“Qué revolución tú, Gata”: los textos inéditos del poemario de Gata Cattana

La reedición de su libro incluye dos nuevos poemas y un prólogo de Irene X

A la izquierda, la portada del libro de Gata Cattana
A la izquierda, la portada del libro de Gata Cattana

“Que no reconocemos
autoridad ninguna
y sembramos la polémica
y todo es política
y qué pesados os ponéis con eso
y Ana, hija, qué poco sabes de la vida”.

El 2 de marzo de 2017 Ana Isabel García, conocida como Gata Cattana, murió repentinamente a causa de un choque anafiláctico. La cordobesa tenía 25 años y se definía a sí misma como “rapeadora de noche, poetisa de día y politóloga a ratos”. En 2016, Gata Cattana editó su tercer EP Inéditos 2015 y su primer poemario La Escala de Mohs, cuya reedición saldrá a la venta este 21 de febrero. El extracto con el que comienza este texto se desprende de Todo lo demás no, uno de los dos poemas inéditos que incluye esta nueva versión del libro. El otro se titula Malditos sean, que puedes leer en exclusiva para Verne al final de este artículo.

El 25 de febrero 2016 Gata Cattana recitó el poema Hojitas de menta en el Poetry Slam de Granada. Es una de las obras que se encuentran en su libro La Escala de Mohs.

Además del material inédito, esta reedición incluye los manuscritos de uno de los poemas nunca antes publicados que la agencia literaria Dispara  entregó a la editorial. Ana Llorente, la madre de Gata Cattana, es la responsable de la publicación por tercera vez de los escritos de su hija, autopublicados en 2016. El libro también contiene dos ilustraciones nuevas de Don Iwana y un prólogo en formato de correspondencia por la poeta Irene X. Ambos eran amigos de la artista.

El texto de Irene X se dirige al lector, pero sobre todo a la difunta Gata Cattana. En este le cuenta a la fallecida artista cómo su obra y figura tienen un lugar importante dentro del movimiento feminista en España. Además de aparecer en pancartas en la manifestación del 8M, el trabajo de la poeta ha inspirado a otros artistas en la lucha por la equidad. En febrero 2018 el colectivo de baile Mujeres 17/27 rindió homenaje a la rapera en el festival Ellas crean. Mientras que en Granada (ciudad dónde la artista estudió Ciencias Políticas), un mural de graffiti la recuerda como “la mujer sin miedo”.

“Nos devolviste a la lucha”, afirma Irene X refiriéndose al hecho de que las rimas de la artista siguen abanderando el feminismo. Un anhelo que Gata Cattana dejaba ver desde 2015 en su rap Lisístrata: “…Será mejor que trates mejor a esas bitches, / no sea que de repente me escuchen y se compinchen. / Os lo tengo dicho, os lo dejo hecho”.

https://verne.elpais.com/

Darwin y los emoticonos

Darwin y los emoticonos

El 12 de Febrero se cumplieron 210 años del nacimiento de Charles Darwin. Me sumo a los homenajes con este sencillo texto, para recordar al científico que cambió nuestra forma de entender la vida. No me resulta difícil imaginar los amargos desasosiegos de Darwin en una lucha desigual por exponer sus ideas revolucionarias ante sus colegas y ante la sociedad en general.

En 1872, diez años antes de su fallecimiento, Darwin publicó un libro sobre las emociones: “The Expression of the Emotions in Man and Animals”. A Darwin le interesaba este aspecto desde que era estudiante. Sir Charles Bell, anatomista, cirujano y teólogo, defendía en la década de 1820 que las expresiones y sus músculos asociados eran una obra divina, destinada a manifestar nuestros sentimientos. Darwin, que era un observador nato, tomó buena nota de las expresiones de todos los seres humanos con los que tuvo relación durante sus viajes en el Beagle. Todas ellas eran similares ante el miedo, la alegría o la sorpresa, con pequeñas variaciones basadas en la diversidad cultural. Pero Darwin no se conformó con estudiar las poblaciones humanas, incluidas las de su Inglaterra natal, sino que observó a decenas de animales tanto a los domésticos como a los recluidos en zoológicos, además de examinar cientos de fotografías e ilustraciones.Lo más interesante es que muchos de los mamíferos que pudo estudiar tenían expresiones no muy diferentes a la humana.

Darwin acertadamente dedujo que esas expresiones espontaneas no podían obedecer al intelecto que caracteriza a los seres humanos y abordó la cuestión desde su punto de vista de naturalista con el ingrediente –cómo no- de la evolución. Siendo vertebrados sociales, nuestras emociones representan una manera eficaz de comunicación.

Darwin y los emoticonos Darwin desterró los argumentos filosóficos y religiosos, que habían sido puntales en el debate sobre las expresiones humanas, y se quedó solo con la idea de que las expresiones son una compleja manifestación motora coordinada con los estados emocionales de nuestra mente.El libro de Darwin tuvo un reconocimiento social muy importante, llegando a vender más de 5.000 ejemplares. Una cifra impresionante para la época.

Nuestro lenguaje parecía ser un factor muy positivo en la expresión de las emociones. Pero cuando los expertos han profundizado en este campo se han sorprendido del gran repertorio de expresiones en otros vertebrados sociales. Recordemos que las personas mudas tienen una impresionante capacidad para comunicarse, aunque no puedan utilizar el lenguaje. En la actualidad se conocen hasta 66 tipos de gestos en los chimpancés, que permiten la comunicación de diferentes estados de ánimo, sin necesidad de utilizar el sonido. Exactamente cómo lo hacemos nosotros. Y lo más probable es que la mayoría de esas expresiones gestuales tengan un origen común. Existen ya docenas de artículos científicos dedicados a estas cuestiones. Recomiendo la lectura de un artículo en acceso abierto publicado en 2015 por Marina Davila-Ross, GoncaloJesus Jade Osborne y Kim A. Bard en la revista PLoSOne, que compara los diferentes gestos relacionados con la risa entre humanos y chimpancés.

Figura. Charles Darwin, junto a una de las sentencias que mejor resume la evolución de la vida por medio de la selección natural.

José María Bermúdez de Castro

http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/

La misteriosa muerte de Wolfgang Amadeus Mozart

Más de doscientos años después de la desaparición del compositor, las hipótesis sobre su fallecimiento continúan siendo numerosas

«Mozarts letzte Tage (Últimos días de Mozart)», de Hermann von Kaulbach (1873)
«Mozarts letzte Tage (Últimos días de Mozart)», de Hermann von Kaulbach (1873) – ABC

El 5 de diciembre de 1791, apenas una hora después de la medianoche, y con solo treinta y cinco años, moría Wolfgang Amadeus Mozart, considerado por numerosos estudiosos como el más grande compositor de la historia. Han pasado ya doscientos veintiocho años de aquella muerte, pero a día de hoy los enigmas en su torno permanecen irresolutos. Las diferentes hipótesis apuntan a enfermedades como bronconeumonía, fiebre reumática aguda, triquinosis, insuficiencia renal, sífilis, triquinosis letal, púrpura de Henoch-Schönlein, incluso mala praxis médica… Y envenenamiento.

El texto de Alexander Pushkin «Mozart y Salieri» y la posterior obra teatral de Peter Schäffer «Amadeus», llevada al cine por Milos Forman en una película ganadora de ocho Oscars, sugerían esta idea conspiratoria y señalaba al compositor Antonio Salieri, gran rival de Mozart, como el culpable. La teoría la puso en pie el mismo Mozart, convencido en sus últimos días de que estaba siendo envenenado, como se cita en la biografía del músico que publicó Franz Xaver Niemetschek en 1798, apenas siete años después de su muerte.

«En su vuelta a Viena -escribió Niemetschek refiriéndose a Mozart-, se incrementó visiblemente su indisposición y lo hizo estar terriblemente deprimido. Su esposa estaba realmente apenada por ello. Un día iba paseando por el Prater con él, para darle una pequeña distracción y entretenimiento y, estando sentados, Mozart comenzó a hablar de la muerte y afirmó que estaba escribiendo el “Réquiem” para sí mismo. Las lágrimas comenzaron a caer por los ojos del sensible hombre. “Siento definitivamente”, continuó, “que no estaré mucho más tiempo; estoy seguro de que he sido envenenado. No puedo librarme de esta idea”».

Precisamente las circunstancias del encargo del citado «Réquiem» han contribuido a adornar la leyenda y las especulaciones sobre la muerte de Mozart. En junio del mismo 1791, pocos días antes del nacimiento de su hijo Franz Xaver Wolfgang, el compositor recibió la visita de un misterioso hombre vestido de negro y que no quiso darle su nombre. Encargó al músico la composición de un réquiem, le adelantó algo de dinero y le anunció que regresaría en un mes.

Fotograma de la película «Amadeus», de Milos Forman, con Tom Hulce en el papel del compositor
Fotograma de la película «Amadeus», de Milos Forman, con Tom Hulce en el papel del compositor – ABC

Poco después, y cuando Mozart se disponía a viajar a Praga para escribir, por encargo de Leopoldo II, la que sería su última ópera, «La clemenza di Tito», recibió una nueva visita del misterioso hombre interesándose por su encargo, algo que sobresaltó al compositor. Aquel personaje (al parecer un enviado del conde Franz von Walsseg, llamado Franz Anton Leitgeb) y la escritura del «Réquiem» se convirtieron para Mozart en una auténtica obsesión.

Otra de las hipótesis sobre la muerte del genio austríaco apunta a un envenenamiento por parte de un compañero de logia masónica: Franz Hofdemel, oficial del Tribunal de la Corte y marido de una de las alumnas de Mozart, que al día siguiente de morir éste se suicidó. Esta teoría apunta a que para asesinar al compositor, Hofdemel había ustado acqua toffana, un veneno que actúa con efecto retardado. Varios biógrafos -entre ellos Jean y Brigitte Massin y Francis Carr- tomaron en serio esta hipótesis, y en 1983 el público que asistía a un festival de música en Brighton (Inglaterra) le declaró culpable en el «juicio» que organizó el director artístico del certamen, Ian Hunter.

Aunque la leyenda del envenenamiento le aporta un halo literariomuy acorde con la personalidad artística del personaje, lo cierto es que esta hipotesis se ha ido desvaneciendo con el tiempo, y hoy en día apenas se sostiene. El historiador Paul Johnson, en su biografía sobre Mozart publicada en 2013, escribió: «Se han escrito muchas tonterías sobre la enfermedad fatal, la muerte y el entierro de Mozart. Sus últimos días fueron descritos muchos años después por Sophie, la hermana menor de su esposa Constanze, cuyo testimonio tiene el valor de la inmediatez. Mozart había visto a los mejores médicos de Viena, y la causa oficial de su muerte fue hitziges Friesel Fieber (fiebre de campo severa). La historia de que fue envenenado es una fantasía total como lo es apuntar al compositor Salieri como su asesino».

La misteriosa muerte de Wolfgang Amadeus Mozart

Sin embargo, la desaparición del cadáver de Mozart -al parecer, sus restos fueron sacados de su tumba siete años después de su fallecimiento para reutilizar el nicho- propició la larga lista de teorías sobre su muerte y los posibles males que la causaron. El mexicano Adolfo Martínez Palomo escribió en su libro «Músicos y medicina» (2015): «A lo largo de más de cien años, aclarar las causas del padecimiento que llevó a Mozart a la muerte ha intrigado a profesionales de la medicina más que las de cualquier otro gran personaje histórico. La lista de artículos científicos sobre el tema, publicados en revistas médicas, es interminable; decenas de médicos hurgan en las numerosas biografías del compositor, analizan los testimonios escritos de sus contemporáneos y tratan de descifrar los registros de las autoridades de salud de la Viena de fines del siglo XVIII. La mejor prueba de la falta de consenso sobre este asunto es el hecho de que, hasta el año 2000, se han enlistado ciento cuarenta causas de la muerte de Mozart, así como veintisiete supuestas enfermedades mentales, casi todas resultado de la imaginación calenturienta y de la falta de oficio de profesionales de la medicina, pero solo aprendices de historiadores. Mi conclusión es que nunca sabremos a ciencia cierta la naturaleza de la enfermedad mortal del compositor. La información histórica integrada con conocimientos médicos modernos coincide en la naturaleza infecciosa de un padecimiento que produjo, a la larga, insuficiencia renal terminal».

Al poco de su muerte, Georg Nikolaus von Nissen (que se convertiría en el segundo marido de Constanze, la esposa de Mozart), relató en su biografía del compositor los síntomas que mostraba éste: «Comenzó con la hinchazón de las manos y los pies, que estaban casi inmovilizados por completo, seguido de vómitos repentinos (…) Hasta dos horas antes de su partida estuvo plenamente consciente». Era tanta la hinchazón, según se cuenta, que no podía levantarse de la cama y apenas era capaz de moverse por sí mismo.

Entre las teorías médicas sobre la muerte de Mozart, figuran la de la bronconeumonía, avalada por el doctor Peter J. Davies, del Hospital St. Vincent, de Melbourne (Australia), que asegura que el músico contrajo una infección estreptocócica , que causó una exacerbación del síndrome de Henoch-Schönlein y de la insuficiencia renal. El doctor Carl Bär apuesta por la fiebre reumática aguda, mientras que la triquinosis la defiende el doctor Jan Hirschmann. Y una hipótesis reciente apunta a que la hipocondría de Mozart le habría llevado a ingerir medicinas con antimonio, sustancia que se le administró en los últimos días.

En 2009, tres investigadores de la Universidad de Ámsterdam (Holanda) -Richard Zegers, Andreas Weigl y Andrew Steptoe- publicaron en la revista «Annals of Internal Medicine» un artículo en el que señalaban que la causa de la muerte de Mozart fueron las complicaciones causadas por una faringitis estreptocócica. Según los científicos, la infección podría haber provocado una hinchazón fatal de sus riñones. Ésta es, actualmente, la teoría más plausible del final del compositor.

Zegers, Weigl y Steptoe compararon los males sufridos por el músico, como los edemas y dolores de espalda, con las enfermedades más comunes de la época. Analizaron hasta cinco mil casos entre 1791 y 1793 y descubrieron que los edemas eran la tercera causa de muerte, sólo después de la tuberculosis y la malnutrición. «Nuestro análisis es coherente con la posibilidad de que la enfermedad final y la muerte de Mozart se hayan debido a una infección con estreptococos que condujo a un síndrome nefrítico agudo», concluía el artículo que, sin embargo, no cerraba las puertas a otras posibles causas: la fiebre escarlatina, un mal crónico cardíaco o alguna enfermedad renal.

La misteriosa muerte de Wolfgang Amadeus Mozart

También sobre sus últimos días ha habido y hay mucha literatura. Benedickt Schack, cantante y amigo de Mozart (para él escribió el papel de Tamino en «La flauta mágica»), relató que la víspera del fallecimiento varios cantantes se reunieron para interpretar delante del compositor su «Réquiem», que hubo de interrumpirse al romper a llorar tras escuchar el «Lachrymosa».

Y mucho se ha hablado de su triste entierro del músico austríaco, al que apenas acudió nadie. Paul Johnson escribió: «Tampoco es verdad que Mozart tuvo un funeral de indigente debido a la penuria de su esposa. Sin duda que Constanze fue aconsejada de no celebrar un entierro ostentoso o caro. Pero el modesto entierro en una fosa común, en el camposanto de la iglesia de San Marco en las afueras de Viena, se efectuó conforme a las costumbres funerarias en uso. Asistió un buen número de músicos, entre ellos Salieri. Se realizaron varios homenajes, por ejemplo, una misa de réquiem en Praga, con 120 músicos, el 14 de diciembre de 1791,en la que estuvieron presentes cuatro mil personas; en Viena se organizó un concierto en beneficio de Constanze el 23 de diciembre que recaudó 1.500 gulden, de los cuales 120 fueron aportados por el emperador».

https://www.abc.es/cultura/musica

Retrato de un fascista

Ernesto se convirtió en la acera de Roma, entre desfiles con tambores, correajes, pendones, camisas negras y saludos varoniles, como un turista al ver pasar la procesión

El escritor Ernesto Giménez Caballero, en 1943.
El escritor Ernesto Giménez Caballero, en 1943.

 

En plena confusión ideológica del final de los años veinte, el socialista Ernesto Giménez Caballero abandonó a la sobrina del cura de El Escorial y se casó con una florentina rubia y de ojos azules. Viajó a Roma en luna de miel. Las calles estaban llenas de desfiles fascistas con tambores, correajes, pendones, camisas negras y saludos varoniles. Ernesto se convirtió al fascismo en la acera como un turista al ver pasar la procesión. Desde ese momento el sueño de este iluminado consistió en rastrillar tertulias, redacciones, despachos en busca de un héroe que se prestara a hacer el papel de Mussolini en España.

—Podía ser Azaña. Le conocí en el Ateneo y le escuché algunas veces en sus corrillos del hotel Regina y de la Granja del Henar. Una vez le llamé tirano cuando quiso romper con el mango del cuchillo el gollete de una botella de vino porque el camarero tardaba en hacerlo con el sacacorchos. Yo le propuse que fuera nuestro Mussolini, pero Azaña no era un hombre para la revolución trascendente, era demasiado burgués, oficinista y feo. Después soñé con Indalecio Prieto, pero le faltó genio y heroísmo, nos resultó demasiado bilbaíno con sus gustos por la buena vida. Luego estaba Ledesma Ramos, que era de raigambre humilde, como Mussolini, tenía talento y coraje, pero era muy enteco y esmirriado y encima pronunciaba las erres a la francesa, decía egue, egue, ¿y dónde iba un líder hablando con la egue? No había nada que hacer. En seguida apareció José Antonio. Ese ya era otra cosa, lo que se dice un caballero, aunque le faltaba tener un origen proletario. Dio lo máximo que podía dar un señorito: su vida. Se lo dije el primer día que le conocí: tú eres el cordero de Dios que quitas los pecados de España.

Así andaba Giménez Caballero como un poseso, buscando un héroe de paisano cuando, en un descuido, empezó el zafarrancho.

—El 7 de noviembre de 1936 pude ver a Franco en persona, en el Cuartel General de Salamanca. Antes de entrar en su despacho, en aquel segundo piso del palacio del obispo, me crucé con doña Carmen, que llevaba en el brazo una guerrera militar y un cesto de costura. Al abrirse la puerta Franco estaba de espaldas, leyendo unos informes, de pie ante su mesa, vestido de caqui, pantalón largo y el fajín flojo, que le pendía como un tahalí por el costado. Alzó la cabeza para mirarme. Creí encontrarme con una figura legendaria y bíblica: ¡un rey David! Breve de estatura, pero con una cabeza entre el guerrero y el artista, con ojos de inspirado, como de músico. Y, en vez de los papeles que tenía en la mano, me pareció adivinar un arpa. ¡Franco era David, David en persona, tocando el arpa! Con el doble talento del gallego y del judío.

Giménez Caballero limitaba por detrás con el propio Zeus, por delante con el Apocalipsis total. Durante la guerra recorrió los frentes de batalla pregonando la ira del vengador, subió al púlpito de la catedral de Salamanca vestido mitad de monje y mitad de soldado, pero su momento estelar aun estaba por llegar.

—Fue durante aquella cena, dos días antes de la Nochebuena de 1941, invitado a casa de Goebbels, allí, en Berlín, cuando expuse a Magda, su mujer, mi grandísima visión, la posibilidad de reanudar la Casa de Austria que se había interrumpido con Carlos II el Hechizado. Antes de cenar yo le había regalado a Goebbels un capote de luces para que toreara a Churchill, y en eso Goebbels tuvo que salir porque lo llamó Hitler. Quedé solo con Magda en un salón privado donde ardía una chimenea de leños. Se sentó frente a mí en un sofá de raso verde y oro. Pero luego hizo que me acercara a ella para ofrecerme una copa de licor que calentó con las manos y humedeció levemente los bordes con los labios. En aquel ambiente de ascua y pasión, en una noche alerta de patrullas y alarmas de bombardeo sentí que iba a jugarme la carta de un gran destino, no sólo mío, sino de mi patria y del mundo entero. Entonces le propuse la fórmula para llegar al armisticio de Europa reanudando al mismo tiempo la estirpe hispano-austríaca. Se trataba de casar a Hitler con una princesa española de nuevo cuño, como Brunequilda, Gelesvinta y Eugenia. Sólo había una candidata posible por su limpieza de sangre, su fe católica y sobre todo por su fuerza para arrastrar a las juventudes españolas: ¡Pilar Primo de Rivera! Había que casar a Hitler con la hermana de José Antonio. Al oír esto los ojos de Magda se humedecieron de emoción. Tomó mis manos y las estrechó con las suyas. Y acercando su boca a mi oído musitó el gran secreto: “Su visión es extraordinaria y yo la haría llegar con gusto al führer, pero resulta que HitIer tiene un balazo en los genitales y es impotente desde sus tiempos de sargento. No hay posibilidad de continuar la estirpe. Lo de Eva Braum no es más que un tapadillo para disimular”.

https://elpais.com/cultura

SECRETOS AJENOS

Resultado de imagen para avelina lesper

Los barnices de Vermeer, los de Dalí o de los hermanos Bellini. Los pasteles de Degas, que dejaba en el sol por días para lograr las tonalidades. El esfumato de Leonardo, la invención de la cámara oscura y la plumbonacrita que Rembrandt agregaba a sus pigmentos en los efectos de luz y relieve de sus pinturas. Es la obsesión de los investigadores y artistas, descubrir los secretos de los maestros. La investigación, aunque apoya en la autentificación y restauración de obras, es manipulada para reducir al arte a fórmulas y “habilidades manuales”, como si descubriendo el uso de un ingrediente revelara el misterio de la creación de una obra. El desarrollo técnico es consecuencia del concepto del artista y trabaja con los materiales para la resolución de ese problema, y permitir que la obra exista.

El asunto es que el arte contemporáneo VIP no tiene secretos de factura, materiales y realización, comenzando por el mingitorio hasta la variedad de performances con papel de baño de Yoko Ono. El paso del artista, como hacedor de la obra en la que involucraba su intelecto, imaginación y capacidad técnica; al nuevo artista VIP como “pensador” de la obra, que manda hacer, que no hace porque es nada, que ya está hecha porque es un readymade, acabó con la labor humana de crear belleza a partir de la inteligencia. La denostación de la realización de la obra y las técnicas ha arrojado miles y miles de obras carentes del más elemental misterio. Las obras con detritus orgánico lo único que pueden investigar es el ADN de los orines y saber si son auténticos del artista o si contrató a otro para que orinara en el lienzo. El readymade exterminó el proceso cognitivo de la creación y las consecuencias directas son la obviedad, falta de complejidad intelectual y la ausencia de secretos del arte VIP. Al dejar de ser un reto la conceptualización y realización, la desidia de “hacer filosofía” con ocurrencias, el menor esfuerzo es la virtud de la modernidad. Ser merecedora de una nueva clasificación, como los “conceptuales lúdicos”, que hacen crítica social con chistoretes, es la simple transacción entre un artista oportunista y un académico con deudas.

Los investigadores y curadores VIP se jactan de los “complejos procesos” de las obras, documentan con detalle la recolección de chicles pegados en las calles, que el artista separó y volvió a masticar, nos dan la provenance y el calendario de cada “pieza”, le otorgan beca y  financiación, y el museo la compra para su acervo. El catálogo lleva un texto sobre la fenomenología del chicle pisado y masticado, sus implicaciones sociales, de género y, además, nos dicen que la obra continúa en proceso. El gran “ingrediente secreto y misterioso” del arte VIP, que tendría que ser sometido a Rayos X, es la poderosa infraestructura institucional que impulsa la abulia intelectual como forma de manifestación artística, son los tratos entre curadores, artistas, galeristas y museos, que colocan a la estupidez en el pináculo de la maestría.  

PUBLICADO POR AVELINA LÉSPER 

https://www.avelinalesper.com/

Pintora, creadora de una marca, sobreviviente: los distintos rostros de Frida Kahlo

Pintora, creadora de una marca, sobreviviente: los distintos rostros de Frida Kahlo

Objetos de la exposición “Frida Kahlo: Appearances Can Be Deceiving” en el Museo de BrooklynCreditEn sentido de las manecillas del reloj, desde la esquina superior izquierda: Archivos de Diego Rivera y Frida Kahlo, Banco de México, Fiduciario del Fideicomiso de los Museos Diego Rivera y Frida Kahlo; Javier Hinojosa vía V&A Publishing (vestido y labial); Banco de México, Fiduciario del Fideicomiso de los Museos Diego Rivera y Frida Kahlo, México, D .F./Artists Rights Society (ARS), New York; Arte del siglo XX: la Colección Jacques y Natasha Gelman y la Fundación Vergel; Archivo de fotografía de Nickolas Muray; Museo de Brooklyn; Museo de Brooklyn

La transformación exhaustivamente documentada que llevó a cabo Frida Kahlo de artista a icono cultural pop no es casualidad. La pintora creó meticulosamente su propia imagen, como alguna vez lo hiciera Cleopatra. Si estuviera viva, quizá estaría dando una clase de imagen de marca en la Universidad de Harvard. Ahora es el turno de que Estados Unidos vea cómo, y, mejor aún, por qué lo hizo.

Algunos de los objetos de su Casa Azul, en Ciudad de México, que compartió con su esposo, el muralista Diego Rivera, estarán por primera vez en Estados Unidos en Frida Kahlo: Appearances Can Be Deceiving, una exposición en el Museo Brooklyn, del 8 de febrero al 12 de mayo. Sus pertenencias debían permanecer guardadas hasta quince años después de la muerte de Rivera, de acuerdo con sus órdenes, pero la tarea de sacarlas y hacer un inventario no se realizó sino muchos años después, en 2004. Esta es la exposición más grande dedicada a Kahlo en Estados Unidos y una iteración mucho más grande de la exposición del año pasado en el Museo de Victoria y Alberto en Londres.

La enorme exposición ofrece una perspectiva mucho mayor de la faceta de Kahlo como coleccionista a través de obras extraídas del depósito del museo, así como sobre la temporada que pasó en Nueva York, e incluye obras que prestaron instituciones y galerías locales. La mezcla adicional de objetos mesoamericanos, uno de los tipos de arte que prefería la pareja, con las pinturas y fotografías de Kahlo nos hablan de su anhelo por la cultura indígena y agrícola de México, y sus conflictos con el capitalismo, sobre todo respecto a la desigualdad de ingresos de la que fue testigo durante sus viajes por Estados Unidos.

Los visitantes entenderán de mejor manera la habilidad que Kahlo tenía para agregar su imagen al imaginario de la sociedad, aunque eso implicara pintarse con changos alrededor de la cabeza y plasmar sus rasgos más reconocibles: sus distintivos bigote y uniceja. Ninguna de las discapacidades que sufría a causa de la poliomielitis y un accidente de autobús ni sus frecuentes recaídas de dolor desalentaron a Kahlo. Para cuando murió, a la edad de 47 años en 1954, dejó un personaje público que aún está explotándose ya entrado el siglo XXI; actualmente tiene más de ochocientos mil seguidores en Instagram.

“Provoca una curiosidad insaciable en la gente; esta presentación es una oportunidad extraordinaria para ver cómo construyó su identidad”, dijo Catherine Morris, curadora sénior en el Elizabeth A. Sackler Center for Feminist Art, que organizó la exposición en el Museo Brooklyn con Lisa Small, curadora sénior de arte europeo. A continuación algunas de sus ideas.

Rutina de belleza

Pintora, creadora de una marca, sobreviviente: los distintos rostros de Frida Kahlo

La exposición incluye sus productos cotidianos de belleza como el labial “Everything’s Rosy” de Revlon, 1944-54.CreditArchivos de Diego Rivera y Frida Kahlo, Banco de México, Fiduciario del Fideicomiso Museos Diego Rivera y Frida Kahlo; Javier Hinojosa vía V&A Publishing.

Ver los productos de belleza de Kahlo nos trae a la mente la idea de asombro que le inspira a un niño el tocador de su madre. “Hay un aura en la presencia de sus pertenencias que simplemente no puede experimentarse a través de los medios ni en Instagram”, comentó Morris acerca del lápiz para cejas de Kahlo, su crema facial para piel seca de Pond’s, y el labial rojo y los barnices vibrantes para uñas de Revlon, su marca favorita. “Si vemos sus imágenes, siempre tenía las manos perfectas”. Small señaló que Kahlo “arreglaba con cuidado su uniceja”, una decisión desafiante en una época en la que existían “muchos métodos de depilación. Esa ceja era significativa porque no se ajustaba a los estándares de belleza de Hollywood”.

La metamorfosis de la tehuana

Pintora, creadora de una marca, sobreviviente: los distintos rostros de Frida Kahlo
Huipil de algodón con bordado de puntada de cadeneta; falda de algodón con estampado de motivos florales.Archivos de Diego Rivera y Frida Kahlo, Banco de México, Fiduciario del Fideicomiso Museos Diego Rivera y Frida Kahlo; Javier Hinojosa vía V&A Publishing.
Pintora, creadora de una marca, sobreviviente: los distintos rostros de Frida Kahlo
Huipil de algodón con puntada de cadeneta bordada a máquina; falda de algodón con bordado.Archivos de Diego Rivera y Frida Kahlo, Banco de México, Fiduciario del Fideicomiso Museos Diego Rivera y Frida Kahlo; Javier Hinojosa vía V&A Publishing.

Kahlo, experta en usar la moda según le conviniera, llamaba la atención a donde quiera que iba. “Incluso se vestía así para trabajar en su estudio”, dijo Small. Sus trajes típicos, inspirados en las tehuanas de Oaxaca, una sociedad matriarcal, se alejaban de los atuendos propuestos por los diseñadores parisinos y la producción masiva de ropa sin alma. La revista Vogue se dio cuenta de todo esto. Kahlo defendió las costumbres indígenas de su país al usar huipiles, rebozos y faldas largas y holgadas. También ayudaban a distraer la mirada de su pierna derecha, afectada por la poliomielitis, y de los corsés de yeso que debía usar debido a las muchas operaciones a las que se sometió después de su accidente casi mortal en un autobús. Con frecuencia se refería a sí misma como la gran disimuladora.

El cuerpo como lienzo

Pintora, creadora de una marca, sobreviviente: los distintos rostros de Frida Kahlo

Frida Kahlo, “Autorretrato con collar”, 1933, óleo sobre metal. Las piedras de jade de la exposición son mesoamericanas, de su colección personal.CreditFideicomiso Museos Diego Rivera y Frida Kahlo del Banco de México, Ciudad de México/Artists Rights Society (ARS), Nueva York; Arte del siglo XX: la Colección Jacques y Natasha Gelman y la Fundación Vergel.

Además de su atractivo femenino, la joyería tocaba en Kahlo una fibra más personal. Como sus peinados intrincados a los que añadía ornamentos y flores, sus pendientes largos y los audaces collares atraían la atención a su rostro. También eran otra manera de expresar su pasión por las artesanías mexicanas, incluyendo la joyería contemporánea de plata y los materiales como el jade, una de las piedras favoritas de los antiguos mayas. “Generalmente usaba cadenas de oro y piedras de jade mesoamericano, que agregaba a sus collares extraordinariamente voluminosos”, comentó Small.

Un microcosmos de México

Pintora, creadora de una marca, sobreviviente: los distintos rostros de Frida Kahlo

La figura de perro de Colima, 200 a. C., cerámica, evoca el espíritu de las colecciones de la Casa Azul.CreditMuseo Brooklyn

En una galería, los curadores se dispusieron a recrear la vibra de la casa de Kahlo y Rivera. Evocaron ese espíritu en la colección permanente del Museo Brooklyn mediante muros pintados de azul rey, un exhibidor de cerámica mesoamericana, y esculturas y vasijas de piedra. Los objetos antiguos transmiten el gusto ecléctico de la pareja y la profunda apreciación por el arte y la arqueología mexicanos. “Tenían un retrato colonial al lado de una pieza precolombina junto con una máscara de gas de la década de los cuarenta”, agregó Small, quien colocó la escultura de un perro de Colima en la colección del museo, similar a las que se encuentran en la Casa Azul.

Madre de una minicolección de animales salvajes

Pintora, creadora de una marca, sobreviviente: los distintos rostros de Frida Kahlo

“Autorretrato con monos”, 1943, óleo sobre lienzoCreditFideicomiso Museos Diego Rivera y Frida Kahlo del Banco de México, Ciudad de México/Artists Rights Society (ARS), Nueva York; Arte del siglo XX: la Colección Jacques y Natasha Gelman y la Fundación Vergel.

Los animales engalanaban su obra, y tenía una minicolección de animales salvajes en la Casa Azul. Había una variedad caótica de perros —adoraba la versión sin pelo del xoloitzcuintle— así como changos, aves exóticas y un venado llamado Granizo que merodeaba el lugar (algo que a sus invitados les debió parecer realmente sorprendente).

Sus viajes a Nueva York

Pintora, creadora de una marca, sobreviviente: los distintos rostros de Frida Kahlo

“Frida en Nueva York”, por Nickolas Muray, 1946, impresa en 2006, impresión al carbónCreditArchivo fotográfico de Nickolas Muray; Museo Brooklyn

Kahlo y Rivera viajaron por Estados Unidos de 1930 a 1934 y pasaron temporadas en San Francisco, Detroit y la ciudad de Nueva York, donde Rivera aceptó importantes encargos de murales. Como turista y comunista, Kahlo se mostró deslumbrada y asqueada por la ciudad de Nueva York. “Le encantaba ir al cine en Nueva York, pero la gran desigualdad de riqueza le abrió los ojos”, dijo Small. Kahlo les debió un empujón en su carrera y a su estrellato a sus conexiones neoyorquinas. El galerista Julien Levy le otorgó su primera y única exposición en vida en Nueva York en 1938, mientras que el fotógrafo Nickolas Muray capturó la yuxtaposición de su indumentaria étnica y la metrópolis moderna en 1946. Un artículo de Vogue la describió de tal manera que pasó de ser la esposa de Rivera a su rival artístico.

Jugando con los roles de género

Pintora, creadora de una marca, sobreviviente: los distintos rostros de Frida Kahlo

“Autorretrato con cabello corto”, 1940, óleo sobre lienzoCreditFideicomiso Museos Diego Rivera y Frida Kahlo del Banco de México, Ciudad de México /Artists Rights Society (ARS), Nueva York; Museo de Arte Moderno/Autorizado por SCALA/Art Resource, NY

Desde joven se sintió cómoda adoptando la vestimenta del sexo opuesto. En un retrato familiar, capturado por su padre, el fotógrafo Guillermo Kahlo, una Kahlo adolescente porta un traje con el cabello peinado con raya en medio y recogido como un elegante caballero. Una fotografía de 1941 de Emmy Lou Packard muestra a Kahlo vestida de overoles con dobladillo, fumando un cigarrillo. Para “Autorretrato con cabello corto”, en 1940, con tijeras y notas musicales, regresa a la ropa para hombre con un traje holgado como los que usaba su exesposo (se habían divorciado hacía poco). Después de cortárselo por despecho, su cabello corto restablece su independencia. “La gente está muy interesada en el hecho de que tuvo relaciones con mujeres, pero solo se conoce una referencia en la que en efecto habló al respecto”, comentó Morris.

Transformando el dolor en arte

Pintora, creadora de una marca, sobreviviente: los distintos rostros de Frida Kahlo

Un corsé de yeso, pintado y decorado por Frida Kahlo, del Museo Frida KahloCreditArchivos de Diego Rivera y Frida Kahlo, Banco de México, Fiduciario del Fideicomiso Museos Diego Rivera y Frida Kahlo; Javier Hinojosa vía V&A Publishing.

Kahlo sufrió mucho durante gran parte de su vida y la sección más conmovedora de la exposición está dedicada a su ecosistema de dispositivos médicos. Sin embargo, Kahlo no ocultaba su dolor y revelaba en su obra sus corsés de yeso y las abrazaderas de cuero con hebillas de metal, además de convertir sus corsés de yeso en arte con diseños elaborados de flores, e incluso una hoz con martillo. “Usaba esas segundas pieles como lienzos”, dijo Small.

La pierna derecha de Kahlo fue amputada un año antes de su muerte en 1954. (La causa oficial de muerte fue una embolia pulmonar). “A menudo la representamos como víctima y conscientemente estamos tratando de redefinirla”, dijo Morris. “La gente la ha descrito como alguien quebrantada y frágil, pero en realidad era muy fuerte y logró muchísimas cosas en vida”.

https://www.nytimes.com/es

De Foucault a Nietzsche: el mapa filosófico de la obra Spinetteana

De Foucault a Nietzsche: el mapa filosófico de la obra Spinetteana

Luis Alberto Spinetta fue, ante todo, un artista generoso. Lo fue con sus “colegas” músicos del rock argentino, apadrinando a varios de ellos en su extensa carrera, y colaborando en un sinfín de proyectos y bandas que dejaron un cancionero inagotable para la posteridad. Y fue generoso, además, con la cultura de su tiempo, ya que transformó al pop y al rock en una herramienta de referencia y cercanía con otras expresiones del arte como la pintura, la danza, la música clásica y la filosofía. A continuación, una revisión primaria de los autores y pensamientos que influyeron de forma decisiva en la obra del “Flaco” a través de su carrera y cómo su lírica recoge elementos del pensar filosófico.

Por estos días, el docente de filosofía Darío Sztajnszrajber presenta por distintos países del continente su espectáculo “Desencajados”, en el que mezcla elementos del teatro, el rock y la filosofía. El show comienza con la canción “El anillo del Capitán Beto”, de Invisible (1976). Respecto a su sentido filosófico, Darío señala: “Lo que Spinetta figuró en esta letra, incluso sin proponérselo, es una metáfora del quehacer filosófico: la de ir perdiéndose en un viaje hacia ningún lado, a la deriva de preguntas filosóficas que no descansan cuando alcanzan una respuesta, sino que en realidad buscan desestabilizar respuestas que tenemos normalizadas, para poner en tensión el sentido común”.

El sentido del viaje propuesto por Spinetta en sus letras trasciende esta canción y aquella etapa en Invisible (1973 – 1977), es un elemento permanente en su obra. Un viaje sin destino establecido, que se transforma en una constante invitación hacia el futuro. En alguna forma aparece una posición Nietszcheana en aquel buscar siempre desde el asombro, desde el ser del niño y su inocencia, como aquel estadio más elevado del espíritu humano. Y también se encuentra en aquella negación constante de las certidumbres, la lírica de Spinetta no apunta a verdades ni certezas, es pura apertura.

La verdad es lo más inestable, por eso se le busca. Si fuera aquello que verdaderamente se sabe… ¿no?, medio como que se va cayendo en la medida que se le encuentra.

Luis Alberto Spinetta

Nietzsche nos habló de deplorar las nostalgias y el uso del pasado como discurso defensivo, como conducta acorralada o adoración de monumentos. La vida no puede oler a museo. En definitiva, se trata de un modo de encarar las situaciones que se presentan, de una forma de relacionarse con el futuro o de considerar el presente siempre en tiempo futuro. Y si las almas deploran todo encierro es porque mañana es mejor.

Castaneda y la visión mágica de la realidad

Aquella actitud emocional permanente en la obra de Spinetta, su apertura a generar nuevas preguntas y la inquietud por el futuro, lo llevaron en una etapa de su carrera a sumergirse en el universo simbólico y literario de Carlos Castaneda, antropólogo y escritor peruano, nacionalizado estadounidense, que escribió a partir de su experiencia de conversión en un chamán nahual tolteca, en la década de los 60 del siglo pasado. En la obra de Castaneda, controvertida para la academia, Spinetta encuentra imágenes literarias, conceptos fundamentales sobre los cuales trabajar su música. Así lo explica en una entrevista dada a Monitor Argentino TV en 1988.

“Lo que me pegó fuerte lo traté de imprimir con música en algún momento, tomando pequeñas cosas o cosas sutiles que me impactaron y me daban imágenes poéticas, sobre todo hablando de Castaneda, que es un poco una visión permanente, a partir de que lo leí no me pude desprender. En el último disco (Tester de Violencia, 1988) por ejemplo, hay una imagen que dice que “la mujer sabe el devenir porque ve mirando con el ojo del sur, el ojo mira el magma”, que no es nada menos que la vagina que apunta hacia el centro de la tierra y a través de eso, ve la fuerza real que nos separa o nos reúne de esto (la realidad)”.

“Creo que siempre Castaneda es como una permanencia, pero tomo como quien toma una gota de un mar, no puedo tomar todo eso (toda la obra), no me puedo hacer cargo de semejante cosa”.

Sin embargo, fue el disco Alma de Diamante (1980), de su banda Spinetta Jade, el que estuvo más influenciado por la obra de Castaneda, quien relata que Don Juan, un antiguo sabio tolteca, le enseñó que una vez alcanzada la práctica, cubriéndose el rostro con ambas manos, y en estado de determinada contemplación –o trance–, es posible “Soñar”, o mejor, ver más allá de este mundo físico. Lograr un estado alterado de conciencia. Pues bien, la canción “Con la Sombra de tu Aliado” dice:

“…luego en el desierto ves la verdad
y te sueñas con las manos…”

Absolutamente todo el disco está lleno de imágenes y referencias de la obra de Castaneda, de figuras arquetípicas potentes como las del aprendiz, el iniciado, el doble astral, la vida asceta y el transitar por el desierto, real y simbólico de la vida, los que actúan como corolario de un disco brillante, uno de los puntos altos de toda su carrera y que en lo musical lo hizo explorar en un estilo más cercano al jazz y el rock progresivo.

Foucault y Deleuze: sobre el cuerpo, la cultura y el poder

El ya citado disco Téster de Violencia (1988) representa un hito temático en la obra de Spinetta, ya que sitúa como eje de sus letras la cuestión de la violencia. Se hace evidente la influencia que tuvo el filósofo francés Michel Foucault en esta etapa de su obra, en particular el libro Vigilar y Castigar (1975). De igual manera, Gilles Deleuze y su concepción de sociedades de control ayudaron a forjar una etapa en la obra del “Flaco” que dejó de lado las expresiones y temáticas que habían sido parte de su lírica tradicional. Así lo explica Eduardo Berti en su libro Spinetta: crónica e iluminaciones (1988), donde señala:

“La temática del cuerpo, eje central de Téster de violencia, resulta novedosa para alguien como Spinetta, que durante mucho tiempo le cantó al alma, e incluso bautizó a uno de sus mejores discos como Alma de diamante (1980). Este cambio fue simétrico, además, al hecho de que el Flaco pasó de leer con devoción las obras de Antonin Artaud (para quien el cuerpo es la cárcel del alma) a los textos de Foucault (para quien el alma es la cárcel del cuerpo)”.

El “Flaco” había dejado de lado ese lenguaje literario, poético, simbólico, marcado por imágenes metafóricas y profundas que había desprendido de los textos de Castaneda, para poner en juego ahora la cuestión concreta del cuerpo y el poder. Cada uno de nosotros es un elemento de poder, una forma de testear individualmente cuál es el poder que estamos dispuestos a ejercer, diría en una entrevista posterior. Así lo expresa una de las canciones ícono del mencionado disco del año 88’, titulada “La Bengala Perdida”, que trata sobre el caso real de asesinato del aficionado Roberto Basile durante un partido de fútbol al ser quemado por una bengala arrojada desde la tribuna del bando contrario.

“…Adentro queda un cuerpo
La bengala perdida se le posó
Allí donde se dice gol…”

“… Bajo la herencia la inmortalidad
Cultura y poder son esta porno bajón
Por un color, sólo por un color
No somos tan malos ya la cancha estalla en nada…”

La cercanía de Spinetta con el pensar de las filosofías posestructuralistas de la época, la comentó en aquella entrevista para Monitor Argentino TV (1988), donde señala:

“…emparentado con Foucault, por ejemplo en un libro como Vigilar y Castigar, que me parece es una introducción al Psicoanálisis realmente en serio, y por más que no te vayas a psicoanalizar, me parece fabuloso leerlo porque es verse a uno mismo desde el punto de vista de lo que hemos creado como norma represiva entre todos. La profunda inocencia que hay en el fondo de toda gran represión, son manojos de carnes que andan ahí, ninguno logra más que ser una cruz… ¿no?”.

Si mientras en aquellas composiciones primeras del joven Spinetta la cuestión central estaba vinculada a temáticas clásicas de la metafísica, como es el caso de “Barro tal vez”, canción que escribió a los 15 años, y que manifiesta en uno de sus pasajes:

“…Si quiero me toco el alma
Pues mi carne ya no es nada.
He de fusionar mi resto con el despertar
Aunque se pudra mi boca por callar”,

El Spinetta de los 30 y 40 años puso en medio de su lírica la cuestión social, el peso de la reproducción cultural de la opresión y su expresión en el cuerpo. Es un Spinetta más militante en lo musical, cuestión que se plasmará de forma incluso más clara en su participación posterior en movimientos que fomentaron el uso del cinturón de seguridad y el respeto vial en Argentina.

Heidegger: No te busques ya en el umbral

“Actualmente estoy abierto a la pregunta por el ser, es una cuestión de mi interés por estos días”. Así declaraba Spinetta en una entrevista a principios de la década de los 2000 al ser preguntado por el sentido de sus letras en ese momento. Y en efecto, el disco Para los árboles del año 2003, dedicado a la en ese entonces recientemente fallecida María Gabriela Epumer, estuvo inspirado por el pensamiento del filósofo más importante del siglo XX en occidente, Martin Heidegger. Los vínculos de Spinetta con el maestro alemán superan lo relacionado con este disco. Ambos autores entendieron la poesía como el más adecuado lenguaje del ser, y entendieron que el sumergirse en la naturaleza, como ejercicio existencial, es una de las pocas instancias donde el ser humano se puede enfrentar con el sentido trascendental de su existencia. Mucho de esto está plasmado en el disco Para los árboles (2005), pero también en otras épocas de su obra.

En la canción “No te busques ya en el umbral”, del disco Los niños que escriben en el cielo (1981) de Spinetta Jade, se desarrolla una bellísima reflexión en torno al límite, real y simbólico, entre el exterior y el interior. El afuera y el adentro. Lo que está dentro del hogar y el jardín. En medio de esto, la cuestión del ser.

“….Tu ser sin querer se abrirá de la luz,
se irá sin saber que lo amaban…”

“…Perdido en el mundo tu ser te dolerá al fin,
ombligo de piedra marcado.
No te busques más
en el umbral
para que sepan la forma de tu alma
y que siga la melodía…”

Las temáticas existenciales vinculadas a la cotidianidad siguieron siendo una constante en los discos de Spinetta durante la década del 2000, como es el caso de Camalotus(2004), que contiene canciones que no alcanzaron a ser incluidas en el disco anterior Para los árboles, en “Pan” (2005) y en Un mañana (2008), el que sería a la postre su último disco de estudio.

Un poco loco, muy en serio

La obra de Luis Alberto Spinetta, en toda su extensión, fue criticada por ser demasiado críptica, difícil de seguir y entender. Y no es sólo por las complejas estructuras armónicas que contenían sus canciones, sino también por el carácter en extremo metafórico de sus letras, sus contenidos y el gran número de referencias que hizo a otras manifestaciones artísticas y literarias. Un buen resumen de la obra de Spinetta, que intente rescatar los pensadores fundamentales que inspiraron sus canciones, debería tener una extensión muchísimo mayor a la de este artículo, pues es imposible dejar de lado el enorme aporte autores del psicoanálisis como Freud y Jung, de artistas plásticos como Van Gogh y Dalí, de referentes orientales de la meditación como Lü Dongbin y, cómo no, del fundamental poeta Antonin Artaud. Para todo esto, habrá tiempo y espacio en un próximo especial.

Inmerso en todo este inmenso caudal conceptual y artístico, por el cual algunos lo trataron de loco, Spinetta reflexionó en torno a esta cuestión en una entrevista para Monitor argentino TV, el año 1988 :

“Que te digan loco es alucinante, sobre todo si no estás rematadamente loco y no eres realmente dañino. Y lo veo como que verdaderamente el loco es “la locura el mundo”, un poco. Yo a veces pienso que nosotros, los que aparentemente estamos cuerdos, no solamente que somos locos atenuados, sino que además organizamos nuestra estructura total para no gatillar la locura que se ofrece por la erogación cósmica en sí…”

“…Tarde o temprano ese lenguaje marginal, ese no lenguaje, creo que tiene una estructura absolutamente cósmica que no se puede descartar. El lenguaje de los los locos, mañana será el de los cuerdos”.

-Lo curioso es que en medio de todo esto, Foucault habla en Vigilar y Castigar de la cuestión de la familia y la escuela como lugares de opresión. Vos tenés una familia bien constituida y tus niños van a la escuela, supongo. Y todo eso, ¿Cómo pega?

-Yo lo he compatibilizado con mi vida saliéndome del plano teórico. Un poco todo eso es literatura, pero vivir es otra cosa.

http://culto.latercera.com/

Lo inacabado

No creo que estas cosas se arreglen con un algoritmo de Huawei…

Retrato de Franz Peter Schubert (Vienna, 1797-1828) en el campo vienés.
Retrato de Franz Peter Schubert (Vienna, 1797-1828) en el campo vienés. © GETTYIMAGES

 

La brevedad y la desdicha de su vida, convertida por él en música cautivadora, impidieron a Franz Schubert concluir su octava sinfonía, que dejó inacabada. Ya no lo está: un algoritmo de la compañía Huawei la ha rematado, en los dos sentidos de la palabra. No enfadarse, algunos seguiremos escuchándola inacabada, porque sabemos que Schubert no fue un algoritmo ni debe llegar a serlo. Hay otras grandes obras musicales que sus autores dejaron incompletas, como El arte de la fuga de Bach o el Réquiem de Mozart, completadas por discípulos devotos. Y en las demás artes también hay obras maestras inacabadas: en pintura, la primera de Leonardo —La adoración de los magos— y la última de Tiziano, La Piedad, que debía ornar su sepultura. Para los “tintinólatras”, Tintín y el Arte-Alfa, el álbum que Hergé solo llegó a esbozar. En arquitectura sigue inacabable la Sagrada Familia de Gaudí. Tampoco están completas Las 120 jornadas de Sodoma del marqués de Sade, pero guardamos lo suficiente de esa pornosofía como para aburrir al más sufridamente lascivo.

Coleridge no pudo concluir su poema Kublai Khan porque le distrajeron mientras transcribía esos versos soñados. Y Kafka no acabó El castillo ni otras de sus novelas porque… era Kafka.
La última novela de Charles Dickens fue policiaca pero murió antes de resolver el enigma que plantea. El misterio de Edwin Drood nos impacienta especialmente porque en ese género resulta insoportable la falta de explicación final. En cambio, Chesterton se alegró teológicamente de que permaneciese incompleta: dijo que una novela perfecta garantiza la inmortalidad literaria, pero la que exige solución y aquí no la tiene nos remite a otra inmortalidad “más necesaria y más extraña”. No creo que estas cosas se arreglen con un algoritmo de Huawei…

https://elpais.com/

Virgilio

‘Mula’, de Clint Eastwood, pese a estar inspirada en el rechazo al latino de la sociedad estadounidense actual, no le gustará ni a Trump, porque cuenta la historia de un perdedor

Clint Eastwood, en una imagen de
Clint Eastwood, en una imagen de ‘The Mule’. WARNER BROS.

 

Hace tiempo que Clint Eastwood realiza excelentes películas, algunas son obras maestras indiscutibles. Vi Mula en un cine de Iowa City, en el Medio Oeste estadounidense. El cine estaba vacío. Estábamos solo dos personas: la poeta Ana Merino y yo. Podíamos comentar la película en voz alta. Los cines de Iowa son magníficos: la butaca se balancea, es de cuero, es enorme. Cuesta la entrada seis dólares, al ser jueves. Afuera había cuatro grados bajo cero. Vi a Clint en la pantalla y lo primero que dije fue “está guapísimo”. Y Merino dijo “es un viejito encantador”.

Mula cuenta una historia que hunde sus raíces en la desmoralización y empobrecimiento de la clase media americana. Eastwood siempre narra la historia de su país, eso es lo que más me gusta. Un hombre blanco octogenario, envejecido, empobrecido, con una familia disfuncional (cuya disfuncionalidad es obra suya) decide dar un paso hacia el abismo y se convierte en un narcotraficante bondadoso. Es un viejo seductor y cordial que de repente tiene que lidiar con gente sin conciencia, salida del infierno. Y esos seres malignos son mexicanos. Son los latinos.

Para que lo veamos con claridad hasta el propio Clint dice un par de palabras en español en la película. Los latinos tienen la piel ennegrecida y Eastwood blanca como la nieve. Yo estudié seis años de latín: tres en el bachillerato, tres en la universidad. Me quedé pensando en la palabra “latino” conforme íbamos viendo Mula. Pensé en Virgilio. En Horacio. En Cicerón. El derecho romano, que fundamentó la civilización occidental, se escribió en latín. ¿Los latinos abyectos y asesinos que salen en la última película de Eastwood tienen algo que ver con Virgilio? Es una buena pregunta, porque la lengua en la que escribió Virgilio se llama latín y ellos se llaman latinos. Tienen en su identidad la misma palabra.

El mulero blanco y octogenario se gasta el dinero que obtiene de los narcos latinos en la educación y en la boda de su anglosajona nieta. Eastwood cumplirá 89 años en mayo. En esta película, como en todas las suyas, el protagonista acaba siendo el propio Eastwood. Me parece que Mula, pese a estar inspirada en el rechazo al latino de la sociedad estadounidense actual, no le gustará ni a Donald Trump, porque cuenta la historia de un perdedor. A quien le hubiera gustado mucho el final es al mismísimo Virgilio. Porque el final de Mula es pura poesía bucólica, domina un regreso al mundo de las flores, de la vida sencilla, de la reconciliación humilde con la naturaleza.

Todo lo que inventaron Virgilio y Horacio, que eran latinos, inspira el final y la lección moral de Mula. Espero que alguien se lo cuente algún día a Eastwood, y que sea pronto. Nadie es eterno. Al salir del cine, estaba nevando en Iowa. Blanca era la nieve.

https://elpais.com/cultura/

El «zasca» de Pérez-Reverte a nuestra clase política a cuenta de la república romana

«Busquen ustedes entre nuestros políticos, por favor, un presidente de república sereno, culto, prestigioso, honrado, ecuánime y decente. ¿A que no salen nombres?» escribe el autor en «Civis romanus sum», su columna de este domingo en la revista del XL Semanal

Arturo Pérez-Reverte durante una conferencia

Confiesa Arturo Pérez-Reverte, en su columna publicada este domingo en la revista XL Semanal, que a veces no es sincero cuando le piden etiquetas políticas que le definan. En ocasiones, «lo que digo es que me gustaría ser jacobino con guillotina incorporada. Chas, chas, chas. Pero la mayor parte de las veces suelo decir la verdad. Que soy republicano, pero con un matiz importante: republicano de la república romana. No confundamos las cosas».

El autor de «Falcó» reconoce que su idílico modelo no encaja en la España actual: «¿imaginan ustedes una república cuya autoridad máxima pasara cada cuatro años de mano en mano entre individuos como Aznar, Zapatero, Rajoy, Sánchez, Casado, Abascal, Rivera, Torra, Echenique o Iglesias?… Busquen ustedes entre nuestra clase política, por favor, un presidente de república sereno, culto, prestigioso, honrado, ecuánime y decente. ¿A que no salen nombres? Por eso, como he dicho alguna vez, soy republicano de razón y monárquico por necesidad. Felipe VI me parece una buena persona, muy bien formada e inteligente, que conoce perfectamente su papel y lo ejecuta de modo impecable».

El escritor relata después los beneficios que podría reportar a nuestra clase política el conocimiento de república del siglo II antes de Cristo «sería menos analfabeta, menos estúpida y más honorable en actitudes y discurso».

Lean la columna completa pinchando en este enlace y descubran el resto de lecciones que podrían aprender nuestros políticos «si tuvieran decencia y leyeran, o si adquiriesen alguna decencia leyendo».

https://www.abc.es/cultura/a