Los mejillones de California se están cociendo -literalmente- con la ola de calor


Strambotic

Los mejillones de California se están cociendo -literalmente- con la ola de calor

Foto: Jackie Jones.

Los humanos y el resto de los animales sufrimos la ola de calor, pero siempre podemos aprovechar nuestras patas para refugiarnos en una sombra, meternos en la ducha o entrar con cualquier excusa en la óptica para disfrutar del aire acondicionado. Pero imagínate por un momento ser un mejillón, y estar pegado a una roca de por vida, absorbiendo calor a través de tu concha negra y sin posibilidad de escape. El resultado es mortal por necesidad.

Eso es lo que está sucediendo a los mejillones de la costa de California, una zona que, al igual que Europa, está viviendo una intensa ola de calor estos días, con los termómetros superando cotidianamente los 40ºC.

La bióloga Jackie Sones, de la reserva Bodega Marine, ha sido la primera en dar la voz de alarma: mientras llevaba a cabo su investigación sobre estrellas de mar se encontró un dantesco espectáculo en los acantilados rocosos de la reserva: “cientos o tal vez miles de mejillones muertos, su carne naranja brillando al sol, sobre un lecho de algas blanqueadas” también por el potente sol, según describe en Bay Nature. La investigadora está recibiendo informes en el mismo sentido de otras playas a lo largo de la línea costera de 200 kilómetros.

Los mejillones de California se están cociendo -literalmente- con la ola de calor

Algas blanqueadas en la reserva de Bodega Marine. Foto: Jackie Jones.

La temperatura en superficie ronda los 27ºC, pero en las recalentadas aguas de la costa superan los 40ºC, alcanzando casi el punto de cocción de los mejillones.

La agonía de los mejillones puede repercutir en el resto del ecosistema costero, advierte Sones: “Los mejillones son conocidos por ser “especies fundamentales”, el equivalente a los árboles en un bosque: ofrecen refugio y hábitat para muchos otros animales, así que cuando impactas en su hábitat central las consecuencias se extienden al resto del sistema”.

“Definitivamente, estos eventos se están convirtiendo en más severos y más frecuentes”, afirma el biólogo marino Christopher Harley en declaraciones a The Guardian. “Los mejillones son el canario de la mina para el cambio climático, solo que este canario provee de alimento y hábitat a otros cientos de especies”.

Visto en Bay Nature, vía The Guardian. Con información y fotos de Bodega Head.

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