¡Ya bajenle!

Denise Dresser: Los partidos, carteles de la política

Noviembre 1, 2009 450px-Denisedresserg

Democracia costosa para el país y onerosa para los contribuyentes

¿Sabía usted que en este contexto de crisis económica, los partidos recibirán 3,012 millones de pesos el año próximo? ¿Sabía usted que con esa suma se podrían incorporar 500 mil familias más al programa Oportunidades? ¿Sabía usted que esa cantidad es casi el doble de los recursos destinados para la reconstrucción de la red de carreteras federales? ¿Sabía usted que es poco menos del presupuesto total para todas las actividades culturales? ¿Sabía usted que es casi el doble de los recursos destinados a sistemas, exámenes y proyectos para la prevención del delito de la Secretaría de Seguridad Pública? ¿Sabía usted que es 1.5 veces el presupuesto total para 230 millones de libros de texto para 25 millones de estudiantes? La numeralia de lo que cuestan y gastan los partidos revela un sistema político que en aras de promover la equidad, ha producido una democracia de alto costo y bajo rendimiento. Una democracia que gasta 224 pesos por voto cuando un país como Brasil sólo gasta 4. Una democracia con partidos blindados ante los costos de la crisis, blindados ante los despidos de personal, blindados ante los planes de austeridad y los recortes presupuestales. Partidos a los cuales se les ha garantizado una bolsa enorme de dinero público que sólo crece con el paso del tiempo, porque su financiamiento está vinculado al padrón y no al desempeño.

Hoy en México la democracia no significa igualdad de oportunidades para contender, sino igualdad de oportunidades para abusar.

Quizás por eso, como lo revela una encuesta reciente realizada por la Secretaría de Gobernación, sólo 4 por ciento de la población confía en los partidos y sólo 10 por ciento piensa que los legisladores legislan en favor de sus representados. La población ve a partidos ricos, partidos que se niegan a rendir cuentas, partidos que se rehusan a reducir gastos, partidos que en lugar de demostrar sensibilidad ante el imperativo de la crisis, proponen ajustes en el cinturón de los otros. Partidos que canalizan el dinero público para pagar actividades poco relacionadas con el bienestar de la sociedad. Organizaciones multimillonarias que en lugar de transmitir demandas legítimas desde abajo, ofrecen empleo permanente a los de arriba. Agencias de colocación para una clase política financiada por los mexicanos, pero impermeable ante sus demandas. Otorgándose —una y otra vez— salarios altos, fiestas fastuosas, viáticos inmensos, exenciones amplias, cónclaves partidistas en las mejores playas. Cada día sale a la luz otro exceso de un sistema partidista que cuesta mucho y rinde poco. Allí está el despilfarro institucionalizado; el derroche legalizado. Ejemplo tras ejemplo del privilegio de mandar. Evidencia tras evidencia del privilegio más delicioso que es gastar el dinero ajeno. Ese dinero que pertenece a los habitantes de México y que es entregado con fines fiduciarios a través de los impuestos. Ese dinero que podría contribuir a tapar el boquete fiscal, pero acaba pagando los privilegios de los partidos. Ese dinero que no les pertenece pero es usado como si fuera suyo. Y los partidos se actúan así porque pueden. Porque las reglas han sido creadas para permitir y perpetuar este tipo de comportamiento. Hoy el país padece las consecuencias de una decisión fundacional que se ha vuelto contraproducente. La apuesta al financiamiento público dispendioso a los partidos como una forma de fortalecer la democracia está empeorando su calidad.

Lo que funcionó —como resultado de la reforma electoral de 1996— para fomentar la competencia ahora financia la incontinencia. El subsidio público a los partidos entonces resolvió algunos dilemas, pero ahora ha creado otros y muy graves. Las reformas diseñadas produjeron partidos que son cárteles de la política y operan como tales. Deciden quién participa en ella y quién no; deciden cuánto dinero les toca y cómo reportarlo; deciden las reglas del juego y resisten demandas para su reformulación; deciden cómo proteger su feudo y erigen barrerras de entrada ante quienes —como los candidatos ciudadanos— intentan democratizarlo.

Y el problema es que la solución al desfiguro del sistema político depende de los propios partidos. Depende de quienes se benefician del statu quo y no tienen incentivos para reformarlo. La solución a aquello que aqueja a la República está en manos de quienes contribuyen a expoliarla. Depende de quienes saben que el reto ya no es la equidad electoral, sino el despilfarro de recursos públicos y la ausencia de mecanismos fundamentales de representación y rendición de cuentas. Por ello hoy muchas organizaciones y ciudadanos insistimos —como llevamos años haciéndolo— en la reducción del financiamiento público a los partidos en 50 por ciento y la revisión de la fórmula conforme a la cual los partidos reciben recursos públicos, para que se calcule no con base en el padrón electoral sino con base en la participación de los ciudadanos en las elecciones. De esa manera, los partidos recibirían recursos en proporción al tamaño del voto que fueran capaces de obtener.

Así, la propuesta contemplada contribuiría a mejorar sus métodos de reclutamiento, a mejorar sus propuestas de campaña, a hacerlos corresponsables de la calidad de la democracia mexicana. Estos son cambios urgentes. Estos son cambios imprescindibles ante un andamiaje institucional que ya no es capaz de asegurar la credibilidad o la equidad o la confianza.

Encuesta tras encuesta lo subraya: 50 por ciento de la población no cree en la democracia y sospecha de sus principales actores; más de la mitad de los encuestados afirma que los partidos políticos “no son necesarios” para el bien del país; 77 por ciento piensa que las elecciones “cuestan demasiado” y son “poco o nada útiles para informar a la ciudadanía”.

Los ciudadanos contemplan y padecen elecciones competitivas pero demasiado caras. Partidos bien financiados pero poco representativos. Contiendas equitativas pero donde todos tienen la misma capacidad para gastar sumas multimillonarias. Un sistema para compartir el poder que beneficia más a los partidos que a los ciudadanos. Una democracia costosa para el país y onerosa para los contribuyentes que la financian.

Y ése seguirá siendo el caso hasta que los ciudadanos demanden —como lo estamos haciendo ahora— recortar el presupuesto para los partidos; hasta que los ciudadanos insistan en que si los partidos quieren tener la credibilidad suficiente para apretar el cinturón de los otros, necesitan comenzar con el suyo; hasta que los ciudadanos clamen “Ya bájenle” y se sumen a la convocatoria en www.yabájenle.org.mx.

Hasta que los ciudadanos acoten el privilegio de mandar.

Prohibido opinar

Esto+entiende+el+estado+por+libertad+de+expresiónÁlvaro Cueva

  • 2009-11-01•Acentos
A mí no me asusta que el hijo de Andrés Manuel López Obrador haya ido a San Lázaro con unos carísimos tenis Louis Vuitton.

Es parte de la pantomima nacional donde cada político, de cada partido, y sus familiares, juegan a ser lo que no son.

¿A poco usted alguna vez creyó que la familia de López Obrador comía frijoles de la olla espantando moscas en un piso de tierra?

Pensar eso es como imaginar a los señores de PT renunciando a sus salarios para entregárselos a los ex trabajadores de Luz y Fuerza.

Como visualizar a los senadores del PRI pidiéndole perdón a la Virgen de Guadalupe por haber perjudicado al pueblo de México con el tema del IVA.

Como suponer que Felipe Calderón sabe más de lo que pasa en este país que de las canciones de Ricardo Arjona. Es pura pose.

¡Para que luego digan que la doble moral del pueblo de México nace en sus bases y no en su cúpula!

¡Para que luego nos echen la culpa a los ciudadanos comunes y corrientes de ser los que no cumplimos con nuestras responsabilidades!

No, a mí el cuento de los tenis de Andrecito López Beltrán no me asusta, lo que sí me tiene verdaderamente aterrorizado es lo que le pasó a Jeffrey Max Jones, ex subsecretario de fomento a los agronegocios de la Secretaría de Agricultura.

¿Qué le pasó? Lo más probable es que usted ya lo sepa y si no, le cuento: a don Jeffrey se le ocurrió decir, en público, que hay mucho qué aprenderle al narcotráfico porque las personas que participan en esa “industria” saben de mercadotecnia y tecnología.

Más se tardó el señor Max Jones en abrir la boca que los medios electrónicos de comunicación en acabar con él, en amarrar navajas entre sus palabras y las del Presidente de la República, en ponerle enfrente a sus enemigos políticos y en juzgarlo como al peor de los delincuentes.

No sé si usted tuvo oportunidad de tener encendida la radio ese día, pero hasta a los locutores se les iba el aire de la furia y la indignación que estaban sintiendo como jamás se les fue con los niños muertos en la guardería ABC de Hermosillo, con Juanito o con otras noticias monstruosas.

En cuestión de segundos, Jeffrey se convirtió en la escoria de la sociedad, en el enemigo del pueblo, en lo peor de lo peor. Y si hay algo peor, pues peor.

¿Por qué le digo que esto me tiene aterrorizado? Porque el único pecado que el señor Max Jones cometió fue decir lo que pensaba.

¿De cuándo acá decir lo que uno piensa es un delito? ¿En qué momento externar una opinión se convirtió en un crimen?

Lo más impresionante fue que los personajes que más se molestaron con sus declaraciones son los que más defienden su derecho a la libertad de expresión, los que más se cortan las venas con el tema de la censura y los que más se indignan con el asesinato de periodistas en nuestro país.

¿Qué tiene de malo que don Jeffrey haya dicho lo que dijo? Fue un excelente ejemplo para ilustrar su discurso de ese día porque, en efecto, el narco es lo que es porque sabe aprovechar los recursos que no aprovechan los agricultores que trabajan de acuerdo con la ley.

Jamás gritó: ¡Viva el narcotráfico! ¡Adopta un narco! ¡Todos a consumir! o ¡Pongan “La granja” con Los Tigres del Norte y bailémosla con alegría!

Y si el ex subsecretario piensa distinto a Felipe Calderón, ¿cuál es la bronca?

¿No se supone que vivimos en un país plural donde cada quien puede pensar lo que quiera? ¿No es mejor para un gobierno tener críticos que fomenten el debate en lugar de lacayos que sólo le den por su lado a las figuras en el poder?

Sí es como para sentir terror porque después de haber dicho algo tan elemental, a Jeffrey Max Jones no le quedó más remedio que renunciar.

¡Perdió su trabajo por atreverse a expresar sus ideas! ¿Sí se da cuenta de lo que esto representa? Es una macroadvertencia.

¿Cuántas personas más se van a quedar en la calle en los próximos tres años por decir algo que no coincida con las declaraciones de Felipe Calderón?

¿Cuántos periodistas más van a jugar a: yo puedo decir lo que se me ocurra pero los demás no, antes de darse cuenta de que se están metiendo el pie ellos solos?

Podemos jugar con los tenis de López Beltrán, con la doble moral de nuestros políticos y con una larga lista de temas densos o ligeros, pero no con nuestras libertades. Ésas son sagradas. ¡Aguas! ¿A poco no?

¡Atrévase a opinar!

alvarocueva@milenio.com

El barril sin fondo

Néstor Ojeda

  • 2009-11-01•Al Frente
El barril sin fondo
Felipe Calderón y Agustín Carstens. Foto: Nelly Salas

Pagaremos IVA de 16 por ciento en todo lo que compremos —menos alimentos y medicinas—, será más caro usar teléfono celular, el salario se encogerá pues el impuesto sobre la renta llegará a 30 por ciento. En fin, que la mitad de nuestros ingresos irán a parar a manos del fisco para echarlos a ese barril sin fondo que es el gobierno.

Dirán Felipe Calderón y su secretario de Hacienda, Agustín Carstens, que ese dinero de “todos” servirá para tapar el hoyo financiero y ayudar a los más pobres, pero en realidad ese “todos” sólo significa clase media en el lenguaje oficial, pues los grandes empresarios seguirán pagando apenas 1.7 por ciento de impuestos gracias a los privilegios fiscales que la ley les otorga, mas allá de discursos presidenciales carentes de credibilidad.

¿Y qué reciben a cambio las clases medias que sostienen al gobierno federal, estatales y municipales?: Prácticamente nada. Sus impuestos no van a parar al financiamiento de salud, educación y transporte público de calidad, ni a seguridad o servicios de luz, agua y drenaje eficientes, mucho menos a pavimentación y alumbrado.

El dinero que los mexicanos pagan de impuestos termina en los bolsillos de esos empresarios que hacen negocios con el gobierno y que corrompen funcionarios para ganar licitaciones y obtener contratos millonarios; van a dar a las manos de la alta burocracia que goza de bonos ilegales, seguros de gastos médicos mayores, automóviles, cocineros, viáticos y gastos de representación que son una ofensa cuando la mitad de México vive en la miseria.

Los diputados y senadores de todos los partidos han renunciado a representar a los ciudadanos y dan el trato de vulgar mercancía a la mayor herramienta para generar bienestar y desarrollo: el paquete económico.

En los hechos, con los votos a favor del PAN y las abstenciones del PRI, así como con la incapacidad del PRD de influir en la confección de la Ley de Ingresos y el Presupuesto, el gobierno y los legisladores le han quitado a los mexicanos el derecho a decidir cómo y dónde se gasta el dinero que aportan con sus impuestos.

Y no parece que las cosas vayan a cambiar; año con año la Secretaría de Hacienda y el Congreso planearán y consumarán el atraco más grande y a la vista de todos.

nestor.ojeda@milenio.com


Nos chingaron

pinches politicosEra de esperarse. Con alevosia, ventaja y nocturnidad, los senadores, a la cuatro de la mañana de hoy, demostraron una vez mas su falta de huevos, su irresponsabilidad y la complicidad con todos los imbeciles a los que llamamos diputados. Claro, no pueden quedarse fuera en el reparto del botin de los impuestos. Ahora, como ocurre en todas las mafias, los pinches diputados les deberan un favor a los cenadores con “c”. En esas grandes cenas que se pegan los hijos de la tiznada, se siguen pitorreando de sus subditos, los reyes de la politica, subsisten a base de favores, te ayudo y me ayudas. Habra que empezar a temblar cuando empiecen a urdir su proximo plan. Entre brindis y roqueseñales, estos cabrones nos siguen chingando.Y desgraciadamente, todos esos opositores que muchos detestamos,  de tendencias Lopez-obradoristas, han tenido un discurso ante la “Impuestada” o Impostura muy cercana a la razon. A ver si no se crea un caldo de cultivo, para que estos otros idiotas que suelen aprovecharse de la necesidad e inconformidad de la gente,  empiecen a organizar cualquier tipo de rebelion. Nunca lo tendran tan facil como ahora. Nunca se habia visto en los ultimos años tanta decepcion por parte sobretodo, de la maltratada clase media. Felicidades, nos volvieron a chingar.

A ver si no nos pasa como a aquel tipo que era el que le hacia la barba al director de la compañia. Un dia lo agarro su jefe, le dio la vuelta, le bajo los pantalones y el calzoncillo, se  lo dejo ir todo y el barbero, voltendose en pleno acto le dice, disculpe que le de la espalda, señor.

La granja

MÉXICO, octubre 29, 2009.- A pesar de la controversia de censura suscitada el pasado martes contra el famoso grupo Los Tigres del Norte, el grupo fue distinguido con el Premio Lunas a la música grupera, evento al cual no acudieron en protesta por las acciones cometidas por los organizadores del evento.

De acuerdo con la información citada por distintos medios de comunicación, los integrantes del grupo se encontraban ensayando para la entrega, cuando María Cristina García, directora del Auditorio Nacional les solito no cantaran el tema “La Granja” debido a su controversial contenido.

Ante tales circunstancias, el día de ayer, Jorge Hernández, líder del famoso grupo junto con Víctor González, presidente de Universal Music México, dio a conocer por medio de una rueda de prensa el rechazo a la invitación al evento, “es la primera vez que nos censuran y aceptar la invitación sería aceptar la censura a la realidad que estamos viviendo, además que ya es tarde”, comentó.

En medio de las preguntas respecto a la censura y al verdadero sentido de la canción, el grupo argumentó que el controvertido tema “habla sobre animales que conviven en una granja, eso es todo.”

Sin embargo, se menciona que el verdadero tema de la canción hace alusión a las redes que existen entre en narcotráfico y el gobierno de nuestro país.

Letra de la cancion “La Granja” de Los Tigres Del Norte

Si la perra esta amarrada
Aunque ladre todo el día
No la deben de soltar
Mi abuelito me decía
Que podrían arrepentirse
Los que no la conocían

Por el zorro lo supimos
Que llego a romper los platos
Y la cuerda de la perra
La mordió por un buen rato
Y yo creo que se soltó
Para armar un gran relajo

Los puerquitos le ayudaron
Se alimentan de la granja
Diario quieren más maíz
Y se pierden las ganancias
Y el granjero que trabaja
Ya no les tiene confianza

Se cayó un gavilán
Los pollitos comentaron
Que si se cayó solito
O los vientos lo tumbaron
Todos mis animalitos
Por el ruido se espantaron

El conejo esta muriendo
Dentro y fuera de la jaula
Y a diario hay mucho muerto
A lo largo de la granja
Porque ya no hay sembradíos
Como ayer con tanta alfalfa

En la orilla de la granja
Un gran cerco les pusieron
Para que sigan jalando
Y no se vaya el granjero
Porque la perra no muerde
Aunque el no este de acuerdo

Hoy tenemos día con día
Mucha inseguridad
Porque se soltó la perra
Todo lo vino a regar
Entre todos los granjeros
La tenemos que amarrar……….

Mas democratico

Sergio_Sarmiento

Sergio Sarmiento — Publicada 29-Oct-2009

MÁS DEMOCRÁTICO
“Democracia es el abuso del pueblo, por el pueblo, para el pueblo”.
Oscar Wilde
Cuando el gobierno mexicano “reconoce” el viejo régimen de Manuel Zelaya en Honduras viola abiertamente la doctrina Estrada, el respetado pilar de la política exterior de nuestro país durante décadas.
Esta doctrina, definida por el secretario de Relaciones Exteriores Genaro Estrada en 1930, pero que surge del principio de la libre determinación de los pueblos de Benito Juárez, rechaza otorgar o retirar reconocimientos a gobiernos de otros países por considerar que ésta es una práctica denigrante. Cada pueblo tiene el derecho de mantener o cambiar a sus gobernantes.
Quizá el presidente Calderón ha optado por violar la doctrina Estrada porque se da cuenta de que, en muchos aspectos, el actual régimen de Honduras es más democrático que el nuestro.
El presidente Zelaya fue destituido de su cargo como presidente de Honduras el 28 de junio de este año, pero la acción fue realizada con apego a la Constitución del país. Zelaya violó esta ley suprema al tomar medidas para reelegirse como presidente, lo cual está expresamente prohibido en la Constitución. Convocó para ello una consulta popular que buscaba preparar el terreno.
El Tribunal Electoral, la única institución que constitucionalmente puede realizar este tipo de consulta, determinó que el proceso era ilegal. Zelaya hizo traer de cualquier manera urnas y boletas de Venezuela. Cuando el ejército se negó a distribuirlas, el presidente destituyó a su comandante. La Suprema Corte determinó que la destitución era ilegal y ordenó salvaguardar las urnas y boletas venezolanas. Zelaya comandó a un grupo de simpatizantes armados para robarlas. La Suprema Corte ordenó la destitución del presidente por desacato y el Congreso nombró a un nuevo presidente, Roberto Micheletti, según las normas constitucionales.
Cuando se examina en detalle el proceso sólo se puede acusar al actual gobierno de Honduras de haber actuado conforme a la Constitución, cosa que los gobernantes mexicanos se niegan a hacer con frecuencia. Su mayor pecado fue no permitir un golpe de Zelaya con el respaldo de una potencia extranjera, Venezuela.
En este momento Honduras vive una intensa campaña para las elecciones presidenciales del 29 de noviembre. Seis candidatos contienden por el máximo cargo. Dos apoyan abiertamente a Zelaya y uno es independiente, es decir, no fue postulado por ningún partido político.
En México, en cambio, la clase política ha prohibido que cualquier ciudadano pueda ser candidato a un cargo de elección si no es postulado por un partido. Esta disposición viola el artículo 37 de nuestra Constitución que señala que es “prerrogativa del ciudadano, poder ser votado para todos los cargos de elección popular”. Los partidos, sin embargo, han añadido nuevos artículos a la Constitución para nulificar el 37.
En Honduras todos los ciudadanos y organizaciones pueden comprar tiempos de radio y televisión para expresar sus puntos de vista políticos. En México esto está prohibido, a pesar de que el artículo sexto constitucional garantiza la libertad de expresión.
A la luz de estos hechos uno puede entender mejor el vigor con el que el presidente Calderón ha buscado defender la “democracia” en Honduras cuando no se preocupa por la de Cuba, la de Venezuela o la de China. Al parecer considera que la presencia de un país más democrático que el nuestro en nuestro patio trasero es un peligro para el autoritario régimen mexicano. Es mejor violar la doctrina Estrada que permitir la sobrevivencia de un gobierno así en Honduras.

¡Joder con las vacas!

Vaca_WC

Por las emisiones de dióxido de carbono

Contaminación: las vacas son peores que los autos

Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el sector ganadero es uno de los principales responsables del efecto invernadero en el mundo. También afectaría al suelo y los recursos hídricos

El sector ganadero es uno de los principales responsables del efecto invernadero en el mundo y resulta más nocivo que el sector del transporte, según un informe divulgado este miércoles por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

“El sector ganadero genera más gases de efecto invernadero, los cuales al ser medidos en su equivalente en dióxido de carbono (CO2) son más altos que los del sector del transporte”, sostiene la entidad de Naciones Unidas.

La ganadería no sólo amenaza al medio ambiente sino que también es una de las principales causas de la degradación del suelo y de los recursos hídricos, sostiene la organización internacional, cuya sede central se encuentra en Roma.

Según el informe de la FAO, el estiércol del ganado es responsable de buena parte de la emisión de los gases de efecto invernadero.

“El sector ganadero es responsable del 9 por ciento del CO2 procedente de la actividades humanas, pero produce un porcentaje mucho más elevado de los gases de efecto invernadero más perjudiciales”, sostiene el informe.

“Genera el 65 por ciento del oxido nitroso de origen humano, que tiene 296 veces el Potencial de Calentamiento Global (GWP, por sus siglas en inglés) del CO2. La mayor parte de este gas procede del estiércol”, señalan los expertos.

Para la FAO, “es necesario encontrar soluciones urgentes”.

Para Henning Steinfeld, uno de los autores del estudio y jefe de la subdirección de Información Ganadera y Análisis y Política de la entidad, el aumento del consumo de carne y de productos lácteos es, en última instancia, lo que termina afectando gravemente al medio ambiente.

“El coste medioambiental por cada unidad de producción pecuaria tiene que reducirse a la mitad, tan sólo para impedir que la situación empeore”, advierte el documento.

El sector ganadero es el medio de subsistencia para 1.300 millones de personas en el mundo y supone el 40 por ciento de la producción agrícola mundial.

Para muchos campesinos pobres en los países en desarrollo, el ganado es también una fuente de energía como fuerza de tiro y una fuente esencial de fertilizante orgánico para las cosechas.

Dia de muertos

La semana que viene celebraremos el dia de muertos. Tal como va la cosa, habria que celebrar el año de muertos, o tal vez el sexenio de los muertos.250px-DiaDeMuertosXochimilcoDFMexico_009

No voy a criticar la labor del presidente de nuestra honorable republica, al contrario, creo que le ha echado huevos al asunto del narco y la delincuencia organizada.

Me imagino el mapa de Mexico, cubierto con un altar dedicado a los muertos, una gran alfombra de cempasuchil seria la base para colocar las imagenes de los miles de difuntos, las cruces, el incienso, el papel picado y las veladoras, agua, flores, comida, calaveras, el pan y los adornos  y todo rociado con un poco de alcohol. Un mega-altar que representaria de manera puntual y fidedigna lo que se esta viviendo en nuestro querido pais.

Muertos y más muertos en un goteo que no cesa. Un panorama con el que México convive de forma tan natural como lo hace con los huracanes que cada año golpean las costas del país durante esta época de lluvias. Ninguna de las ejecuciones antes resumidas ha salido en la portada de ningún periódico nacional mexicano, ni siquiera abrieron la sección de narcotráfico y en el mejor de los casos ocuparon una columna con el recuento diario de lo sucedido. Y todo ello a pesar de que la escalada de violencia rompió un nuevo récord al sumar 5.018 ejecutados en lo que va del año.
Algunos datos:

* Según el recuento diario que realiza el periódico ‘El Universal’ los últimos 1.000 muertos llegaron en los últimos 41 días, desde el primero de agosto a lo que va de septiembre. Una media de 24 muertos cada día. Uno cada hora.

* Con 57 muertos, el pasado 17 de agosto fue el día más violento del año. Otra fecha sangrienta fue el 2 de septiembre, con 52 ejecutados. La mañana de ese miércoles fue acribillado un importante cargo de la seguridad de Michoacán y sus dos escoltas. Pocas horas después, en Ciudad Juárez, un comando irrumpió en el centro de rehabilitación de drogadictos y acabó con 18 pacientes.

* Desde que Felipe Calderón llegó al poder, en diciembre de 2006, se han producido 13.599 homicidios relacionados con la delincuencia organizada. Este año se baten récords.

* De los últimos 1.000 asesinatos, casi la mitad se produjeron en Ciudad Juárez. La ciudad fronteriza, donde los cárteles de Juárez y el de Sinaloa pelean por el territorio, es ya la ciudad más violenta del mundo por delante de Caracas y Nueva Orleans.

* Sólo dos estados, Tlaxcala y Yucatán, se libran de la delincuencia organizada, que ha dejado muertes en todo el país.

* Según las autoridades el 91% de los ejecutados hasta el momento son miembros de algún cartel de droga. Jóvenes por los que ninguna madre pregunta y sobre los que nadie responde. ¿Quizá por eso una semana se parece tanto a otra?.