El regreso de ‘Juego de tronos’: Dragones, elefantes y reuniones

El regreso de ‘Juego de tronos’: Dragones, elefantes y reuniones

Jon Snow (¿o Aegon Targaryen?) a su regreso a Invernalia, acompañado por Daenerys Targaryen CreditHelen Sloan/HBO

Parece apropiado que poco antes de conocer su verdadero linaje, Jon Snow (también llamado Aegon Targaryen) se convirtiera en el primer hombre en montar un dragón en siglos. Y es apropiado que haya montado a Rhaegal, el dragón que Daenerys nombró en honor a su hermano mayor. Sí, el fallecido padre biológico de Jon Snow.

Puede que la capacidad de volar en un dragón camino al trono al lado de una mujer a la que ama esté en la sangre de Jon/Aegon; el antecesor de mismo nombre lideró junto con sus dos hermanas la gran conquista de Poniente muchos siglos atrás de ese modo. Ese Aegon terminó en el trono compartido con sus hermanas. ¿Nos dirigimos a un desenlace similar con Daenerys y Jon, ya que su relación familiar quedó al descubierto?

El momento en que Jon se entera de quiénes son realmente sus padres, gracias a Samwell Tarly, fue uno de los varios reencuentros y reuniones incómodas que marcaron este episodio, que en apariencia solo busca mover algunas fichas para ubicarnos en la nueva realidad de Invernalia antes de que lleguen los Caminantes Blancos. (Como lo demuestra la última escena con el niño Umber que revive, están muy cerca de casa).

También pudimos presenciar la reunión del mismo Samwell con el caballero al que salvó, Jorah Mormont, y con Daenerys, a quien Tarly le agradece entre lágrimas la noticia de que su padre y su hermano murieron por decisión de la reina a la que ahora todo el norte habría de jurar lealtad. Arya apenas si saluda a Gendry después de verlo tras tanto tiempo, solo para pedirle que le haga un arma especial. Cruza aún menos palabras con el Perro y muy pocas con Jon, con quien prefiere intercambiar información sobre sus espadas.

El regreso de ‘Juego de tronos’: Dragones, elefantes y reuniones

Sophie Turner como Sansa Stark CreditHelen Sloan/HBO

Hay más reuniones incómodas: entre Jon y los reales que le prometieron lealtad cuando aún era Rey del Norte. Hasta Lyanna Mormont, joven a quien no le faltan palabras ni dudaba en respaldarlo antes, duda sobre cómo exactamente referirse a él ahora que se arrodilló ante la reina Targaryen. Queda en Tyrion, de los odiados Lannister, intentar remediar el lío en el que se metió Jon con los señores del Norte; les promete que el ejército de su hermana Cersei va camino a Invernalia para respaldarlos en su lucha contra los muertos. Excepto que, como bien sabemos, no es así. Y Tyrion, alguna vez uno de los operadores más sagaces de este juego, no se da cuenta sino hasta que Sansa se lo hace ver. “Solía pensar que eras el hombre más inteligente”, dice Sansa. Muchos de nosotros probablemente pensábamos lo mismo.

En Desembarco del Rey hay otra reunión, algo apurada, entre Euron Greyjoy y Cersei Lannister. Con una flota y 20.000 soldados de la Compañía Dorada —aunque ninguno de los elefantes de la orden mercenaria, para decepción de Cersei— Euron exige a Cersei que cumpla con lo que prometió; y ella, sin Jaime cerca, accede.

Jaime no está ahí porque acaba de llegar a Invernalia tras viajar al norte a ayudar en la pelea contra los muertos. Claro que se topa inmediatamente con —¿quién más?— Bran, el mismo al que empujó desde una torre en Invernalia en el inicio de la serie. Dado que Bran ya no es el mismo, ni de cerca, y como Jaime tampoco es la misma persona (tras varios momentos de redención), quizá este reencuentro no sea tan terrible como los demás.

El regreso de ‘Juego de tronos’: Dragones, elefantes y reuniones

Bran Stark (Isaac Hempstead Wright) está casi donde sea que uno voltee en Invernalia. CreditHelen Sloan/HBO

Aunque, por el momento, ni esa reunión ni la reacción de Jon respecto a sus verdaderos padres —más allá de su preocupación inicial porque Ned Stark, un hombre tan honorable, le mintiera— son un tema tan apremiante: los muertos están a la puerta.

Bien dice Varys cuando Davos y Tyrion están discutiendo si convendría casar a Danerys y Jon (quizá no saben que ellos dos ya están un paso más adelante): “Nada perdura”.

• ¡Una nueva introducción! Por primera vez en la serie cambió sustancialmente la animación inicial: el muro ya aparece con el hoyo creado por el dragón zombi Viserion, y en el astrolabio inicial que antes mostraba la última gran guerra de Poniente no hay venados ni leones ni lobos huargos, solo un dragón echando fuego.

• La primera reacción de Yara al ver de nuevo a Theon Greyjoy es muy apropiada, un golpe directo a la cabeza. La guerrera decide dirigirse de regreso a las Islas de Hierro tras ser liberada para intentar arrebatárselas a Euron, aunque reconoce que lo que su hermano Theon realmente quiere es ir a pelear a Invernalia. Si tomamos en cuenta la velocidad a la que se ha movido la serie en las últimas dos temporadas, Theon estará en su antiguo hogar muy pronto.

• Bronn no ha quedado en el olvido. Lo vemos en Desembarco del Rey por unos segundos en los que Qyburn le entrega la ballesta de Chekhov y le encarga matar tanto a Tyrion como a Jaime por orden de su hermana mayor Cersei. La reina Lannister claramente no ha olvidado la profecía que recibió cuando era niña: que sus hijos morirían, una mujer más joven le disputaría la corona y su hermano menor la mataría. Ya se han cumplido dos de tres.

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¿Cómo captará Netflix el realismo mágico de ‘Cien años de soledad’?

¿Cómo captará Netflix el realismo mágico de ‘Cien años de soledad’?

CreditJoan Wong

 

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El Espace es una columna dedicada a las noticias y la cultura relevantes para las comunidades latinas. Aquí hay arte, política, análisis, ensayos personales y más. ¿Lo mejor? Está disponible en español e inglés, para que puedas enviársela a tu tía, a tu primo Lalo o a quien sea (es decir, a todos).

Cuando Netflix anunció que había comprado los derechos de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, de inmediato pensé en las mariposas.

Leí la novela por primera vez cuando estaba en el colegio en Colombia, donde crecí, y la emblemática nube de mariposas amarillas del libro se quedó grabada en mi mente desde entonces. En la historia, esas hermosas criaturas aladas aparecen como símbolos del amor —tanto del no correspondido como del consumado— y del conflicto, así como de la continuidad de esos dos elementos a lo largo de generaciones.

En mi propia vida las he adoptado como símbolo de fuerza. Adorné mi departamento con mariposas amarillas y, cuando terminé la universidad puse calcomanías de mariposas en mi birrete. Me hacen sentirme orgullosa de ser colombiana; son el recordatorio de que mi cultura no necesita reducirse a la historia de la violencia y las guerras del narcotráfico.

Pero ¿cómo harán para incorporar las mariposas en la serie de Netflix con la sutileza y la gracia de sus apariciones en el libro?, me pregunté. ¿Será cursi o un simbolismo demasiado extremo?

Este es el tipo de preguntas que muchos de los fanáticos se están haciendo sobre la futura adaptación para televisión. Será la primera adaptación a la pantalla de la novela, publicada en 1967, y no por falta de interés. Rodrigo García, hijo de Gabriel García Márquez y quien será productor ejecutivo del proyecto junto con su hermano Gonzalo, le dijo a The New York Times que su padre, quien murió en 2014, había recibido muchas ofertas a lo largo de los años para realizar una adaptación cinematográfica. Sin embargo, no las había aceptado, pues le preocupaba que Cien años de soledad no se tradujera bien en ese formato o no pudiera abarcarse en una sola película.

El acuerdo con Netflix implica que la novela puede extenderse como cualquier serie. No obstante, hay desafíos narrativos más grandes respecto del proyecto. Uno de ellos es que el libro en realidad no tiene mucho diálogo, como dijo Álvaro Santana-Acuña, profesor adjunto de Sociología del Whitman College y académico dedicado a la obra de García Márquez. Tanto el diálogo como la trama y el desarrollo de los personajes se canalizan a través del narrador omnisciente del libro. Santana-Acuña agregó que la belleza de la historia también se debe al uso del realismo mágico de García Márquez, así como a lo sensorial que es la novela.

“La historia tiene olores, sabores e incluso texturas. ¿Cómo capturas algo tan simple pero tan importante para la obra de García Márquez como el calor? ¿Cómo capturas emociones como la soledad?”, comentó Santana-Acuña.

Además, hay muy pocos programas que narran historias latinoamericanas o de latinos estadounidenses, y aún menos que son relatadas por los mismos latinos. El éxito de Roma, de Alfonso Cuarón, muestra que la gente de todo el mundo puede identificarse con nuestras historias.

“Esta es la oportunidad de mostrar otra visión de Colombia”, dijo Felipe Restrepo Pombo, periodista y escritor colombiano que trabajó con García Márquez. Señala que, aunque hay violencia en Cien años de soledad, esta antecede el narcotráfico. “Esperaría que la adaptación se enfoque en el aspecto histórico de la novela, en las historias de los personajes”, señaló.

Cuando García Márquez se sentó a escribir la novela a principios de la década de 1960, América Latina estaba pasando por un mal momento. Muchos países de la región estaban teniendo problemas con la inestabilidad económica, la violencia política y el ascenso de las dictaduras. El autor quería capturar la agitación de la época, pero al mismo tiempo ofrecer un rayo de esperanza de crecimiento. Un ejemplo es la creación de Macondo.

La aldea ficticia de la novela es rural, en una isla en medio de un río cerca de la costa colombiana en el municipio de Ciénaga. Cambia y crece a lo largo de generaciones. Su colorida arquitectura se vuelve grisácea cuando llega la empresa bananera, un recordatorio a los lectores de los cambios fundamentales que sufrió Latinoamérica con la llegada de entidades coloniales verdaderamente siniestras.

Cada vez que leo el libro, me cautivan sus coloquialismos y los pequeños indicios culturales que no necesitan explicación. Satisface la necesidad de ser parte de una historia de Colombia más abarcadora que aquella que conozco hoy.

“Esa cosa tan particular que creó García Márquez, ese espíritu tan latinoamericano que está en la novela”, dijo Restrepo Pombo, “para adaptarlo se tendría que conocer muy bien”.

A pesar de mis preocupaciones, me emociona mucho la serie de Netflix. La cultura colombiana es resistente y brilla con una hermosa luz entre amarilla y dorada que nos recuerda a las mariposas de García Márquez. Quiero que ese amor profundo, que está presente en la novela y entre el pueblo colombiano, que es un amor a nuestro país y al prójimo, se comparta con quienes vean la serie. Solo espero que no se equivoquen y tenga el matiz adecuado de amarillo.

La ñapa

📺Los latinos han estado de luto en redes sociales esta última semana por la cancelación de One Day at a Time, de Netflix, y han usado como consigna un hashtag: #SaveODAAT. No está claro cuál será el destino de la serie, pero los fanáticos no se dan por vencidos. En nuestras páginas de Opinión, la periodista Vanessa Erazo escribió acerca de por qué nos duele que la hayan cancelado, sobre todo después de que Romatuvo tanto éxito.

⚕️También en la sección de Opinión, Vanessa Barbara pregunta: ¿Por qué en América Latina, una región que dice amar a las madres, reina la violencia obstétrica?

🔊Escucha a Zoe Saldaña leer un artículo de Modern Love [en inglés] acerca de una mujer que está perdiendo a su madre a causa de la demencia.

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Qué podemos esperar de los últimos capítulos de ‘Juego de tronos’

Qué podemos esperar de los últimos capítulos de ‘Juego de tronos’

Kit Harington y Emilia Clarke CreditHelen Sloane/HBO

Ojo: Este artículo revela detalles de las tramas de las temporadas 1 a la 7 de Juego de tronos.

Han pasado más de 560 días desde que fue estrenado un nuevo episodio de la serie. Nos quedamos en un final de la séptima temporada catastrófico: vimos el poder destructivo de un dragón de hielo y también, por fin, la unión de los dos personajes más atractivos, Daenerys Targaryen (Emilia Clarke) y Jon Snow (Kit Harington) después de que se reveló en otro sitio que serían tía y sobrino. (También pasaron varias otras cosas).

Esta larga noche sin capítulos nuevos terminará el 14 de abril, cuando la temporada final del mayor éxito de HBO se estrene. The New York Times estará al pendiente con resúmenes de lo sucedido, así como entrevistas con los involucrados.

Esto es lo que sabemos hasta ahora sobre la octava temporada:

¡Grandiosidad!

El programa siempre ha tenido la monumentalidad como componente clave: empezó con la decapitación de un desertor y hace poco nos mostró a un dragón zombi que destruía un Muro pensado inquebrantable.

[Lee nuestra entrevista con George R. R. Martin, el creador del universo de “Canción de hielo y fuego”]

Pero esta temporada será aún más grande. Los seis episodios tendrán una duración casi de película y los encargados han dicho que las secuencias serán de las más grandes y complejas grabadas para la televisión. El rodaje del enfrentamiento final entre los protagonistas y los Caminantes Blancos tardó varias semanas, entre ellas 55 días de grabación al aire abierto.

Qué podemos esperar de los últimos capítulos de ‘Juego de tronos’

Lena Headey interpreta a la reina Cersei. CreditHelen Sloane/HBO

Ese episodio fue dirigido por el veterano de GoT, Miguel Sapochnick, que cuenta con episodios pasados como “Hardhome” y “La batalla de los bastardos” con algunas de las escenas de acción más estremecedoras de la serie. Pero la nueva “hace que la batalla de los bastardos parezca un pequeño parque de diversiones”, de acuerdo con Peter Dinklage (quien interpreta a Tyrion Lannister) en una entrevista para la revista Entertainment Weekly.

Y eso sucederá, en teoría, antes de que el programa siquiera llegue a la confrontación final sobre quién gana, pues, el trono.

Nuevas alianzas

Algunas de las escenas más placenteras de la séptima temporada, en ocasiones deslucida, fueron las primeras reuniones o los reencuentros de personajes alejados durante años. Jon y Daenerys, por ejemplo, pero también Cersei y Dany. Jaime y Dany. El reencuentro de Arya y de Sansa, o de los hermanos Clegane.

Qué podemos esperar de los últimos capítulos de ‘Juego de tronos’

Nikolaj Coster-Waldau como Jaime Lannister en la nueva temporada CreditHelen Sloane/HBO

Es de esperarse que la batalla venidera entre los vivos y los muertos inspiren nuevas coaliciones. En uno de los adelantos de HBO se ve a Sansa ofrecerle Invernalia a Daenerys, aunque la joven Stark no parece muy emocionada al respecto. De acuerdo con Entertainment Weekly, el primer episodio de esta temporada empieza en Invernalia y hace referencia al primer capítulo de la serie, en el que Daenerys y su ejército llegan al castillo para una recepción similar a la dada a la procesión del rey Robert.

En una imagen de HBO algunos también notaron que Jaime Lannister —a quien vimos por última vez por fin alejándose de su hermana/amante tóxica Cersei— con una armadura del reino del Norte, territorio Stark.

Nos dejará satisfechos, ¿o no?

Casey Bloys, encargado de programación de HBO, ha dicho que los productores ejecutivos David Benioff y D. B. Weiss terminaron la serie de manera tanto dramática como emocionalmente satisfactoria. Claro que qué más podría decir.

Son interesantes las declaraciones hechas el año pasado por Sophie Turner, quien interpreta a Sansa: en entrevista con el sitio IGN dijo que el final va a causar divisiones entre los espectadores. “Creo que muchos fanáticos estarán decepcionados y muchos fanáticos van a estar fascinados”, dijo.

Eso va en línea con lo que ha comentado George R. R. Martin, el creador del universo de Canción de hielo y fuego en el que se desenvuelve la serie. Dijo que el final de la saga será agridulce.

“No sé si, como escritor, realmente creo en un final feliz convencional y de cliché, donde todo se resuelve y el bueno gana y el malo pierde”, dijo Martin en la Feria del Libro de Guadalajara en 2016. “Raramente vemos eso en la vida real o en la historia y, personalmente, no considero que eso satisfaga emocionalmente tanto como lo que llamo el final agridulce”.

Qué podemos esperar de los últimos capítulos de ‘Juego de tronos’

Maisie Williams, como Arya Stark CreditHelen Sloan/HBO

Hay muchas teorías de fanáticos, como todo lo que tiene que ver con este programa. Una de las más persistentes, aunque algo extremas, es que el máximo malo de la saga, el Rey de la Noche, será quien quede sentado en el Trono de Hierro.

Eso es menos agridulce que “descabellado e improbable”. Pero así también parecían ser muchas otras teorías que después fueron comprobadas en la serie, entonces quién sabe…

No es realmente el final

Esta parte de la historia terminará, sí. Pero debido al extraordinario éxito de la serie —que también es extraordinariamente rentable— solamente estamos empezando a explorar el universo.

HBO comenzará a rodar a mediados de este año el primer episodio de una precuela escrita por Jane Goldman y por Martin que se desarrolla miles de años antes de los sucesos de Juego de tronos; Naomi Watts —entre otros— está involucrada en el proyecto.

Qué podemos esperar de los últimos capítulos de ‘Juego de tronos’

Peter Dinklage como Tyrion Lannister CreditHelen Sloane/HBO

HBO no ha confirmado aún que solicitará toda una temporada; pero AT&T no adquirió la empresa matriz de HBO, Time Warner, solo para desaprovechar una de las tramas más importantes de la televisora.

El concepto de Goldman y Martin fue uno de varios que HBO consideró y la televisora no ha descartado desarrollar otra de las tramas propuestas. “El mundo creado por Martin es increíblemente rico”, le dijo Bloys, el encargado de programación, a Deadline. “Así que creo que estaríamos locos si no intentamos algo más”.

Así que ahora que llegó el invierno, el juego seguirá para rato.

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La leyenda negra de Cristóbal Colón, en una serie americana

Photo credit: Marka - Getty Images
Photo credit: Marka – Getty Images

Según informa Deadline, John Fusco, responsable de la serie Marco Polo (Netflix), será el guionista y productor ejecutivo de Hispaniola (La Española) una visión un tanto distorsionada de la vida de Cristóbal Colón. La productora estadounidense Cavalry Media está detrás de esta ficción sobre la vida y obra del navegante, basada en el libro Colón: el mito al descubierto, de Hans Koning.

Titulada así en referencia a la isla del Caribe donde Colón fundó el primer asentamiento europeo en el Nuevo Mundo, el texto presenta al descubridor como “un ladronzuelo y canalla que viajó para liquidar una cultura”.

“John Fusco es una opción excepcional para crear este cuento épico y llevarlo a la serie”, asegura la productora Dana Brunetti (House of Cards).”La Española es una historia visceral y convincente llena de sangre, conflicto y ambición que explora la historia no contada de Cristóbal Colón y su descubrimiento del Nuevo Mundo”.

“Acaba de suceder. He querido contar esta historia, ya que quisieron suspenderme en el colegio por rechazar la historia que intentaron lavar”, ha publicado John Fusco. El encargado de la adaptación, confiesa que “dada su larga relación y alianza con la comunidad de nativos americanos, hace años que tenía ganas de contar esta historia. La oscura y brutal verdad detrás de Colón, no el mito que se enseña en los colegios, ha encontrado su tiempo y su medio”, concluye.

 Nuria Herrera

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‘Juego de tronos’ y otras 9 series muy esperadas para 2019

El año que empieza será el final de la lucha por el Trono de Hierro, pero no es la única serie con todos los ojos pendientes de ella que se estrenará en los próximos meses

El actor Peter Dinklage, en su papel de Tywin Lannister, en

El actor Peter Dinklage, en su papel de Tywin Lannister, en ‘Juego de Tronos’

Dragones, una dictadura teocrática, guerreros de galaxias muy lejanas o mundos fantásticos, un ángel y un demonio intentando evitar el Apocalipsis, una espía de la CIA con problemas psicológicos… 2019 va a ser un gran año en cuanto a series se refiere.

Unas dicen adiós, otras regresan y algunas llegan de nuevas. Habrá, como cada temporada, cientos de estrenos.

De entre todas, hay unas cuantas que sobre el papel siempre captan más miradas que otras, aquellas alimentadas por esas expectativas tan peligrosas siempre a la hora de sentarse a ver un título pero que resultan inevitables.

‘Juego de tronos’ (HBO)

2019 va a ser el año de Juego de tronos. Más exactamente, del final de Juego de tronos. Ocho años después, otras tantas temporadas más tarde y sin que George R. R. Martin haya terminado aún su saga literaria, la serie que ha conseguido congregar a millones de espectadores semana a semana y en la que evitar los spoilers se han convertido en una obsesión casi enfermiza se acaba. Tan protegidos están los guiones del desenlace que nada se sabe de por dónde pueden tirar en la nueva tanda de episodios, que solo constará de seis, aunque más largos.

Con el Muro venido abajo (la última defensa física contra el Rey de la Noche y su frío ejército), a los aspirantes al Trono de Hierro no les queda otra que unir fuerzas para plantar cara a un enemigo común y aparcar sus rencillas para otro momento. Las quinielas sobre quién resultará vencedor y qué casa ocupará el ansiado Desembarco del Rey llevan abiertas desde su primer episodio, pero las apuestas se han intensificado a falta de seis capítulos. ¿Quién vivirá y quién morirá? Esa es la gran pregunta en realidad. 

‘Watchmen’ (HBO)

Anuncio de la serie

Anuncio de la serie ‘Watchmen’

Watchmen la novela gráfica de Alan Moore en la que se basa esta serie aún sin fecha de estreno, está considerada como una de las mejores del género. Ambientada en una distopía en la que los superhéroes no responden a la imagen que comúnmente se tiene de la profesión, la acción arranca cuando uno de ellos, el Comediante, es encontrado muerto.

En 2009 Zack Snyder llevó la llevó al cine y ahora le ha tocado a la pequeña pantalla de la mano de Damon Lindelof. El primero le dio un giro al final de la novela. El segundo ya ha avisado de que se tratará de una trama original ambientada en el mundo creado por Moore y el dibujante David Gibbons.

Contará su propia historia, pero mantendrá algunos personajes. Hace no mucho se anunciaba que Jeremy Irons daría vida a Adrian Veidt (Ozymandias), personaje que en el cine interpretó Matthew Goode.

Lindelof contará también con Regina King. El material del que parte y lo que hizo con The Leftovers (convertir una novela del montón en una de las mejores series recientes) han hecho que las expectativas estén por las nubes. En el reparto ya confirmado también están Don Johnson, Tim Blake Nelson, Louis Gossett Jr., Adelaide Clemens y Andrew Howard.

‘Buenos presagios’ (Amazon)

Basada en la novela escrita a cuatro manos por Neil Gaiman y Terry Pratchett, dos de los mejores autores de fantasía, Buenos presagios es la historia de una amistad milenaria entre dos tipos totalmente opuestos que unen sus fuerzas para lograr un bien mayor, que no es otro que salvar a la Tierra y a los humanos de la destrucción que provocaría la venida al mundo del Anticristo.

Uno, Crowley, es un demonio. El otro, Azirafel, un ángel. Se conocen desde tiempos inmemoriales y no pueden ser más diferentes. Aún así, se entienden. El primero está interpretado por David Tennant. El segundo, por Michael Sheen. Todo un acierto de casting que se completa con Jon Hamm en el papel del arcángel Gabriel, una incorporación basada en las notas de Pratchett que no estaba en la novela.

El Apocalipsis amenaza con llegar y solo ellos dos pueden pararlo. Además, lo intentan de manera muy divertida. Así es en la novela y así se espera que sea en la serie.

‘The Witcher’ (Netflix)

Un videojuego basado en unas novelas que va a convertirse en serie. Un complejo universo fantástico con ambientación que recuerda a la Edad Media ideado por Andrzej Sapkowski. La obra de este autor polaco ha caído en manos de Netflix, que ha optado por Henry Cavill como el actor encargado de dar vida al mítico Geralt de Rivia.

El que fuera el último Superman del cine hasta la fecha se mete en la piel de un brujo cazador de monstruos que recorre un mundo tan complejo como peligroso en el que la violencia está muy presente. Magia, conjuros, criaturas extrañas, épica, aventuras y romance. ¿Qué puede salir mal?

‘El cuento de la criada’ (HBO)

Imagen de la serie

Imagen de la serie ‘El cuento de la criada’

Se ha convertido en uno de los estrenos más esperados cada temporada. La primera, por el material del que partía, la novela de Margaret Atwood. La segunda porque, dado el nivel de la anterior y el hecho de que ya no se contase con el apoyo del libro, había mucho interés por comprobar cómo se ampliaba ese universo de Gilead. La vista el año pasado no solo cumplió con las expectativas, sino que las superó.

Por eso y por ese final frustrante pero tan coherente, hay tanto interés en la tercera. No se sabe mucho de ella, salvo que tía Lydia (Ann Dowd) sigue viva y que June (Elizabeth Moss) y Nick (Max Minghella) tendrán que enfrentarse a las consecuencias de poner a salvo a su hija. También se especula con que es más que posible que el personaje de Joseph Lawrence (Bradley Whitford) gane en peso tras ser clave en lo ocurrido en el último episodio y en la fundación de Gilead. El estreno se espera que sea en abril como las dos anteriores. 

‘Mindhunter’ (Netflix)

Imagen de la serie

Imagen de la serie ‘Mindhunter’

La crítica cayó rendida a los pies de Mindhunter y, en especial, del retrato que hizo Cameron Britton de Edmund Kemper. Fue lo más comentado de la primera temporada, estrenada en 2017. Pero, más allá de su actuación sobresaliente, esta serie de David Fincher contaba con numerosos alicientes. A saber, su tono de thriller policial, el retrato de todos y cada uno de los personajes y el descenso a los infiernos del agente Holden Ford (Jonathan Groff).

Ambientada en los setenta, Midhunter contaba los primeros compases de esa división del FBI (formada por solo dos agentes, el mencionado Holden y Bill Tench, interpretado por Holt McCallany) que se adentraba en la ciencia del comportamiento para intentar entender cómo funciona la mente de un asesino en serie.

Una forma de investigar en pañales que en la segunda temporada estará más asentada. Lo que se sabe de ella es que abarcará un periodo muy corto, entre 1979 y 1981, y que abordará los casos de los Asesinatos de Niños de Atlanta y Charles Manson.

‘Homeland’ (FOX)

Juego de tronos no es la única serie que acabará este año. Homeland, que comenzó su andadura en televisión al mismo tiempo que la de los Siete Reinos y ha superado varios altibajos, también echará el cierre en 2019. Aunque no ha sido tan numeroso, esta adaptación de una serie israelí ha dejado tras de sí un buen reguero de muertos de importancia dejando traumatizado a más de un espectador. Entre los más destacados, Nicholas Brody (Damian Lewis) en la tercera y Peter Quinn (Rupert Friend) en la sexta.

Ahora, en la octava, Carrie Mathison (Claire Danes) y Saul Berenson (Mandy Patinkin) pondrán fin a su historia de espías de la CIA seguros de que solo ellos pueden salvar a Estados Unidos de sus enemigos, estén estos fuera o dentro de sus fronteras. De ellas saldrán de nuevo para echar el cierre.

Habrá un salto temporal, pero lo que ocurra estará relacionado con el final de la pasada temporada. Es decir, la dimisión de Elizabeth Keane (Elizabeth Marvel) y el rescate de Mathison después de siete meses secuestrada sin medicación. El estreno sería, en principio, para junio.

‘The Mandalorian’ (Disney)

Imagen de la serie

Imagen de la serie ‘The Mandalorian’

Todos quieren tener su propia plataforma de contenido en VOD y Disney no va a ser menos. A finales de 2019 la casa de Mickey Mouse y tantos otros personajes lanzará la suya propia con la intención de que se extienda por el resto de países. Allí, en Disney+, será donde se pueda ver The Mandalorian, serie ambientada en el universo de Star Wars que no tiene fecha de lanzamiento prevista en España.

En cuanto al argumento, este se centra en la historia de un mercenario mandaloriano (planeta del que proceden también otros personajes como Jango y Boba Fett) al que dará vida Pedro Pascal durante 10 episodios. Además de Pascal, están en el reparto Gina Carano y Nick Nolte, entre otros. En el proyecto está metido Jon Favreau (Iron Man) como productor ejecutivo.

‘Il Miracolo’ (SKY)

Sky ha comenzado a apostar por la producción propia y el contenido exclusivo, en ocasiones van de la mano, para hacerse un hueco en el saturado panorama del streaming en España. Si en 2018 fue con El descubrimiento de las brujas, este 2019 será con Il Miracolo y Catalina la Grande, con Helen Mirren en el papel principal. La primera, El Milagro, llegará en enero y apunta alto.

Escrita por Niccolò Ammaniti, se estrena el 22 de enero y es una historia oscura en la que fe y razón chocan. Más aún cuando quien se enfrenta a ese dilema es el hombre más poderoso del país.

Al frente de los designios de una Italia que atraviesa un momento complicado en lo político y lo social, el actor Guido Caprino, rostro conocido fuera de las fronteras italianas por series como 1992/1993 y Los Medici.

‘Instinto’ (Movistar+)

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Anuncio de la serie ‘Instinto’

La lista de estrenos que tiene en cartera Movistar+ para este nuevo año es larga y en ella se encuentran títulos como las segundas temporadas de GigantesLa PesteMira lo que has hecho y nuevas propuestas como Hierro El embarcadero. Pero quizá una de las más esperadas sea Instinto, la serie producida por Bambú que ha sido presentada a los medios como un thriller erótico que se aleja de la sombra del señor Grey y su trilogía. Compararlas será inevitable, pero desde el equipo han asegurado que no son lo mismo.

La propuesta sobre la mesa es la compleja vida de Marco, un empresario con una relación complicada con el resto del mundo y con el sexo. Interpretado por Mario Casas, dicen del personaje que canaliza sus traumas a través del deporte y ese club de sexo anónimo al que acude.

En el reparto están presentes también Jon Arias, Bruna Cusí, Silvia Alonso, Ingrid García-Jonsson y Óscar Casas. Aún no hay una fecha cerrada de estreno.

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Un tapiz de 77 metros narra todo ‘Juego de tronos’

Un tapiz de 77 metros narra todo

El Museo del Ulster, en Belfast, ha decidido sacar provecho del protagonismo que tiene Irlanda del Norte como escenario en el rodaje de la serie ‘Juego de Tronos’. Y lo ha hecho de una manera muy original: tejiendo un tapiz, al estilo medieval, una cinta continua de 77 metros de largo de momento, en el que se recogen las escenas más destacadas de la serie. La secuencia narrativa ha querido recordar, por ejemplo, al famoso tapiz de Bayeux, que relata gráficamente la conquista normanda de Inglaterra en el año 1066.

El tapiz está expuesto en las salas del museo, pero también puede ser recorrido, con todo detalle, en versión digital

La iniciativa de Turismo de Irlanda no está finalizada: cada semana se añaden escenas del episodio en curso. Aquí mostramos diez escenas claves… que corresponden a las seis primeras temporadas solo, para evitar en lo posible la exposición a ‘spoilers’ no deseados.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

1. Para empezar, la defenestración de Bran.
Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

2. Seguimos con la lluvia dorada sobre el Targaryen menos espabilado.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

3. La tercera escena que hemos seleccionado: el destino final de Ned Stark.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

4. Recordando al tapiz de Bayeux, el fuego valirio sobre las naves de Stanis.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

5. Otra escena truculenta: cara de dolor de Jaimie Lannister mientras pierde una mano.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

6. Ostras, este cuchillo de piedra mata caminantes blancos.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

7. Por supuesto, aquí está la Boda Roja.

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8. Shame, shame, shame. El busco de Cersei, pudibundamente oculto.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

9. Hold the door!

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

10. Explosión del septo de Baelor y autodefenestración real.

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Leguizamo: el actor que habla de la historia latina para idiotas

Leguizamo: el actor que habla de la historia latina para idiotas«Algún día, un bocón leerá un par de libros y creerá que los latinos han aportado algo a nuestro país». Así arranca el actor John Leguizamo su unipersonal Historia latina para idiotas, una charla TED punk que va de la cultura maya hasta el reguetonero Pitbull. Busca en clave cómica la identidad latina en EEUU, donde la multiculturalidad y la integración aparecen solo en las pelis. Que es donde está la realidad, ¿verdad?

Leguizamo es poco conocido en España, pero en su larga carrera se ha destacado por convertir papeles secundarios en momentos inolvidables. Como cuando interpreta al mafioso Benny Blanco en Carlito’s Way, o a Tolouse-Lautrec en Moulin Rouge. Este colombiano-puertorriqueño con cientos de créditos en su haber es, como Luis Guzmán o Michael Peña, una de las celebridades invisibles de Hollywood.

Leguizamo: el actor que habla de la historia latina para idiotas

Con histrionismo cáustico, el actor quiere establecer una historia más veraz sobre los latinos en EEUU. Historia que a él no le enseñaron y que a su hijo tampoco le están enseñando en la escuela. Por eso Leguizamo se convierte en un profesor de historia por accidente. Por fidelidad al pasado y por un nuevo futuro. «Los nuevos artistas latinos somos pioneros.  Abrimos las puertas para otros. Y si las puertas no se abren, entramos con una palanca».

Este especial de Netflix llega en el momento justo. Según un estudio del Washington Post, en 2044 los blancos de EEUU dejaran de ser mayoría. Y la cultura, el voto y el rumbo del gran país del norte quedarán en manos de una mayoría de minorías: latinos, afroamericanos y otras etnicidades. Lo cual no es un dato menor para nadie, y menos aún para los muchachos de las capuchas. Que no son los de la Semana Santa de Sevilla.

Leguizamo: el actor que habla de la historia latina para idiotas

Los hispanohablantes ya tienen sus diarioscanales y Latin Grammys, pero siguen ausentes en los libros escolares. Por eso Leguizamo brilla cuando comparte hechos del pasado que ni siquiera él conocía. Como la participación de los latinos en todos los conflictos armados de EEUU, incluidas la Guerra de Independencia contra Gran Bretaña y la Guerra de Secesión. «En la que luchamos para ambos bandos. Porque ya saben, nosotros vamos adonde nos paguen», bromea el actor.

«¿Dónde están todos esos documentales?», se pregunta Leguizamo. Porque hay países cuyas narrativas míticas borran más datos que Snapchat. Hasta hace poco, Gran Bretaña y los Países Bajos habían logrado disimular su pasado colonial, pero hoy se ven obligados  a admitir sus abusos. Por la sencilla razón de que hoy sus ciudadanos africanos, caribeños, árabes e indonesios tienen una voz que antes no tenían. Una suerte de #MeToo antimperialista sin vuelta atrás.

Porque la nueva realidad demográfica exige una nueva narrativa; veamos un ejemplo.  La realidad del automóvil es que nos mete en atascos. La narrativadel automóvil es que nos hace libres. Los publicistas comprenden esto perfectamente. Es el mismo sistema que utilizan los gobiernos para deshumanizar al enemigo. Leguizamo, como ciudadano de segunda, también comprende esto a la perfección.

Pero también se burla sin piedad de su propia cultura. Del machismo, del baile («que siempre nos delata») y de la chancla como método educativo («la chancla es el peor  enemigo de los niños latinos»). Pero se abstiene de tocar el tema narco, probablemente porque Netflix tiene un buen número de series muy rentables que tratan el asunto.

Entre bailes e ironías, el actor repasa la conquista de América, las pestes importadas y las campañas de exterminio de indígenas. Y, como Mel Brooks, logra bromear sobre el mal y salir airoso. Recién entonces se mete con el inquilino de la Casa Blanca y la nueva ola de racismo. Y revela la Ley de Repatriación de los años 30 «que culpaba a los mejicoamericanos de robar empleos. ¿Les suena conocido?», ironiza Leguizamo. Así que nueva ola es un decir.

Leguizamo: el actor que habla de la historia latina para idiotas

Lo más valioso es que el actor considera su herencia mestiza un orgullo: «Por el simple hecho de haber llegado hasta aquí». Una petulancia que toda minoría necesita para sobrevivir. La misma que necesitaron los inmigrantes españoles para enfrentar los  prejuicios cuando tuvieron que marcharse a Francia, Alemania o a las mismas Américas. Si no, pregúntenles a los abuelos.

Por eso el póster de Historia latina para idiotas muestra a Leguizamo disfrazado de Frida Kahlo. Pues Frida –la pobre Frida que vemos hasta en la sopa– es una expresión de creatividad en la adversidad. O como dice Willie Colón en su clásico salsero:

«No te quejes, Andrés,
no te quejes por nada.
Si del cielo te caen limones
aprende a hacer limonada».

Leguizamo: el actor que habla de la historia latina para idiotas

Porque una cultura –cualquier cultura– necesita una narrativa propia que la legitime,  del mismo modo que un país necesita una bandera. Y si es verdad, incluso mejor. Porque la espada es más fuerte que la pluma, pero la pluma es más viral. Saber quiénes somos y qué representamos es quizá la única verdadera utilidad de la historia. Porque está claro que la repetición de los errores del pasado se nos da de maravilla.

Claudio Molinari es escritor.

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Matemos a Apu

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Apu, el entrañable dueño del badulaque de Los Simpson, va a ser eliminado de la teleserie a causa de la controversia que genera su personaje. También porque, al parecer, muchos inmigrantes y estadounidenses de origen indio -incluyendo el cómico Hari Kondabolu- se sienten ofendidos. Apu trabaja en el badulaque todo el día y buena parte de la noche, atendiendo a los clientes y haciéndonos reír con su ingenuidad, su tacañería y su acento indio. No es el único avaro de Los Simpson, porque también están el señor Burns y el jardinero escocés, pero sí el que tiene la piel de color más oscuro. Ningún escocés se ha quejado hasta el momento, que se sepa, y a los millonarios cadavéricos y dueños de centrales nucleares la burla les da lo mismo.

No es la primera vez que un dibujo animado pasa a la categoría de inexistente para no ofender a una minoría: le ocurrió, por ejemplo, a Speedy Gonzales, aquel veloz ratón mexicano que cruzaba de lado a lado la frontera como un reguero de pólvora. Cartoon Network explicó que se trataba de un personaje “políticamente incorrecto” que ridiculizaba a la comunidad hispana en los Estados Unidos. En realidad, no hacían falta estudios de antropología para concluir que si a alguien ridiculizaban las aventuras de Speedy Gonzales era al gato, considerado literalmente “bobo” y “gringo”, quien personificaba la quintaesencia de la policía de fronteras. Lo “políticamente incorrecto” de Speedy, igual que en el caso de Apu, era el color de la piel y la condición de inmigrante.

Por lo demás, como es lógico, no hay un solo personaje de Los Simpson que no caiga en la condición de caricatura, desde el matón de escuela hasta la repelente niña sabelotodo, desde el alcalde corrupto al secretario pelota y enamorado de su jefe en secreto, desde la lesbiana impresentable al vecino ñoño y meapilas. Y, siguiendo la ley de los estereotipos raciales en dos dimensiones, en Los Simpson los negros siempre son simpáticos y afables, los italianos cocineros y gángsters, y los judíos rabinos y payasos. Del protagonista, Homer Simpson, mejor no hablar, porque podría ofender él solo a una variada gama de maridos y trabajadores estadounidenses de raza blanca, concretamente a los vagos, a los patosos, a los gordos y a los botarates. En cuanto a Cletus y la familia de rednecks que cohabitan alegremente entre el incesto y la hemofilia tampoco molestan a nadie porque con los rednecks, como explica Jim Goad, hay barra libre.

Probablemente, el verdadero motivo para cargarse a Apu, cuestiones raciales aparte, sea de orden económico: Los Simpson iban de capa caída desde hace muchos años y el efecto de suprimir a un secundario le ha dado un empujón de publicidad impagable. Es un viejo principio conocido en ficciones televisivas, al menos desde que anunciaron la muerte de Jota Erre. Habrá que ver si con su alucinante capacidad profética (cumplida de sobra en la lesión de Neymar en el campo de fútbol o en la presidencia de Donald Trump) y tal y como anda la política fronteriza en Estados Unidos, la supresión de Apu no desemboca en un decreto de expulsión de inmigrantes. Tampoco sería raro que, para acabar con los estereotipos raciales, al frente del badulaque lo sustituya un chino.

David Torres

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La cultura representa a una Cataluña dividida

La cultura representa a una Cataluña dividida

Manifestantes catalanes durante una protesta en Barcelona, el 29 de septiembreCreditEnric Fontcuberta/EPA, vía Shutterstock

Dos Cataluñas, el documental de Álvaro Longoria y Gerardo Olivares que ha estrenado este viernes Netflix para su audiencia global de unos 130 millones de abonados, comienza con la escisión del Parlament de Catalunya de los días 6 y 7 de septiembre del año pasado. El campo semántico de la división recorre los 116 minutos de metraje, está en boca de todos los políticos, periodistas y ciudadanos entrevistados: fractura, separación, ruptura. El presidente de Cataluña, Quim Torra, no obstante, ha llamado a la población a celebrar el primer aniversario de la consulta popular del 1 de octubre de 2017 como “el día de la victoria”.

Con su lógica narrativa de zapping, en que se van sucediendo imágenes de archivo y declaraciones brevísimas en español, catalán e inglés, Dos Cataluñas va alternando las opiniones y los argumentos de personas de ambas ideologías, casi siempre irreconciliables. “Somos un montón de gente que nos sentimos huérfanos, jodidos”, dice Carles Francino respecto a los ciudadanos de la tercera Cataluña, la de quienes no aceptan el binarismo. “Este problema no lo teníamos”, se lamenta el periodista.

Existía, pero no condicionaba la vida y el debate como lo hace ahora, con nueve políticos catalanes en prisión, siete en el extranjero y —como dice el periodista Enric Juliana en el documental— una “lucha de varios partidos por la supremacía política en Cataluña” que marca la agenda mediática de todos los días. Tampoco definía, como lo hace ahora, una parte importante de la producción cultural.

Desde que el 2 de octubre del año pasado TV3 dedicó toda la programación de informativos al “referéndum”, el material audiovisual no ha hecho más que crecer. También se han publicado muchísimos libros relacionados con el tema. En estos momentos entre los títulos más vendidos en catalán están Escrits de presó, de Joaquim Forn; Operació urnes, de Laia Vicens y Xavier Tedó, y su secuela, Més operació urnes, consecuencia directa de los más de cincuenta mil ejemplares vendidos de la crónica de la organización y el éxito de la consulta ilegal.

La cultura representa a una Cataluña dividida

Manifestantes que participaron en la acampada separatista de la Plaza de San Jaime, el 29 de septiembre.CreditJon Nazca/Reuters

“¿Habrías publicado ahora Otra Cataluña. Seis siglos de cultura en castellano si no hubiera ocurrido lo que ha ocurrido durante los últimos doce meses?”, le pregunto por teléfono a su autor, el periodista y escritor Sergio Vila-Sanjuán. Y me responde: “Era una material que tenía desde hace muchos años sobre la mesa, pero la nueva situación ha provocado que todo deba volver a discutirse desde cero, y mi voluntad era aportar a ese debate la información de toda una parte de la cultura que hasta ahora no se había sistematizado”.

El libro recuerda que, aunque la literatura catalana nació en los siglos XIII y XIV con autores de la importancia de Ramon Muntaner y se consolidó en el siglo siguiente con Ausiàs March y Joanot Martorell, en 1417 Enrique de Villena publicó en catalán y tradujo inmediatamente su libro Los doce trabajos de Hércules; a partir de entonces escribió sobre todo en castellano. Fue maestro del marqués de Santillana, escritor español, y padre de Isabel de Villena quien fue “educada en la corte de Alfonso el Magnánimo, religiosa Clarisa, desarrolló una carrera literaria propia en Valencia, y en lengua catalana”.

Se acaba de cumplir el sexto centenario, por tanto, del nacimiento de una cultura literaria bilingüe. Vila-Sanjuán documenta a decenas de escritores catalanes que escribieron en castellano, incluidos los líderes de la Renaixença (el renacimiento de la literatura en catalán, que se produjo durante el siglo XIX), que aunque ahora se hayan convertido en topónimos en catalán, firmaron sus artículos o sus libros con su nombre español, como es el caso de Buenaventura Carlos Aribau (que solamente publicó en catalán un poema, “A la pàtria“). Incluso en la edad de oro de la cultura y el idioma catalanes, la de Joan Maragall o Josep Carner, antes del funesto golpe de Estado de Francisco Franco, “no hay una hegemonía real, sino convivencia de ambas lenguas y predominio de una u otra en distintos ámbitos”, dice el autor.

La cultura representa a una Cataluña dividida

CreditEdiciones Destino

Del mismo modo que para ninguno de los entrevistados en Dos Cataluñastiene el mismo significado la palabra “democracia”, tampoco hay consenso sobre cómo es la relación entre el catalán y el castellano en esta sociedad. Ni siquiera hay acuerdo sobre qué ocurrió exactamente el 1-O. Esa confusión se observa en la exposición que se acaba de inaugurar en la antigua cárcel de La Modelo, 1 de Octubre y más: Barcelona, ciudad de derechos, porque en realidad se trata de tres exposiciones que evidencian precisamente el desacuerdo colectivo.

Por un lado tenemos dos muestras documentales, El 1 de Octubre, un día para no olvidar, con infografías y vídeos, y El 1 de Octubre, la fuerza de la gente, del fotorreportero que mejor documentó la jornada, Jordi Borràs. En los textos de sala se denuncia la desproporcionada represión policial, pero se asume acríticamente la legitimidad de la consulta y se ignora el proceso que condujo a ella. Por el otro lado está la exposición artística colectiva Resistencias y memorias. El arte contra la represión y la censura, comisariada por Paula Kuffer, que incluye a autores barceloneses de orígenes diversos, como el francés Pierre Marquès, la gallega María Ruido o el cubano Levi Orta.

“Nuestra voluntad es la de coser”, afirma Kuffer —traductora y experta en Walter Benjamin—, “la de construir un lugar de encuentro”. Tal vez se haya logrado fugazmente en las jornadas que han reunido durante este fin de semana a intelectuales de signo diverso, como Jordi Amat, Marina Garcés, David Fernández, Jordi Évole o Cristina Fallarás. Pero la impresión que comunica ese espacio carcelario, con esas exposiciones tan distintas, incluso contradictorias, que estarán abiertas al público hasta el 16 de octubre, es más de corte que de costura.

En cierto momento del documental de Netflix, Pablo Iglesias recuerda que España es un Estado plurinacional. Lo que muestra Dos CataluñasOtra Cataluña y 1 de Octubre y más: Barcelona, ciudad de derechos es que también Catalunya es plurinacional, aunque en la realidad sociopolítica y en sus representaciones culturales esos dos relatos no sean los predominantes.

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Los efectos secundarios de ‘Maniac’, la nueva serie de Netflix

Los efectos secundarios de ‘Maniac’, la nueva serie de Netflix

Jonah Hill y Emma Stone protagonizan <em>Maniac</em>, la nueva serie de Netflix. CreditMichele K. Short/Netflix

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Emma Stone, con cabello rubio claro y quien lucía pálida, estaba sentada en una silla en un plató de los estudios Silvercup, en Queens, Nueva York. Traía puesta una camisa blanca sin mangas y un overol gris. Bajo las luces fluorescentes, en su cara destacaba el ceño fruncido.

“Al final, ¿qué es lo normal?”, preguntó hacia la cámara.

Qué buena pregunta.

Stone se estrena en su primer gran papel televisivo como una joven emocionalmente dañada de nombre Annie en Maniac, un programa de diez episodios de media hora de duración. La serie, que estará en Netflix a partir del 21 de septiembre, realmente quiere mantener a los espectadores desequilibrados. Cuando crees que encontraste tu equilibrio, de inmediato terminas desorientado de nuevo. Y es que… ¿de dónde salieron esos elfos? Maniac es un programa con varios efectos secundarios.

“Era muy importante que no hubiera algo ‘normal’”, dijo el director Cary Fukunaga, conocido por True DetectiveSin nombre y Beasts of No Nation. Desarrolló el programa junto con Patrick Somerville, novelista y también escritor y productor de The Leftovers, de HBO.

Maniac está inspirada, muy muy vagamente, en una serie noruega absurdista que tiene el mismo nombre. La original está ambientada dentro de un hospital psiquiátrico y el personaje protagónico es Espen, un paciente de poca monta posiblemente esquizofrénico que reimagina su día a día con vidas fantasiosas como vaquero, héroe de guerra y superespía.

Cuando el productor Michael Sugar compró los derechos para la adaptación, se los ofreció a Fukunaga, quien aceptó porque “quería hacer algo que permitiera experimentar con varios géneros”, dijo. (Por ejemplo, aventura, suspenso y fantasía). Buscó a Somerville y juntos se deshicieron de prácticamente todo el concepto original.

En vez de un hospital psiquiátrico, idearon un ensayo clínico. Y Espen ahora son dos personajes, Annie (Stone), una mujer depresiva y adicta que lidia con un trauma familiar, y Owen (Jonah Hill), un hombre enajenado de su familia acaudalada y posiblemente esquizofrénico. Con la supervisión dudosa del doctor Mantleray (Justin Theroux) de Biotech y Neberdine Pharmaceuticals, los participantes del ensayo prueban una serie de píldoras diseñadas para curar cualquier enfermedad mental y “erradicar todas las formas innecesarias e ineficientes del dolor humano para siempre”. Los resultados varían.

Las pastillas, y una “tecnología de microondas”, trasladan a los participantes a momentos como de sueños en los que se enfrentan a traumas pasados y a mecanismos de superación. (¿Estará todo en su cabeza? Sí, muy probablemente). Las mentes de Annie y Owen terminan misteriosamente vinculadas y de repente son una pareja casada en Long Island y en otro momento estafadores bien vestidos de los años cuarenta. Y, en una secuencia, Annie es un elfo.

“Mitad elfo”, dijo Stone en entrevista telefónica. “No quisiera interpretar a un elfo completo”. Ya en un tono más serio, Stone dijo que el atractivo de sumarse al proyecto de diez episodios fue porque “es muy emocionante explorar un personaje con una gama más amplia a la que estoy acostumbrada”.

El tono también varía mucho: de repente es ligero y luego misterioso, gentil y después cruel, surreal, y luego agresivo; los cambios a veces suceden en un solo episodio. Incluso las escenas ambientadas en la supuesta vida ordinaria fuera del ensayo te hacen sentir desconcertado.

En el mundo de Maniac los avances tecnológicos no pasaron más allá de los años setenta; no existen los teléfonos celulares ni los microprocesadores. Abundan las drogas y, como parte del psicodrama (énfasis en lo psicótico) de repente hay un koala de color púrpura jugando ajedrez en un parque.

Los efectos secundarios de ‘Maniac’, la nueva serie de Netflix

Las mentes de los personajes de Hill y Stone quedan misteriosamente vinculadas durante la prueba experimental. CreditMichele K. Short/Netflix

Es decir que los personajes no están cómodos en sus vidas diarias, así que tampoco debe estarlo el público.

“Queríamos que la audiencia se sintiera desorientada sobre cuál es la realidad”, dijo Somerville. “¡La realidad es extraña!”.

Durante una visita al set en otoño pasado, esa realidad tenía mucha actividad. Habían completado la mitad del rodaje y varios asistentes con cafeína en mano iban corriendo para preparar el plató y a los actores para la siguiente escena.

Maniac fue grabada en cuatro meses, un periodo algo corto cuando solo hay un director para los diez episodios, sobre todo un director tan meticuloso como Fukunaga. “Para lo que queríamos lograr teníamos un presupuesto bastante bajo”, dijo Fukunaga (Netflix no quiso revelar el monto), “y una agenda casi imposible”.

Fue particularmente difícil para el equipo conseguir toda la utilería correspondiente a cada subrealidad de los sueños —durante la visita al set, Fukunaga consideró que una serie de armas medievales era muy aburrida (supongo que los elfos y mitad elfos merecen algo mejor)—, pero también fue complicado para los actores. Muchos aparecen como personajes distintos y varios de esos personajes parecen estar al tanto de que no son completamente reales. Cuando Stone interpreta a Arlie, la estafadora de los cuarenta, también debe interpretar unos momentos en los que Annie se da cuenta de dónde está y otros momentos en los que ambas se fusionan.

“Obviamente pensé: ‘¿Cómo diablos voy a hacer de cinco personajes y salir de uno y pasarme al otro cada día?’”, dijo. “Pero terminó siendo algo muy divertido”.

El otro reto, quizá el más complicado, fue realizar una serie que fuera tan extraña y torcida, con koalas y gráficos de computadoras antiguos, que fuera respetuoso de lo que sienten Annie y Owen debido a sus traumas y esquizofrenias y cómo estos han paralizado sus vidas. Eso tenía que sentirse real, incluso en una serie donde se debate qué es la realidad. Su dolor y su enfermedad nunca debían ser un chiste.

“El realismo emocional es lo que importa y si no tomábamos eso en cuenta todo se desmoronaba”, dijo Somerville.

Los efectos secundarios de ‘Maniac’, la nueva serie de Netflix

Cary Fukunaga, a la derecha, dirigió todos los episodios de “Maniac”, en la cual también aparecen Justin Theroux y Sonoya Mizuno, a la izquierda. CreditMichele K. Short/Netflix

Es un realismo que también era muy importante para Stone, quien ha hablado de que padece episodios de ansiedad; aunque no comparte la depresión y la adicción de Annie, las entiende. “No hay nada en mí, y creo que en ninguno de nosotros, que quiera aminorar esas luchas”, dijo.

Y aunque las pruebas de Neberdine sugieren una experimentación extrema, el programa tampoco quiere abogar en contra de la terapia o de las drogas psiquiátricas. De hecho, los mismos creadores dicen que abocaron tanto de sus vidas a la historia —con meses de conversaciones radicales e íntimas sobre cómo construirla— que terminaron “pasando por un proceso terapéutico”, dijo Fukunaga.

Probablemente hay maneras de acceder a ese proceso menos costosas que hacer una serie, aunque ahora que terminó la grabación Fukunaga le ve el lado bueno.

“Creo que ya estamos perfectamente bien y reparados”, bromeó. “Gracias, Netflix, por arreglar mi mente”.

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