Amebas pecadoras

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(Basado en el cuento “Los globos de fuego” de
Ray Bradbury)

era un brazo
era un pie
era una boca
era un dedo
era una mujer
era un hombre
era un pecado
más.

las amebas no pecan
no matan
no roban
no mienten
no comen manzanas
no tienen con que
por qué será.

era astuto
era inteligente
era capaz
era mujer
era hombre
era un pecado
más.

las amebas ya pecan
ya tienen sexo
brazos, bocas
comen manzanas
no viven en el paraíso
por qué será.

era un nacimiento
era una madre
era padre
era un aborto
era una buena mujer
era un buen hombre
era simple
era un pecado
más.

fuente: mundopoesia

¿Por que no soy cristiano?

¿Por qué no soy cristiano? (fragmentos)

Bertrand Russelpor que no soy cristiano

«La religión se basa, pienso, principal y primariamente en el miedo. El miedo es el padre de la crueldad, y por tanto no es sorprendente que crueldad y religión han ido tomadas de la mano. La ciencia puede ayudarnos a superar este cobarde temor en que ha vivido la humanidad por tantas generaciones. La ciencia puede enseñarnos, y yo pienso que nuestros propios corazones pueden enseñarnos, a dejar de buscar apoyos imaginarios, a dejar de inventarnos aliados en el cielo, sino mejor a mirar a nuestros propios esfuerzos aquí en la tierra para hacer de este mundo un lugar más adecuado para vivir, en vez de la clase de lugar que las Iglesias han hecho de él durante todos estos siglos.»
«Pienso que todas las grandes religiones del mundo (…) son tan falsas como dañinas. Es evidente, como cuestión lógica que, ya que discrepan entre sí, no más que una de ellas puede estar en lo cierto. Con muy pocas excepciones, la religión que acepta un hombre es la de la comunidad en que vive, lo que hace obvio que la influencia del ambiente es lo que lo ha llevado a esa religión.»

«La mayoría de las personas cree en Dios porque se les ha enseñado desde la más temprana infancia a hacerlo, y ésta es la razón principal. Luego creo que la siguiente razón más poderosa es el deseo de seguridad, una especie de sentimiento de que hay un gran hermano que cuidará de uno. Esto juega un muy profundo papel en influir en los deseos de las personas de creer en Dios.»

«A mi modo de pensar hay un muy grave defecto en el carácter moral de Cristo, y es que creía en el infierno. Yo no siento que ninguna persona que realmente sea profundamente humana pueda creer en un castigo eterno. Ciertamente Cristo, tal como lo retratan los Evangelios, creía en el castigo eterno, y uno encuentra repetidamente una furia vengativa hacia aquellos que no escuchaban sus prédicas: una actitud que no es rara en los predicadores, pero que desdice algo de la excelencia superlativa.»