38 años después, reaparece en Indonesia la abeja más grande del mundo: la Megachile Plutón

38 años después, reaparece en Indonesia la abeja más grande del mundo: la Megachile Plutón

Megachile Plutón, más conocida como la abeja gigante de Wallace, mide seis centímetros de largo, y se creía extinta desde 1981. Sin embargo, como podéis ver en el siguiente vídeo, nos equivocábamos: la abeja todavía no está extinguida.

Esta especie fue redescubierta en las Molucas del Norte, un grupo de islas en Indonesia, y tiene aproximadamente la longitud de un pulgar humano.

Abeja gigante de Wallace

La abeja gigante hembra hace su nido en montículos de termitas arbóreas activas, utilizando sus grandes mandíbulas para recolectar resina de árbol pegajoso para alinear el nido y protegerlo de las termitas invasoras. Ahora se ha hallado una sola hembra de la abeja gigante de Wallace que vivía en un nido de termitas arbóreas en un árbol a unos 2,5 metros del suelo.

La abeja lleva el nombre de Alfred Russel Wallace, el co-descubridor junto a Charles Darwin de la teoría de la evolución a través de la selección natural. El equipo responsable del hallazgo ya ha iniciado conversaciones con colaboradores indonesios para buscar la abeja gigante de Wallace en otros lugares.

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Caballos disfrazados ayudan a entender por qué las cebras tienen rayas

Investigadores han observado que estos patrones dificultan que las moscas se posen y piquen a los animales

Las cebras evitan muchas picaduras gracias a su patrón de rayas blancas y negras
Las cebras evitan muchas picaduras gracias a su patrón de rayas blancas y negras – WIKIPEDIA

¿Por qué las cebras tienen sus peculiares rayas blancas y negras? Desde hace 150 años se ha sugerido que sus colores ayudan a disipar el calor o que sus patrones, únicos en cada animal, son una marca distintiva. Ha habido investigadores que han argumentado que las rayas de un rebaño de cebras generan una ilusión óptica capaz de confundir a hienas y leones. Sin embargo, lo cierto es que los experimentos no han permitido confirmar de forma clara ninguna de estas hipótesis. ¿Qué ventaja obtienen estos animales gracias a sus rayas?

Desde hace 75 años se ha sugerido que las rayas de las cebras son, en realidad, un repelente «antimosquitos», que las protege frente a picaduras que pueden contagiarlas de enfermedades como la tripanosomiasis o la gripe equina. Un estudio que se acaba de publicar en PLOS One, y elaborado por científicos de la Universidad de California en Davis (EE.UU.), ha examinado muy de cerca el vuelo de las moscas de los caballos (o tabánidos, en general), por primera vez. Los investigadores han concluido que las rayas de las cebras confunden a los insectos y les dificultan que puedan aterrizar y picar a estos parientes de los caballos.

«Las rayas de las cebras parecen haber evolucionado para frustrar el ataque de las moscas», han escrito los autores del estudio. «Observamos y filmamos el comportamiento de las moscas de los caballos cerca de cebras cautivas y de caballos, y descubrimos que las moscas no podían decelerar y aterrizar con éxito cerca de las rayas».

Para poder llegar a estas conclusiones, los investigadores compararon primero el comportamiento de los insectos en el entorno de seis caballos y tres cebras cautivas, mantenidas en una granja del Reino Unido, por medio de observaciones directas y de grabaciones de vídeo. En concreto, se fijaron en el comportamiento de dos especies de tabánidos, Hameotopota pluvialis y Tabanus bromius.

De esta forma, observaron que los dípteros rodeaban y tocaban a cebras y caballos con la misma frecuencia, pero que en realidad se posaban en las cebras con una frecuencia un 75 % menor. Es decir, las rayas de las cebras no impiden que las moscas se acerquen, pero que sí que evitan que se posen y que puedan picarlas.

A continuación, hicieron otra curiosa prueba. ¿Qué pasaría si cubrieran a los caballos con una capa con rayas blancas y negras, al estilo de las cebras? Sus resultados indicaron que las moscas aterrizaban menos en las capas rayadas, pero que lo hacían con la misma frecuencia en la zona que quedaba descubierta: la cabeza.

Un caballo, cubierto con una capa rayada. Al fondo, otro animal cubierto con una capa lisa. Las rayas, y no la capa, dificultan el aterrizaje de los tabánidos
Un caballo, cubierto con una capa rayada. Al fondo, otro animal cubierto con una capa lisa. Las rayas, y no la capa, dificultan el aterrizaje de los tabánidos – T. Caro (2019)

Por otra parte, gracias a los vídeos pudieron seguir las trayectorias de los insectos con sumo detalle. Así observaron que las moscas tenían problemas para calcular las distancia y frenar antes de posarse en las cebras y en las capas rayadas, por lo que acababan rebotando y alejándose.

Además de esto, constataron que las cebras son mucho más activas que los caballos a la hora de responder a los molestos insectos, y que se alejan y mueven la cola muchas más veces. Esto es relevante para ellas en su entorno natural, donde existen muchas más especies de tabánidos y otros insectos capaces de picarlas y de contagiarles enfermedades.

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Es un ave excepcional: un cardenal mitad macho, mitad hembra

Es un ave excepcional: un cardenal mitad macho, mitad hembra

Un cardenal que parece ser mitad macho y mitad hembra se posa en un patio trasero de Erie, Pensilvania.CreditShirley Caldwell

 

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El ave que Shirley y Jeffrey Caldwell han visto afuera de su casa durante los últimos días es el más extraño que hayan observado.

El cardenal tiene en el lado izquierdo la sombra marrón de las hembras; en el derecho, el escarlata distintivo de los machos.

Los investigadores creen que el cardenal que frecuenta el comedero para aves de los Caldwell en Erie, Pensilvania, es un extraño ginandromorfo bilateral, mitad macho y mitad hembra. No se sabe mucho sobre este fenómeno atípico, pero esta división sexual se ha reportado en aves, reptiles, mariposas y crustáceos.

Nadie puede estar seguro de que el ave es un ginandromorfo sin antes analizar sus genes con muestras de sangre o por medio de una necropsia, pero la división justo a la mitad del plumaje es característica de estos casos extraordinarios, de acuerdo con Daniel Hooper, un biólogo evolutivo del Laboratorio de Ornitología de la Universidad Cornell.

Hooper mencionó que en teoría los ginandromorfos se podían crear gracias a la fusión de dos embriones en desarrollo que se fertilizaron por separado.

También es posible que una hembra produzca un huevo que contenga las dos copias de sus cromosomas sexuales, Z y W, y que después la fertilicen dos espermatozoides, cada uno con un cromosoma Z (aunque los cromosomas sexuales en humanos tienen la etiqueta XX para las mujeres y XY para los hombres; las aves hembras son ZW y los machos, ZZ). Los científicos no están muy seguros de cómo un huevo de ese tipo puede producir un polluelo que tenga tanto la célula ZW como la ZZ.

La división pasa justo por la mitad del ave solo porque los vertebrados se desarrollan de una manera simétrica bilateral. Aunque un lado podría ser mayormente ZW y el otro ZZ, investigaciones previas indican que hay una especie de mezcla de células en el cuerpo del ave.

Sin embargo, en esencia, cada lado del ave podría ser el hermano o la hermana del otro. Los genes que no son los que confieren el género también resultan afectados.

En los mamíferos, un gen en el cromosoma Y que estimula el desarrollo de los testículos, cuyas hormonas regulan el desarrollo del resto del organismo, controla la determinación del sexo. Por esta razón, es tan poco común ver el ginandromorfismo en mamíferos, comentó Hooper.

Hooper no cree que haya ninguna razón para asegurar que hay una mayor probabilidad de sexos mezclados en los cardenales que en otras criaturas, pero su contraste de colores según el género les da una notoriedad particular.

La hembra del cardenal tiene un color marrón y es más callada que los machos con sus tonos intensos. Además del color rojo, los cardenales machos cantan más seguido con tonadas más complicadas, tanto para proclamar su territorio como para atraer a las hembras.

Es un ave excepcional: un cardenal mitad macho, mitad hembra
El lado derecho del cardenal parece ser de un macho…Shirley Caldwell
Es un ave excepcional: un cardenal mitad macho, mitad hembra
…mientras que el lado izquierdo parece ser de una hembra.Shirley Caldwell

En 2008, Brian Peer, un profesor de Biología en la Universidad de Illinois occidental en Macomb, Illinois, comenzó a estudiar un cardenal similar, con una división a la mitad. A lo largo de los siguientes dos años, Peer realizó más de cuarenta visitas al patio trasero de un maestro de Biología de bachillerato que ya estaba retirado, donde había un comedero de aves que atrajo a un ave con la mitad derecha de hembra y la mitad izquierda de macho —lo opuesto al cardenal de los Caldwell—.

Peer, un experto en el comportamiento de los tordos, tenía la esperanza de ver si el cardenal se iba a comportar más como una hembra o como un macho. Por desgracia, nunca pudo ver al ave interactuar con otras, aunque no coincidió con la idea de que el cardenal era solitario; muchos cardenales nunca logran aparearse con éxito en la naturaleza, explicó.

Durante dos inviernos, Peer observó al ave, pero con el tiempo un cardenal macho que defendió su territorio con agresividad lo expulsó del patio trasero del maestro. No se volvió a ver al ginandromorfo.

Se cree que los ginandromorfos son infértiles, aunque el cardenal en el patio de los Caldwell parece haber formado una pareja con un ave macho. Hooper señaló que es demasiado pronto para saber si ese macho es el padre o la pareja del ave mezclada, y si se quedará para la temporada de apareamiento.

A pesar de que los pájaros tienen un par de ovarios, el único funcional es el del lado izquierdo —el lado hembra de este cardenal—, así que en teoría es posible que ponga huevos, comentó Hooper. Él tiene la esperanza que las crías tengan una carga genética convencional porque las células de sus huevos tendrían solo un cromosoma sexual.

Hooper mencionó que le encantaría estudiar el ave a profundidad, para aprender más sobre su genética y también para comprender cómo funciona su cerebro: en los ginandromorfos, una mitad del cerebro también es de hembra y la otra mitad, de macho.

Los pájaros cantores tienen muchas más conexiones neuronales en sus cerebros, las cuales les permiten cantar tonadas complejas, y Hooper se pregunta cómo el cerebro de este cardenal, con una mitad de hembra y una mitad de macho, podría afectar la capacidad de aprender, evaluar y producir cantos, así como sus deseos para hacerlo.

“Supongo que simplemente no hay una red neuronal completa que produzca un canto o el coctel hormonal adecuado que circule en el cerebro para motivar al ave a cantar aunque pudiera”, mencionó Hooper en un correo electrónico.

Las mariposas también pueden ser ginandromorfas, comentó Josh Jahner, investigador de posdoctorado en la Universidad de Nevada, campus Reno, ya sea mitad y mitad o incluso en proporciones más variadas.

En su investigación, Jahner encontró que las alas de las mariposas ginandromorfas son similares a las de las mariposas comunes, aunque las coloraciones de los machos y las hembras aparecen en el mismo insecto. No obstante, los genitales de cada ginandromorfa son diferentes de todos los demás, recalcó Jahner. Saber por qué sucede esto podría servir para que los científicos comprendan las reglas de desarrollo.

Por su parte, Shirley Caldwell está disfrutando la atención y la oportunidad de observar al cardenal extraordinario y de buscar patrones en sus actividades diarias. “Ha sido muy gratificante saber más sobre el ave”, mencionó. “Es una experiencia única en la vida. Es divertido”.

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Cíentificos descubren que los árboles también tienen corazón

Hasta ahora, los científicos pensaban que el agua se movía a través de los árboles por ósmosis y de alguna forma esta permanecía en un continuo movimiento por el mismo.

Pero recientemente han descubierto que los troncos y las ramas de los árboles se contraen y expanden para “bombear” agua desde las raíces hasta las hojas, de manera similar a la forma en que nuestro corazón bombea sangre a través de nuestros cuerpos.

La única diferencia entre nuestro pulso y el de un árbol es que el de un árbol es mucho más lento, “latiendo” una vez cada dos horas más o menos, y en lugar de regular la presión arterial, el latido del corazón de un árbol, regula la presión del agua.

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Se creo que debido a lo lento que funciona el sistema es que tardamos tanto en percatarnos del mismo.

“Hemos descubierto que la mayoría de los árboles cambian regularmente de forma y en forma periódica, estos cambio estánsincronizados en toda la planta, lo que implica cambios en la presión del agua”, dijo András Zlinszky, de la Universidad de Aarhus, en los Países Bajos, a New Scientist.

En su estudio de 2017, Zlinszky y su colega Anders Barfod usaron un escáner láser terrestre para monitorizar 22 especies de árboles y poder documentar cómo cambiaba la forma de las copas de estos árboles.

Las mediciones se realizaron en invernaderos durante la noche para descartar el sol y el viento como factores en los cambios de forma de los árboles.

En varios de los árboles, las ramas se movían hacia arriba y hacia abajo aproximadamente un centímetro cada dos horas.

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Después de estudiar la actividad nocturna de los árboles, los investigadores llegaron a una teoría sobre el significado de estos cambios de forma y movimientos en los árboles. Ellos creen que este movimiento es una clara indicación de que los árboles están bombeando agua desde sus raíces. Es, en esencia, un tipo de “latido del corazón”.

Zlinszky y Barfod explican su teoría en su más reciente estudio en la revista Plant Signaling and Behavior.

“En la fisiología clásica de las plantas, la mayoría de los procesos de transporte se explican como flujos constantes con una fluctuación insignificante en el tiempo”, dijo Zlinszky a New Scientist. “Los modelos actuales no asumen ni explican fluctuaciones con períodos inferiores a 24 horas”.

Pero los investigadores aún no entienden completamente cómo funciona este movimiento de “bombeo”. Sugieren que tal vez el tronco aprieta suavemente el agua, empujándola hacia arriba a través del xilema, un sistema de tejido vegetal formado por células muertas, rígidas y lignificadas que conducen la savia y sostienen la planta cuya función principal es transportar agua y nutrientes desde las raíces hasta los brotes y las hojas.

En 2016, Zlinszky y su equipo publicaron otro estudio que demuestra que los abedules “se duermen” por la noche.

Los investigadores creen que la caída de las ramas de abedul antes del amanecer es causada por una disminución en la presión interna del agua del árbol. Sin fotosíntesis nocturna que impulse la conversión de la luz solar en azúcares simples, es probable que los árboles reserven algo de energía relajando las ramas que, de otro modo, estarían inclinadas hacia el sol.

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Estos movimientos del abedul son circadianos, siguiendo el ciclo día-noche.

Su nuevo descubrimiento es algo completamente diferente, dicen, porque los movimientos ocurren a intervalos mucho más cortos.

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La maravillosa historia de la mariposa PS 397

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La imagen que tenéis sobre estas líneas es historia de la ciencia. Fue tomada el 9 de enero de 1976 en un recóndito paraje de las montañas de Michoacán, en México, y en ella vemos al investigador Fred Urquhart, que sostiene entre sus manos algo que acaba de recoger del suelo y que ha estado buscando durante más de 30 años. Se trata de un ejemplar de mariposa monarca, uno de los millones de mariposas que revolotean en este apartado bosque a 3.000 metros de altitud, pero solo esta tiene lo que él está buscando: una diminuta etiqueta en la que pone “PS 397”.

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Para entender la relevancia de este descubrimiento hay que remontarse atrás en el tiempo. La historia de esta fotografía empieza varias décadas antes, cuando el zoólogo canadiense y su mujer, Norah Patterson, comienzan a investigar a las mariposas monarca y sus misteriosas migraciones. Como muchos otros, ambos habían quedado maravillados por la presencia masiva de estos insectos en Toronto durante los meses de verano e intrigados por su desaparición en invierno. ¿Dónde iban las mariposas monarca durante los meses fríos?¿Se trataba de las mismas que regresaban cada primavera o eran nuevas generaciones de monarcas?

Fred Urquhart

El trabajo de Fred y Norah se centró en etiquetar a las mariposas para poder seguir su rastro por el continente. Después de muchas pruebas, consiguieron desarrollar un pegamentosuficientemente fuerte para que la etiqueta aguantara en las frágiles alas de la mariposa y comenzaron a etiquetar a miles de ellas. Pero el trabajo era demasiado arduo para dos personas solas, de modo que empezaron a reclutar ayudantes por todo el país. Al principio solo 12 voluntarios respondieron, pero después fueron cientos de ellos. En todas las etiquetas se incluía un mensaje, “Enviar a la facultad de Zoología de la Universidad de Toronto”, y pronto empezaron a recibir decenas de ejemplares que marcaban un patrón de migración. Pero seguía habiendo un misterio, las mariposas salían de Canadá y aparecían en Texas cada otoño, pero después se les perdía el rastro. 

Monarch_Butterfly_Danaus_plexippus_Tagged_Closeup_3008pxUna de las miles de mariposas que se siguen etiquetando cada año. Imagen: Derek Ramsey (Wikimedia Commons)

Como no aparecía ninguna mariposa en invierno, y apenas tenían corresponsales más al sur, en 1972 los Urquhart se pusieron en contacto con varios periódicos mexicanos para pedir ayuda. Entre los nuevos voluntarios que se sumaron a la campaña de búsqueda de mariposas monarca estaban Catalina Aguado y su esposo Kenneth Brugger, que vivían en Ciudad de México y empezaron a explorar los bosques del centro del país en busca de mariposas. El 9 de enero de 1975, Fred Urquhart recibió una llamada en su despacho de la universidad: “¡Las hemos encontrado!, dijo la voz. ¡Millones de mariposas monarca!”. La pareja había hallado una serie de bosques en la montaña de Cerro Pelón – hoy día un santuario – en la que las mariposas se agrupaban por millones en los árboles para pasar el invierno. Por fin estaba resuelto el misterio de sus migraciones, pero aún faltaba algo para demostrar su hipótesis: ¿había alguna mariposa con etiqueta?

Para comprobarlo Fred y Norah viajaron hasta México para reunirse con sus amigos y ver con sus propios ojos el espectáculo. “Miré maravillado a lo que tenía delante”, escribió después Fred Urquhart. “¡Millones de mariposas monarca unas sobre otra! Colgaban en masas estrechamente empaquetadas en cada rama y el tronco de los oyameles grises y verdes. Se arremolinaban por el aire como hojas de otoño y alfombraban el suelo en miradas llameantes por la ladera de aquella montaña mexicana. Sin aliento por la altitud, con mis piernas aun temblorosas por el ascenso, murmuré en voz alta: “¡Increíble! ¡Qué visión tan increíble y gloriosa!”

Fred caminaba entre los árboles, deslumbrado por el espectáculo, cuando la rama de un oyamel se quebró y cayó al suelo cargada de mariposas. Entre los insectos muertos, Fred identificó una mancha blanca y una etiqueta con un número distintivo: PS 397. Aquella mariposa era la prueba de que los Urquhart tenían razón y la primera prueba sólida de que las mariposas monarca recorren miles de kilómetros cada año en una migración asombrosa. La mariposa, como pudieron comprobar después, había sido etiquetada por un estudiante de 14 años de Minnesota llamado James Street. Alentados por su profesor, él y otros compañeros habían participado en la campaña de etiquetado y cuando miró los registros comprobó que efectivamente, la mariposa PS 397 había sido etiquetada por él en agosto de 1975 y que el insecto había recorrido más de 3.000 km en aquellos meses. 

Esta maravillosa historia, que ahora ha sido olvidada, ocupó la portada de National Geographic en 1976, en la que aparecía Catalina Aguado rodeada de miles de mariposas en un lugar que la revista no revelaba. Lo extraordinario del asunto es que durante los siguientes años, los Urquhart y otros muchos científicos estudiaron a las monarcas en estos santuarios de México y no encontraron más etiquetas, lo que da una idea de la suerte que tuvo Fred aquella mañana. La migración ha sido ampliamente documentada después por otros muchos métodos y el trabajo de aquellos pioneros no solo sirvió para descubrir su extraordinario viaje, sino para que el gobierno mexicano protegiera los lugares donde estas criaturas pasen el invierno. Aunque ahora, por otras muchas circunstancias, su supervivencia se está viendo amenazada. 

Más info: Flight of the Butterflies

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El ser humano no fue el primer agricultor de la historia

El ser humano no fue el primer agricultor de la historia

Los seres humanos empezaron a criar selectivamente diversas plantas y animales para utilizarlos como comida, como materiales para vestir y como medios de transporte hace ya unos 10.000 años.

Sin embargo, los humanos no fue la primera especie que inventó la agricultura.

Hormigas

Las hormigas se adelantaron a los humanos, concretamente algunas especies de hormigas que empezaron a cultivar hongs como comida hace millones de años. Algunas hormigas incluso crían a otros insectos, como los áfidos.

Al menos se estima que hace 45 millones de años que las hormigas son capaces de hacer estas cosas. Hay al menos siete casos diferentes de hongos que han sido domesticados por las hormigas cultivadoras de hongos, entre las que** se encuentran más de 200 especies en 13 géneros**.

El ejemplo más importante de hormiga en este caso es la hormiga podadora u hormigas cortadoras de hojas, que moldean auténticos ecosistemas neotropicales con la masa de las hojas que cosechan.

Las hormigas cortadoras de hojas, como su propio nombre indica, se dedican a cortar y masticar hojas y otra vegetación la mayor parte del tiempo. Tal y como abundan en ello Jonathan B. Losos y Richard E. Lenski en su libro Cómo la evolución configura nuestras vidas:

Las hormigas forrajean selectivamente buscando hojas que fomenten el crecimiento del huerto de los hongos. La matriz del huerto la componen los hongos y el substrato vegetativo que las hormigas obreras obtienen del exterior del hormiguero y luego lo integran en el huerto de hongos.

Con varios millones de obreras por nido, una colonia de hormigas cortadoras es capaz de recolectar aproximadamente media tonelada de vegetación por año, y todo gracias a un sofisticado sistema de coordinación y comunicación basado en sustancias químicas.

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Un pene extralargo para tener sexo sin salir de casa

Los cangrejos ermitaños tienen miembros más grandes para evitar que otro les usurpe su concha durante el coito

Imagen del cangrejo ermitaño de la especie Coenobita compressus

Imagen del cangrejo ermitaño de la especie Coenobita compressus – Hans Hillewaert / Wikicommons

 

Los cangrejos ermitaños utilizan las conchas de los caracoles para proteger sus blandos abdominales y asegurar la humedad de su cuerpo que, de otra manera, se secaría hasta su muerteen menos de 24 horas. Sin embargo, hay momentos en los que estas «casas portátiles» son más un estorbo que una ventaja, como durante la cópula: en esta situación, otros cangrejos aprovechan para robar estos hogares a los ocupados amantes, lo que puede suponer una condena. Pero la naturaleza es sabia y esta especie ha desarrollado un mecanismo para protegerse de las ursurpaciones: penes más grandes cuanto mejor es la concha.

Un nuevo artículo en la revista « Royal Society Interface» plantea una nueva hipótesis: algunas especies de cangrejos ermitaños machos desarrollaron penes sustancialmente más largos para que puedan aparearse sin tener que aventurarse demasiado lejos de sus conchas. Así lo afirma Mark E. Laidre, un biólogo del Dartmouth College en New Hampshire, quien ha titulado su tesis como «partes privadas para propiedad privada».

Laidre, quien ha estado estudiando durante una década diferentes especies de cangrejos ermitaños, sobre todo la especie Coenobita compressus, explica que las conchas son un recurso valioso y limitado, la posesión más preciada de estos especímenes. En el caso de la Coenobita compressus es más relevante, ya que se dedica a adaptarlas a su cuerpo, tallando la concha por dentro las partes duras durante meses para liberar más espacio y hacer más «cómoda» la estancia. Las conchas son tan importantes que los cangrejos ermitaños pelean a vida o muerte por ellas, incluso se roban de forma despiadada, ya que son cruciales para su supervivencia.

La imagen de la derecha muestra una cáscara de nerita scabricosta totalmente tallada por un cangrejo ermitaño terrestre (Coenobita compressus)
La imagen de la derecha muestra una cáscara de nerita scabricosta totalmente tallada por un cangrejo ermitaño terrestre (Coenobita compressus) – Mark E. Laidre

Inspirado por Charles Darwin, quien quedó maravillado con el miembro de los percebes (ocho o nueve veces su tamaño para poder fecundar lo más lejos posible), pensó que algo similar podría haber llevado a los cangrejos ermitaños a desarrollar la longitud de sus penes. «En teoría, los penes más largos podrían permitir a las personas contactar con sus parejas sexuales mientras al mismo tiempo mantienen un control seguro de sus propiedades con el resto del cuerpo, protegiendolas así contra los ladrones mientras tienen relaciones», afirma Laidre.

Por ello, comparó los órganos sexuales masculinos con calibradores electrónicos de nueve especies diferentes, teniendo en cuenta el grado de elaboración de la concha. Sus experimentos apoyaron su teoría inicial: Coenobita compressus tenía la proporción más grande de pene con respecto a su tamaño corporal (que mide algo más de la mitad de lo que mide su cuerpo entero). Un pariente cercano, conocido como Coenobita perlatus solo hace una pequeña remodelación de la concha, y tiene una proporción de aproximadamente 0,5, que es aún más grande que la de Coenobita clypeatus, que apenas remodela su concha y cuyo pene es aproximadamente como un tercio de su cuerpo longitud.

Macho de la especie Coenobita compressus, que modela mucho su concha, despojado de esta. La fecha señala la longitud de su pene
Macho de la especie Coenobita compressus, que modela mucho su concha, despojado de esta. La fecha señala la longitud de su pene – Mark E. Laidre

Por último, está el cangrejo de los cocoteros, la especie más grande del mundo -pesa de media unos cuatro kilogramos- y que solo usa conchas cuando es joven. El abdomen de los cangrejos de los cocoteros se recalcifica a medida que envejecen, por lo que no tienen necesidad de conchas protectoras cuando están completamente maduros. Así, estos especímenes presentan los penes más pequeños de todos, menos del 20% de su tamaño corporal. Laidre sugiere que esta especie de cangrejo no tiene ningún riesgo de perder su propiedad privada y, por lo tanto, la selección natural no le dotó de un mayor tamaño del pene.

Laidre espera que su hipótesis sea más general y sea extensible a otras especies además de los cangrejos ermitaños. «Obviamente, la mayoría de las otras especies no usan conchas, pero tienen recursos externos que no forman parte de su cuerpo», explicó para «The Scientist». «Hay cosas que son valiosas y que están tratando de defender. Lo intrigante de esta hipótesis es que el centro de esto es que hay unacompensación inherente en la evolución entre dedicar recursos a una cosa y dedicar recursos a otra», concluye.

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Los pingüinos gays de Australia

SÍDNEY, Australia — Era una colonia de pingüinos jóvenes, y todas las parejas —excepto una— estaban formadas por padres bastante malos.

Dejaban de atender sus nidos, iban a nadar o jugar y, por eso, los huevos abandonados se enfriaban y cabía la posibilidad de que nunca eclosionaran. Esto era normal para los pingüinos inexpertos y a los encargados del acuario no les preocupaba. La siguiente temporada de apareamiento sería mejor.

Sin embargo, una pareja era extraordinaria. No porque fuera la única pareja gay de la colonia, sino porque parecía que Sphen y Magic serían padres grandiosos, diligentes y cuidadosos que incubarían sus huevos. Hicieron el nido más grande y se sentaron sobre él de manera constante.

Con curiosidad, los encargados del acuario les dieron un huevo falso a los dos machos. Lo adoptaron. Entonces, cuando parecía que una pareja particularmente negligente de pingüinos heterosexuales iba a dejar un huevo expuesto (las hembras ponen dos, pero generalmente solo sobrevive uno), los empleados del acuario decidieron que se lo darían a Sphen y Magic.

En octubre, el huevo eclosionó. La cría de la pareja de pingüinos gays ahora está paseando por una formación de hielo cerca de los diques para turistas en Sídney.

Cuando Sphen y Magic se hicieron pareja, Australia había pasado por una amarga batalla en torno a si el matrimonio igualitario debe ser legal. El debate sobre el matrimonio igualitario había sacado a flote tensiones personales y religiosas. Estos dos pingüinos gentú (también conocidos como juanito o papúa), que ignoraban el caos político que rodeaba su cortejo, se convirtieron en un símbolo más grande para el país. Si una colonia de pingüinos pudo resolver esto, una nación de seres humanos también podría hacerlo.

Australia es famosa por tener muchas criaturas peligrosas en la tierra y en el agua: algunas de las serpientes y arañas más venenosas del mundo, canguros que parecen fisicoculturistas, tiburones blancos que vigilan a los surfistas. Sin embargo, de pronto, las mayores celebridades animales eran dos pingüinos gays, que sus cuidadores reconocieron con gusto.

“A todos les gustan los pingüinos”, dijo Tish Hannan, directora del Departamento de Supervisión de Pingüinos en el acuario. “Son muy pícaros”.

“No son como los tiburones”, dijo Amy Lawrie, cuidadora principal de los pingüinos. “Nadie ha tenido una experiencia negativa con un pingüino”.

Los cuidadores de los pingüinos no pueden decir con exactitud por qué uno elige a otro, sobre todo dos tan distintos como Magic y Sphen.

 Magic, un pingüino gentú de 3 años nacido en el Acuario Sea Life de Melbourne, es agitado y juguetón. Va tras los juguetes y cualquier cosa que brille. Saluda a los visitantes.

Sphen, que tiene 6 años y nació en SeaWorld, es más alto y tiene un pico más grande. Es más tranquilo, más serio y le interesan menos los juguetes y los humanos.

Sin embargo, desde el principio quedó claro qué estaban haciendo Sphen y Magic cuando se conocieron un día de verano en el Acuario Sea Life de Sídney.

Primero, como acostumbran los gentú, comenzaron a hacerse reverencias.

Se trajeron guijarros elegidos con cuidado para el nido que esperaban construir juntos. Si alguno de los dos no hubiera estado interesado habría rechazado el guijarro: lo habría aventado con el pico. Sin embargo, cada uno admiró los guijarros que el otro traía.

Lawrie lo describió como “consentimiento”.

Después comenzaron a cantar. Uno cerca del otro, se cantaron hasta que aprendieron a reconocer sus voces.

“Veíamos que Magic iba a su lugar y buscaba a Sphen. Lo llamaba y Sphen corría hacia él y le hacía una pequeña reverencia para después cantar también”, dijo Hannan. “Se eligieron. Así de simple. Ahora tienen un vínculo”.

Otros miembros de la colonia de 33 pingüinos aún estaban coqueteando. Las aves más jóvenes tienden a tomarse su tiempo para elegir a su pareja.

“Estaban reconociendo varios llamados y hacían reverencia a varios pingüinos”, comentó Hannan. “Era algo que no hacían ni Sphen ni Magic. No estaban interesados en otras aves de la colonia”.

Por eso no fue sorprendente que los dos se prepararan para incubar un huevo.

“Sabíamos que comenzarían a recoger piedras”, dijo Hannan. “Y también que construirían el mejor nido”.

Cuando llegó el huevo, Sphen y Magic tomaron turnos para sentarse sobre él durante veintiocho días.

Los cuidadores de los pingüinos tuvieron un debate.

“El equipo de cuidadores de pingüinos tomó la decisión y nadie se opuso”, dijo Lawrie. “Es genial que dos pingüinos quieran formar una pareja, sin importar de cuáles se trate”.

Alertaron a los directores del acuario que habría dos pingüinos machos con crías. Los ejecutivos del acuario los aceptaron.

El acuario publicó un video de los pingüinos, en el que se les ve cantarse. También hay un video en el que están haciendo su nido de guijarros.

Los visitantes ahora solo vienen a ver a la nueva pareja de padres gays y les preguntan a los guías cuáles son los pingüinos homosexuales.

Hubo quienes se rehusaron a usar la palabra “gay”.

“Las palabras ‘poco natural’ se usaron mucho”, dijo Samantha Antoun, encargada de relaciones públicas del acuario. “La gente dijo que no deberíamos decir que son gays porque quizá solo son amigos”.

Los cuidadores de los pingüinos dijeron que no adoptarían una actitud política respecto a los pingüinos.

“No vamos a desalentar la compañía de nuestros pingüinos”, comentó Lawrie. “El amor es el amor”.

La primera señal de un buen padre gentú es que son capaces de reconocer que un huevo eclosionó y que la cría poco a poco está saliendo del cascarón. Esto puede tomar días. Sphen y Magic se dieron cuenta de inmediato.

“Cuando saca la cabeza puede comenzar a hablarles a sus padres, y Magic y Sphen lo reconocieron y comenzaron a cantarle al huevo incluso antes de que eclosionara”, dijo Hannan.

Su cría —que por ahora se llama Sphengic— nació un viernes y pesó 91 gramos. Fue la única cría que salió de todos los huevos de la colonia.

Los pingüinos gays de Australia

Sphengic CreditAcuario Sea Life de Sídney

Durante los primeros meses de vida, una cría se queda cerca de sus padres. Sphen y Magic la alimentaron y le cantaron. La metían a la cama de noche. La cría necesita tener la cabeza en dirección a los padres cuando duerme debajo de ellos, para que los padres puedan usar sus picos para mantenerla en la posición adecuada.

Como cualquier pareja, Sphen y Magic enfrentaron desafíos, la mayoría relacionados con su diferencia de edad.

“Magic es el más joven, e intentó deshacerse de sus deberes como padre durante los primeros días de la pareja”, dijo Hannan. “A veces parecía decir: ‘Tú alimenta a la cría hoy’ y se iba a nadar”.

No obstante, poco a poco aprendió a compartir los deberes. Cuando Magic alimentaba a la cría, Sphen venía a cantarles.

“Cantaba para animarlo”, comentó Hannan. “Para que Magic supiera que estaba haciendo lo correcto”.

Ahora la cría de tres meses ha crecido casi por completo. Él o ella todavía no tiene un género ni un nombre permanente. Los órganos reproductivos de los pingüinos son internos, así que el sexo solo puede determinarse mediante una prueba de sangre cuando alcanzan la madurez. La orientación y la identidad no son los desafíos más apremiantes de Sphengic.

Una mañana reciente, Magic estaba jugando con otros miembros de la colonia, y Sphen estaba cuidando a Sphengic, que está apartado de la colonia en un pesebre. Rita, otro pingüino, se acercó demasiado. Sphen aleteó y la golpeó un poco con su pico. Sphengic, que aún está desarrollando su personalidad, estaba ocupado comiendo hielo.

Ese día almorzaron sardinas y calamares.

Los cuidadores de los pingüinos dijeron que no piensan mucho en la política que rodea a Sphengic. No obstante, ven que está inspirando a los visitantes.

“Los pingüinos nacen con la capacidad de criar polluelos desde el inicio hasta el final, sean machos o hembras, y esa es una idea muy interesante que tener en mente”, dijo Hannan. “Somos iguales”.

Muchos de los otros pingüinos están buscando nuevas parejas para la siguiente temporada de apareamiento. No obstante, Sphen y Magic siguen juntos. Hace poco, Sphengic comenzó a aprender a nadar. Sphen y Magic aleteaban cerca de ahí, listos para zambullirse.

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Encuentran formas de vida desconocidas bajo un kilómetro de hielo en la Antártida

Investigadores han hallado altas concentraciones de bacterias en un lago subglacial, a pesar de la oscuridad, las bajas temperaturas y las altas presiones

Los investigadores taladraron un orificio de 1.060 metros de profundidad para acceder al agua del lago Whillans, en la Antártida
Los investigadores taladraron un orificio de 1.060 metros de profundidad para acceder al agua del lago Whillans, en la Antártida – Kathy Kasic/salsa-antarctica.org

Resulta sorprendente lo poco que sabemos sobre los seres vivos. No solo porque solo conozcamos menos de la milésima parte del uno por ciento de todas las especies, ni tan siquiera porque recientemente se constatara que existe uninmenso mundo perdido de microbios en las profundidades de la corteza del planeta. Además de eso, apenas hemos comenzado a explorar los lagos subglaciales de la Antártida, que acumulan el 7 por ciento del agua de todos los lagos, y que hemos visto que están habitados por microbios poco conocidos. Pero eso no es todo. El futuro podría ser todavía más sorprendente. Hemos descubierto que la inmensa mayoría del agua del Sistema Solar está bajo el hielo de las lunas heladas, como Encélado o Europa, en enormes océanos fríos y salados. O, incluso, en lagos subglaciales marcianos. ¿Estarán estos lugares habitados por alienígenas?

Una forma de comenzar a averiguarlo es explorar los lagos que existen bajo el hielo, aquí en la Tierra. En 1999, el investigador John Priscu, de la Universidad Estatal de Montana, en Bozeman (EE.UU.), dirigió una investigación que sorprendió al mundo al hallar vida en el hielo de la Antártida, a 3.600 metros de profundidad, apenas cientos de metros por encima del lago Vostok, el sexto lago con más volumen del planeta. En 2013, una expedición dirigida por este investigador logró perforar el hielo y alcanzar el agua del lago Whillans, a 800 metros de profundidad, y encontrar la presencia de multitud de microbios. Ya este miércoles, Priscu volvió a Estados Unidos después de perforar el hielo sobre el lago Mercer, a 600 kilómetros del polo sur, y de encontrar una gran abundancia de microorganismos en su agua. Los trabajos de esta última expedición serán fundamentales para entender cómo es la vida bajo la Antártida, y cómo podría ser en mundos como Encélado o Europa.

«Todavía tenemos muchos datos que procesar, pero puedo decir que estamos encantados de comprobar que el lago alberga alrededor de 10.000 bacterias por mililitro de agua», ha explicado Priscu a ABC. Además de investigador en la Universidad Estatal de Montana, dirige el equipo « Subglacial Antarctic Lakes Scientific Access» (SALSA), para estudiar los lagos subglaciales.

Ubicación del lago Mercer
Ubicación del lago Mercer– Wikipedia

Aunque en el agua de los océanos puede haber 100 veces más microorganismos, es sorprendente que la vida sea tan abundante en este mundo perdidosituado bajo una corteza de hielo de kilómetros de espesor, sumido en la oscuridad, el frío y las altas presiones. ¿Por qué debería importarnos? Porque esto indica que hay muchos seres vivos viviendo bajo el hielo de la Antártida, un continente una vez y media más extenso que Estados Unidos y que alberga más de 400 lagos subglaciales. También nos dice que la vida podría ser capaz de existir en Marte o en las lunas heladas del Sistema Solar, y que quizás deberíamos mandar naves para buscarla.

¿Qué vive bajo el hielo de la Antártida?

En el lago Mercer las bacterias son tan abundantes que, según Priscu,es incluso posible que haya animales, como tardígrados (también conocidos como osos de agua): «Vamos a echar un buen vistazo en busca de organismos superiores, como animales… Pero no lo averiguaremos hasta dentro de un par de meses», ha dicho en una entrevista para Livescience.

Muestras de agua extraídas del lago Whillan, en la Antártida
Muestras de agua extraídas del lago Whillan, en la Antártida– Salsa-antarctica.org

Además de eso, los investigadores están haciendo estudios para comparar las características de los dos únicos lagos subglaciales explorados en la Antártida, el Whillans y el Mercer. En concreto, en esta última ocasión extrajeron testigos de sedimentos, analizaron la naturaleza de la materia orgánica y estudiaron la presencia de metano, entre otras cosas.

Un pozo de un kilómetro de profundidad

Hacer esta investigación ha sido muy difícil: «No nos metimos en este negocio porque fuera fácil», ha reconocido John Priscu. Un equipo de 25 científicos se desplazó a la Antártida para hacer un pozo de 30 centímetros de diámetro y 1.068 metros de profundidad en el hielo. «Hicieron falta casi cuatro días para poner el taladro a funcionar y realmente pensamos que no íbamos a lograrlo», ha recordado el investigador. Finalmente, lograron recoger 60 litros de agua del lago, que se encontraron a una temperatura de -0,6 ºC, y perforar los sedimentos de la corteza continental situada debajo, en la parte inferior de una capa de agua de 15 metros. Por último, introdujeron un rover de exploración y tomaron imágenes en la oscuridad.

Aunque la investigación aún está en sus fases iniciales, los científicos ya han descubierto varios hechos sorprendentes. Por ejemplo, que el agua tiene altas concentraciones de gas y de burbujas, y que en los sedimentos hay micro-fósiles que indican que el océano invadió el área hace más de un millón de años.

Un mundo de ríos y lagos bajo el hielo

En general, Priscu considera que el complejo de 400 lagos que existe en la Antártida forman un ecosistema único, situado entre el hielo y la corteza continental. «Siempre he propuesto que toda la placa de hielo es como un gran humedal, con ríos y lagos», dijo Priscu en Livescience. Algunos ríos tienen un área mayor que el Amazonas, aunque con menos agua», añadió.

Bajo la Antártida existe un mundo de lagos y ríos
Bajo la Antártida existe un mundo de lagos y ríos – Sebastian Göller

Paradójicamente, si la superficie de la Antártida es el lugar más frío y seco del planeta, su interior es también la mayor reserva de agua dulce de la Tierra, con el 70 por ciento de toda ella. «Sencillamente, no tiene sentido que no haya vida ahí abajo. Y ahora lo hemos demostrado», según Priscu. Y no solo eso: este lugar es también, en opinión de este investigador, «el mejor análogo para nuestros trabajos en el Sistema Solar». Esto será crucial para entender, por ejemplo, qué tipo de vida existe o existió en Marte.

Con todo, las profundidades de la Antártida se conocen menos que el propio planeta Marte. Quizás por eso una de las cosas más esperadas es explorar el lago Vostok. Esta inmensa masa de agua, de 5.400 kilómetros cúbicos y 1.000 metros de profundidad, está situada bajo una capa de hielo de cuatro kilómetros. Se trata, además, de una zona muy elevada cuyas temperaturas medias son de -55 ºC. Por ello, perforarla no será fácil ni barato. «Harán falta importantes preguntas científicas para conseguir financiación. Ahora mismo necesitamos ir poco a poco. Una vez que procesemos los datos de los lagos Mercer y Whilland, daremos el próximo paso», ha dicho John Priscu.

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