Libros que nos inspiran: ‘¡El mundo va mucho mejor de lo que piensas!’ de Jacques Lecompte

Libros que nos inspiran: '¡El mundo va mucho mejor de lo que piensas!' de Jacques Lecompte

SERGIO PARRA

A pesar de que los medios de comunicacón suelen resaltar el vaso medio vacío (e incluso lo vacían un poco más de lo que es verdad para vender), afortunadamente cada vez hay más libros que tratan de equilibrar el fiel de la balanza en todos los ámbitos, desde el medioambiente hasta la violencia.

En la línea de obras como Factfulness, de Hans Rosling, o En defensa de la Ilustración, de Steven Pinker, tenemos este ¡El mundo va mucho mejor de lo que piensas!, de Jacques Lecomte.

Mandela

Decía Nelson Mandela: “He descubierto este secreto: después de haber trepado hasta lo alto de esta colina, todo lo que he visto es que detrás hay muchas más colinas que trepar”. Es decir, que Lecomte no sugiere que todo esté hecho, sino que estamos en la buen senda y que hemos hecho mucho más de lo que creemos.

Hay menos violencia, hay más empatía, hay menos contaminación (porcentual), hay menos pobreza extrema, hay más democracia… y todo eso lo apoya con datos y estadísticas. Porque la esperanza puede ser más inspiradora que el discurso agorero. Demasiadas malas noticias, paralizan:

Desmontando los ponósticos más sombríos, convencidos de que de lo peor puede salir lo mejor y confiando en la capacidad humana para la bondad, se abren nuevas posibilidades que parecían improbables, pero que se descubren como beneficiosas.

Por eso, el libro nos ha inspirado para escribir en Xataka ciencia textos como El agujero de la capa de Ozono cada vez es más pequeño.

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Traducciones: Poemas de Chika Sagawa [versiones de Daniela Morano]

Traducciones: Poemas de Chika Sagawa [versiones de Daniela Morano]

Chika Sagawa (1911-1936) fue una poeta modernista japonesa. Su prematura muerte, a causa de un cáncer estomacal, a la edad de 24 años truncó una escritura que asomaba como prometedora (y que también dio pie para su iconización y, peor aun, su mitificación); sin embargo, alcanzó a dejar incipiente obra de la que compartimos a continuación una pequeña muestra de poemas traducidos por Daniela Morano.


Insectos

Insectos se multiplicaron con la velocidad de una corriente eléctrica.
Bebían de los forúnculos de la corteza terrestre.
Volteando sobre su exquisito disfraz, la noche urbana dormía como una mujer.
Ahora cuelgo mi caparazón para secarlo.
Mi piel escamosa es fría como el metal.
Nadie conoce este secreto que oculta la mitad de mi rostro.
La noche hace que la mujer cubierta de moretones, girando libre con su expresión robada, se vuelva loca de alegría.

Pan de la mañana

En la mañana veo a varios amigos escapar por la ventana.
Tentación del insecto verde. En el vergel una mujer despojada de sus calcetines es
asesinada. La mañana, luciendo un sombrero de seda, la sigue por detrás del vergel.
Lleva un periódico impreso en verde.
Yo, también, debo bajar de la colina finalmente.
Los cafés de la ciudad son hermosas esferas de cristal, y una tropa de hombres se ha ahogado en líquido color trigo.
Sus prendas se diluyen en el líquido.
La dama con su monóculo arranca su último trozo de pan y se los arroja.

El caballo azul

Un caballo marchó montaña abajo y se volvió loco. Desde ese día come comida azul. El verano tiñe de azul los ojos y mangas de la mujer, y luego gira con alegría en la plaza.
Los clientes fuman tantos cigarros en la terraza que los anillos de humo plomizo garabatean en el pelo de las mujeres.
Los recuerdos tristes deberían ser arrojados como un pañuelo. Si tan sólo pudiese olvidar el amor y el arrepentimiento
¡y los zapatos de charol!
Me salvaron de saltar desde el segundo piso.
El mar asciende a los cielos.

Ilusión de hogar

Un chef agarra el cielo azul. Quedan cuatro huellas; el pollo sangra gradualmente.
Aquí, también, el sol colapsa.
Inquisitivos guardianes del cielo. Veo el amanecer.
Una casa blanca vacía donde nadie vive.
Los largos sueños de las personas circundan esta casa muchas veces, sólo para marchitarse como pétalos de flor.
La muerte se aferra con gentileza a mi dedo. Pela las capas de la noche una por una.
Esta casa continúa el brillante camino al recuerdo distante de un mundo distante.

Tarde

Llueve como pétalos de flores.
Golpeados por un peso, insectos descienden de la sombra del árbol.
Se reúnen en el mástil, el rastro de una leve brisa.
Los sonidos son asesinados por el sol, las olas.
Mi esqueleto coloca flores blancas sobre él.
Interrumpidos por pensamientos, los peces escalan el acantilado.

Circulación

Una reja empolvada continúa,
Las hojas van del rojo al amarillo.
Los recuerdos se acumulan en el camino de la memoria. Como si desplegaran lino blanco.
Las estaciones tienen cuatro llaves, se deslizan por la escalera. La entrada está cerrada otra vez.
El árbol azul es hueco. Cuando lo golpean, suena.
Mientras la noche se escabulle
Ese día,
Estoy tan triste como la piel del niño en el cielo.
La eternidad se interpone entre nosotros.
Pierdo incontables imágenes del otro lado.


Foto Daniela Morano

Daniela Morano (Santiago, 1993). Egresada de Literatura Creativa en la Universidad Diego Portales. Actualmente trabaja como redactora en una página web.

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Libros que nos inspiran: ‘Hola mundo. Cómo seguir siendo humanos en la era de los algoritmos’ de Hannah Fry

Libros que nos inspiran: 'Hola mundo. Cómo seguir siendo humanos en la era de los algoritmos' de Hannah Fry

SERGIO PARRA

El mensaje principal que podemos extraer de Hola mundo. Cómo seguir siendo humanos en la era de los algortimos es que los algoritmos no el santo grial, ni tampoco debemos demonizarlos. Hannah Fry ha intentado presentar de la forma más ecuánime estos conjuntos de instrucciones informáticas: resultan ser mucho más competentes que los cerebros humanos en innumerables tareas, pero no en todas.

El corolario sería el siguiente: hay aspectos en los que necesitamos ya algoritmos, y otros en los que la colaboración humano-algoritmo será mucho más fructífera que simplemente la algorítmica o la humana. Solo por eso, la lectura de este libro ya merece la pena. Con todo, hay muchas más razones, como echar un vistazo no tanto a lo que se nos viene encima, sino lo que ya está ocurriendo en el ámbito de la justicia, el crimen, la medicina o el arte y probablemente aún no sabíamos. Que ellos, Ellos, las Máquinas, son mejores que nosotros en cosas que creíamos exclusivas de los humanos.

Algortimos, no magia

Fry insiste en poner en contexto las habilidades de los algoritmos frente a las habilidades humanas. Así, por ejemplo, admite que los humanos somo excelentes interpretando sutilezas, analizando contextos, aplicando la experiencia y diferenciando patrones. Por el contrario, a los humanos no se nos da bien prestar atención, ser precisos, coherentes y plenamente conscientes de nuestro entorno. En esas debilidades es donde los algortimos pueden complementarnos. Y, de hecho, lo hacen de formas cada vez más eficaces.

Hola Mundo 3d Web 324x324

Así, Fry pone ejemplos asombrosos, como el de un algoritmo que determinó en que condado tenía que vivir un asesino en serie solo analizando los patrones geográficos de sus víctimas, algo que ningún policía humano había logrado deducir. Sin embargo, no podemos confiar ciegamente en los algortimos. Fry pone un ejemplo en lo tocante al diagnóstico de cáncer examinando patrones en radiografías mamarias:

El problema es que refinar un algoritmo con frecuencia implica tener que elegir entre sensibilidad y especificidad. Si nos centramos en mejorar uno de los dos aspectos, a menudo eso comportará salir perdiendo en el otro. Si, por ejemplo, decidimos dar prioridad a eliminar por completo falsos negativos, el algoritmo podría marcar todas las mamas que considerara sospechosas. Eso supondría una sensibilidad del 100 %, lo que ciertamente satisfaría nuestro objetivo; pero también implicaría que una gran cantidad de mujeres perfectamente sanas se verían sometidas a un tratamiento innecesario. Pongamos que, por el contrario, decidimos priorizar la eliminación absoluta de falsos positivos. El algoritmo consideraría a todo el mundo sano, obteniendo así un 100 % de especificidad. ¡Fantástico!… siempre que no seas una de las mujeres con tumor que el algoritmo ha pasado por alto.

Los jueces a menudo se equivocan, incluso disienten de otros jueces (e incluso disienten de sí mismos porque el ser humano no es coherente). ¿Hemos de depositar nuestra confianza en los algoritmos que calculan, por ejemplo, la probabilidad de reincidencia de un acusado para determinar una pena? La respuesta no es blanco o negro. Los algoritmos también son víctimas de sesgos. También se equivocan. Apostar por la “calidez” o la “intuición” humana tampoco es la solución. Hay que intervenir en las debilidades de los jueces humanos, no sustituirlos por completo. Y lo mismo es extrapolable a los médicos. O a la conducción autónoma.

El libro de Fry es accesible, fresco, jalonado de estudios y ejemplos asombrosos. Como el que un grupo de personas creía que una composición musical pertenecía a un compositor clásico más veces si la composición en realidad era concebida por una máquina que por el compositor clásico. También aclara conceptos confusos o difíciles de definir sin cierto bagaje en informática o matemáticas de forma muy ilustrativa, explicando de forma inequívoca qué es un algoritmo, o las redes neuronales artificiales.

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Extracciones: El principio luminoso [Natalia Romero]

Extracciones: El principio luminoso [Natalia Romero]
HAY UNA GRIETA EN TODO, ASÍ ES COMO ENTRA LA LUZ
LEONARD COHEN

«Ver las cosas como si nunca se fueran. / Lo que se lleva la luz no se ve. / Esta es la vida sin nombre, y aún así intento, / la pared cubierta de hiedra, / la noche del verano, la noche sin fin / para besarnos en la calle y ser eso, / la velocidad perdida, / lo que lleva la luz».

El principio luminoso es el último poemario de Natalia Romero (editado por el sello argentino Caleta Olivia). Poemas como días, como horas, como instantes o como quien logra retener la resolana de lo íntimo para siempre en las palabras. Las imágenes se enumeran a sí mismas construyendo una cadencia particular: la voz de la autora y los distintos estadios de una luz que se posa en los detalles, mientras transita duelos, despedidas, paisajes, recuerdos, encuentros; con la nostalgia y la sabiduría de quien ya atravesó ese recorrido y ahora escribe, moldea texturas en forma de versos.

¿La palabra es un molde? ¿Un lugar donde guardar o resguardar la memoria? ¿O donde transitar una transformación? El poeta Rumi decía que «la herida es el lugar por donde entra la luz». Acá, Natalia Romero transmite de una forma casi cinematográfica cada escena, describe delicadamente: destaca un gesto o rasgo que vuelve único e irrepetible ese momento y, en consecuencia, el poema. De a ratos nos parece que estamos leyendo el diario de un cotidiano donde el tiempo desapareció, quedó suspendido junto a aquellas sensaciones a flor de piel, como quien al recordar algo lo evoca, y en consecuencia logra revivirlo a la perfección. Lo cierto es que, a medida que nos vamos sumergiendo en el libro, cada texto se convierte en una ventana de luz que se abre hacia algo más; aquello macerado, que ahora vuelve de otra forma y deja ver con claridad las certezas. Cada poema es un fragmento de una propia constelación.

Cielo, inmensidad, piedras, oleaje, dique, fuerza, bordes, miedo, noches, benteveos, araucarias, perros, pastos, nidos, brotes, corazones, casas, cuerpos, pérdidas, miradas, tardes, pepitas de oro, posibilidades: cientas que se traman en el suceso de la narración abriéndonos ese principio que indica el título, cuando aparece el camino luminoso, como si se tratase del recorrido que hacen las golondrinas al emigrar. Así, cada poema nos guía hacia la luz.

ANA CLAUDIA DÍAZ


La unión

No voy a volver a esconder
la piedra debajo de la alfombra, dijo.
Así mi abuelo mira la dureza
como si raspara con la yema de los dedos
una lija,
como si pudiera verse la sangre
o descubrir la trama secreta
de esa unión.
Mi abuelo mira el olvido de mi abuela,
lo que ella suelta.
La pérdida siempre es pérdida.


Cena

Ceno sola casi todas las noches, tomo vino.
Necesito una copa, a veces más.
A veces toda la botella hasta dormirme.
Ceno sola y está bien.
Algunas veces me acuerdo
de cómo era
besarlo antes y después de la cena.
Hablar de las cosas del día,
hacer planes, mirar el campo quieto,
escuchar los grillos.
A veces, me acuerdo de cómo era
no querer besarlo después de la cena.
No querer dormir con él después de la cena.
Ceno sola y a veces recuerdo,
cómo era hacer el amor con él
antes de la cena.
Cenar a la madrugada en verano,
hacer el amor en la cocina.
La pregunta insiste, cómo era.


Despedida

El miedo también es esta forma
con la que tipeo tu nombre,
digo hola, no,
no tipeo el nombre
no te nombro,
digo, el sábado voy a buscar mis cosas.
Digo, estoy triste.
El miedo también es esto.
Llegar a tu casa, sacar la llave de la maceta,
abrir la puerta
mi amiga me espera en el auto,
entro,
no estás.
La perra me lame las manos,
me lame como si lamiera mis heridas,
la dejo,
la dejo que me cure
quiero creer que me está curando.
Entro,
la casa es la misma pero no la reconozco.
La que se fue
no es la misma que ahora entra,
esta soy yo me digo,
entro para irme.
Esto es el miedo,
lo digo en voz alta
miedo de no verte nunca más.
Saco mis cosas,
los libros, las camisas, los vestidos,
mi taza, un perfume.
Una piedra de cuarzo,
lo que no refleja
lo que escondió.
El miedo,
no decir más que esto.


Dos o tres cosas

¿DÓNDE ESTÁ EL PRINCIPIO?
¿EL PRINCIPIO DE QUÉ?
JEAN-LUC GODARD

Dos o tres cosas podría saber de él.
Esta mañana entró el sol por la ventana,
él abrió los ojos, buen día, me dijo.
Dos o tres cosas,
la vez que fuimos a la playa y sacamos la primera foto.
Las veces que en la cama, me besa
se da vuelta
se mete en mi sueño y sigue.
Despierto, preparo el mate, enciendo la radio.
Dos o tres cosas, que nunca son las mismas.
Tomamos cerveza, apagamos las luces,
tiramos al suelo los almohadones del sillón
dormimos desnudos.
Dos o tres cosas podría saber de él.
Antes no estaba en mi vida, digo
y dudo del lenguaje.
Dos o tres cosas, podría
pero no quiero saber
más que la forma en que todo
en el amor se desconoce.


Para estar en el mundo

Para estar en el mundo
nos enseñaron formas de hacer las cosas.
No sé de cuáles me desprendí.
Corto la calabaza para la sopa
la pelo con el cuchillo serrucho,
muelo semillas de sésamo para el pan
sirvo el vino en vasos
caliento la leche para el café,
me gusta el silencio, vivo sola,
puedo olvidarme del mundo.
Pero el otro día en tu casa, vi cómo doblabas la ropa
para guardarla en el placard,
apilaste las remeras, creo que las juntaste por color,
después pusiste el mantel de cuadros en la mesa,
hiciste ese gesto con las manos,
el mismo que haces cuando encendés un cigarrillo
o preparás café
o lavás la fruta.
Siempre me pareció que usas las manos
como si llevaran un tesoro.
Aprendimos a hacer cosas para estar en el mundo
aprendimos a estar solos.
Creemos que esa es la naturaleza frente al espíritu,
que así se comparte
la tierra con el cielo.
Cuando estoy en tu casa, también
puedo olvidarme del mundo.
Y es un olvido tierno,
se parece a la forma en que nos dejamos ver
se parece a no saber hasta dónde,
vemos naturaleza o vemos espíritu.

Portada El principio luminoso
NATALIA ROMERO, EL PRINCIPIO LUMINOSO. CALETA OLIVIA, 2019.

Foto Natalia Romero.jpg

Natalia Romero (Bahía Blanca, 1985). Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA) y Magíster en Escritura Creativa (UNTREF). Ha publicado en poesía Nací en verano (El Ojo del Mármol, 2014) y Puede que la muerte mienta (Alción, 2018); en ensayo, El otro lado de las cosas. La poesía como restauración de una voz en la obra de Diana Bellessi (Blatt & Ríos, 2017), y el libro para niños ABC, mi primera cocina (Periplo, 2018). Dirigió la librería A Cien Metros de la Orilla, en su casa y con la compañía de su gata Pepa, y coordina desde el 2015 El Otro Lado de las Cosas, Taller de Escritura. Su blog es http://todaslascostas.blogspot.com.

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Libros que nos inspiran: ‘El científico loco’ de Luigi Garlaschelli y Alessandra Carrer

Libros que nos inspiran: 'El científico loco' de Luigi Garlaschelli y Alessandra Carrer

SERGIO PARRA

Tanto el cine como la cultura popular en general ha entronizado la figura arquetípica del científico como la de un tipo despistado con los pelos disparados hacia todos los puntos cardinales del mundo, en el mejor de los casos, o como un mad doctor con ínfulas de destruir el mundo, en el peor.

Espoleados por el síndrome de Frankenstein, cierto tufo posmodernista y un terror reverencial a jugar a ser dioses, pues, la idea que tenemos ahora de un científico es la de un “científico loco”. Y esto es cierto hasta determinado punto, y, además, una pequeña dosis de locura siempre viene bien para dar un salto cuántico a nivel científico o tecnológico, tal y como explican Luigi Garlaschelli y Alessandra Carrer en su libro titulado precisamente El científico loco.

Genio y locura

Escrito de forma aviñeteada, los autores de El científico locodeslizan píldoras biográficas o curiosidades del ámbito de la investigación científica en capítulos muy breves, de no más de tres páginas, ideales para leer desordenadamente, a medida que los títulos o los temas abordados llamen la atención.

No deja de ser El científico loco, pues, un compendio de curiosidades sin más, escritos de forma directa y sin florituras, pero eso no quita que sea disfrutable y que, entre sus páginas, encontremos muchos retazos de la historia de la ciencia que seguramente no conocíamos. Por eso, ha sido fuente de inspiración para escribir artículos en Xataka Ciencia como Jeremy Bentham: el filósofo que quiso momificarse para ser exhibido en la universidad.

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La literatura primero, pero también el cine y el cómic, han hecho de la figura del “científico loco” un estereotipo que reconocemos con facilidad. Sin embargo, como todos los estereotipos, se funda en una amalgama de imaginaciones y habladurías provenientes de personajes y hechos reales que les dieron pie. Nacido con la ciencia “moderna”, se nutre desde el siglo XVIII de centenares de personajes y experimentos, a veces peligrosos, a veces geniales, a veces ridículos, que, motivados siempre por el deseo de conocer, de comprender, de saber, han transitado de forma arriesgada zonas vidriosas limítrofes con la ética, con las convenciones al uso y con la ortodoxia con suerte desigual. Petrificadores, resucitadores, pesadores de almas, trasplantadores, lobotomizadores, experimentadores de drogas y otros hallan espacio en estas páginas que dan acceso a unos de los capítulos más llamativos y provocadores de la historia de la ciencia.

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La voz del enemigo: los libros y las series indagan en la ultraderecha

JORGE CARRIÓN 

La voz del enemigo: los libros y las series indagan en la ultraderecha
Emma Thompson como la lideresa Vivienne Rook en “Years and Years” CreditBBC

Jason Stanley nos recuerda en su ensayo Facha que Adolf Hitler, en Mi lucha, insiste en que “el objetivo de la propaganda es remplazar los argumentos razonados en la esfera pública por los miedos y las pasiones irracionales”. Y, a renglón seguido, cita una entrevista a Steve Bannon en que este confiesa que el triunfo de Donald Trump se produjo por la rabia, pues “la rabia y el miedo hacen que la gente salga a votar”.

Desde la primera línea de su libro, Stanley crea un puente aéreo entre los años de la expansión del fascismo por Europa y los nuestros: “Como en los años treinta, el mundo está reaccionando negativamente contra la globalización”. Y al frente de esa reacción hubo, y vuelve a haber, un grupo de dirigentes que no buscan soluciones que alivien la inquietud, sino que en cambio la espolean, “porque la política fascista solo puede sobrevivir y prosperar en un estado de ansiedad y miedo constante”.

No solo entre Adolf Hitler y Steve Bannon: entre Gabriele d’Annunzio y Donald Trump también puede existir una genealogía. O viceversa. Porque las genealogías —como nos enseñó Borges— solamente son válidas si son reversibles. Y porque en los nuevos discursos de la extrema derecha global hay ecos y reformulaciones que remiten tanto a los líderes políticos como a los ideólogos literarios del fascismo italiano. Este año es el centenario, de hecho, de la aventura militar y experimento artístico del Estado Libre de Fiume, donde D’Annunzio sentó el primer precedente de la viabilidad práctica de la teoría fascista.

La voz del enemigo: los libros y las series indagan en la ultraderecha
CreditBlackie Books

De esa historia parte Reinaldo Laddaga en su nueva —y mejor— novela, Los hombres de Rusia, que recurre al mecanismo del manuscrito encontrado (precisamente en un foro de votantes de Trump) para narrar en clave antropológica y simbólica cómo un joven es abducido por una secta guerrillera, cómo alguien cambia de bando e ingresa en las filas del extremismo. El proceso en que uno de los nuestros se vuelve uno de los otros.

Cuando Laddaga desplaza la atención de la ultraderecha estadounidense a la rusa, cita a Eduard Limónov, una de las voces más incómodas de la literatura contemporánea. Acaba de publicarse en español El libro de las aguas, tal vez su obra más poderosa, como consecuencia directa del gran éxito de Limónov, de Emmanuel Carrère.

No es casual que las obras más leídas y premiadas tanto de Carrère como de Javier Cercas hayan enfocado, durante los últimos veinte años, a terroristas de la convivencia, del orden social y de la democracia: El adversarioSoldados de SalaminaLimónov o El impostor comparten la fascinación por figuras oscuras, violentas, totalitarias, manipuladoras. Reales e infames. Ambos autores se adelantaron a una tendencia global que ha catalizado el auge de la extrema derecha: la de dar voz a nuestros enemigos.

Después de que algunos de los grandes cronistas mexicanos contaran en sus libros el drama de las víctimas de la guerra contra el narco y la épica, la picaresca y sobre todo la crueldad de los principales narcotraficantes del país, justamente este año Pablo Ferri y Daniela Rea han publicado los resultados de su investigación modélica en el tercer vértice del triángulo. El Ejército. Los otros victimarios.

En La Tropa: Por qué mata un soldado los periodistas consiguen entrar en la cárcel para entrevistar a soldados de rango menor, para escucharlos y para tratar de entenderlos. Comparten la miseria de sus orígenes, la ilógica del sistema militar, la necesidad de justificar lo injustificable.

La voz del enemigo: los libros y las series indagan en la ultraderecha
Russell Crowe como Roger Ailes en “The Loudest Voice” CreditShowtime

Un ejemplo elocuente, entre los muchos que ofrecen Ferri y Rea, podría ser este: “‘Luz verde significa que te dan la libertad de hacer lo que tú quieras, sin pedir permiso o autorización’, explicaba el soldado Ramiro una mañana, bajo un árbol frondoso, junto al campo de fútbol de pasto natural de Lomas de Sotelo. ‘Por ejemplo, por reglamento las camionetas de los soldados (cuando van en convoy) no se pueden separar. Con luz verde, se pueden separar; si ves a un sospechoso se puede revisar y disparar antes de que ellos disparen porque un hombre armado es un peligro para el soldado’”.

“La historia no se repite, pero las genealogías son importantes para entender el presente”, leemos en Del fascismo al populismo en la historia, de Federico Finchelstein, una lectura global de cómo el populismo nació como respuesta al fascismo en los años cuarenta y se fue convirtiendo en un posfascismo que ha llegado hasta los Estados Unidos. “A partir de 2017, el populismo norteamericano se ha convertido en el posfascismo más relevante del nuevo siglo”, afirma el escritor argentino y profesor de la New School for Social Research. Pero no el único: Venezuela, Brasil, Nicaragua, Rusia y diferentes Estados europeos también se encuentran en esa tensión entre populismo y posfascismo.

En el siglo XXI las tendencias se contagian y se agrandan, simultáneamente, en diversos lenguajes narrativos. Por eso no es de extrañar que no solo los libros, sino también las series de televisión, estén generando genealogías que nos permitan entender mejor la polarización radical de las sociedades actuales (en una paradoja muy propia de nuestra época: el interés y la atención hacia una realidad inquietante la convierten en un mercado y, enseguida, en una realidad mayor).

¿Cómo entender el brexit? ¿Cómo interpretar la llegada a la presidencia de Bolsonaro o de Trump? ¿Cómo comprender la vigencia de la posverdad? A través de narrativas sobre el pasado reciente que nos den claves, que transformen la masa inabarcable de hechos y datos (el Big Data) de la realidad histórica en una trama familiar, en un complot definido, en una biografía factual, en un relato seductor (en storytelling).

La voz del enemigo: los libros y las series indagan en la ultraderecha
CreditEditorial Aguilar

Porque, como dice el consultor de medios, empresario televisivo y depredador sexual Roger Ailes en La voz más alta —la serie que rebobina ante nuestros ojos cómo fue la fundación de Fox News a finales de los años noventa y sigue su peligrosa evolución hasta nuestros días— la mayoría de la gente “no quiere estar informada, sino sentirse informada”.

La búsqueda de genealogías políticas es global. Después de la serie italiana 1992, que contó el auge en esos mismos años de la Liga Norte y el proceso que llevó a Silvio Berlusconi a fundar Forza Italia en 1994, HBO España acaba de estrenar la serie documental El Pionero. La protagoniza Jesús Gil y Gil, quien además de llevar a cabo innumerables negocios inmobiliarios y de ingresar tres veces en prisión, fue presidente del Club Atlético de Madrid, alcalde de Marbella y al mismo tiempo columnista del berlusconiano programa de Tele5 Las noches de tal y tal, donde aparecía en una piscina rodeado de mujeres en biquini.

Paralelamente, en México se han estrenado Los días de Ayotzinapa, sobre esa herida que sigue abierta en pleno mandato de Andrés López Obrador; Un extraño enemigo, que narra el clima político y underground de 1968 a través de Fernando Barrientos, el turbio jefe de la dirección de seguridad nacional de la policía de México; y 1994, la docuserie de Diego Enrique Osorno sobre ese otro año clave de la historia reciente del país, el del asesinato de Luis Donaldo Colosio (candidato del PRI), el fin del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio y el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas.

La centralidad del procedimiento de la genealogía en las narrativas actuales responde a la urgencia de encontrar explicaciones a nuestras angustias sobre todo políticas, pero también científicas, tecnológicas, culturales o ambientales. De generar (difíciles) sentidos. Muchos relatos documentales sobre el cambio climático o la inteligencia artificial, por ejemplo, también se articulan a través de líneas temporales que convierten fenómenos de una enorme complejidad en una secuencia comprensible de causas y efectos.

No es de extrañar que no solo los libros, sino también las series, estén generando genealogías que nos permitan entender mejor la polarización radical.

Por eso una de las series más relevantes de 2019 es Years and Years, que ha invertido esa lógica y ha creado una interesantísima genealogía inversa. En vez de usar los recursos habituales para reconstruir los motivos por los que nos encontramos en un futuro distópico —la investigación detectivesca, la arqueología, el flashback— Russell T. Davies nos cuenta la historia de la familia Lyons (y de Gran Bretaña y de Europa y del mundo) desde 2019 hasta 2034 acelerando hacia adelante.

En lugar de abordar la prehistoria del brexit, fabula sus consecuencias. Entre ellas, la central, es el ascenso de Vivienne Rook (Emma Thompson), una política populista que simula carecer de discurso para llegar al poder (e implantar un muy argumentado plan de genocidio).

Porque si la ciencia ficción es el nuevo realismo nos puede ayudar a identificar los Adolf Hitler, Gabriele D’Annunzio, Jesús Gil y Gil, Edvard Limónov, Silvio Berlusconi, Donald Trump o Jair Bolsonaro del inminente futuro.

https://www.nytimes.com/es

Ocho grandes novelas para iniciarse en la ciencia ficción

 

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Paola Garza

La ciencia ficción es uno de los géneros literarios más codiciados por los lectores. No es ninguna casualidad. La popularidad del sci fi se debe a su gran variedad de temáticas y herramientas narrativas. Mundos paralelos, viajes intergalácticos y a través del tiempo, personajes con poderes, robots y hasta proyecciones del fin del mundo, etc. 

Si quieres adentrarte la ciencia ficción y no sabes por dónde empezar, aquí encontrarás algunas de las historias más icónicas, accesibles y apasionantes del género.

The peripheral de William Gibson

The peripheral de William Gibson

William Gibson es otra de las grandes plumas de la ciencia ficción. En The peripheral el autor especula sobre los futuros posibles de la humanidad muy a la manera de los clásicos de cyberpunk. La novela discurre en dos líneas narrativas que retratan distintos momentos en el futuro. Gibson entrelaza los dos universos narrativos con maestría, creando una trama emocionante y sorprendente.

Yo, Robot de Isaac Asimov

Yo, Robot de Isaac Asimov

El libro ideal para adentrarse en el universo de uno de los autores más célebres del género. Los nueve relatos cortos recopilados en este volumen sientan la base del universo literario de Asimov, ya que en estas páginas aparece la doctora Calvin, un personaje legendario en las series del autor. 

Guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams

Guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams

Un híbrido de comedia y ciencia ficción que no podía faltar en esta lista. A través de sus personajes complejos y estrambóticos Douglas Adams hace una crítica a la política, a la burocracia, a la religión y a la humanidad en general. Si eres fanático del humor de Monty Python o Terry Pratchett esta novela te cautivará desde el inicio. 

La máquina del tiempo de Herbert Wells

La máquina del tiempo de Herbert Wells

Tras su publicación en 1895, la obra maestra de Wells sentó las bases para las historias acerca de viajes en el tiempo y para el género de ciencia ficción en general. En este clásico distópico Herbert Wells narra la historia de un científico que viaja a través del tiempo con la intención de conocer el futuro de la humanidad. Para su sorpresa encuentra a una sociedad en profunda decadencia.

Las arenas de marte de Arthur Clarke

Las arenas de marte de Arthur Clarke

Un clásico imperdible que te hará reflexionar acerca de la política y la corrupción. ¿Qué pasaría si de pronto Marte fuera habitable? ¿Llegarían hasta ahí los males de nuestra sociedad? Clarke responde a estas preguntas a través de una trama cautivante y adictiva. 

The Power de Naomi Alderman

The Power de Naomi Alderman

Una novela de ciencia ficción feminista que cuestiona cuál sería el porvenir de la humanidad si el poder perteneciera a las mujeres. En ella cuatro mujeres descubren que poseen más poder del que alguna vez creían posible. ¿Qué harán con él? ¿Cambiarán el mundo para bien?

El hombre que cayó en la tierra de Walter Tevis

El hombre que cayó en la tierra de Walter Tevis

Esta novela de Walter Tevis publicada en los años 60 es una de las joyas del género de ciencia ficción. En 1976 David Bowie protagonizó a Thomas Jerome Newton en el célebre filme de Nicolas Roeg. En El hombre que cayó en la tierra Tevis narra la historia de un extraterrestre que busca refugio en la tierra, donde hará lo posible por encontrar la solución para salvar a los de su especie. 

Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne

Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne

Julio Verne expandió los límites de la imaginación a través de sus revolucionarias obras de ficción. Este título no es la excepción. Un profesor y su criado serán secuestrados por la tripulación de Nautilus, un submarino que tiene por líder al temido Capitán Nemo. Esta edición cuenta con las geniales ilustraciones de Agustín Comotto.

https://gatopardo.com/arte-y-cultura

Tras la pista de ‘Los detectives salvajes’ y otros libros que hablan sobre Ciudad de México

Te presentamos 16 títulos que te darán una nueva visión de las calles de esta gran ciudad

DARINKA RODRÍGUEZ 

Ciudad de México es un lugar lleno de historias. Es la metrópoli más antigua de América y sus 8,9 millones de habitantes transitan por más de 25.000 calles y avenidas. Es un centro económico, político, financiero y cultural y es el escenario de diversos relatos literarios.

Sus barrios son icónicos: desde Lindavista hasta Coyoacán, pasando por las calles del centro, la Condesa, la colonia Roma y por supuesto, el llamado barrio bravo de Tepito. Cada autor tiene su propia visión de las calles de la capital. En Verne hemos consultado con los escritores Fernando Rivera Calderón y Alberto Chimal para conocer la visión de cada autor.

1. Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño. Tiene como protagonistas a tres jóvenes poetas que emprenden una aventura sin rumbo. Bolaño describe en esta obra maestra las zonas de Ciudad Universitaria y el Café Toscano de la plaza Río de Janeiro, por mencionar algunos.

2. Chin Chin el teporocho, de Armando Ramírez. Una crónica de la vida en el barrio bravo de Tepito que inicia con el asesinato de un joven en un parque. Rogelio, un joven de 22 años narra su historia en torno a vendedores de droga, prostitutas y asesinos.

3. La ciudad oculta, de Héctor de Mauleón. Se trata de dos tomos donde el periodista recorre la capital con una visión histórica: los 500 años de la llegada de los españoles a nuestro país.

Tras la pista de ‘Los detectives salvajes’ y otros libros que hablan sobre Ciudad de México

4. El vampiro de la colonia Roma, de Luis Zapata. Una polémica obra publicada por primera vez en los años setenta. Adonis García, el sobrenombre de un homosexual que ejerce la prostitución, cuenta su historia a un narrador ficticio.

5. No tengo tiempo, de Arturo Vallejo. Ubicada en un restaurante de comida rápida en Coapa donde trabaja La Chaparra, la protagonista. Esta chica de veinte años buscará ser la empleada del mes mientras cuenta sus amistades y problemas con otros jóvenes.

6. Uncle Bill, de Bernardo Fernández, BEF. Una novela gráfica sobre la vida del escritor estadounidense William S. Burroughs, quien en 1949 llegó a vivir a Ciudad de México.

Tras la pista de ‘Los detectives salvajes’ y otros libros que hablan sobre Ciudad de México

7. Inventando que sueño, de José Agustín. Una serie de cuentos cortos ambientados en varios lugares de la capital. Uno de ellos, Cuál es la onda, se desarrolla en la colonia Narvarte.

8. Los mariachis callaron, de Fernando Rivera Calderón. Una novela ambientada en la ciudad en 2026, donde su protagonista regresa al país para encontrarla hecha un caos. Describe, entre otros lugares, la plaza de Garibaldi.

9. Tiempo transcurrido, de Juan Villoro. Es una serie de dieciocho crónicas literarias que retratan alguna época del país. Uno de ellos, Toño, Nabor y Alvarito, narra la vida de tres jóvenes en la colonia Lindavista.  

Tras la pista de ‘Los detectives salvajes’ y otros libros que hablan sobre Ciudad de México

10La familia vino del norte, de Silvia Molina. Cuenta la historia de una mujer que busca conocer más de la historia de su familia, que la lleva a conocer historias situadas en el periodo de la Revolución.

11. Las batallas en el desierto, de José Emilio Pacheco. Carlos, el protagonista de ocho años, vive en la colonia Roma. En ella, Pacheco da detalles de la ciudad de los años cincuenta y su contexto económico, político y social.

12. Aura, de Carlos Fuentes. Una de las novelas clásicas de Fuentes, que se vive de cerca en las calles de Donceles, en la colonia Centro, en el año de 1962.

Tras la pista de ‘Los detectives salvajes’ y otros libros que hablan sobre Ciudad de México

13. Ojos llenos de sombra, de Raquel Castro. Una historia sobre Atari, una chica que estudia música y es tecladista en una banda de dark. El tianguis del Chopo es uno de los escenarios de esta historia.

14. No te mueras, Eli, de Lorena Amkie. Cuenta la historia de un chico de 17 años con una enfermedad terminal. Para vencer a la muerte, busca convertirse en un vampiro.

15. La guerra de Galio, de Héctor Aguilar Camín. Narra la historia del historiador y periodista Carlos García Vigil luego de 1968 en el centro de Ciudad de México.

16. Novia que te vea, de Rosa Nissan. Cuenta la historia de una joven judía en la colonia Condesa. Educada para casarse, cuando cumple quince años descubre que quiere seguir estudiando.

Tras la pista de ‘Los detectives salvajes’ y otros libros que hablan sobre Ciudad de México

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Extracciones: Procedencia [Joseph Stroud]

Extracciones: Procedencia [Joseph Stroud]

Los siguientes poemas pertenecen al libro Procedencia, del poeta estadounidense Joseph Stroud, publicado recientemente en Argentina por La Carretilla Roja. La traducción es de Shira Rubenstein, bajo el cuidado de Laura Wittner.


Noche de día

La noche no quiere terminar, nunca quiere entregarse
a la luz. Así que se esconde en las cosas: cuervos, obsidiana.
Hasta en el solsticio de verano, día en que la luz tiene
su gran triunfo, donde campos de girasoles devoran el sol:
partimos la sandía y escupimos
semillas negras, pedazos de noche que relucen en el pasto.

Homenaje al nogal negro en el centro de Santa Cruz

A la tardecita, arrastrándome desde el banco a la librería,
paro y miro el nogal negro de Cedar Street,
el follaje verde de sus hojas y las inmensas ramas curvas.
Un árbol es un lugar, no un objeto, es una isla en el aire
donde nuestra mirada pueda vivir un tiempo, aliviada,
sin cargar este cuerpo pesado y terrenal.

Primer principio de la termodinámica

Era un buen tipo, y cuando se murió los amigos honraron
su deseo final: cremaron el cuerpo y metieron las cenizas
en los cartuchos de sus escopetas. Caminaron por el bosque que él amaba,
disparando al azar entre los árboles. Por todos lados caía
en una lluvia de polvo, un polen de cenizas que fue como el recuerdo
de un chico que caminaba bajo los árboles en un diluvio de hojas.

¿Oís ese teléfono? Parece una llamada de larga distancia

La Muerte está hablando con alguien por teléfono, larga distancia,
yo estoy afuera de la cabina, esperando para llamar a casa, impaciente,
intentando que no se me note, y la Muerte sigue con su parloteo
y cada tanto se da vuelta, ojalá esa mirada vacía
no sea para mí, me digo, y pienso en ese pobre que está
del otro lado, aferrado a su teléfono, negándose a cortar.

La traducción difícil del amor

Pasados cinco años de matrimonio,
pensó que su corazón había logrado traducirlo.
Pero fue como esa noche en el Ciclo de Cine Extranjero
cuando de pronto en mitad de una película
los subtítulos cambiaron a doblaje
y por un instante pensó que entendía rumano.

Día de alegría

Las abejas armaron una colmena en la pared de mi cabaña.
No quiero discutir más sobre prosodia.
No quiero hablar de Saussure ni del significado
del significado. Solo quiero imaginar a esas abejas
haciendo un panal dentro de mi vida, solo quiero
el sabor increíble de esa miel silvestre.

Silencio, astucia, exilio

En el entierro de Joyce, cantó el tenor: addio terra,
addio cielo. En el manicomio su hija exclamó
¿Qué hace ese imbécil bajo tierra?
¿Cuándo se va a decidir a salir? Su mujer
pensaba que a Joyce le agradarían los leones
que rugían cada amanecer desde el zoológico cerca de su tumba.

Portada Procedencia
Joseph Stroud, Procedencia. Trad. Shira Rubenstein. La Carretilla Roja, 2019.

Foto Joseph Stroud

JOSEPH STROUD (Glendale, California, 1943). Autor de cinco libros de poesía: In the Sleep of Rivers (Capra Press, 1974), Signatures (BOA Editions, 1982), Below Cold Mountain(Copper Canyon Press, 1998), Country of Light (Copper Canyon Press, 2004) y Of This World: New and Selected Poems (Copper Canyon Press, 2009). Ha recibido numerosos premios y honores a lo largo de su carrera literaria. Actualmente divide su tiempo entre una casa en Santa Cruz en la costa de California, una cabaña en la Sierra Nevada y un pequeño estudio en los cerros de Jalisco, México.

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Mario Vargas Llosa: “Hay una rama del feminismo que se ha convertido en algo absolutamente intolerante y eso debe ser combatido”

Mario Vargas Llosa: “Hay una rama del feminismo que se ha convertido en algo absolutamente intolerante y eso debe ser combatido”

“Estuve en una polémica en España porque una feminista de esta corriente estaba contra Nabokov por Lolita, que era un pedófilo por este personaje que viola a una niña, pero con ese criterio la literatura desaparecería”, aseguró el Nobel peruano en la presentación de su último libro.

El Nobel de Literatura lanzó en la Universidad Diego Portales su autobiografía intelectual El llamado de la tribu (Alfaguara), una cartografía de los pensadores liberales que lo ayudaron a desarrollar un nuevo cuerpo de ideas después de lo que Vargas Llosa llama “el gran trauma ideológico” que supusieron el desencanto con la Revolución Cubana y el distanciamiento de las ideas de Jean-Paul Sartre, el autor que más lo había inspirado en su juventud.

En el volumen —ya en librerías chilenas—, Vargas Llosa examina a autores como Adam Smith, José Ortega y Gasset, Friedrich Hayek, Karl Popper, Raymond Aron, Isaiah Berlin y Jean-Fraçois Revel, quienes le fueron de enorme ayuda durante aquellos años de desazón.

En la presentación, a cargo del rector de la UDP, el abogado Carlos Peña, Vargas Llosa aseguró que cree “que el feminismo esencialmente tiene razón, hay una injusticia que tiene muchos siglos detrás en la que la mujer ha sido un ciudadano de segunda clase, que ha sido discriminada, que todavía en las sociedades más avanzadas a igual trabajo una mujer no gana lo mismo que un hombre, en fin, creo que hoy en día hay muchísimas razones para apoyar el feminismo”.

“Ahora, desgraciadamente con el feminismo ocurre que hay una rama, un sector que defendiendo ideales justos se ha convertido en una dogmática, en algo absolutamente intolerante, en algo autoritario, y creo que eso debe ser combatido, sin complejo de inferioridad”, aseguró el autor de Conversación en La Catedral.

“Recientemente, estuve en una polémica en España porque una feminista de esta corriente estaba contra (el escritor de origen ruso) Nabokov por Lolita, que era un pedófilo por este personaje que viola a una niña, pero con ese criterio la literatura desaparecería”, dijo Vargas Llosa.

Luego siguió: “Era resucitar una inquisición más feroz que la histórica, tratando de introducir la corrección política en un género, en un quehacer que es la incorrección no solo política sino que también social, filosófica, sexual, encarnada. Es una especie de contracorriente que se enfrenta a lo establecido, que resucita todos los demonios que queremos enterrar en la vida para hacer la sociedad posible”.

Según el Premio Nobel de Literatura 2010, “si quiere que haya literatura tiene que aceptar enfrentarse a esos demonios que la literatura resucita y las feministas tienen que entenderlo a no ser que quieran que la literatura desaparezca”.

http://culto.latercera.com/