantes de países de Occidente obtienen más calorías de los alimentos con almidón que del azúcar. En Australia, las personas han reducido el azúcar añadida desde la década de los noventa; sin embargo, la población es cada vez más obesa.

Nadie defiende una dieta con alimentos dulces, pero muchos investigadores destacados dudan en culpar a un solo ingrediente de la generalización de la obesidad.

¿Por qué la población ha engordado más en las últimas décadas?

Esta es la gran pregunta sin respuesta. El problema consiste en que cambiaron muchas cosas en la sociedad mientras la epidemia de la obesidad cobraba fuerza.

Algunos cambios deberían haber reducido el peso de las personas: la disponibilidad de frutas y verduras más frescas y más baratas, la popularidad de las caminatas y los gimnasios, una mejor educación nutrimental en las escuelas y mejoras en los almuerzos escolares.

Nuestras modas sociales pueden haber fomentado el aumento de peso: porciones más grandes de alimentos, una tendencia creciente a comer durante todo el día, cada vez más personas que se alimentan más veces fuera de casa y una aceptación cultural del sobrepeso hasta el punto en que ahora parece casi normal.

Y luego tenemos la reducción de la cantidad de fumadores. Por supuesto, ha sido un enorme beneficio para la salud, pero, en promedio, los fumadores pesan menos que los no fumadores; cuando la gente deja de fumar, en general, sube de peso.

¿Cómo es que trabajan estas fuerzas en conjunto para que haya un aumento de peso generalizado? Eso nadie lo sabe.

https://www.nytimes.com/es

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