Tres espacios, poemas de Fernando Trejo

Tres espacios, poemas de Fernando Trejo

Toda intención de crimen comienza con el filo de un cristal.

Y tu casa está muerta. 

Una casa con muros de filosas vértebras. 

Una casa con esqueléticas botellas de cristal atadas 

a los cementerios de la barda. 

Una casa que podía rebanar el golpe. 

Que significó, para muchos, una muerte amputada. 

Hay casas que tienen bardas que no dividen nada, 

y que dan a paredes tan altas que el sol

apenas cabe. 

Y el miedo, que ha vivido en mí, atado a un ramillete de canas, 

alega siempre al recuerdo de los pájaros que 

atesoraban tu arroz desperdigado en las comisuras del patio. 

No he tenido más respuestas. 

Tengo que, 

en el amplio terreno de la incredulidad, 

mandar a colocar metros de concertina 

por donde ya no se cuele más su canto, 

ni jóvenes estrepitosos

y bellos como el muchacho albañil

que riega con negro arroz tu cuerpo, 

que calla con paletadas un gorjear

de pájaros invisibles. 

 

 

8. INT. CASA DE CHAPULTEPEC / NOCHE

En la pared de mi casa, 

se dibuja poco a poco una figura 

por los resquicios de la lluvia. 

Una gotera cuela su furia por las carpetas de cemento. 

Cabe su esencia. 

Cava con sus manos de agua pozos de humedad. 

Por ahí asoma el ojo de mi abuela. 

Los hoyitos de su risa. 

Es un milagro que Dios la dibuje tan perfecta. 

Las líneas de su voz se filtran por la esquina. 

Me llama. 

Yo sostengo 

entre mis manos 

sus manos muertas y frías. 

Le acomodo el rosario 

con el que compartió la vida desde que soy un niño. 

En cada cuenta de madera 

aparecen sus huellas al centro de la cruz, 

donde una medalla de San Benito ora por los hijos que dejó. 

Yo no sé si la pared de mi casa 

sepa de la juventud de mi abuela 

y su mirada triste. 

Yo no sé si la humedad 

sea también una forma de su llanto a lo lejos. 

El punto aquí 

es el milagro de su aparición. 

El remanso 

donde cupe alguna vez entre sus manos. 

 

 

11. INT. PASILLO DE LOS DEPARTAMENTOS / TARDE (FLAHSBACK)

Era una cosa de primos. 

Nadie nos dijo que llegaría la abuela a vernos. 

Que repartiría Snickers y Paletas Payaso. 

Que su dinero sería distribuido entre los siete que éramos. 

Que nuestro resfriado se curaba con paletas de melón. 

Que nuestros miedos se apagaban 

después de encender, en su buró, las lámparas. 

La cosa era tocar un teclado 

y cantar villancicos de memoria. 

Era moldear nuestra niñez con barras de plastilina. 

Era crecer como muñecos de hule espuma 

en una tina de acero. 

En el pasillo un set, ella nuestro público.

 

—Fernando Trejo

 

 

Fernando Trejo (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 1985). Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Alonso Vidal 2018, con el libro La abuela está en la casa porque he visto su voz (IMCA-Cuadrivio, en prensa). Los poemas aquí publicados pertenecen a este libro. Coordina el Colectivo de Arte y Cultura Carruaje de Pájaros. 

Revista

De Foucault a Nietzsche: el mapa filosófico de la obra Spinetteana

De Foucault a Nietzsche: el mapa filosófico de la obra Spinetteana

Luis Alberto Spinetta fue, ante todo, un artista generoso. Lo fue con sus “colegas” músicos del rock argentino, apadrinando a varios de ellos en su extensa carrera, y colaborando en un sinfín de proyectos y bandas que dejaron un cancionero inagotable para la posteridad. Y fue generoso, además, con la cultura de su tiempo, ya que transformó al pop y al rock en una herramienta de referencia y cercanía con otras expresiones del arte como la pintura, la danza, la música clásica y la filosofía. A continuación, una revisión primaria de los autores y pensamientos que influyeron de forma decisiva en la obra del “Flaco” a través de su carrera y cómo su lírica recoge elementos del pensar filosófico.

Por estos días, el docente de filosofía Darío Sztajnszrajber presenta por distintos países del continente su espectáculo “Desencajados”, en el que mezcla elementos del teatro, el rock y la filosofía. El show comienza con la canción “El anillo del Capitán Beto”, de Invisible (1976). Respecto a su sentido filosófico, Darío señala: “Lo que Spinetta figuró en esta letra, incluso sin proponérselo, es una metáfora del quehacer filosófico: la de ir perdiéndose en un viaje hacia ningún lado, a la deriva de preguntas filosóficas que no descansan cuando alcanzan una respuesta, sino que en realidad buscan desestabilizar respuestas que tenemos normalizadas, para poner en tensión el sentido común”.

El sentido del viaje propuesto por Spinetta en sus letras trasciende esta canción y aquella etapa en Invisible (1973 – 1977), es un elemento permanente en su obra. Un viaje sin destino establecido, que se transforma en una constante invitación hacia el futuro. En alguna forma aparece una posición Nietszcheana en aquel buscar siempre desde el asombro, desde el ser del niño y su inocencia, como aquel estadio más elevado del espíritu humano. Y también se encuentra en aquella negación constante de las certidumbres, la lírica de Spinetta no apunta a verdades ni certezas, es pura apertura.

La verdad es lo más inestable, por eso se le busca. Si fuera aquello que verdaderamente se sabe… ¿no?, medio como que se va cayendo en la medida que se le encuentra.

Luis Alberto Spinetta

Nietzsche nos habló de deplorar las nostalgias y el uso del pasado como discurso defensivo, como conducta acorralada o adoración de monumentos. La vida no puede oler a museo. En definitiva, se trata de un modo de encarar las situaciones que se presentan, de una forma de relacionarse con el futuro o de considerar el presente siempre en tiempo futuro. Y si las almas deploran todo encierro es porque mañana es mejor.

Castaneda y la visión mágica de la realidad

Aquella actitud emocional permanente en la obra de Spinetta, su apertura a generar nuevas preguntas y la inquietud por el futuro, lo llevaron en una etapa de su carrera a sumergirse en el universo simbólico y literario de Carlos Castaneda, antropólogo y escritor peruano, nacionalizado estadounidense, que escribió a partir de su experiencia de conversión en un chamán nahual tolteca, en la década de los 60 del siglo pasado. En la obra de Castaneda, controvertida para la academia, Spinetta encuentra imágenes literarias, conceptos fundamentales sobre los cuales trabajar su música. Así lo explica en una entrevista dada a Monitor Argentino TV en 1988.

“Lo que me pegó fuerte lo traté de imprimir con música en algún momento, tomando pequeñas cosas o cosas sutiles que me impactaron y me daban imágenes poéticas, sobre todo hablando de Castaneda, que es un poco una visión permanente, a partir de que lo leí no me pude desprender. En el último disco (Tester de Violencia, 1988) por ejemplo, hay una imagen que dice que “la mujer sabe el devenir porque ve mirando con el ojo del sur, el ojo mira el magma”, que no es nada menos que la vagina que apunta hacia el centro de la tierra y a través de eso, ve la fuerza real que nos separa o nos reúne de esto (la realidad)”.

“Creo que siempre Castaneda es como una permanencia, pero tomo como quien toma una gota de un mar, no puedo tomar todo eso (toda la obra), no me puedo hacer cargo de semejante cosa”.

Sin embargo, fue el disco Alma de Diamante (1980), de su banda Spinetta Jade, el que estuvo más influenciado por la obra de Castaneda, quien relata que Don Juan, un antiguo sabio tolteca, le enseñó que una vez alcanzada la práctica, cubriéndose el rostro con ambas manos, y en estado de determinada contemplación –o trance–, es posible “Soñar”, o mejor, ver más allá de este mundo físico. Lograr un estado alterado de conciencia. Pues bien, la canción “Con la Sombra de tu Aliado” dice:

“…luego en el desierto ves la verdad
y te sueñas con las manos…”

Absolutamente todo el disco está lleno de imágenes y referencias de la obra de Castaneda, de figuras arquetípicas potentes como las del aprendiz, el iniciado, el doble astral, la vida asceta y el transitar por el desierto, real y simbólico de la vida, los que actúan como corolario de un disco brillante, uno de los puntos altos de toda su carrera y que en lo musical lo hizo explorar en un estilo más cercano al jazz y el rock progresivo.

Foucault y Deleuze: sobre el cuerpo, la cultura y el poder

El ya citado disco Téster de Violencia (1988) representa un hito temático en la obra de Spinetta, ya que sitúa como eje de sus letras la cuestión de la violencia. Se hace evidente la influencia que tuvo el filósofo francés Michel Foucault en esta etapa de su obra, en particular el libro Vigilar y Castigar (1975). De igual manera, Gilles Deleuze y su concepción de sociedades de control ayudaron a forjar una etapa en la obra del “Flaco” que dejó de lado las expresiones y temáticas que habían sido parte de su lírica tradicional. Así lo explica Eduardo Berti en su libro Spinetta: crónica e iluminaciones (1988), donde señala:

“La temática del cuerpo, eje central de Téster de violencia, resulta novedosa para alguien como Spinetta, que durante mucho tiempo le cantó al alma, e incluso bautizó a uno de sus mejores discos como Alma de diamante (1980). Este cambio fue simétrico, además, al hecho de que el Flaco pasó de leer con devoción las obras de Antonin Artaud (para quien el cuerpo es la cárcel del alma) a los textos de Foucault (para quien el alma es la cárcel del cuerpo)”.

El “Flaco” había dejado de lado ese lenguaje literario, poético, simbólico, marcado por imágenes metafóricas y profundas que había desprendido de los textos de Castaneda, para poner en juego ahora la cuestión concreta del cuerpo y el poder. Cada uno de nosotros es un elemento de poder, una forma de testear individualmente cuál es el poder que estamos dispuestos a ejercer, diría en una entrevista posterior. Así lo expresa una de las canciones ícono del mencionado disco del año 88’, titulada “La Bengala Perdida”, que trata sobre el caso real de asesinato del aficionado Roberto Basile durante un partido de fútbol al ser quemado por una bengala arrojada desde la tribuna del bando contrario.

“…Adentro queda un cuerpo
La bengala perdida se le posó
Allí donde se dice gol…”

“… Bajo la herencia la inmortalidad
Cultura y poder son esta porno bajón
Por un color, sólo por un color
No somos tan malos ya la cancha estalla en nada…”

La cercanía de Spinetta con el pensar de las filosofías posestructuralistas de la época, la comentó en aquella entrevista para Monitor Argentino TV (1988), donde señala:

“…emparentado con Foucault, por ejemplo en un libro como Vigilar y Castigar, que me parece es una introducción al Psicoanálisis realmente en serio, y por más que no te vayas a psicoanalizar, me parece fabuloso leerlo porque es verse a uno mismo desde el punto de vista de lo que hemos creado como norma represiva entre todos. La profunda inocencia que hay en el fondo de toda gran represión, son manojos de carnes que andan ahí, ninguno logra más que ser una cruz… ¿no?”.

Si mientras en aquellas composiciones primeras del joven Spinetta la cuestión central estaba vinculada a temáticas clásicas de la metafísica, como es el caso de “Barro tal vez”, canción que escribió a los 15 años, y que manifiesta en uno de sus pasajes:

“…Si quiero me toco el alma
Pues mi carne ya no es nada.
He de fusionar mi resto con el despertar
Aunque se pudra mi boca por callar”,

El Spinetta de los 30 y 40 años puso en medio de su lírica la cuestión social, el peso de la reproducción cultural de la opresión y su expresión en el cuerpo. Es un Spinetta más militante en lo musical, cuestión que se plasmará de forma incluso más clara en su participación posterior en movimientos que fomentaron el uso del cinturón de seguridad y el respeto vial en Argentina.

Heidegger: No te busques ya en el umbral

“Actualmente estoy abierto a la pregunta por el ser, es una cuestión de mi interés por estos días”. Así declaraba Spinetta en una entrevista a principios de la década de los 2000 al ser preguntado por el sentido de sus letras en ese momento. Y en efecto, el disco Para los árboles del año 2003, dedicado a la en ese entonces recientemente fallecida María Gabriela Epumer, estuvo inspirado por el pensamiento del filósofo más importante del siglo XX en occidente, Martin Heidegger. Los vínculos de Spinetta con el maestro alemán superan lo relacionado con este disco. Ambos autores entendieron la poesía como el más adecuado lenguaje del ser, y entendieron que el sumergirse en la naturaleza, como ejercicio existencial, es una de las pocas instancias donde el ser humano se puede enfrentar con el sentido trascendental de su existencia. Mucho de esto está plasmado en el disco Para los árboles (2005), pero también en otras épocas de su obra.

En la canción “No te busques ya en el umbral”, del disco Los niños que escriben en el cielo (1981) de Spinetta Jade, se desarrolla una bellísima reflexión en torno al límite, real y simbólico, entre el exterior y el interior. El afuera y el adentro. Lo que está dentro del hogar y el jardín. En medio de esto, la cuestión del ser.

“….Tu ser sin querer se abrirá de la luz,
se irá sin saber que lo amaban…”

“…Perdido en el mundo tu ser te dolerá al fin,
ombligo de piedra marcado.
No te busques más
en el umbral
para que sepan la forma de tu alma
y que siga la melodía…”

Las temáticas existenciales vinculadas a la cotidianidad siguieron siendo una constante en los discos de Spinetta durante la década del 2000, como es el caso de Camalotus(2004), que contiene canciones que no alcanzaron a ser incluidas en el disco anterior Para los árboles, en “Pan” (2005) y en Un mañana (2008), el que sería a la postre su último disco de estudio.

Un poco loco, muy en serio

La obra de Luis Alberto Spinetta, en toda su extensión, fue criticada por ser demasiado críptica, difícil de seguir y entender. Y no es sólo por las complejas estructuras armónicas que contenían sus canciones, sino también por el carácter en extremo metafórico de sus letras, sus contenidos y el gran número de referencias que hizo a otras manifestaciones artísticas y literarias. Un buen resumen de la obra de Spinetta, que intente rescatar los pensadores fundamentales que inspiraron sus canciones, debería tener una extensión muchísimo mayor a la de este artículo, pues es imposible dejar de lado el enorme aporte autores del psicoanálisis como Freud y Jung, de artistas plásticos como Van Gogh y Dalí, de referentes orientales de la meditación como Lü Dongbin y, cómo no, del fundamental poeta Antonin Artaud. Para todo esto, habrá tiempo y espacio en un próximo especial.

Inmerso en todo este inmenso caudal conceptual y artístico, por el cual algunos lo trataron de loco, Spinetta reflexionó en torno a esta cuestión en una entrevista para Monitor argentino TV, el año 1988 :

“Que te digan loco es alucinante, sobre todo si no estás rematadamente loco y no eres realmente dañino. Y lo veo como que verdaderamente el loco es “la locura el mundo”, un poco. Yo a veces pienso que nosotros, los que aparentemente estamos cuerdos, no solamente que somos locos atenuados, sino que además organizamos nuestra estructura total para no gatillar la locura que se ofrece por la erogación cósmica en sí…”

“…Tarde o temprano ese lenguaje marginal, ese no lenguaje, creo que tiene una estructura absolutamente cósmica que no se puede descartar. El lenguaje de los los locos, mañana será el de los cuerdos”.

-Lo curioso es que en medio de todo esto, Foucault habla en Vigilar y Castigar de la cuestión de la familia y la escuela como lugares de opresión. Vos tenés una familia bien constituida y tus niños van a la escuela, supongo. Y todo eso, ¿Cómo pega?

-Yo lo he compatibilizado con mi vida saliéndome del plano teórico. Un poco todo eso es literatura, pero vivir es otra cosa.

http://culto.latercera.com/

Extracciones: Insistencia del día [Víctor Quezada]

Extracciones: Insistencia del día [Víctor Quezada]

El libro de la esperanza (y la espera), escrito con los ojos de quien sueña –distinto, sin embargo, del libro de los sueños–. Del amor entendido como diferencia, que es una forma política de amar.

El método: escribir por cuarenta días como la primera cosa que haga al despertar (pues toda tarea que se emprenda por cuarenta días queda por siempre). Un libro incompleto (a lo sumo finge comenzar y terminar), que podría ser parte de ese libro pura escritura que –incansablemente otro– todavía no es alguno: el diario abierto, el álbum, “no el último, sino el suplementario, el más íntimo y el más querido”.

Veamos, entonces, los resultados del poema pensado como proyecto, como ensayo, como actitud, como intento, como método, como la Insistencia del día (Komorebi Ediciones, 2018), lo último de Víctor Quezada.

 

 


 

Cubierta Insistencia del día (Víctor Quezada)

POEMÁS EXTRAÍDOS DE INSISTENCIA DEL DÍA (KOMOREBI EDICIONES, 2018)

 


 

 

[Se escriben libros para decir que uno está solo en el mundo]

Se escriben libros para decir que uno está solo en el mundo
que el día se hace más largo cuando uno está solo
se escriben libros para constatar la presencia de las cosas
para decir
……………..estoy por fin conmigo
……………..rodeado por las cosas

José Ribamar Ferreira por ejemplo escribió
………la falta de afecto
………la búsqueda de amor en las cosas
………en la muda carne de las cosas

y sí
…………tal vez haga falta estar solo José
para llegar a decir lo que nos falta
……………………………………………………………….por decir:

los libros –como las ciudades–
………….no comienzan ni terminan
a lo sumo fingen comenzar y terminar o
todo es diferente bajo el sol
aunque cada cosa esté en otra a su manera (puede ser)
………y de manera distinta
………de cómo está en sí misma

ya de largo la pregunta por el libro –llamémoslo así–
“el poema”
ha dejado de ser qué quiero / qué deseo
escribir o
………¿a quién escribo?
………¿a quién contarle
………una maravillosa historia humana?
reemplazada por otra –quizás– definitiva
Ribamar

se escriben libros (cartas de renuncia
………………de amor amenazas
………………de muerte epitafios
………………la larga mamada del discurso epidíctico)
para decir que uno está solo en el mundo
esperando
–bajo los cielos de la ciudad extranjera–
a que llegue la tarde

de pronto –en algún momento– algo cae (¿el sol?)
y nos despierta a la indiferencia del día

¿se puede hacer algo más que luchar por la vida
……..Ferreira / Gonzalo?
allí donde “hacer algo” / “luchar” solo puede entenderse como “decir” o
“escribir” –descoyuntado el cuerpo
………………………………en cama–
convencido de que hago
….la última cosa
….de la vida

…………….descoyuntado el cuerpo
…………….en cama
………desmembrado
………en el cuenco
………de la noche donde
………las cosas
………practican su promiscuidad primitiva

las montañas son de una oscuridad indescriptible
una sola gota de lluvia contiene la historia
de las miradas
………hay mayor sabiduría en la cosa que cae desprendida
del árbol a mediodía del mes más cruel
que en todos los pássaros migratorios

………………………(son distintos saberes though
………………………………………………herencias
………culturales heterogéneas
………el patrimonio inmaterial de una pluma no tiene
………………comparación alguna
………con la fatalidad de las cosas
………–son incomparables quiero decir
………………………………….peras / manzanas recuerda
………………………………o apodrecer de uma coisa
………………………………de fato é a fabricaçao
………………………………de uma noite:
………………………………………………………………seja essa coisa
………………………………uma pêra num prato seja
………………………………um rio num bairro operário–)

……..hasta que de pronto algo cae y se quiebra y nos despierta a la indiferencia del día

a nosotros
los que no nos incorporamos del todo
pegada la cama a la espalda
el brazo adormecido en el rostro
las cicatrices del sueño
………………………………sedientos

…………(el amor
……..a veces
……..llega a ser
……..un objeto / una idea
……..–clara y distinta–
………………………………..bajo el sol).

 

 

 


 

 

[Todo se desprende de la montaña]

Todo se desprende de la montaña

(que es una oscuridad indescriptible)

el reverso de cada cosa y su canto sin destino
el barullo arbitrario de las nubes
en los días de tormenta el mirlo

…………….(entre yo
…………….–el que escribe–
………………..y la montaña
…………descansa el deseo de escribir
…………………………..montaña
……..para que rompa la tierra
…………..se eleve
bajo tus pies)

………………..los incisos entre rayas suponen
………………..un aislamiento mayor
………………..respecto del texto que interrumpen
………………..que los que se escriben entre comas
………………..pero menor
………………..que los que se escriben entre paréntesis

las grúas transportan pesados objetos
alzan pequeñas montañas / montículos
de donde los solitarios se lanzan
en busca de la tarde

estamos recostados sobre el asfalto
todo termina me dices todo
…………….se transforma
…………….en una noche

en pasos regulares / esquemas
luminosos signos discretos
los solitarios imitan la aparente
…………danza del día
la continuidad aparente
…………del sol

……………………un texto puede corresponder
…………como un gorrión
………………………..a los representantes prototípicos de la categoría
…………..(los pássaros)
………………………………..pero un mirlo es de una oscuridad indescriptible

entre la multiplicidad
que percibimos como cosa
y su ocurrencia lingüística
……………………descansa
………………………………el pedazo de tierra que nos sostiene
……………………se yergue la montaña
……………………brilla esa cosa
……………………….expuesta a la acción erosiva del tiempo
………………………………………………que llamamos amor
……………………(no llores
………………………….la naturaleza
…………………………dolorosamente ausente
………………..aparece aquí
………………..por un instante).

 

 

 


 

 

[o menos que eso]

…………………………………….o menos que eso
………………………una tibieza preverbal
……………………………..una brisa

aun dormidos
uno sobre el otro en este cuenco oscuro………………..oscuro
……………………………….más que oscuro
…………………………………….claro
aun despiertos en el árbol circula un bosque
infinito y verde
a la hora del crepúsculo

por la extremitas cae el cuerpo
hacia la idea / el instante
……………………………….de su muerte
………………………………………………………………..más allá
………………………………………………………………..de sus extremos

hacia la orilla
que golpea
más allá

pocos motivos hay para caer
…………….–en la desesperación las trampas
…………….del lenguaje o
…………….los peligros de la nostalgia–
……………………………………………aunque algo hay yo te diré
……………………………………………que te conduce a repetir un acto equivocado

…………………………………….el sol cae y la hoja cae
…………………………………….por su propia borda

……………………………………………para sentir que existes
……………………………………..porque eres desdichado por ejemplo

todos los días son todos los días
así como todos los hombres son todos los hombres
pero una hoja nunca
es una hoja
ni todas las hojas

………………..una hoja cae sobre sí misma
………………..de manera distinta a como cae
………………..muerto un pájaro
………………..o en medio
………………..de esta selva selvaggia
………………..un árbol ¿cuándo cae un árbol en la selva?

una hoja cae
y anuncia el colapso del día

 

 

 


 

 

 

La escritura del alba, sonido destinado a perderse con la marcha del día.

§

Abajo, la escritura del tiempo avanza mientras caemos.

§

El canto de los pájaros transporta el rumor de las cosas. Sin destino, se embelesa, expande y contrae, llena el cuenco del mundo.

§

Las cosas permanecen en sí mismas, se preparan para contener el sol.

§

Un pájaro –ennegrecido por la luz que asciende– pasa sobre mi cabeza. Es el último vestigio de la noche.

§

Revienta el alba y todo cae en su sitio.
El día finge su continuidad: caótica danza que los solitarios imitan en pasos regulares, esquemas, luminosos signos discretos.

§

Entre la montaña y yo, media un haz de luces, tiempo, mi deseo de decir montaña, para que –al nombrarla– rompa la tierra, se eleve bajo tus pies.

§

La cáscara del cielo resquebraja en arreboles por donde la luz penetra: es el mundo que nace al día.

§

Las grúas giran sin razón aparente, mueven objetos de un lugar a otro, modifican el orden del mundo.

§

El mundo cae. Un pájaro tira del resto de los pájaros.

§

Una nube –pequeña, dorada– posada apenas sobre la línea de la montaña, anuncia la salida del sol, la insistencia del día.

 

 

 


Víctor QuezadaVÍCTOR QUEZADA (Antofagasta, 1983) Ha publicado los libros de poesía Veinte (La Calle Passy 061, 2004), Muerte en Niza (Marea Baja, 2010) y Yoko (Libros del Perro Negro, 2013), estos últimos reunidos el año 2016 bajo el título Marón Americano (La Calabaza del Diablo), además del conjunto de prosas Compost (2013, http://www.compostlibro.org), el relato Bulto (Libros del Perro Negro, 2016) y el libro de ensayos Contra el origen (Marginalia Editores, 2016). En la actualidad, desarrolla el proyecto en línea Diario abierto, disponible en http://victorquezada.cl.

ÚLTIMA EDICIÓN

Dos poemas de Rosa Espinoza

Dos poemas de Rosa Espinoza

nadie me enseñó y no quiero

crecí sin madre

con una abuela adusta

ciega para el reposo

callada para el amor.

 

Como a las hienas

me crece un pene

de miedo ajeno y masculino

de semen enquistado

y deseo de hembra que acicala

sin temor su soledad.

 

Soy la ballena más sola del mundo

no tengo amigos no tengo amantes

canto la noche señera sobre la marina

mis gemidos vibran en decibeles 

con frecuencias mudas.

 

No seré una reina

nadie me enseñó y no quiero

pero camino derecha mirando a todos lados

cuidando despeñar sobre el mismo flanco

alargando mis piernas con tacones

desafiando la inercia del terror

que atesta la calle.

 

No seré una reina

y no quiero

busco un amor rabiosamente tierno

un par de brazos que reafirmen

que soy para mí

que sólo a mí me tengo.

 

LEERTE

Te leo

en el mapa oscuro de tu vigilia

en la trama constelar de tus entrañas

en la piel delgada de mis senos

en la necia insistencia de la lluvia ante tus ojos

en las morusas y el café por la mañana

en la certeza de tu olor.

 

Te leo 

y la angustia se disipa

un enjambre de moscas remonta jacarandas

escampa el agua sobre las calles empinadas

hilos gruesos peinan tu suelo

y yo te leo.

 

Como una consigna contra la muerte

te leo

porque tu voz lame palabras que envisten mi saliva

se vuelven furia, ansia de sueño.

 

Te leo

porque es la mejor forma de acortar

dos puntos sin usar la línea recta

porque contundente descifro tu piel de vocablos

miro en tu pecho abierto brotes de flor con su perfume

te leo porque es seguir tus pasos, calzar tus mocasines

inventar el ritmo de tus piernas rumbo al río

cuando el puente une la quietud con tu cansancio.

 

Te leo 

como la forma más simple de tocarte.

 

ROSA ESPINOZA nació en Mexicali, Baja California, en 1968. Es poeta, narradora, diseñadora, editora y guionista para la televisión universitaria. Su trabajo ha sido incluido en antologías y revistas literarias nacionales y extrajeras. Es propietaria del sello editorial Pinos Alados: Su primer poemario Señero (2014) apareció bajo ese sello, Llevaría tu nombre (poesía en prosa), fue publicado por El Humo Ediciones. En 2017 recibió el Premio Nacional Dolores Castro con Postales de Inglewood (narrativa) y en 2018 el Premio Estatal de Literatura (ICBC) en la categoría de poesía con su libro Cuadernos de la dispersión. Es colabora del Programa Editorial del Cetys Universidad.

Revista

Extracciones: La vida ya superó a la escritura [Tilsa Otta]

Extracciones: La vida ya superó a la escritura [Tilsa Otta]
IMAGEN: RHONA EVE CLEWS, CELESTIAL BODIES (NIGHT WORK) (2018)

 

El jueves 17 de enero, se presentó en Lima el último libro de la poeta peruana Tilsa Otta, La vida ya superó a la escritura, editado por el sello Juan Malasuerte. Les presentamos a continuación una selección de poemas del libro.

 

promocional


 

La hormona de la oscuridad

Un club nocturno no hace un verano
Mas creo en el perreo
Eterno recreo
En la agitación de la masa crítica
Inclinándose ante sí misma
¿Quién no ha soñado con la razón?
Qué bueno
Qué buenos libros tienes
Nunca olvides
Que las páginas porno son inseguras
Activan recuerdos de otras vidas
Y luego no puedes cerrarlas
Nunca nos olvides
Transmitimos el virus del lenguaje internacional del amor
Dioses paganos
Nos dieron la vida pero queremos más
Tengo tres cromosomas X pero quiero +
+ + +
Quiero ser la hormona de la oscuridad
Quiero ver
Quién puede abrir más la boca
Quién tiene la lengua más larga
Más policías desarmados y vueltos a armar
Quién puso un orificio donde había una ley
Un pito donde había un silbato
Histérico deteniendo el tráfico
Los semáforos se ponen rojísimos
Las ventanas a la calle no están funcionando
Nuestros cuerpos
Tienen goteras y bailamos
En una posición etéreopatriarcal es decir
Apenas metafísicamente presentes y las nubes
Muy ocupadas llueven y cómo se vienen
Sobre las alcantarillas con el mohín crítico de bebé en cítricos
Asesinos de turno de todo el mundo
Nos perdonaron la vida pero queremos más
Tengo tres deseos pero quiero +
Todo el genio
Todo el deseo
Quiero ser la hormona de tu crecimiento
Salvar a los compañeros
Vamos a la cama a recuperar sueños
El mundo no deja de observarnos
El editor cubrirá las partes íntimas
Con agujeros negros
Nunca olvides
Que somos relleno del mismo dios de peluche
Que abrazan lxs niñxs cuando tienen miedo
Por suerte hay todo tipo de gente
Amigos imaginarios y amigos de verdad
Gente que cree en unx y por eso somos posibles
Nunca olvides
Que hay planetas en otras vidas

 

Alegría de vivir

Es tan relajante esta posición
Mirando al infinito a los ojos
Sin pestañear
Que se presenta el manto eléctrico
Donde la noche samplea luces del sol
Melodías del cuerpo al estirarse
Personas riendo sin razón
Un selfi intermitente de momentos imposibles
Y su continuación lógica
El perreo inconsútil que transparenta nuestras ánimas
Resueltas en una insólita ecuación
La nueva ola otra vez
Y el tsunami que acabará con la música lenta
Al fin
A él nos debemos en un principio
(Disfruta los días cortos si no te alcanza para pagar los largos)
Hay fiestas de cumpleaños en los vecinos
Dedos congelados en palabras increíbles
Olor artificial de lluvia
Realismo mágico en los dispositivos electrónicos
Desesperada de martha sánchez en todo el barrio
Belleza natural en la euforia de vivir
Más cosas que no diré
Me pregunto qué harían las flores si trabajaran
En qué áreas podrían desempeñarse
Porque son mi modelo a seguir mi referencia más cercana
Estoy pensando en dormir siempre
Porque la alegría de vivir satura los colores y mis ojos
Se desgastan, palidecen, se desgañitan
Y vomitan
Del cielo cae una gota de agua ácida
Mientras este mundo loco de triste es mi patio de juegos

 

El recién nacido observa por primera vez el rostro de su madre
Como un astronauta contempla la tierra desde el espacio
Se reconoce en esa topografía cambiante
La gravedad lo posee
Libera el cordón y se pierde en lo inmenso
Pierdo la conciencia para nacer de nuevo pierdo
La memoria para aprender mi nombre
Esta percepción de no-fragmentación
Ya mi corazón está en otro lado
Hemos brotado del huevo
De un ave del paraíso
Ahora la belleza se reproduce conmigo

 

Que no sabía cómo comportarse cuando el cielo se alejaba
Que su agenda se llenaba de olas
Y su cabeza negra de diamantes negros
Yo hacia ti experimento
Los mejores deseos
Las olas que revientan todo el tiempo
La mitad de la cara contra la ventana
Mi piel electrizada
Las historias que contaste y nos fotografiaban
Los ángeles rugen
Mira sus manos callosas de estibador masturbador
Su piel es negra
Como el sol
Los ángeles rugen
Como el mar negro
Como ese cuento para niños sin ilustraciones
Y el viejo elevador

 

Esta vez pusieron la valla muy alta. Han liberado una cantidad de crueldad y horripilancia humana pocas veces vista. Contemplando el destrozo, la dimensión de los daños, siento la presión, como cuando el hombre araña tiene que sostener un autobús pendiente de un abismo lleno de inocentes con la telaraña de su muñeca izquierda mientras cuelga de la viga de un puente con la telaraña de su diestra, como cuando una mujer tiene que trabajar y al mismo tiempo ocuparse de sus hijos y su esposo, como cuando se requiere fuerza sobrehumana. Siento la presión en el corazón mientras comienzo a escribir y mis dedos cada vez más rápidos intentan resolver todo esto, contrarrestar tanto dolor con algún tipo de belleza exótica que nos haga sentir que aún hay especies hermosas por ser descubiertas, derrames de ríos que limpian el petróleo, apariciones cuyos resplandores cubren tantas desapariciones. Pensando una vez más que solo la poesía podría arreglar este desastre.

 

Accidente de nacimiento

Ruinas de poemas
Nada parecido a palabras
Tampoco a ideas
Escombros de sensaciones de estar a salvo
Huir por no saber comportarse ante la muerte
No huir para aprender a comportarse
Emigrar a otra guerra
Una más familiar
Excavar hasta encontrar
Ruinas de poemas
Donde todo se parece a las ideas
Todo se parece a las palabras
Hay miembros desperdigados
Parientes lejanos
Cadáveres de significados
Ninguno en pie
Todo se mezcla
Nos habla de un pasado glorioso
Ingeniería prodigiosa
Algo tan maravilloso que tuvo que ser destruido

 

Cosas que pienso

Fuego en el agua, cosas que pienso
Los manifestantes muertos queman llantas en la carretera al cielo
Un desorden señorial en el parque automotor
Un núcleo de chocolate con chile brillante
Si haces clic muchas veces en mí
Se abrirá una ventana con vista al mar
En el seno de una familia católica

 


foto tilsa ottaTILSA OTTA VILDOSO (Lima, 1982). Ha publicado los poemarios Mi niña veneno en el jardín de las baladas del recuerdo e Indivisible, con la editorial Álbum del Universo Bakterial; Antimateria. Gran acelerador de poemas apareció en Ediciones Neutrinos (2015), Editorial Pesopluma (2016) y Juan Malasuerte Editores (2016); también es autora del libro de cuentos Un ejemplar extraño (Solar, 2012) y coautora del cómic VA (Contexto Editorial, 2017), en colaboración con Rita Ponce de León. También es artista audiovisual.

ÚLTIMA EDICIÓN

Extracciones: La visita [Alejandro Parrilla y Germán Weissi, eds.]

Extracciones: La visita [Alejandro Parrilla y Germán Weissi, eds.]
POR ANA CLAUDIA DÍAZ

En tiempos en los que, de a ratos, la inspiración parece haberse extraviado o cuando escasean proyectos que deslumbren por su ingenio o innovación, hace su aparición La visita y pone en escena aquello que creíamos perdido o imposible, redoblando la apuesta de las ediciones independientes, abriendo un abanico de nuevas posibilidades para reimaginarnos, redescubrirnos, rehallarnos, reproyectarnos.

Este libro reúne 26 canciones de Loreena McKennitt reinventadas en poesía, cuento y obra visual. Es una edición a cargo de Alejandro Parrilla y Germi Ciccone —y el equipo de Libros Madonna (Reinvención y Veni Vidi Vici) y Libro Tori Amos (Exit 75)—, un dúo maravilloso que viene, desde hace algunos años, ofreciendo propuestas en las que eligen a una cantante y convocan a un grupo de poetas y artistas plásticos a reinterpretar sus temas, a darles un tinte propio.

portada la visita

Es así que en esta antología vamos a encontrar diversas voces y estéticas; en parte, porque lo interesante, justamente, es esa comunión de artistas y sus improntas, y por parte, por el influjo de las canciones, de la experiencia de convivir con un tema que les fue designado para escucharlo, leerlo, pensarlo y escribir o interpretar visualmente una propia versión del mismo.

Acá les compartimos algunos de los poemas editados en el libro.

8 EPITAFIOS PARA MÍ

I.
Acá descansa
Un vivo que se hace el muerto o un muerto bastante vivo
Un marinero que nunca cruzó un océano
Pero siempre fue portador de Costa
Hijo del medio de Ranulfo y Bernardina
Un tornero mecánico
Y una dueña de casa que cortaba el pelo y vendía ropa.

II.
Ni santo ni diablo: humano
Tímido a veces, atrevido otras.

III.
Actor y dramaturgo
El mejor de su generación
El único que le cantó las claras a sus maestros y colegas
Por eso siempre trabajó con mucho orgullo y dignidad
En el under y en el off
Siempre se mantuvo lejos de los chupapijas y los lameculos
Que abundan en el rubro escénico.

IV.
En diciembre de 2007 salió rajando de Chile
Harto de vivir inserto en un sistema político capitalista y neoliberal
Heredado de un tirano dictador
Donde se premia la estupidez humana de los nacidos en cuna de robo
Llegó a la Argentina encandilado por un Neón quilmeño
Que alumbró su camino y siempre le dio luz.

V.
Disfrutó besar, abrazar, acariciar, gozar
Sacarle el manto al cuerpo y a las palabras
Tener buenos amores, buenos amigos y buenos amantes
No le quedó debiendo un peso a nadie.

VI.
Préndele una vela, fúmate uno
Hazle libaciones de miel y vino
Para que su mariposa vuele volada y borracha.

VII.
LO COMIDO Y LO BAILADO
NO ME LO QUITA NADIE.

VIII.
Esto te ha de llegar.

MARINERO MIEL,
SOBRE «HURON BELTANE FIRE DANCE» (PARALLEL DREAMS, 1989)

 

DESIERTA

a mi papá

I

si el cabello es fuego blanco que incendió un paisaje extranjero, que el viento guarde en el hueco de un árbol
este vació de canto

es allá, en la hendidura de una voz donde desierta comienza a creer en un cascabeleo de aire, donde despierta el aroma limonero del silencio y se adhiere a la piel que de la nada nombra: ecos que se filtran en la aridez que no sabe de mañana, ni de un idioma indomable

antorcha de un sueño gladiador

II

me sigo trasladando hacia vos en manadas de registros rotos, en este pastoreo donde renace el ara de sonidos, savia que imagina una tierra nueva en la celebración y su ardor de niño rumiante en la insistencia de una señal desolada

mientras dejo de ser vuelvo a creer, libero el corset del tiempo, me retaceo en los bordes de un género, me extravío. cataleja me busco borrosa en la espera donde desierta soy: saltos de fronteras, cabras desalineadas de su linde conocido, viento que te llama en lo infinito de un instrumento musical de la resta

KARINA CARTAGINESE,
SOBRE «ANCIENT PINES» (PARALLEL DREAMS, 1989)

 

CASA DE ORACIÓN

rogué a cristo por él y por mí
sellé el pedido con un beso
lo soplé como a un panadero
se volvió multicolor en la subida
pedí con tanta fuerza
que se deshizo en el aire
se diluyó en el mar
mi panadero astronauta
debería haberte encorazado mejor
o darte branquias
mi descuido te alejó de la casa de oración

GERMÁN WEISSI,
SOBRE «THE OLD WAYS» (THE VISIT, 1991)

 

EL MAR DESDE LEJOS

El mar desde lejos
mi sombra piensa sobre blanco
un blanco
espuma
nieve
luna el mar desde lejos
continuo
mi sombra piensa
tendida
en el blanco
sobre el blanco
desde el blanco
en el blanco del vértice de la forma
piensa
el mar desde lejos
murmura
arrulla
suena
la sombra en el mar de la luna blanca
la espera sonora del mar desde lejos
suena
la luna
la espuma
la sombra
la sombra
del mar
en la espuma
de la luna
la luna en la sombra de la espuma del mar
el mar
la forma continua
que piensa
que suena
el mar desde lejos
la sombra en la espuma
desde lejos
la sombra
la luna
papeles bifurcados
desde lejos
en continua espera
la luna
en la sombra del mar desde lejos
la sombra de la luna en la espuma desde lejos del mar que suena que piensa

El mar en el vértice de la forma que se hace luna
la luna en la forma de la sombra tendida blanca sobre la espuma
la espuma del papel
bifurcado del mar

el mar

constante
continuo
nacarado
que suena

ahora

que suena
el mar desde lejos

el mar
que suena
me suena
me cruje
me suena

el mar
el mar
el mar

me cruje

MARCELA MANUEL,
SOBRE «STANDING STONES» (PARALLEL DREAMS, 1989)

 

CRUZAR LOS PUENTES

Para cruzar
los puentes del río Guadalquivir
necesita vivir
con pies deshabitados
sin trabajo a horario
su casa ya no es su casa*
porque tiene alas de grulla
a veces de halcón

La brújula la tiró
bajo el alba
para escuchar
los ecos de la noche
el pulso de las cuerdas
que emanan de los mosaicos
árabes
con las raíces de los árboles
avanzan
por los barrios de Andalucía.

En esos recovecos
donde se esconden las sombras
y la ciudad se ha dormido
con pocas estrellas
se funde con los artistas callejeros
son un solo cuerpo que
resiste a los vientos de censura
en las calles

*Verso casi literal de «Romance sonámbulo» de Federico García Lorca.

CECILIA CARBALLO,
SOBRE «SPANISH GUITARS AND NIGHT PLAZAS» (LOST SOULS, 2018)

 

ARTE DE TAPA: OMAR MATADAMAS.
PRÓLOGO: SUSANA PEREYRA.
PARTICIPAN: MAXI MUTI, MARIA INSUA, CECILIA CAPELLA, MARCELA MANUEL, CECILIA CARBALLO, MERCEDES GÓMEZ DELA CRUZ, SEBASTIAN GIANETTI, KARINA CARTAGINESE, EMILIO LARREA, JUAN CRISTÓBAL MIRANDA, NICOLÁS BOLÍVAR, CLARA GRAU, POL AJENJO, DAVID MIEL, ANITA CATANIA, CARITO CRESPO, JULIA WONG KCOMT, UTUTO CACA, PABLO GIMÉNEZ, MARTÍN VILLAGARCÍA, ALEJANDRO ALONSO MARCUCCI, DISHEI MARSE, MATÍAS ARIEL CORREA, MACHI PEREZ, ALDANA ANTONI, SUN COK / ARTE / ARTWORKS & ALEJANDRO PARRILLA.
BUENOS AIRES, ARGENTINA, NOVIEMBRE 2018.
FANPAGES DE LOS LIBROS EN FACEBOOK:
HTTPS://WWW.FACEBOOK.COM/MADONNALIBROS/
HTTPS://WWW.FACEBOOK.COM/TORIAMOSEXIT75/ HTTPS://WWW.FACEBOOK.COM/LAVISITALOREENAMCKENNITT/
LOS PRIMEROS TRES LIBROS PARA LEER ONLINE:
HTTPS://ISSUU.COM/LIBROSMADONNA
ENTREGA DEL LIBRO LA VISITA A LOREENA MCKENNITT (BUENOS AIRES, 2018):
HTTPS://WWW.YOUTUBE.COM/WATCH?V=PVE0TH2PUGC


foto germán weissi y alejandro parrillaALEJANDRO PARRILLA / GERMÁN WEISSI. Nacieron en la Buenos Aires de los 80, se conocieron a finales de los 90 y en los últimos años editaron las antologías colectivas de poesía, cuento y obra visual Reinvención (2013) y Veni Vidi Vici (2015), en homenaje a canciones de Madonna; Exit 75 (2014), en homenaje a canciones de Tori Amos, y La Visita (2018) en homenaje a canciones de Loreena McKennitt.

ÚLTIMA EDICIÓN

Poeta sentado en un sillón celeste

Juan Gil-Albert era un valenciano de zapato blanco y café, de pantalón color barquillo y polo azul claro

El escritor Juan Gil-Albert, en una imagen sin datar.
El escritor Juan Gil-Albert, en una imagen sin datar.

 

El poeta Juan Gil-Albert era un valenciano de zapato blanco y café, de pantalón color barquillo y polo azul claro, el bigote blanco de escobilla y la piel un poco encendida. Así lo recuerdo de una tarde de verano en su casa, sentado en el mismo sillón celeste en el que había esperado durante tantos años la gloria literaria.

—Ando un poco abatido estos días —me dijo—. Últimamente he caído en unas depresiones tremendas, tengo extraños mareos, me he hecho analizar por mi médico y parece que después de todo me ha traído una buena noticia. Me ha dicho que no pase cuidado, que la mía es una enfermedad elegantísima. Se trata de una alergia, tal vez de una alergia al polen de las rosas amarillas.

Su padre era un gran industrial de Alcoy. Gil-Albert se recuerda en los años veinte, camino de Alicante a tomar los baños, vestido de marinerito en un Hispano-Suiza color gris verdoso descapotable y a su lado las señoras con pamelas de frutas con gasas anudadas en la barbilla. Cuando la familia se trasladó a Valencia, Gil-Albert iba al colegio de los escolapios en un carruaje tirado por una yegua que se llamaba Clavellina y allí su primer éxito fue el ser designado para entregar el anillo al cardenal Benlloch, sufragado entre los colegiales con los duros de plata de sus padres. Primero recitó un poema que ensalzaba a aquella eminencia valenciana y luego colocó en su dedo inflado el anillo pastoral. El cardenal Benlloch era un huertano orondo, barroco, enjoyado de pectorales, que causaba gran admiración en las mujeres.

Juan Gil-Albert se matriculó en Filosofía y Letras cuando era un dandi aprendiz de poeta, cliente habitual del bar restaurante Ideal-Room, de última moda, donde tomaba refrescos de estética floral. Por aquel tiempo sufrió un leve vahído de amor y se hizo novio de la hija del rector de la universidad, aunque la alucinación femenina duró muy poco. Pero muy pronto fue inoculado literariamente por Gabriel Miró. El futuro escritor se propuso conocerlo y para ello se trasladó a Madrid.

—Yo tenía apenas veinte años. Me instalé en el Savoy. Llamé a Gabriel Miró por teléfono, oí su voz timbrada, ligeramente pastosa, de las que resuenan en la bóveda del paladar. La cita fue para la tarde. Yo llevaba sombrero duro, traje negro, abrigo inglés semientallado de color canela, botas de charol con suela de antílope, bastón claro y, colgado de una cintilla de moaré, un monóculo inservible montado en una circunferencia de oro.

En casa de Gabriel Miró había muebles robustos, nogales y caobas, nada espectacular ni atildado. Olía a sahumerio. Miró tenía el físico, el rostro natural de su prosa, los rasgos cincelados y la mirada azul, vestido de negro, la mano blanca, los dedos alargados pero no esqueléticos. Me acogió diciéndome: “¿Qué hace usted aquí? Váyase de Madrid, aquí se pierde el tiempo, váyase al campo, a su Alcoy y escriba”. Parecía un desplazado.

Gil-Albert rompió de pronto a escribir en prosa y luego, en 1934, publicó el primer libro de versos. Contra todo pronóstico, cuando llegó la República, aquel joven dandi tomó el partido del pueblo, de aquellos extraños seres que en su dorada niñez había visto moverse dentro de una nube de borra en Alcoy; siguió a su lado durante la revolución de Asturias y al llegar la guerra se alistó en la Alianza de Intelectuales Antifascistas, fue secretario de la revista Hora de España y salió saltando barrancos hacia el exilio.

—En México, un día, me crucé por la calle con el poeta León Felipe. Se detuvo a saludarme. “¿Cómo vas así. Pareces un mendigo?”, me dijo. “Ven mañana a casa”. Un grupo de escritores norteamericanos había girado fondos para remediar situaciones lastimosas entre los refugiados y León Felipe era el encargado de administrarlo. Me dio un cheque. Y, en seguida, con el hambre encima, me fui a una elegantísima tienda inglesa. Me armé de valor y entré. Elegí un suéter, y para llevarlo con él, una leve corbata de foulard, color humo, con pequeñas motas blancas; pedí también productos Yardley, jabón de afeitar, polvos de talco, loción y sales. Luego pagué las compras con un gesto desprendido que había olvidado.

De regreso a España, en 1947, después de ocho años exilio en México, de pronto se vio como el único varón vivo de toda la familia y tuvo que asumir la responsabilidad de dirigir el negocio de casa. Los amigos se echaron las manos a la cabeza. Un poeta hermético, de alma quebradiza como Gil-Albert, cortando el bacalao en el consejo de administración de un gran negocio de ferretería, era cosa de ver. Un esteta que iba por la vida de anarquista grecolatino, firmaba letras de cambio como endecasílabos. Y así hasta llegar a la quiebra en un rapto de inspiración. El poeta contempló la llegada de la ruina con impasibilidad estética.

Juan Gil-Albert se sentó, como si nada hubiera pasado, en este sillón celeste y siguió tejiendo un labrado de sensaciones esfumadas, de siluetas reflejadas en un cristal helado. Veinte años sumergido en el silencio y de pronto un día la nueva juventud descubrió a este dulce ácrata y el éxito llenó de júbilo su jubilación.

https://elpais.com/cultura/

Punto de partida: Un video al límite [acerca de Cinco segundos de horizonte de Mario Montalbetti]

Punto de partida: Un video al límite [acerca de Cinco segundos de horizonte de Mario Montalbetti]
IMAGEN: JEANNETTE EHLERS, BLACK BULLETS (2012)

cinco segundos de horizonte_tapa
Mario Montalbetti, Cinco segundos de horizonte (Jámpster Libros, 2018)

This exists only in our own minds, that is not in any place,
nowhere. Possibly then it does not exist.
John Ashbery, «The System»

La poesía de Mario Montalbetti encuentra en libros como este su mejor aspecto: salir del poema cerrado hacia una estructura expansiva, dedicada a plegarse y desplegarse en pos de una intención más abarcadora. En ese sentido, toda exploración es genuina. Aunque reiterase la palabra «lenguaje» o la palabra «chihuahua», no importa. Salimos del juego de componer un-poema-sobre-la-primavera y entramos en otra cosa; el verso y el lenguaje no se dirigen hacia ninguno de los puertos estandarizados.

Tomé algunos apuntes a partir de mi lectura. No creo que una mirada lineal pudiera ser más útil para recorrer esta obra.

Un video al límite |

El área como tema, como espacio-poema (o poemaespacio) | Pero el lector no es un geógrafo, ni lo es el poeta, entonces el territorio puede contradecirse, no entrar en la ley | No se trata de alquilar u ocupar un espacio reservado para, sino de extender aquel discurso ya usado un poco más; disputarle su valor de única bandera de sentido en cuanto producto inalterable |

El tiempo-poema es otra cosa |

Los griegos: «Ellos midieron el tamaño del ser como un sastre / mide las mangas, el cuello, el tiro de un traje nuevo; midieron / incluso el tiempo que le demoraría al ser vestir bien y convinieron / en que era demasiado largo, hicieron ellos todo eso mucho antes / de que esto existiera». | El espacio no da cuenta de avances ni retornos, [los griegos] podría reemplazarse por [cuando nosotros somos los griegos] y así funcionaría la idea |

La medida anterior a la existencia, espacio del poema |

«la contundencia de un color, es decir, una visión»: el video, espacio del poema | Sin edición, sin efectos más que las interferencias de lo humano, sin errores más que su confusión con la ley | ¿Qué debería decirnos ese color?

«El obstáculo es el mundo»: no el lenguaje o lo que podemos decir del lenguaje; no es el sujeto un filólogo obstaculizado por el deseo que emanan las palabras, erotizado por esa pausa que llamamos «significado», o por la improductividad de una ciencia; lo que el sujeto no puede es atravesar el mundo sin abrir los ojos |

«nada seduce más al hombre que un abismo» |

the element of crime
Lars von Trier, El elemento del crimen (1984)

El sujeto es un filólogo obstaculizado por el deseo que emanan las palabras |

«Los funerales de Atahualpa de Luis Montero. Todo lo que ves / aquí, la religión, el tesoro, la luz que cae, la manta verde sobre / la que yace el inca, el inca mismo, la cornisa asiria, los escara- / bajos que el poeta Cisneros creyó ver en sus orejas, todo es falso». | ¿Y todo lo que no ves? El espacio del poema se reserva como falso, ¿acaso porque en esa anterioridad griega no hubiera valores de opuestos? | Aquí nadie va a usar armas, tranquilos —musita el filólogo-fantasma—, pero el propio autor declaró que «el poema no miente porque arma sus normas», entonces ¿qué es lo falso? |

En El elemento del crimen, film referido en el libro, el detective Fisher adopta el método de comportarse como el criminal al que persigue para llegar hasta él. Todo sucede en una realidad de hipnosis | Así como en el poema «El inspector y la puta» una mujer llama erróneamente al yo «Mr Mundy», Fisher no es Fisher desde un principio ni el sujeto del poema es Mundy y al mismo tiempo lo son. Un Pescador de intra-Mundos recorre el fuera de la ley de lo nombrable; algo así es la poesía |

¿Qué queremos escuchar de él, de su espacio, en un espacio que hace las veces de su espacio? |

the perfect human

 

«Este desierto / horrible se interpone una vez más / entre nosotros». | Lo que se interpone es el acto de percibir el espacio, la conciencia del movimiento y el roce, eso que llamamos escritura cuando se desdobla |

Montalbetti escribe «El peruano perfecto» en un guiño al cortometraje de Leth | La repetición de «El hombre…» como sujeto sintáctico a lo largo del poema construye un cuadro aséptico y zoológico similar al de Leth | Un cautiverio del ser-humano, del ser-peruano, una artificiosidad demandada como naturalidad; una ley, otra vez, que es la misma Ley («The System», diría Ashbery) que no soporta a la poesía |

«Las aves dibujan círculos / cada vez más estrechos.» |

«Y luego sigue con la mirada las evoluciones de / la mancha blanca de saliva deformándose en el aire durante su caída. / Digamos que dura cinco segundos». | El tiempo siempre insuficiente, el parpadeo hipnótico, rozando el pasaje órfico, el poema funda su no-lugar y los surcos de su deseo | Cinco segundos | Luego usted podrá volver a su perfecta secuencia humana |


diego-l-garciaDIEGO L. GARCÍA (Berazategui, 1983). Profesor en Letras. Escribe poesía y crítica literaria. Entre sus publicaciones se encuentran: Fin del enigma (Editorial Municipal de Berazategui, 2011), Hiedra (La Luna Que, 2014), Ruido invierno (La Luna Que, 2015), Esa trampa de ver (Añosluz, 2016), una voz hervida (Jámpster, 2017; en coautoría con Ivankan), Una cuestión de diseño (Barnacle, 2018) y fotografías (Zindo & Gafuri, 2018). Su blog es: http://margendelpoema.blogspot.com.

 

https://jampster.cl

Extracciones: Ciudad modelo [Donna Stonecipher]

Extracciones: Ciudad modelo [Donna Stonecipher]

Los siguientes poemas forman parte de Ciudad modelo, libro de Donna Stonecipher recientemente publicado por Ediciones Liliputienses. La traducción es de Cristián Gómez Olivares.

portada ciudad modelo


 

CIUDAD MODELO (1)

Fue como ir de a poco dándose cuenta un invierno de que hay edificios nuevos creciendo por toda la ciudad, y luego percatarse de que cada uno de ellos es un hotel.

*

Fue como pensar en todas esas habitaciones vacías durante la noche, todas esas habitaciones vacías construidas para contener una ausencia, mientras yaces en tu cama durante la noche, incapaz de dormir.

*

Fue como la sensación de caerse a través de la “o” de “hotel”, así como casi te quedas dormida en tu propia cama, la cama que posees, sorprendida en el último minuto por la propiedad, la propiedad de tu yo completamente-despierto.

*

Fue como entregarse ante tu propiedad de ti mismo e ir hasta la ventana, para mirar hacia afuera todas esas versiones de la palabra “hotel”, sutilmente iluminadas, anunciando sus nómadas ausencias a lo largo y lo ancho de la ciudad.

 

CIUDAD MODELO (2)

Fue como desviarte de tu destino para visitar una ciudad modelo al lado de una mina de hierro, un ejemplo de planeamiento urbano, su muy espaciado alumbrado público arrojando modestos conos de luz sobre la oscuridad de la vida humana.

*

Fue como llegar a la más abandonada de las ciudades modelo y ser incapaz de discernir las características que la hacen una ciudad modelo, debido a que todas sus características ya han sido incorporadas a otras ciudades, debido precisamente a que eran modelos.

*

Fue como manejar con las ventanas abajo por la calle principal de la ciudad modelo donde todas las puertas y ventanas estaban tapiadas, y sospechar que te equivocaste de ciudad modelo, que la nueva ciudad modelo, la ciudad modelo que buscabas, está lejos. Muy lejos.

*

Fue como estar bajo un cono de luz arrojado por ese muy espaciado alumbrado público de la ciudad modelo equivocada, con todas sus ideas extraídas, sus puertas y ventanas tapiadas escondiendo aspiraciones hacía mucho olvidadas para una ciudad modelo.

 

CIUDAD MODELO (8)

Fue como ir hacia alguna parte y salir de una estación del metro que nunca tomamos y ver un letrero que dice “Museo del Azúcar, 500 mts” y de repente cambiar tus planes para el día, también para esa parte donde ibas.

*

Fue como caminar esos “500 mts” con que el letrero anunciaba el Museo del Azúcar y pensar, sólo 500 mts hasta esa dulzura infinita que me merezco, esa parte donde ibas olvidada bajo una cascada de cristales de azúcar.

*

Fue como tomar debidamente el metro para llegar a alguna parte sin saber nada del Museo del Azúcar, sabiendo sólo a donde ibas, sin saber nada del Museo del Azúcar y cómo puede alterar los planes.

*

Fue como caminar 200 m y repentinamente entender entonces la naturaleza del Museo del Azúcar, y girar sobre tus tacones para volver hacia esa parte donde ibas en un principio. Porque su naturaleza es seducir. Y la tuya, renunciar.

 

CIUDAD MODELO (16)

Fue como ir a una exposición donde todas las obras tratan de la melancolía, y no poder aguantarte las ganas de reír sin parar, especialmente delante de una caja de pequeños esqueletos de marfil “destinados para reflexionar en privado”.

*

Fue como mirar las caras de esos esqueletos y preguntarte la razón de que esas calaveras siempre tengan pintada una sonrisa, de qué se están riendo, y después darte cuenta de que siempre tenemos pintada esa sonrisa debajo de nuestros rostros.

*

Fue como sentir esa sonrisa todo el tiempo debajo de tu rostro, incluso cuando estás sollozando, o sin expresión alguna, leyendo un grueso libro a altas horas de la noche al lado de una ventana a oscuras: estás sonriéndole, a pesar de ti misma, al libro debajo de tu rostro.

*

Fue como dejar la exposición de la melancolía casi llorando de tanto reírte, imaginándote el memento mori, los pequeños esqueletos en las manos enguantadas de una mujer de la nobleza, mientras reflexiona en privado, sonriendo en secreto.

 

CIUDAD MODELO (29)

Fue como tomar una fotografía digital tras otra fotografía digital de arbustos de lilas en el parque, acercándote con tu cámara digital precisamente hacia los arbustos de lilas, porque estás enamorada y mal de la cabeza.

*

Fue como llenar la memoria de tu cámara digital con pésimas fotografías de lilas y sólo lilas, lilas desgarbadamente expandiéndose, para llenar las cuatro esquinas de todas las tomas.

*

Fue como caminar derecho con tu cámara digital hasta los arbustos de lilas como una persona hipnotizada, apretando el botón una y otra vez para memorizar las desgarbadas lilas, para digitalizar lo-mal-de-la-cabeza que es estar enamorada.

*

Fue como estar enamorada y mal de la cabeza y caminar derecho hasta los arbustos de lilas para tomar pésimas fotografías digitales de las lilas, aunque sepas que no va a pasar mucho tiempo antes de que te sientes, atónita, borrando todas y cada una de ellas.

 

CIUDAD MODELO (38)

Fue como escuchar hablar a un arquitecto acerca de quedarse mirando el océano para estudiar la estructura del oleaje, el ornamento de la espuma, la construcción y la destrucción, la construcción y la deconstrucción.

*

Fue como escuchar al arquitecto diciendo que él había pensado sobre cómo la ola insiste en su arquitectura de cumbres, en la dialéctica de las soluciones y las disoluciones de la construcción, en la Baukunst líquida, en tanto vislumbraba el espiral de una concha marina en la arena.

*

Fue como el arquitecto diciendo que le gustaría construir habitaciones en donde el que va a dormir se duerme con el sonido de las olas, un sonido donde se superponen estadios vaciándose y llenándose, una pieza como el espiral de una concha marina.

*

Fue como escuchar al arquitecto decir que le gustaría construir esas habitaciones a partir del sonido de las olas, y querer quedarme dormida doblada en la estructura de ese espiral de conchas marinas, escoltada hacia el sueño por las olas disolviéndose.

 

CIUDAD MODELO (49)

Fue como tomar el tren que cruza la frontera entre dos países con idiomas que no tienen nada que ver el uno con el otro, uno construido como una fortaleza y el otro escurridizo como un río, y pensar en lo comedidos que los idiomas son, al mantenerse al interior de sus fronteras.

*

Fue como prever qué tan abruptamente los nombres de las estaciones cambiarían, desde palabras impenetrables como una fortaleza a palabras escurridizas como ríos inmediatamente después de la frontera, como si cada idioma viviera en un mundo imperturbable por la existencia del otro.

*

Fue como cruzar la frontera y tratar de sentirla debajo del tren, sentir esta instancia divisoria, de orden, de fuerza, de fe. Pero la frontera era una abstracción ordenando otras abstracciones, como idiomas escurridizos e impenetrables.

*

Fue como darte cuenta de que el tren había parado en la frontera y ver afuera a una mujer con el pasaporte equivocado siendo aprehendida por la policía –y recordar el lujo que es olvidar la brutalidad de esas fuerzas del orden que son las abstracciones.

 

CIUDAD MODELO (52)

Fue como pasar, camino del trabajo, por un jardín de flores y fijarte en que los tulipanes han sido arrancados para hacerle hueco a las violetas, las que serán arrancadas para hacerle hueco a los pensamientos, los que serán arrancados para hacerle hueco a los no me olvides.

*

Fue como pensar en todas esas flores arrancadas, amontonadas ahora en una carretilla para deshacerse de ellas por el bien de la bella ilusión de un florecimiento perpetuo, en el sacrificio y el derroche, el trabajo sin sentido y la corrupción de las flores.

*

Fue como estar sentada en la casa después del trabajo, pensando en los propios esfuerzos sin sentido, en todo el dinero gastado en los jardines públicos, en este contrato social en torno al significado de la belleza, uno de los pocos en torno a los cuales muchos están de acuerdo.

*

Fue como pensar en torno a todos esos tulipanes y pensamientos arrancados, violetas y no me olvides, amontonados sin sentido en una carretilla, la irracionalidad de la economía de la belleza, el éxtasis de lo irracional, tan parecido a una flor.

 


foto donna stonecipherDONNA STONECIPHER (Seattle, 1969). Hizo un máster en Fine Arts en el Taller de Escritores de la Universidad de Iowa y un doctorado en Literatura en Inglés y en Escritura Creativa en la Universidad de Georgia. Es traductora del francés y del alemán. Sus libros de poesía son The reservoir (2002), Souvenir de Constantinople(2007), Cosmopolitan (2008; traducido al español en 2014 y publicado por Ediciones Liliputienses), Model City (2015) y Transaction histories (2018). Vive en Berlín.

foto cristián gómez olivaresCRISTIÁN GÓMEZ O. (Santiago, 1971). Es poeta y traductor. Ha publicado, entre otros títulos, La nieve es nuestra (Liliputienses, 2012; Luces de Gálibo, 2016) y Butterfly (Colectivo Semilla, 2017). En 2018 publica el libro de ensayos La poesía al poder. De Casa de Las Américas a McNally Jackson (Cuarto Propio). Fue miembro del IWP (International Writing Program) de la Universidad de Iowa y fue Writer in Residence del Banff Center for the Arts. Es miembro del Consejo Editorial de Cardboard House Press y dirigió la colección Los poetas editores de Ediciones Liliputienses.

 

ÚLTIMA EDICIÓN

Cosas del Perro

La imagen puede contener: una o varias personas, gafas y primer planoResultado de imagen para el perro morao

Un cable de trasmisión eléctrica con una cagada de gorrión
La tristeza de un pepino a punto de hacer un clavado en el gazpacho
La mirada furtiva de un marlboro hacia un cigarrillo electrónico
El silencio de una feisbuquera después de que la dejó su pareja
La Gioconda viendo un cuadro de Frida Kahlo
El genio del electricista que me instaló la lámpara
El cohiba en el culo del emérito
Un toro peluquero
Una ardilla creativa
un cigarrillo cargado
Un paseo con sol en Santander
Una siesta infinita
y un corte de nata
Ahh…….y una buena ración de rabas…………
algo tenia que decir

Juan A. Pérez

https://www.elperromorao.com/