Cita que define una generacion

ya no

La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados.”

“El club de la lucha”

La muerte se esta fumando mis cigarros

bukowskiqv0

Sabes: otra vez estoy borracho
aquí,
escuchando a Tchaikovsky
en la radio.

por Dios, lo escuché 47 años atrás
cuando era un escritor muerto de hambre,
y aquí está
otra vez
y ahora soy un éxito menor como
escritor
y la muerte se pasea
por todos lados
en esta pieza
fumando mis cigarros
chupando de mi
vino
mientras Tchaik se abre camino
por su Patética,
que viaje ha sido
y la suerte que he tenido fue
porque lancé los dados
bien:
pasé hambre por mi arte, pasé hambre para
ganar 5 malditos minutos, 5 horas,
5 días-
sólo escribir la palabra
justa;
la fama, el dinero, no importaba
quería la palabra impresa
y ellos me querían en una perforadora,
una fábrica de producción
ellos querían que fuera un empleado de una
tienda de departamentos.

bueno, la muerte dice, mientras se pasea,
te voy a agarrar de todas formas
no importa lo que hayas sido:
escritor, chofer de taxi, cafiche, carnicero,
paracaidista, te voy a
agarrar…

está bien nena, le digo

chupemos juntos ahora
mientras la una a.m. se desliza a las 2
a.m. y
sólo ella conoce el
momento, pero he podido estafar-
la: tuve mis
5 malditos minutos
y mucho
más.

Poema de Charles Bukowski

Manuel Perez Sanchez

manolo

EXPOSICIONES
Crónicas de la mirada
El histórico galerista de Trazos, Manuel Pérez, expone en la galería santanderina El Ducado, un itinerario fotográfico que abarca muy diversas épocas y etapas.

El vínculo con la fotografía de Manolo Pérez paralelo a su crecimiento como galerista. En su mirada siempre ha predominado un naturalismo irónico, una intención de desnudar el entorno, bien a través de los detalles más reveladores, o de la simetría y el duelo visual. En El Ducado reúne una veintena de imágenes, en color y blanco y negro, que enfrentan iconos, guiños a la publicidad, juegos visuales de figuras y formas… Pérez apunta, además, otras series monográficas: Sus últimas incursiones eróticas mezcladas con su sensibilidad visual social y el álbum personal, lo que permite abrir nuevos caminos.

Son imágenes con sentido de crónica, unas veces, y lúcida catalogación de lo cotidiano, en otras. Tras el histórico galerista y hombre de arte vuelve a revelarse la mirada de un autor sensible que ha expresado su relación con el mundo a través de la fotografía durante décadas. Entre el itinerario sentimental, la mirada documentalista, la ironía y el juego creativo, fundamentado en la paradoja, el contraste y la oposición visual, el recorrido fotográfico que propone Manuel Pérez en El Ducado redescubre a un creador permanente, pero a veces oculto por otras facetas de una trayectoria en la que se han sucedido el apoyo a los artistas, el coleccionismo y el sentido crítico.
En estas jornadas de transición del verano al otoño, la sala santanderina El Ducado, ubicada en Hernán Cortés, muestra, junto a sus piezas de exhibición permanente (antigüedades) las fotografías de Manolo Pérez. El histórico galerista, que ya expuso en este espacio junto al pintor norteamericano afincado en Cantabria, Stephen Snell, propone ahora el itinerario de una mirada amplia que abarca muy diversas épocas y etapas.
Una pluralidad de trabajos que abarcan realismo y juegos visuales, intencionalidad documental y construcciones, casi collages que ironizan, deconstruyen o revelan paradojas y denuncias sutiles, transformando el lenguaje publicitario y descontextualizando cada icono seleccionado.
Las desigualdades sociales; la decadencia y falta de fuerza de ciertos mensajes de denuncia; los paisajes de evocación biográfica; guiños familiares; juegos gráficos sin manipulación ni efectos en los que asoma claramente la influencia de la plástica y las devociones pictóricas del galerista de Trazos, son algunos de los territorios visuales que componen el recorrido en El Ducado.
Como imagen singular, por su valor documental y sociológico, destaca una fotografía, en blanco y negro, de Manuel Pérez sobre los acontecimientos históricos ligados a las ‘apariciones’en San Sebastián de Garabandal. Una imagen captada en los años sesenta y reproducida en numerosos medios durante años sin que trascendiera su autoría.
Esta apuesta del espacio de arte santanderino supone una cita reposada y con personalidad, que refleja vocación, comunicación y diversidad fotográfica. En general, reúne una selecta crónica que implica un foco plural, fruto tanto de la mirada externa como del trabajo de campo o la composición íntima. Ajeno a la sofisticación, Manuel Pérez invita a mirar de forma diferente el entorno y la vida cotidiana. Gran conocedor de mundo del arte, ‘descubridor’ y verdadero impulso público de artistas esenciales como Esteban de la Foz, es artífice de una larga vida vinculada a nombres históricos de la pintura española.
En compañía de César Llamazares inauguró, a finales de 1974, la galería de arte Trazos Dos, en la calle Francisco de Quevedo. En 1982, abrieron ambos, en paralelo al impulso y arranque de la Feria de Arte Contemporáneo, ARCO, el proyecto de Trazos Tres que hasta la década de los noventa fue uno de los referentes del ámbito expositivo local.
GUILLERMO BALBONA | SANTANDER