Estado metiche

marias

La intromisión que no para

JAVIER MARÍAS

Parece que en los actuales tiempos no existe Gobierno, casi ni Estado, sin tendencias totalitarias. Da lo mismo que sea de derechas, centro o izquierdas, que tenga mayoría absoluta o pelada, que sea americano, europeo, africano o asiático, que haya alcanzado el poder en las urnas o mediante un golpe. La idea antigua de que sólo las dictaduras eran totalitarias resulta ingenua, porque el totalitarismo consiste, sobre todo, en la intromisión de los Gobiernos en todas las esferas de la sociedad, en el afán de regularlo, controlarlo e intervenir en todo, de condicionar la vida de los ciudadanos e influir en ella, en no dejarles apenas márgenes de libertad y decirles cómo han de comportarse y organizarse, no sólo en lo público y común, sino asimismo en lo personal y privado. Y de la misma manera que se va perdiendo la creencia de que las diferencias entre particulares puedan dirimirse sin recurrir a un juez, y así los países se llenan de denuncias y pleitos, también se está perdiendo una noción importantísima para las sociedades libres, a saber: que no todo tiene que estar regulado y supervisado por instancias superiores; que el Estado no tiene derecho a opinar de todo y menos aún a dictar normas para cualquier actividad, iniciativa o costumbre. Y al perderse esa noción se le cede todo el campo al Gobierno de turno (lo que todo Gobierno desea), con la consiguiente renuncia de los individuos a sus criterios, su participación y su autonomía. Un suicidio.

En estas fechas ha entrado en vigor la –esta sí– dictatorial ley antitabaco, con la Ministra Salgado permitiéndose tratar a los ciudadanos como a menores de edad, al decir a los fumadores, entre otras cosas abusivas, que acabarán agradeciéndole que les prohíba fumar en tantos sitios. Con declaraciones así, esa señora se está metiendo simplemente donde no la llaman. A continuación, el Parlamento de Cataluña crea un Consejo Audiovisual político (lo es, si lo elige la propia Cámara catalana), con atribuciones para sancionar y multar a emisoras de televisión y radio, y aun para cerrarlas temporalmente y conceder o negar nuevas licencias. Y acto seguido se anuncia que también el Gobierno central tendrá su nefasto equivalente, un Consejo Estatal de los Medios Audiovisuales, que considerará “faltas muy graves” cosas tan imprecisas y vagas –es decir, tan aplicables a todo, según los intereses– como la “vulneración del pluralismo” o, aún más ridículo si cabe, la de “los principios de objetividad y veracidad” de las informaciones. Como si toda información pudiera o debiera ser objetiva y la veracidad no fuera por fuerza, casi siempre, debatible y subjetiva. Por mencionar un solo ejemplo reciente, yo no creo que deba darse “objetivamente” la noticia de que tres señoritingos barceloneses han quemado viva a una indigente por capricho, sino que han de hacerse bien explícitos el desprecio y la condena de una acción tan repugnante. He leído ya más de un artículo en contra de estos Consejos, a los que se calificaba de “peligrosos”. Para mi gusto, se quedaban cortos: no es que sean peligrosos por lo que puedan hacer en el futuro y cómo puedan ser manejados. Es que son, en sí y por principio, directamente intolerables.

Pero la tendencia totalitaria no se detiene aquí, porque no se detiene nunca por sí sola, y ahora veo atónito que, con pretextos varios, el Gobierno y el Congreso (como en lo del fumar, con el insólito acuerdo de todos los partidos) pretenden modificar los horarios de la población española, esto es, sus hábitos y su utilización del tiempo. He visto en la pantalla a un tal Ignacio Buqueras, Presidente de la Comisión Nacional de Horarios, hecho un energúmeno y permitiéndose regañarnos por las horas en que almorzamos, cenamos, vemos la televisión o nos acostamos. Pero, ¿esto qué es?, me pregunté al contemplar al impertinente, y luego he tenido la inquietante sensación de ser de los pocos que se lo han preguntado, tan lamentablemente extendida está ya esa creencia de que los gobernantes pueden entrometerse en todo. Ese señor Buqueras es, además, un auténtico simple, por decirlo suave: al defender su propuesta de adelantar los horarios españoles de todo, ha declarado que “Así tendríamos mejor calidad de vida y los ciudadanos dejarían de estar tensos y angustiados”. No me diga. Según Buqueras, los españoles sólo están tensos y angustiados por hacer una larga pausa para el almuerzo e irse tarde a la cama. Y el Gobierno permite que semejante razonador lo represente en algo, tenga un cargo y cobre del erario. ¿No hay más motivos de tensión y angustia? ¿Y cómo sabe Buqueras si la gente no estaría aún peor con sus horarios? El atrevimiento y la simplonería de los llamados “expertos” –en casi cualquier asunto– resultan deprimentes y a menudo insultantes. Si el Gobierno no quiere ser totalitario, haría bien en no meterse donde no lo llaman, en no opinar más de lo justo, en no entrometerse en nuestras vidas y costumbres, en administrar lo que le prestamos y en dejarnos en paz con sus vigilancias, imposiciones y manipulaciones. No se olvide que durante cuarenta años, no muy lejanos, ya fuimos tratados por los poderes como menores de edad y como vasallos. Ya basta.

El oro


EL RUIDO DE LA CALLE| RAUL DEL POZO

delpozo

  • 23.10.2009

El oro, según los incas, era el símbolo de la superioridad de la voluntad celeste; Pizarro hizo lingotes con la superstición y cortó el pescuezo a los sacerdotes. Es lo que Carlos Marx describe con brillante greguería: España de las cascadas de oro y las luminarias de los autos de fe. Cuando, un poco antes, en Ávila hubo una conjura contra Enrique IV, los arzobispos, los condes y los marqueses rebeldes levantaron un cadalso, pusieron en él una silla y una estatua con la forma del rey; para destronarlo, le arrancaron la corona y el cetro de oro y pronunciaron a coro la siguiente frase: «A tierra, puto».

El oro es el símbolo real; si se lo quitan, el rey se convierte en un puto villano. A las reinas de la Antigüedad las adornaban de oro y plata y les hacían estar a régimen comiendo flor de harina y aceite.

El oro es sagrado y real, por eso vuelve su sed a California y a la Puerta del Sol. A California la gente regresa como cuando salían pepitas entre la harina de los molinos del río; compran harneros para cernir y encontrar migas doradas, tan deslumbrantes como los tigres de Bengala.

El oro sube, sube y sube: ya está a 1.004 dólares la onza. Entre la ruina y la codicia, es un valor seguro. «Compro tu oro», dicen hombres-anuncio. Nadie se fía de los banqueros membrillos que tuvimos que rescatar ni tampoco del FMI, que pide más obreros a la calle para acabar con el paro. Nos vendían viviendas que al final ellos se quedaron como los prestamistas. En el mundo del juego la peor palabra es presta, también llamado chupasangre o sanguijuela. Esperemos que el Gobierno impida que las nuevas casas de empeño, que han surgido de la crisis, abusen de la gente.

A pesar de que lo había destituido como moneda patrón, el instinto vuelve al oro; no quiere que pase lo de siempre, que naufraguemos en el piélago de vellón. Le gente teme que una mañana nos encontremos burlados con el banco convertido en juzgado.

Madrid sabe muy bien lo que es la ruina porque no hubo perro muerto o feto que no hallase posada en los pasteles. Sin embargo, en la última hambruna no se ven los pálidos de la galiposa, ni tampoco aquellos vagabundos que hacían cola al otro lado del mar en Las uvas de la ira.

La crisis no se refleja en la calle. No se notaría la insolvencia si no hubieran vuelto las casas de empeño para hacerse con las cuberterías de plata y los dijes de oro de la abuela. La gente se empeña, no como antes para comprar perico, sino para pagar la luz y los libros de la escuela.

Aliona Ivanova, la usurera de Crimen y castigo, ha puesto un portal de perista en Preciados.

Filosofia y T.V.

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Un colectivo de ensayistas italianos repasa la ética de la serie // Las series de televisión nutren de ideas al pensamiento

El doctor House, inspiración de filósofos

Los referentes morales han cambiado: la televisión es ahora el nuevo escenario donde se plantean las controversias morales. Eso pretende demostrar un libro que acaba de publicarse en Italia, cuyo título es revelador: La filosofia del Dr. House. Etica, lógica y epistemología de un héroe televisivo.

La mirada del infalible Gregory House revela las inquietudes del ser humano.

Escrito por el colectivo Blitris, el libro trata de hacer filosofía partiendo de una teleserie. Este intento se plantea como un modo original de acercar la materia al público, especialmente a los estudiantes, a través de una serie como House, tan popular y que cuenta con seguidores en todos los estratos de la sociedad.

La filosofía de los ‘housismos’

El volumen, de 208 páginas, sigue al doctor Gregory House y las dudas que se le plantean en cada episodio de la serie, que en España emite Cuatro.

Los autores analizan el carácter del galeno ilustrando las grandes preguntas de la filosofía con las respuestas que da House. En cuatro capítulos, prestan especial atención a sus actos y sus palabras, que los ensayistas llaman housismos.

La evolución del género televisivo proporciona una riqueza de tramas y situaciones muy útiles para desglosar los retos de la sociedad moderna para sociólogos y pensadores.

Por ejemplo, en El liderazgo de Tony Soprano (escrito por Antony Schneider) se muestran en forma de libro de autoayuda los desafíos laborales del televisivo mafioso de Los Sopranos. Partiendo de las respuestas que Tony da a los retos que se le presentan, el libro propone para los empresarios modelos de solución para complicadas circunstancias profesionales.

Aristotélico Homer

Los Simpsons es otra de las exitosas series que han sido analizadas desde la perspectiva filosófica. Los Simpsons y la filosofía (escrito por sociólogos y ensayistas) compara el anarquismo iconoclasta del pequeño Bart con el nihilismo de Nietzsche, busca una explicación al modo de vida de Homer a través de la noción aristotélica de virtud y responde al silencio existencial de Maggie usando las enseñanzas del chino Lao Tse.

La familia inventada por Matt Groening ha generado mucha literatura en esta clave. Los Simpson. El vientre omnívoro de la televisión posmoderna, El Evangelio según los Simpson: La vida espiritual de la familia más animada y Filosofía animada y religión son algunos ejemplos que ilustran que los lazos entre televisión y pensamiento no son ninguna casualidad.

publico.es

La culpa

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MANUEL VICENT 25/10/2009

En el protestantismo la relación del creyente con Dios se desarrolla de forma íntima y personal; por el contrario, en el catolicismo ese contacto se establece siempre a través de un intermediario ineludible, que es el cura. Si el protestante comete un grave pecado, la culpa y el perdón se convertirán en una neurosis instalada en su nuca como la mordedura de la serpiente hasta la muerte; en cambio un católico puede matar, robar, violar y seguir llevando tan campante una vida de crápula, porque si en plena agonía un cura le absuelve, será recibido en reino de los cielos por un coro de ángeles como si no hubiera pasado nada. Por eso el cura católico es un auténtico momio, que hay que tener siempre a mano como una garantía de salvación. Si esta situación religiosa particular se traslada a la vida pública, la actitud frente a la corrupción política también es distinta según se trate de un país católico o luterano. El control del presupuesto del Estado es el origen de la democracia, adoptada como un sistema de derechos y al mismo tiempo de una mutua sospecha de la debilidad humana. La democracia es una máquina de sacar basura a la superficie mediante la libertad de expresión. No hay que escandalizarse. Sólo hay que felicitarse si las bombas de achique funcionan. El luterano es consciente de que el ser humano tiene la mano muy larga y tarde o temprano intentará meterla en la caja, de modo que hay que organizar el presupuesto de forma que sea extremadamente difícil robar. Cualquier político en el poder tiene siempre a dos adversarios enfrente vigilando el dinero público. Si te pillan, caerás fulminado, quedarás aniquilado para siempre y después allá te las entiendas con Dios. No sucede lo mismo en un país católico, donde el ciudadano tiene la íntima convicción, nacida de mil años de confesionario, de que cualquier tropelía puede ser perdonada con una mínima penitencia. Ahora mismo en la católica España campan por la vida pública, como muertos vivientes, unos políticos abrasados por la corrupción, que esperan ser absueltos por las urnas para volver al gobierno entre aplausos, como el cura católico que en plena agonía confiesa al creyente de cualquier crimen para que pueda entrar en el cielo con un jamón en la mano.

elpais.es

Las monarcas se guian por sus antenas

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Luis González de Alba

2009-09-27

Pocas cosas más fascinantes que las aves migratorias: patos, gansos, cigüeñas y otras muchas aves que cruzan continentes para pasar el invierno en clima benigno y anidar. Selma Lagerlöf escribió El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia en que el pequeño Nils va montado en el cuello de un ganso. Los científicos se han planteado el campo magnético terrestre y hasta las constelaciones como guía de aves que pueden volar sobre toda Europa, el Mediterráneo y llegar a los mismos lagos africanos que visitan cada invierno.

Pero saber que hay insectos migratorios que recorren distancias similares y aun mayores resultó asombroso. Las mariposas monarca (Danaus plexippus) cruzan toda Norteamérica, del este de Canadá en diagonal sobre Estados Unidos y México hasta las montañas de Michoacán, al oeste. Lo que más sorprende no es la resistencia, que es de maravillar, la pregunta inmediata es: ¿y cómo se guían?

Las monarca migra para hibernar y con la primavera reproducirse y regresar al norte. Fue una sorpresa que vuele desde Canadá para dormir todo el invierno en una zona de la Sierra Madre con temperaturas cercanas al cero y no en clima templado. Al llegar la primavera, comienza su ciclo vital en México: pone huevecillos sobre una planta venenosa, la asclepia (o lengua de vaca), con la que se alimenta desde oruga y toma un olor y sabor atemorizante para los predadores.

A fines de abril se rompen los capullos y surgen las mariposas que emprenden su viaje al norte. En el camino se siguen alimentando de asclepia venenosa. A fines de octubre, regresan por millones a hibernar en los oyameles de la Sierra Madre, un misterio hasta 1975, año en que, para desgracia de la monarca, fue descubierto su recóndito santuario.

A diferencia de la mayoría de las mariposas, que viven unos 24 días, el ciclo vital de la monarca es de nueve meses, en los que llega a Canadá y regresa a México para que una nueva generación siga la misma ruta.

Un equipo de la Universidad de Massachusetts, acaba de publicar los resultados de su estudio acerca de esta migración sobre más de 4 mil kilómetros, 8 mil de ida y vuelta. Neurobiólogos de la Escuela de Medicina de esa universidad han encontrado que un mecanismo clave en esa odisea, muchísimo más extensa que la de Odiseo a Ítaca, no está en los cerebros de estos maravillosos insectos, como se había pensado, sino en sus antenas: “un descubrimiento sorprendente que provee de una perspectiva completamente nueva sobre el rol de las antenas en la migración”.

En un artículo publicado en Science este 25 de septiembre, el equipo encabezado por Steven Reppert demuestra que las antenas –que se creía detectores de olores– son necesarias para orientarse en relación al sol. “Sabemos que la antena del insecto es un órgano notable, responsable de percibir no solamente olores, sino dirección del viento y hasta vibraciones sonoras”, dice Reppert.

Aun antes de que se descubrieran sus santuarios michoacanos, algunos estudios habían demostrado que las mariposas poseen un reloj circadiano, como el que nos avisa que es hora de dormir, para corregir la orientación del vuelo y mantenerse volando hacia el sur hasta sus refugios de invierno en México, aunque el sol se mueve durante todo el día.

Todos sabemos que si una orden nos pide “camina con el sol de frente” iremos en una dirección distinta según la hora: al amanecer hacia el oriente, al atardecer en el sentido opuesto. Ese movimiento del sol en el cielo es compensado por el reloj circadiano de la mariposa. Se supuso que esa brújula solar residía en el cerebro del insecto. Pero observaciones de hace 50 años, mucho antes de localizar sus santuarios de hibernación, mostraron que las mariposas sin antenas perdían la orientación y esos viejos datos señalaron al equipo de Reppert un rumbo de investigación.

Una vez más, vieron que sin antenas las mariposas no encontraban el sur en un simulador de vuelo, mientras las intactas se orientaban correctamente. El equipo también demostró que los ciclos moleculares en los relojes cerebrales no se alteraban en mariposas sin antenas y que éstas contenían sus propios relojes circadianos que funcionaban independientemente de los relojes cerebrales.

Los investigadores cubrieron después con pintura negra las antenas para bloquear la percepción de la luz por los relojes de las antenas. Esas mariposas tomaron una dirección incorrecta y fija: el cerebro del insecto podía percibir la luz, pero no ajustar su timing con el movimiento del sol a través del cielo para así mantener la dirección correcta. Si el equipo usaba pintura clara para cubrir las antenas, las mariposas establecían correctamente el rumbo sur de su vuelo. Esto indica que la lectura de la luz solar por las antenas es clave para la navegación de las monarca.

fuente:milenio diario

BRINDIS

manuel vicent

MANUEL VICENT 12/07/2009

Alguna gente madura, tal vez la más lúcida, suele pensar con acierto que lo mejor que tiene la juventud es que ya pasó. Fue una época breve y radiante, romántica y vigorosa, pero también llena de luchas, temores, dudas, celos y rivalidad. Alrededor de los 50 años, en cualquier biografía llega un momento en que el caballo de fuego que uno llevaba dentro comienza a perder la ansiedad en el galope y aun sin abandonar la curiosidad ante la vida siente que hay que tomarse las cosas con más calma. A qué viene tanta prisa, se dice a sí mismo una mañana. De pronto uno se da cuenta de que no tiene que correr detrás del autobús ni necesita presentarse ya a ningún examen ni le inquietan las modas ni se ve obligado a cambiar de costumbres y cada día le importa menos lo que piensen de él los demás. No ha dimitido de ninguna idea ni ha cambiado de bando. Le siguen cabreando los mismos políticos, las mismas injusticias, los mismos fanáticos, los mismos idiotas, pero no está dispuesto a que ninguno de ellos le estropee una buena digestión. Si uno es viejo lo peor es comportarse como un joven. Cada edad tiene su baraja con placeres que pueden ser tan intensos como uno quiera, si sabe jugar las cartas. Peor que querer ser joven a toda costa es tener ya ideas de carcamal con apenas 30 años. Gente joven envejecida la vemos y oímos todos los días en las tertulias de la radio y de la televisión. Del primer caso lo salva a uno el sentido del ridículo; en el segundo no hay cura posible porque es cuestión de carencia de minerales. El hecho de que uno con el tiempo alcance cierta serenidad y contemple las cosas con una sabia perspectiva no impide blasfemar si llega el caso. Marco Aurelio debe darle la mano a Epicuro y la resignación no tiene por qué dejar de ser creativa. Lo que ibas a ser de mayor ya lo eres y lo que no ibas a ser ya no lo fuiste. Adiós a la juventud. Se acabaron las luchas, los nervios y las dudas por la identidad. Para una persona madura hoy es el futuro que tanto temía. Ya ves, no ha pasado nada. No ha caído la bomba atómica, has salido bien de una grave enfermedad, al final la crisis económica se ha superado y tus hijos son más altos y más listos. Encima el sol sale todas las mañanas y tú estás vivo. Hay que brindar.

Fumadores

humo

Desde hace mucho tiempo y desde perspectivas distintas se ha combatido el “Paternalismo del Estado” ya sea desde el liberalismo político o desde el anarquismo. Un nuevo capítulo del papá grande se ha inscrito en los últimos años (por lo menos en España) y este es la persecución sistemática contra el fumador, reduciéndole espacios para fumar, subiendo impuestos al tabaco y generando a través de la propaganda una imagen cada vez peor. Pero la gente sigue fumando, pero cada vez fuman más jóvenes. ¿Por qué?

Primeramente por mucho que lo digan, no creo en el paternalismo de Estado (es para los imbéciles y los fachas). Por dos razones: primero, porque desconfío de que los gobiernos tengan como fin primero el bien de las personas, no seamos gilipollas. Y segundo, porque creo que quién mejor puede saber lo que es bueno para una persona es la misma persona, y si ella no lo sabe no lo va a saber una entidad para la cuál él o ella no es más que un número.

Entonces nos preguntamos, ¿si el Estado no desea el bien para las personas, por qué tanto interés en la “lucha contra el tabaco”? Pues aquí es donde entra el tema de esta reflexión, creo que en el fondo es una estrategia para que la gente fume más. ¿Cómo? Paradójico. Si a un fumador le reduces los espacios para fumar lo único que haces es aumentarle la ansiedad, y así las ganas de fumar. Además, para un adolescente fumar es una forma de rebeldía, la persecución contra el tabaco sólo hace incrementar esta sensación de estar rebelándose contra algo más grande.

¿U os pensáis que un Estado se iba a enfrentar a las poderosas multinacionales del tabaco? No me hagáis reír, quien lo crea no es más que un idiota.

fuente:www.servicioskoinonia.org/cuentoscortos

Evolucion

ABSURDO

Evolución Revolutiva paulatina en tiempos modernos

La evolución es un proceso de plumas y huevos…
la genética explica a ciencia cierta que del mono venimos …australopitecos…
Eslabón perdido , terreno desierto…
la oveja clonada tiene tres pechos…
mi vecino Jacito tiene un clon en el ropero…

Monta Yeni su poni amarillo,
juega Manuel con su reptilperro…
Laura contenta luce dos traseros ..
y Manuel se jacta de su dote ante el espejo..

Evolución grita el hombre…
y se implanta el cabello…
evolución proclama la mujer y se depila el vello…

en la mesa come Manuel con sus cuatro manos,
y Lorena acaricia las alas de su gato pardo..
Pitu habla con su perro y este le comenta el diario…
Roger llama a su abuelo de trescientos años.

Evolución…renovación..Regeneración..
Degeneración…eyaculación…multiplicación…
div ersificación…especulación…

Galopa la estrella en su poni estelar..
levanta su copa la luna llena…
sonríe el sol complaciente a la nube…
acaricia la entrepierna el viento a la montaña..

evolución …dice un libro abierto que se autolee..
evolución dice mi abuela de 15 años
revolución grita un sordo que se negó aun implante auditivo…
satisfacción grita un hombre que se implantó senos.

Fuente.Nosededondelosaque.niidea.peronoesmio.com

Graffiti III

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Graffiti III

¿Arte o vandalismo? Esta cuestión es un círculo vicioso. El graffiti… ¿Crea o destruye? Es cuestión del punto de vista del que queramos verlo, es como el dilema filosófico del vaso de agua por la mitad ¿está medio lleno o medio vacío?


El graffiti siempre va acompañado de su condición transgresora, extralimitada, destructiva, combativa… en realidad es éste el caracter que constituye su esencia: La ilegalidad. Bien podemos llamarlo vandalismo, pero tampoco hay que ver más allá de donde es. No es un problema tan grande y no es excusa para las cantidades de dinero desorbitadas que se emplean en su erradicación. Leandri afirmaba: “El graffiti es el grado cero de violencia, el más pequeño vandalismo posible”. Pretender aceptar el graffiti sin su esencia de ilegalidad es no entender una de sus causas básicas de producción. Nos encontramos pues ante un fenómeno simultáneo de creación y destrucción. Como dijo Norman Mailer: “Siempre hubo arte en un acto criminal”.


Por otro lado nos encontramos con el inevitable carácter artístico de este fenómeno plásticamente hablando, el hecho de la destreza, la técnica o el estilo de un escritor es algo que puede tratarse desde un punto de vista meramente pictórico, al margen de ideologías o del lugar simbólico donde esté realizado.


Esto nos lleva entonces a dividir el graffiti en dos partes: Graffiti legal (arte) y graffiti ilegal (vandalismo). Hay muchas y muy diferentes opiniones al respecto. Esto a veces genera disputas o cuando menos debates sobre como debe pintar un escritor: legal o ilegalmente. Lo que está claro es que cada uno tiene su forma de ver las cosas y sus razones que le hacen decantarse por una o por otra (gozan de especial respeto los escritores que practican ambas, es decir graffiti en muros, en trenes, bombardeo…) En todas sus vertientes. Tenemos muchos tipos de opiniones. Bando, por ejemplo, es un viejo escritor parisino que defendía así su postura frente a lo que para él era la belleza del graffiti: “Tu preguntas a alguien- ¿te gusta el cantar de los pájaros por la mañana, piensas que es hermoso?- y la persona te contestará probablemente: Sí. Y luego le preguntas -¿Y los entiendes? Y esa persona te dirá: No. Entonces tu le dices: No hace falta entender algo para considerarlo bello”. Por otro lado estas son las afirmacines de un actual escritor de trenes barcelonés: “Cuando se fundó nuestro grupo era para destrozar, bombardear y pintar trenes (…) Simplemente es jugársela por pintar (…) Entre calidad y cantidad, yo pondría destrozo (…) Si salimos hay que destrozar. Es entrar, aunque esté mal y tengamos que correr (…) Muchas veces hemos entrado y hemos dicho -venga, hasta donde nos de tiempo-. Es que pintar trenes es ansia en sí. Hay que destrozar (…) Es una guerra contra la RENFE, contra el sistema y contra todo. Es que la gente esté sentada en la estación por la mañana y flipe con el tren”. A pesar de lo contrapuestas que puedan resultar las opiniones las dos defienden la misma bandera: La del graffiti. ¿Esto a que nos lleva? A que depende del uso que se le de a las cosas sirven para una finalidad u otra. Por ejemplo un arma, sirve para utilizarse en legítima defensa o para cometer un crimen ilógico, o como el mismísimo dinero, sirve tanto para hacer obras de caridad como para efectuar negocios sucios. Son solo ejemplos que manifiestan el uso que se le puede dar a las cosas y que las cosas por sí mismas no son malas. Efectivamente, un bote de spray no es un arma y un escritor de graffiti no es ni un terrorista ni un drogadicto, en contra de lo que muchos puedan pensar.


Graffiti II

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Graffiti II

La función territorial dentro de las grandes ciudades constituyen otra causa (la gran urbe contemporánea que no se siente como propiedad sino como propietaria del individuo). Los escritores en los inicios del writing en Nueva York, escribían en ocasiones el nombre de gangs (bandas callejeras violentas) para delimitar el territorio de éstas, ganándose de paso la protección de las mismas. Es el mismo acto (aunque con otros parámetros) que el que muchos animales usan dejando su marca en un determinado terreno para mostrarlo como suyo. Del mismo modo, muchos escritores deciden especializarse en una zona o en una línea de Metro que la consideran como suya.

Graffiti II

“El graffiti y el Hip Hop en general es competición, quien no asuma eso… No digo que me ilusione que sea así, pero cuando estás metido es lo que te mantiene vivo. El pique está ahí. Hay quien lo hace solo por la emoción de pasar las misiones, son descargas de adrenalina y a todo el mundo le atrae, pero no todo el mundo se queda. Somos unos agonías, queremos tener más. Hay que tomárselo con calma, hay mucho por delante. Pique hay mucho, pero lo veo necesario”. Así define Buda lo que para él es el espíritu del graffiti. Quizás sea una de las características más destacadas del graffiti: La competición. Siempre surgen debates en torno al tema, puesto que hay gente que se lo toma como algo más personal, más artístico, como por ejemplo Ose: “Es algo que hago para mí. Al principio lo hacía más por el rollo de competición. No digo que vea mal que se siga haciendo, pero yo me lo tomo ahora como algo más personal”. El rollo de “a ver quién pinta más”, “a ver quién lo hace mejor”, “a ver quien pinta en el sitio más alto”, etc. Este espíritu es precisamente el que mantiene vivo el continuo proceso de creación y desarrollo en todos sus aspectos, competir, ir a más, mejorar… En definitiva, evolucionar.”

Es cuestión de ser el primero, el número uno y no es una actitud puramente narcisista, es la actitud frente a la nueva educación de la competitividad basada en la antigua educación de la ley de la selva (los más fuertes sobreviven, y hoy en día los más fuertes son los que tienen ejercitado el mayor músculo del ser humano: El cerebro). Como la vida misma, una lucha por un puesto. A pesar de esta dura competición, suele haber unas “normas” que no siempre se cumplen. La primera y más importante es el respeto dentro de esa propia competencia, por ejemplo el hecho de que la pieza de un escritor no pueda ser tapada por otro sin su consentimiento previo (aunque esto depende también de las ciudades, por ejemplo en Barcelona hay una “política” muy permisiva al respecto, un ciclo de renovación contínua de murales mientras que en Madrid las paredes y/o zonas están más repartidas por grupos). Otro ejemplo es el de que un escritor no pueda utilizar el nombre de otro o no puedan existir dos grupos con las mismas siglas, aunque en la realidad ambos casos se den, dando lugar a veces incluso a “guerras” donde unos se tachan a otros o incluso a violencia física.

fuente:www.valladolidwebmusical/graffiti