¿Imprudencia o prepotencia?

Marcelino PerellóMarcelino Perelló

27-Oct-2009
Que la electricidad es fundamental en la vida humana actual sólo se atreverían a negarlo un loco o David H. Thoreau. Es un concepto directamente ligado al de energía; y la electricidad es la manera más sencilla, eficaz y eficiente que hemos encontrado de transmitirla.

Ora sí que Calderón se aventó un señor trompo a l’uña. De esos con punta de clavo afilado. Entrarle al sindicato más antiguo y uno de los mayores de nuestro país no son habas. Sobre todo entrarle de la manera en que le entró.

Lo que Salinas hizo con La Quina y el sindicato de Pemex o con Jonguitud y el SNTE o lo que intentó Fox con los mineros y Napoleón Gómez Urrutia resulta un juego de niños, de niños un poco bobos comparado con el albur de Calderón. Aquí no se trató de darle en la madre a un dirigente sindical, ni siquiera a un sindicato, sino que se llevaron de corbata la empresa misma. Hasta el momento de escribir estas líneas no está claro cuál es la perspectiva de la hoy desaparecida empresa y de su sindicato. A mí me da la impresión, como a Joel Ortega, de que esto se parece demasiado a un combate de lucha libre. A un falso combate.

Dije la semana pasada, el miércoles, que el dinero es lo que estructura el mundo. Hoy maticémoslo. El dinero es sin duda la principal mercancía con puro valor de cambio, sin valor de uso alguno. Pero hay otras mercancías, esas sí, con valor de uso que también poseen una importancia formidable en el funcionamiento social: el carbón, el hierro, el uranio, el petróleo o la electricidad. Reconozcamos que todos ellos van a la zaga del último, la fuerza eléctrica. El único que podría hacerle competencia, en términos utilitarios y pecuniarios, sería el petróleo, pero resulta que gran parte del valor de los hidrocarburos se lo deben precisamente a la electricidad, en primer lugar debido a las plantas de generación termoeléctrica.

Que la electricidad es fundamental en la vida humana actual sólo se atreverían a negarlo un loco o David H. Thoreau. Es un concepto directamente ligado al de energía; y la electricidad es la manera más sencilla, eficaz y eficiente que hemos encontrado de transmitir energía. No porque sí en las guerras contemporáneas los objetivos prioritarios del enemigo son las plantas de producción y distribución del fluido eléctrico. Hoy, un país sin electricidad es un país silvestre o un país muerto.

Por los mismos motivos, a la electricidad la consideran absolutamente estratégica todos los gobiernos del mundo, y mantienen sobre ella un férreo control. Control que puede ir de la propiedad estatal directa a mecanismos muy estrictos de supervisión y vigilancia.

Si se fija usted tantito, verá que todo funciona con electricidad. Desde el foco del taquero al generador del autobús. No porque sí a la electricidad, no sólo en México, acostumbramos llamarla “la luz”.

Dos preguntas dos: ¿Por qué decide Calderón extinguir Luz y Fuerza el Centro? y ¿Por qué se dejan los trabajadores electricistas, con su gran tradición de lucha, madrugar de manera tan ingenua? LFC hace muchos años que no generaba electricidad, excepto en Necaxa, la suiza hidalguense, pero no estoy seguro. Sus labores eran únicamente de distribución y mantenimiento. La desaparición de la empresa y del sindicato se produce de manera sorprendentemente tersa, al menos hasta la fecha, y si quiere usted hacerme caso, así seguirá.

Pero aquí hay gato encerrado. Un cochupo. Un cochupo a tres: entre Esparza, Muñoz y Lozano. Sobre los objetivos de Calderón no cabe la menor duda. Se trata de defenestrar los restos del sindicalismo mexicano. Tarea emprendida desde el sexenio de Zedillo. Hasta ahora no les había sido tarea fácil. Hoy parece que sí.

Que hay corrupción en los sindicatos ni el loco de hace rato ni Thoreau se atreverían a negarlo. ¿Dónde no? En las empresas grandes y chiquitas, estatales y privadas. Hasta en los estanquillos, vaya. Pero un sindicato es un sindicato y, una vez desaparecido, a ver quién es el guapo que lo resucita. Pregúntele a los franceses.

La desaparición de las organizaciones obreras es una consigna mundial, proveniente de los gamemasters. Son obstáculos harto estorbosos en el proceso de control y de globalización.

Por esos mismos motivos fueron derrocados Slovodan Milocevic y Saddam Hussein, porque representaban una especie de “sindicatos nacionales”. Algo así como el PRI en México. Nuestro país ha resistido mejor, pero la ofensiva no cesa. Aquí hubo un cochupo. La baza de Salinas para enfrentarse al sindicalismo fue el propio aparato corporativo nacional- sindicalista-priista. Las bazas de Calderón en este juego bajo la mesa sólo pueden ser dos: el Ejército y el capital internacional. No es imprudencia, créame. Es mera prepotencia. Y contando.

www.exonline.com

Google y el cerebro

google-brain

Conocer el funcionamiento del buscador de internet más popular del mundo ha sido el objeto de deseo de muchos en su afán por abrirse paso en el mercado online. Google se niega a revelar todos sus secretos sobre los criterios que utiliza para poner unas páginas u otras en lo alto de sus listas, pero sí que hay publicadas algunas ideas generales sobre el tema.

En cada búsqueda que realizamos, Google utiliza una fórmula llamada PageRank. A grandes rasgos, esta fórmula da importancia a una página determinada en función de cuántas páginas tienen vínculos hacia ella, y cómo de importantes son esas páginas. Esas páginas a su vez son importantes siguiendo el mismo criterio, y así sucesivamente. De esta forma, la importancia de una página se comunica a las páginas a las que ésta da acceso.

Pues el caso es que un grupo de psicólogos de Berkeley han hecho una investigación que indica que nuestro cerebro se comporta de un modo parecido al PageRank de Google, cuando se le pide a una persona hacer una tarea sencilla del tipo “Dime todas las palabras que se te ocurran que empiezen por la letra A”.

El procedimiento para comprobarlo fue el siguiente: Eligieron 5000 palabras y las catalogaron por orden de importancia según la PageRank. Pero claro, PageRank se basa en vínculos como ya hemos explicado antes. En cambio ellos lo que hicieron fue vincular las palabras, como en el juego de las palabras encadenadas al que jugábamos de niños. Es decir, una palabra está encadenada a otra si se te ocurre alguna relación entre ellas. Una vez que tenemos todas las palabras relacionadas con las demás en la medida de lo posible, podemos aplicar la fórmula y hacer un ranking de palabras. Naturalmente nuestro cerebro funcionaría como Google siempre que cuando nos pidan que digamos palabras que empiecen por “A”, de algún modo repliquemos ese ranking. Y así fue: los sujetos puestos a prueba dijeron las palabras de más importancia antes que las demás.

La primera explicación que se puede dar es que las conexiones neuronales presentan un tipo de red semejante al que ofrece Internet. Las neuronas que son objeto de muchas conexiones por parte de otras neuronas se convierten a su vez en importantes transmisores, del mismo modo que las webs a las que se llega por muchos sitios, acaban vinculando a muchos más.

“Nuestra aproximación al problema indica que es posible obtener nuevos modelos de la memoria humana mediante el estudio de sistemas de extracción de información exitosos, tales como los motores de búsqueda de Internet”, afirmaba Thomas Griffiths, responsable del proyecto. En la misma línea, se hace la propuesta de hacer el estudio a la inversa: en lugar de usar los buscadores de Internet para entender el cerebro, podríamos usar lo que sabemos del cerebro para mejorar los motores de búsqueda. Me imagino que el colmo del refinamiento de una cosa así será cuando tengas algo en la punta de la lengua, y sea el ordenador el que te lo diga.

http://lasemana-ciencia.blogspot.com/

Nichos de mercado

millas Los japoneses, que están en todo, han inventando un himen falso dirigido al mercado musulmán, donde la mujer tiene
la obligación de llegar virgen al matrimonio. Se trata de un artefacto que introducido en la vagina 20 minutos antes del coito provoca primero una pequeña resistencia al empuje del pene y luego una hemorragia de ficción enormemente verosímil. Quizá este artefacto sutil se vea pronto en los mercadillos, junto a los relojes falsos de marca y a los bolsos falsos de Vuitton y a los DVD falsos de Manolo Escobar. El mercado de lo falso, incluido el nuevo himen japonés, crece a un ritmo exponencial (qué rayos querrá decir exponencial). El otro día, en Barcelona, pasé por una calle repleta, de arriba abajo, de vendedores de productos falsos. Como llegara un coche patrulla y los piratas no se movieran, deduje que se trataba de una policía de ficción. Lo falso ha adquirido tal tamaño que se puede vivir perfectamente en su universo. Funciona igual, pero es más barato.

Extraido de interviu

Estado metiche

marias

La intromisión que no para

JAVIER MARÍAS

Parece que en los actuales tiempos no existe Gobierno, casi ni Estado, sin tendencias totalitarias. Da lo mismo que sea de derechas, centro o izquierdas, que tenga mayoría absoluta o pelada, que sea americano, europeo, africano o asiático, que haya alcanzado el poder en las urnas o mediante un golpe. La idea antigua de que sólo las dictaduras eran totalitarias resulta ingenua, porque el totalitarismo consiste, sobre todo, en la intromisión de los Gobiernos en todas las esferas de la sociedad, en el afán de regularlo, controlarlo e intervenir en todo, de condicionar la vida de los ciudadanos e influir en ella, en no dejarles apenas márgenes de libertad y decirles cómo han de comportarse y organizarse, no sólo en lo público y común, sino asimismo en lo personal y privado. Y de la misma manera que se va perdiendo la creencia de que las diferencias entre particulares puedan dirimirse sin recurrir a un juez, y así los países se llenan de denuncias y pleitos, también se está perdiendo una noción importantísima para las sociedades libres, a saber: que no todo tiene que estar regulado y supervisado por instancias superiores; que el Estado no tiene derecho a opinar de todo y menos aún a dictar normas para cualquier actividad, iniciativa o costumbre. Y al perderse esa noción se le cede todo el campo al Gobierno de turno (lo que todo Gobierno desea), con la consiguiente renuncia de los individuos a sus criterios, su participación y su autonomía. Un suicidio.

En estas fechas ha entrado en vigor la –esta sí– dictatorial ley antitabaco, con la Ministra Salgado permitiéndose tratar a los ciudadanos como a menores de edad, al decir a los fumadores, entre otras cosas abusivas, que acabarán agradeciéndole que les prohíba fumar en tantos sitios. Con declaraciones así, esa señora se está metiendo simplemente donde no la llaman. A continuación, el Parlamento de Cataluña crea un Consejo Audiovisual político (lo es, si lo elige la propia Cámara catalana), con atribuciones para sancionar y multar a emisoras de televisión y radio, y aun para cerrarlas temporalmente y conceder o negar nuevas licencias. Y acto seguido se anuncia que también el Gobierno central tendrá su nefasto equivalente, un Consejo Estatal de los Medios Audiovisuales, que considerará “faltas muy graves” cosas tan imprecisas y vagas –es decir, tan aplicables a todo, según los intereses– como la “vulneración del pluralismo” o, aún más ridículo si cabe, la de “los principios de objetividad y veracidad” de las informaciones. Como si toda información pudiera o debiera ser objetiva y la veracidad no fuera por fuerza, casi siempre, debatible y subjetiva. Por mencionar un solo ejemplo reciente, yo no creo que deba darse “objetivamente” la noticia de que tres señoritingos barceloneses han quemado viva a una indigente por capricho, sino que han de hacerse bien explícitos el desprecio y la condena de una acción tan repugnante. He leído ya más de un artículo en contra de estos Consejos, a los que se calificaba de “peligrosos”. Para mi gusto, se quedaban cortos: no es que sean peligrosos por lo que puedan hacer en el futuro y cómo puedan ser manejados. Es que son, en sí y por principio, directamente intolerables.

Pero la tendencia totalitaria no se detiene aquí, porque no se detiene nunca por sí sola, y ahora veo atónito que, con pretextos varios, el Gobierno y el Congreso (como en lo del fumar, con el insólito acuerdo de todos los partidos) pretenden modificar los horarios de la población española, esto es, sus hábitos y su utilización del tiempo. He visto en la pantalla a un tal Ignacio Buqueras, Presidente de la Comisión Nacional de Horarios, hecho un energúmeno y permitiéndose regañarnos por las horas en que almorzamos, cenamos, vemos la televisión o nos acostamos. Pero, ¿esto qué es?, me pregunté al contemplar al impertinente, y luego he tenido la inquietante sensación de ser de los pocos que se lo han preguntado, tan lamentablemente extendida está ya esa creencia de que los gobernantes pueden entrometerse en todo. Ese señor Buqueras es, además, un auténtico simple, por decirlo suave: al defender su propuesta de adelantar los horarios españoles de todo, ha declarado que “Así tendríamos mejor calidad de vida y los ciudadanos dejarían de estar tensos y angustiados”. No me diga. Según Buqueras, los españoles sólo están tensos y angustiados por hacer una larga pausa para el almuerzo e irse tarde a la cama. Y el Gobierno permite que semejante razonador lo represente en algo, tenga un cargo y cobre del erario. ¿No hay más motivos de tensión y angustia? ¿Y cómo sabe Buqueras si la gente no estaría aún peor con sus horarios? El atrevimiento y la simplonería de los llamados “expertos” –en casi cualquier asunto– resultan deprimentes y a menudo insultantes. Si el Gobierno no quiere ser totalitario, haría bien en no meterse donde no lo llaman, en no opinar más de lo justo, en no entrometerse en nuestras vidas y costumbres, en administrar lo que le prestamos y en dejarnos en paz con sus vigilancias, imposiciones y manipulaciones. No se olvide que durante cuarenta años, no muy lejanos, ya fuimos tratados por los poderes como menores de edad y como vasallos. Ya basta.

El oro


EL RUIDO DE LA CALLE| RAUL DEL POZO

delpozo

  • 23.10.2009

El oro, según los incas, era el símbolo de la superioridad de la voluntad celeste; Pizarro hizo lingotes con la superstición y cortó el pescuezo a los sacerdotes. Es lo que Carlos Marx describe con brillante greguería: España de las cascadas de oro y las luminarias de los autos de fe. Cuando, un poco antes, en Ávila hubo una conjura contra Enrique IV, los arzobispos, los condes y los marqueses rebeldes levantaron un cadalso, pusieron en él una silla y una estatua con la forma del rey; para destronarlo, le arrancaron la corona y el cetro de oro y pronunciaron a coro la siguiente frase: «A tierra, puto».

El oro es el símbolo real; si se lo quitan, el rey se convierte en un puto villano. A las reinas de la Antigüedad las adornaban de oro y plata y les hacían estar a régimen comiendo flor de harina y aceite.

El oro es sagrado y real, por eso vuelve su sed a California y a la Puerta del Sol. A California la gente regresa como cuando salían pepitas entre la harina de los molinos del río; compran harneros para cernir y encontrar migas doradas, tan deslumbrantes como los tigres de Bengala.

El oro sube, sube y sube: ya está a 1.004 dólares la onza. Entre la ruina y la codicia, es un valor seguro. «Compro tu oro», dicen hombres-anuncio. Nadie se fía de los banqueros membrillos que tuvimos que rescatar ni tampoco del FMI, que pide más obreros a la calle para acabar con el paro. Nos vendían viviendas que al final ellos se quedaron como los prestamistas. En el mundo del juego la peor palabra es presta, también llamado chupasangre o sanguijuela. Esperemos que el Gobierno impida que las nuevas casas de empeño, que han surgido de la crisis, abusen de la gente.

A pesar de que lo había destituido como moneda patrón, el instinto vuelve al oro; no quiere que pase lo de siempre, que naufraguemos en el piélago de vellón. Le gente teme que una mañana nos encontremos burlados con el banco convertido en juzgado.

Madrid sabe muy bien lo que es la ruina porque no hubo perro muerto o feto que no hallase posada en los pasteles. Sin embargo, en la última hambruna no se ven los pálidos de la galiposa, ni tampoco aquellos vagabundos que hacían cola al otro lado del mar en Las uvas de la ira.

La crisis no se refleja en la calle. No se notaría la insolvencia si no hubieran vuelto las casas de empeño para hacerse con las cuberterías de plata y los dijes de oro de la abuela. La gente se empeña, no como antes para comprar perico, sino para pagar la luz y los libros de la escuela.

Aliona Ivanova, la usurera de Crimen y castigo, ha puesto un portal de perista en Preciados.

Filosofia y T.V.

drhouse

Un colectivo de ensayistas italianos repasa la ética de la serie // Las series de televisión nutren de ideas al pensamiento

El doctor House, inspiración de filósofos

Los referentes morales han cambiado: la televisión es ahora el nuevo escenario donde se plantean las controversias morales. Eso pretende demostrar un libro que acaba de publicarse en Italia, cuyo título es revelador: La filosofia del Dr. House. Etica, lógica y epistemología de un héroe televisivo.

La mirada del infalible Gregory House revela las inquietudes del ser humano.

Escrito por el colectivo Blitris, el libro trata de hacer filosofía partiendo de una teleserie. Este intento se plantea como un modo original de acercar la materia al público, especialmente a los estudiantes, a través de una serie como House, tan popular y que cuenta con seguidores en todos los estratos de la sociedad.

La filosofía de los ‘housismos’

El volumen, de 208 páginas, sigue al doctor Gregory House y las dudas que se le plantean en cada episodio de la serie, que en España emite Cuatro.

Los autores analizan el carácter del galeno ilustrando las grandes preguntas de la filosofía con las respuestas que da House. En cuatro capítulos, prestan especial atención a sus actos y sus palabras, que los ensayistas llaman housismos.

La evolución del género televisivo proporciona una riqueza de tramas y situaciones muy útiles para desglosar los retos de la sociedad moderna para sociólogos y pensadores.

Por ejemplo, en El liderazgo de Tony Soprano (escrito por Antony Schneider) se muestran en forma de libro de autoayuda los desafíos laborales del televisivo mafioso de Los Sopranos. Partiendo de las respuestas que Tony da a los retos que se le presentan, el libro propone para los empresarios modelos de solución para complicadas circunstancias profesionales.

Aristotélico Homer

Los Simpsons es otra de las exitosas series que han sido analizadas desde la perspectiva filosófica. Los Simpsons y la filosofía (escrito por sociólogos y ensayistas) compara el anarquismo iconoclasta del pequeño Bart con el nihilismo de Nietzsche, busca una explicación al modo de vida de Homer a través de la noción aristotélica de virtud y responde al silencio existencial de Maggie usando las enseñanzas del chino Lao Tse.

La familia inventada por Matt Groening ha generado mucha literatura en esta clave. Los Simpson. El vientre omnívoro de la televisión posmoderna, El Evangelio según los Simpson: La vida espiritual de la familia más animada y Filosofía animada y religión son algunos ejemplos que ilustran que los lazos entre televisión y pensamiento no son ninguna casualidad.

publico.es

La culpa

vicent

MANUEL VICENT 25/10/2009

En el protestantismo la relación del creyente con Dios se desarrolla de forma íntima y personal; por el contrario, en el catolicismo ese contacto se establece siempre a través de un intermediario ineludible, que es el cura. Si el protestante comete un grave pecado, la culpa y el perdón se convertirán en una neurosis instalada en su nuca como la mordedura de la serpiente hasta la muerte; en cambio un católico puede matar, robar, violar y seguir llevando tan campante una vida de crápula, porque si en plena agonía un cura le absuelve, será recibido en reino de los cielos por un coro de ángeles como si no hubiera pasado nada. Por eso el cura católico es un auténtico momio, que hay que tener siempre a mano como una garantía de salvación. Si esta situación religiosa particular se traslada a la vida pública, la actitud frente a la corrupción política también es distinta según se trate de un país católico o luterano. El control del presupuesto del Estado es el origen de la democracia, adoptada como un sistema de derechos y al mismo tiempo de una mutua sospecha de la debilidad humana. La democracia es una máquina de sacar basura a la superficie mediante la libertad de expresión. No hay que escandalizarse. Sólo hay que felicitarse si las bombas de achique funcionan. El luterano es consciente de que el ser humano tiene la mano muy larga y tarde o temprano intentará meterla en la caja, de modo que hay que organizar el presupuesto de forma que sea extremadamente difícil robar. Cualquier político en el poder tiene siempre a dos adversarios enfrente vigilando el dinero público. Si te pillan, caerás fulminado, quedarás aniquilado para siempre y después allá te las entiendas con Dios. No sucede lo mismo en un país católico, donde el ciudadano tiene la íntima convicción, nacida de mil años de confesionario, de que cualquier tropelía puede ser perdonada con una mínima penitencia. Ahora mismo en la católica España campan por la vida pública, como muertos vivientes, unos políticos abrasados por la corrupción, que esperan ser absueltos por las urnas para volver al gobierno entre aplausos, como el cura católico que en plena agonía confiesa al creyente de cualquier crimen para que pueda entrar en el cielo con un jamón en la mano.

elpais.es

Las monarcas se guian por sus antenas

20080124173948-mariposa-monarca

Luis González de Alba

2009-09-27

Pocas cosas más fascinantes que las aves migratorias: patos, gansos, cigüeñas y otras muchas aves que cruzan continentes para pasar el invierno en clima benigno y anidar. Selma Lagerlöf escribió El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia en que el pequeño Nils va montado en el cuello de un ganso. Los científicos se han planteado el campo magnético terrestre y hasta las constelaciones como guía de aves que pueden volar sobre toda Europa, el Mediterráneo y llegar a los mismos lagos africanos que visitan cada invierno.

Pero saber que hay insectos migratorios que recorren distancias similares y aun mayores resultó asombroso. Las mariposas monarca (Danaus plexippus) cruzan toda Norteamérica, del este de Canadá en diagonal sobre Estados Unidos y México hasta las montañas de Michoacán, al oeste. Lo que más sorprende no es la resistencia, que es de maravillar, la pregunta inmediata es: ¿y cómo se guían?

Las monarca migra para hibernar y con la primavera reproducirse y regresar al norte. Fue una sorpresa que vuele desde Canadá para dormir todo el invierno en una zona de la Sierra Madre con temperaturas cercanas al cero y no en clima templado. Al llegar la primavera, comienza su ciclo vital en México: pone huevecillos sobre una planta venenosa, la asclepia (o lengua de vaca), con la que se alimenta desde oruga y toma un olor y sabor atemorizante para los predadores.

A fines de abril se rompen los capullos y surgen las mariposas que emprenden su viaje al norte. En el camino se siguen alimentando de asclepia venenosa. A fines de octubre, regresan por millones a hibernar en los oyameles de la Sierra Madre, un misterio hasta 1975, año en que, para desgracia de la monarca, fue descubierto su recóndito santuario.

A diferencia de la mayoría de las mariposas, que viven unos 24 días, el ciclo vital de la monarca es de nueve meses, en los que llega a Canadá y regresa a México para que una nueva generación siga la misma ruta.

Un equipo de la Universidad de Massachusetts, acaba de publicar los resultados de su estudio acerca de esta migración sobre más de 4 mil kilómetros, 8 mil de ida y vuelta. Neurobiólogos de la Escuela de Medicina de esa universidad han encontrado que un mecanismo clave en esa odisea, muchísimo más extensa que la de Odiseo a Ítaca, no está en los cerebros de estos maravillosos insectos, como se había pensado, sino en sus antenas: “un descubrimiento sorprendente que provee de una perspectiva completamente nueva sobre el rol de las antenas en la migración”.

En un artículo publicado en Science este 25 de septiembre, el equipo encabezado por Steven Reppert demuestra que las antenas –que se creía detectores de olores– son necesarias para orientarse en relación al sol. “Sabemos que la antena del insecto es un órgano notable, responsable de percibir no solamente olores, sino dirección del viento y hasta vibraciones sonoras”, dice Reppert.

Aun antes de que se descubrieran sus santuarios michoacanos, algunos estudios habían demostrado que las mariposas poseen un reloj circadiano, como el que nos avisa que es hora de dormir, para corregir la orientación del vuelo y mantenerse volando hacia el sur hasta sus refugios de invierno en México, aunque el sol se mueve durante todo el día.

Todos sabemos que si una orden nos pide “camina con el sol de frente” iremos en una dirección distinta según la hora: al amanecer hacia el oriente, al atardecer en el sentido opuesto. Ese movimiento del sol en el cielo es compensado por el reloj circadiano de la mariposa. Se supuso que esa brújula solar residía en el cerebro del insecto. Pero observaciones de hace 50 años, mucho antes de localizar sus santuarios de hibernación, mostraron que las mariposas sin antenas perdían la orientación y esos viejos datos señalaron al equipo de Reppert un rumbo de investigación.

Una vez más, vieron que sin antenas las mariposas no encontraban el sur en un simulador de vuelo, mientras las intactas se orientaban correctamente. El equipo también demostró que los ciclos moleculares en los relojes cerebrales no se alteraban en mariposas sin antenas y que éstas contenían sus propios relojes circadianos que funcionaban independientemente de los relojes cerebrales.

Los investigadores cubrieron después con pintura negra las antenas para bloquear la percepción de la luz por los relojes de las antenas. Esas mariposas tomaron una dirección incorrecta y fija: el cerebro del insecto podía percibir la luz, pero no ajustar su timing con el movimiento del sol a través del cielo para así mantener la dirección correcta. Si el equipo usaba pintura clara para cubrir las antenas, las mariposas establecían correctamente el rumbo sur de su vuelo. Esto indica que la lectura de la luz solar por las antenas es clave para la navegación de las monarca.

fuente:milenio diario

BRINDIS

manuel vicent

MANUEL VICENT 12/07/2009

Alguna gente madura, tal vez la más lúcida, suele pensar con acierto que lo mejor que tiene la juventud es que ya pasó. Fue una época breve y radiante, romántica y vigorosa, pero también llena de luchas, temores, dudas, celos y rivalidad. Alrededor de los 50 años, en cualquier biografía llega un momento en que el caballo de fuego que uno llevaba dentro comienza a perder la ansiedad en el galope y aun sin abandonar la curiosidad ante la vida siente que hay que tomarse las cosas con más calma. A qué viene tanta prisa, se dice a sí mismo una mañana. De pronto uno se da cuenta de que no tiene que correr detrás del autobús ni necesita presentarse ya a ningún examen ni le inquietan las modas ni se ve obligado a cambiar de costumbres y cada día le importa menos lo que piensen de él los demás. No ha dimitido de ninguna idea ni ha cambiado de bando. Le siguen cabreando los mismos políticos, las mismas injusticias, los mismos fanáticos, los mismos idiotas, pero no está dispuesto a que ninguno de ellos le estropee una buena digestión. Si uno es viejo lo peor es comportarse como un joven. Cada edad tiene su baraja con placeres que pueden ser tan intensos como uno quiera, si sabe jugar las cartas. Peor que querer ser joven a toda costa es tener ya ideas de carcamal con apenas 30 años. Gente joven envejecida la vemos y oímos todos los días en las tertulias de la radio y de la televisión. Del primer caso lo salva a uno el sentido del ridículo; en el segundo no hay cura posible porque es cuestión de carencia de minerales. El hecho de que uno con el tiempo alcance cierta serenidad y contemple las cosas con una sabia perspectiva no impide blasfemar si llega el caso. Marco Aurelio debe darle la mano a Epicuro y la resignación no tiene por qué dejar de ser creativa. Lo que ibas a ser de mayor ya lo eres y lo que no ibas a ser ya no lo fuiste. Adiós a la juventud. Se acabaron las luchas, los nervios y las dudas por la identidad. Para una persona madura hoy es el futuro que tanto temía. Ya ves, no ha pasado nada. No ha caído la bomba atómica, has salido bien de una grave enfermedad, al final la crisis económica se ha superado y tus hijos son más altos y más listos. Encima el sol sale todas las mañanas y tú estás vivo. Hay que brindar.

Fumadores

humo

Desde hace mucho tiempo y desde perspectivas distintas se ha combatido el “Paternalismo del Estado” ya sea desde el liberalismo político o desde el anarquismo. Un nuevo capítulo del papá grande se ha inscrito en los últimos años (por lo menos en España) y este es la persecución sistemática contra el fumador, reduciéndole espacios para fumar, subiendo impuestos al tabaco y generando a través de la propaganda una imagen cada vez peor. Pero la gente sigue fumando, pero cada vez fuman más jóvenes. ¿Por qué?

Primeramente por mucho que lo digan, no creo en el paternalismo de Estado (es para los imbéciles y los fachas). Por dos razones: primero, porque desconfío de que los gobiernos tengan como fin primero el bien de las personas, no seamos gilipollas. Y segundo, porque creo que quién mejor puede saber lo que es bueno para una persona es la misma persona, y si ella no lo sabe no lo va a saber una entidad para la cuál él o ella no es más que un número.

Entonces nos preguntamos, ¿si el Estado no desea el bien para las personas, por qué tanto interés en la “lucha contra el tabaco”? Pues aquí es donde entra el tema de esta reflexión, creo que en el fondo es una estrategia para que la gente fume más. ¿Cómo? Paradójico. Si a un fumador le reduces los espacios para fumar lo único que haces es aumentarle la ansiedad, y así las ganas de fumar. Además, para un adolescente fumar es una forma de rebeldía, la persecución contra el tabaco sólo hace incrementar esta sensación de estar rebelándose contra algo más grande.

¿U os pensáis que un Estado se iba a enfrentar a las poderosas multinacionales del tabaco? No me hagáis reír, quien lo crea no es más que un idiota.

fuente:www.servicioskoinonia.org/cuentoscortos