El regreso de ‘Juego de tronos’: Dragones, elefantes y reuniones

El regreso de ‘Juego de tronos’: Dragones, elefantes y reuniones

Jon Snow (¿o Aegon Targaryen?) a su regreso a Invernalia, acompañado por Daenerys Targaryen CreditHelen Sloan/HBO

Parece apropiado que poco antes de conocer su verdadero linaje, Jon Snow (también llamado Aegon Targaryen) se convirtiera en el primer hombre en montar un dragón en siglos. Y es apropiado que haya montado a Rhaegal, el dragón que Daenerys nombró en honor a su hermano mayor. Sí, el fallecido padre biológico de Jon Snow.

Puede que la capacidad de volar en un dragón camino al trono al lado de una mujer a la que ama esté en la sangre de Jon/Aegon; el antecesor de mismo nombre lideró junto con sus dos hermanas la gran conquista de Poniente muchos siglos atrás de ese modo. Ese Aegon terminó en el trono compartido con sus hermanas. ¿Nos dirigimos a un desenlace similar con Daenerys y Jon, ya que su relación familiar quedó al descubierto?

El momento en que Jon se entera de quiénes son realmente sus padres, gracias a Samwell Tarly, fue uno de los varios reencuentros y reuniones incómodas que marcaron este episodio, que en apariencia solo busca mover algunas fichas para ubicarnos en la nueva realidad de Invernalia antes de que lleguen los Caminantes Blancos. (Como lo demuestra la última escena con el niño Umber que revive, están muy cerca de casa).

También pudimos presenciar la reunión del mismo Samwell con el caballero al que salvó, Jorah Mormont, y con Daenerys, a quien Tarly le agradece entre lágrimas la noticia de que su padre y su hermano murieron por decisión de la reina a la que ahora todo el norte habría de jurar lealtad. Arya apenas si saluda a Gendry después de verlo tras tanto tiempo, solo para pedirle que le haga un arma especial. Cruza aún menos palabras con el Perro y muy pocas con Jon, con quien prefiere intercambiar información sobre sus espadas.

El regreso de ‘Juego de tronos’: Dragones, elefantes y reuniones

Sophie Turner como Sansa Stark CreditHelen Sloan/HBO

Hay más reuniones incómodas: entre Jon y los reales que le prometieron lealtad cuando aún era Rey del Norte. Hasta Lyanna Mormont, joven a quien no le faltan palabras ni dudaba en respaldarlo antes, duda sobre cómo exactamente referirse a él ahora que se arrodilló ante la reina Targaryen. Queda en Tyrion, de los odiados Lannister, intentar remediar el lío en el que se metió Jon con los señores del Norte; les promete que el ejército de su hermana Cersei va camino a Invernalia para respaldarlos en su lucha contra los muertos. Excepto que, como bien sabemos, no es así. Y Tyrion, alguna vez uno de los operadores más sagaces de este juego, no se da cuenta sino hasta que Sansa se lo hace ver. “Solía pensar que eras el hombre más inteligente”, dice Sansa. Muchos de nosotros probablemente pensábamos lo mismo.

En Desembarco del Rey hay otra reunión, algo apurada, entre Euron Greyjoy y Cersei Lannister. Con una flota y 20.000 soldados de la Compañía Dorada —aunque ninguno de los elefantes de la orden mercenaria, para decepción de Cersei— Euron exige a Cersei que cumpla con lo que prometió; y ella, sin Jaime cerca, accede.

Jaime no está ahí porque acaba de llegar a Invernalia tras viajar al norte a ayudar en la pelea contra los muertos. Claro que se topa inmediatamente con —¿quién más?— Bran, el mismo al que empujó desde una torre en Invernalia en el inicio de la serie. Dado que Bran ya no es el mismo, ni de cerca, y como Jaime tampoco es la misma persona (tras varios momentos de redención), quizá este reencuentro no sea tan terrible como los demás.

El regreso de ‘Juego de tronos’: Dragones, elefantes y reuniones

Bran Stark (Isaac Hempstead Wright) está casi donde sea que uno voltee en Invernalia. CreditHelen Sloan/HBO

Aunque, por el momento, ni esa reunión ni la reacción de Jon respecto a sus verdaderos padres —más allá de su preocupación inicial porque Ned Stark, un hombre tan honorable, le mintiera— son un tema tan apremiante: los muertos están a la puerta.

Bien dice Varys cuando Davos y Tyrion están discutiendo si convendría casar a Danerys y Jon (quizá no saben que ellos dos ya están un paso más adelante): “Nada perdura”.

• ¡Una nueva introducción! Por primera vez en la serie cambió sustancialmente la animación inicial: el muro ya aparece con el hoyo creado por el dragón zombi Viserion, y en el astrolabio inicial que antes mostraba la última gran guerra de Poniente no hay venados ni leones ni lobos huargos, solo un dragón echando fuego.

• La primera reacción de Yara al ver de nuevo a Theon Greyjoy es muy apropiada, un golpe directo a la cabeza. La guerrera decide dirigirse de regreso a las Islas de Hierro tras ser liberada para intentar arrebatárselas a Euron, aunque reconoce que lo que su hermano Theon realmente quiere es ir a pelear a Invernalia. Si tomamos en cuenta la velocidad a la que se ha movido la serie en las últimas dos temporadas, Theon estará en su antiguo hogar muy pronto.

• Bronn no ha quedado en el olvido. Lo vemos en Desembarco del Rey por unos segundos en los que Qyburn le entrega la ballesta de Chekhov y le encarga matar tanto a Tyrion como a Jaime por orden de su hermana mayor Cersei. La reina Lannister claramente no ha olvidado la profecía que recibió cuando era niña: que sus hijos morirían, una mujer más joven le disputaría la corona y su hermano menor la mataría. Ya se han cumplido dos de tres.

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